Qué se debe hacer con FONASA e ISAPRES.
Para la gente, sin excepción, contar con cobertura de prestaciones de salud de acuerdo a las necesidades que se van presentando en los distintos momentos de la vida, es una de las prioridades más importantes, y desde el punto de vista de la política pública, es de los mayores indicadores válidos, para la gestión tanto ejecutiva como parlamentaria. Esta dirección política, no es ambigua, ni tiene detractores explícitos.
En cuanto a las capacidades profesionales, se cuenta con médicos (nacionales y migrantes), se cuenta con enfermeras, se cuenta con técnicos de la salud y con personal de apoyo no profesionales con vasta experiencia.
Se cuenta con universidades con carreras de alta calidad, para nuevas camadas de profesionales y técnicos.
En cuanto a infraestructura, tenemos sumando los recintos públicos y privados, con capacidad probada de cobertura (pandemia de COVID 19). Se cuenta con una salud primaria con años de expertización en prevención y control sano. La red de laboratorios clínicos y farmacéuticos.
Otra red gigantesca es la de farmacias con sus centros de abastecimiento. En cuanto a dinero previsto para su financiamiento, el Estado aporta el 18% de su presupuesto total anual. Las y los trabajadores aportan el 7% de sus remuneraciones mensualmente y la patronal asume los seguros de accidentes.
Así, hoy nosotros lo decimos sin dobleces, lo que se requiere es priorizar la salud y abandonar la lógica de que las prestaciones son un producto de mercado. Se necesita implementar un sistema de salud integrado, para toda persona que lo necesite, sin diferencias de ningún tipo.
Esto se puede hacer hoy, y la gente lo sabe. La política partidista, para ello debe abandonar la lógica de grupos de privilegio, y dejar de votar a favor de organizaciones delictivas, facilitando increíblemente el robo de los dineros de la gente, a pesar que la Corte Suprema ya los condenó a reembolsar esos dineros.
Los complejos problemas de la economía nacional, se resuelven colocando por encima de toda otra variable, las necesidades cotidianas de vida de la gente, a saber, Trabajo, Salud, Educación y Vivienda.

 

Redacción colaborativa de M. Angélica Alvear Montecinos; Guillermo Garcés Parada; Sandra Arriola Oporto; Ricardo Lisboa Henríquez y César Anguita Sanhueza. Comisión de Opinión Pública