Más de 130 organizaciones europeas y países de origen de las personas migrantes organizan una Marcha a Bruselas bajo el lema Derechos! No muertes! en demanda del cumplimiento del derecho internacional de los derechos humanos en las fronteras y la regularización administrativa de las personas que viven y trabajan en Europa.

La acción central de protesta se llevará a cabo el día 1 de octubre bajo el lema “Derechos. No muertes” y tendrá lugar frente al Parlamento Europeo, en la plaza de Luxemburgo de Bruselas a las tres de la tarde. Más de 130 organizaciones europeas y de los países de origen de las personas migrantes respaldan una iniciativa promovida a este lado de Pirineos por organizaciones como Caravana Abriendo Fronteras y Salvamento Marítimo Humanitario-Proyecto Aita Mari.

Más de 50000 personas han perdido la vida desde 1993. Las fronteras europeas están provocando muerte como consecuencia de las políticas migratorias que llevan a cabo la Unión Europea y los gobiernos europeos. La ausencia de vías legales y seguras, los acuerdos de externalización de las fronteras y la progresiva militarización de las fronteras provocan víctimas. La reciente muerte de una joven subsahariana tiroteada por la gendarmería marroquí cuando se disponía a viajar en patera hacia las Islas Canarias desde la playa de Akhfennir en Tarfaya y, las al menos, 37 personas que murieron aplastadas y asfixiadas hace apenas dos meses en la valla de Melilla debido a la violencia con la que fueron reprimidos, son dramáticos ejemplos de ello.

La desprotección institucional y la falta de un marco que atienda a la dimensión transnacional ocasiona vulneraciones de derechos esenciales que afectan a la dignidad humana, los derechos post mortem de quienes han fallecido y el derecho a conocer la verdad que ampara a las familias. Esta inacción y opacidad es una forma de castigo o tortura hacia las familias y de deshumanización hacia las personas que deciden, o no tienen más remedio, que emprender un proceso migratorio.

Al mismo tiempo, las personas que logran atravesar estas fronteras trabajan y viven durante largos años sin papeles, sin derechos. La situación de irregularidad supone una condena a la explotación laboral, la invisibilidad frente a las instituciones, la desprotección legal o la exclusión de servicios públicos como la educación y la sanidad.

Junto a ello, la Unión Europea también participa de la responsabilidad en los desplazamientos forzados. Los tratados de comercio e inversiones con los gobiernos de origen, la fabricación y el comercio de armas y la desregulación de las prácticas extractivistas y neocoloniales de las empresas transnacionales son causa de que miles de personas sean expulsadas de sus modos de vida y sus comunidades de origen.

Durante el fin de semana en Bruselas una delegación se reunirá con un grupo de europarlamentarias y europarlamentarios para trasladar sus reivindicaciones.

El programa de acciones incluye un encuentro con asociaciones y colectivos de personas sin papeles y apoyo a personas migrantes de Bélgica que el año pasado mantuvieron una dura huelga de hambre para reivindicar la regularización. En articulación con la movilización de la Marcha a Bruselas, se desarrollará la Cumbre de los Pueblos como un espacio de intercambio entre diversos movimientos y organizaciones comprometidas con los derechos de las personas exiliadas, con el fin de construir colectivamente propuestas concretas de incidencia y movilizaciones a nivel transnacional.

Además, la Caravana a Bruselas que parte desde Irún con 60 personas, llevará a cabo diversas actividades y encuentros con colectivos de “sin papeles” a su paso por Poitiers, Paris y Calais.