Los hechos

Desde mediados de noviembre sabemos que médicos y ONGs están denunciando que la Comunidad de Madrid (CAM) niega o dificulta el acceso al tratamiento del VIH a inmigrantes en situación irregular que, o bien acaban de llegar a España (habiendo sido tratados en su lugar de origen) y quieren continuar tratándose, o bien han detectado ser positivos y quieren empezar a tratarse.

¿Cómo se entiende que interrumpan el tratamiento del VIH a alguien? Es condenarle a que aparezcan los síntomas del SIDA. Estar infectado y en correcto tratamiento evita que la enfermedad aparezca.

Señores políticos del Partido Popular (PP), regidores de la Comunidad de Madrid, apliquen criterio y protocolo habitual a quien pide tratamiento VIH. Es un ser humano, que acude a la Seguridad Social por su necesidad de vivir sano entre nosotros, aunque no tenga sus papeles en regla. ¿Cuesta tanto entender la situación?

Al Partido Popular (PP), a la ultraderecha de VOX, y a la derecha psicosocial que les vota y jalea estas políticas hacia el extranjero, les diría que tratar del VIH a las gentes llegadas a nuestro país, regularmente o no, es propio de buena gente y buenos cristianos. Aunque sólo sea mientras la Administración decide qué hace con ellos. Eso es inevitable. Además este segmento de población en el foco del departamento de extranjería es insignificante en número.

Pero sean ustedes cristianos o no, tratar a los indocumentados que ya están aquí es también de coherencia epidemiológica. Es también una libre elección por coherencia ideológica con la decencia.

Si no lo quieren hacer por caridad, porque piensan con sus alforjas (€), háganlo por frío cálculo matemático. Piensen que si siguen tratando a los que simplemente ya están en Madrid, no pierde valor lo invertido en los de aquí, que sí reciben tratamiento. Sería un punto de vista muy de ustedes, señores de la derecha en Madrid.

Sin renunciar a sus credos y fobias, verán que es mejor vacunar o tratar a todos los que estamos aquí, para que no les contagien nada los que para ustedes “se cuelan” de fuera, huyendo de la miseria del neoliberalismo globalizado.

¿Es que no han aprendido nada respecto de las enfermedades infecto-contagiosas, sean pandemicas o no? En estos días Europa vuelve a arder por culpa del COVID, en su variante delta. Austria se confina. En Alemania Angela Merkel vocea ─”Achtung… Achtung”. Aquí en España suben los contagios. Sube la ratio por cada cien mil habitantes. Se acerca la Navidad y nos van a presionar o convencer por la vía que sea, persuasión mediática, limitaciones de acceso para los no-vacunados. “Por la vía civil o militar”, como dijo Revilla (Presidente de la Comunidad de Cantabria).

Seremos didácticos como ustedes. Recuerden que las vacunas contra el COVID han funcionado. Los tratamientos para el VIH también. Quienes los siguen acaban «indetectables». Es decir que ninguno de sus fluidos corporales contiene traza detectable del virus.

Entonces ¿cómo se entiende que interrumpan el tratamiento de alguien que viene de fuera? Los gobernantes de la Comunidad de Madrid deberían aplicar un único criterio y protocolo a quien pide tratamiento VIH, mientras se resuelve su situación.

Incluso con un frío criterio contable sean cabales y traten por igual a todos, para no perder lo invertido en los ya tratados y minimizar que haya nuevos infectados. Hasta las equidistantes matemáticas tienen más cabeza y corazón que “la corte de las maravillas» montada por la Regidora Isabel Ayuso (PP), en la Comunidad de Madrid.

Un poco de Hemeroteca

Para los lectores de fuera, el Partido Popular llevan ya casi treinta años aplicando una gestión cicatera y mezquina en la Sanidad Pública. La está desmantelando en favor de la privada. Especialmente por los sucesivos consejeros de Sanidad (como un ministro a nivel Estatal). Un ejemplo es Javier Fernández Lasquetty Blanc. Fue noticia antaño (2013) por su afán privatizador de la sanidad pública madrileña.

Casi se sale con la suya al intentar privatizar, por vías algo oscuras e intempestivas, la gestión de seis hospitales públicos y 27 centros de salud. No es poco, la columna vertebral del sistema sanitario. Se la entregaba a manos privadas, sin ningún criterio claro y sin auditorías posteriores. Lo público y privado pueden convivir, desde luego, pero con una autoridad independiente que vigile a una y otra.

Recordemos respecto a aquella fallida privatización, que venía tan trucada a favor de las empresas concesionarias, que el pasteleo incendió la comunidad sanitaria en 2013. Las batas blancas y la gente salieron a la calle. Lasquetty tuvo que dimitir y largarse a Guatemala hasta que se enfriase «el horno». Pasado un tiempo volvió. «Casado recurre a Lasquetty, el aznarista que privatizó hospitales en Madrid, para «recuperar la esencia liberal» del PP», decía Íñigo Aduriz en www.ElDiario.es, en su edición del 6 de diciembre de 2018.

Recordemos: en su cese/dimisión tras el escándalo Fernández – Lasquetty explicó que desaparecía de la vida política. Sí, sí… Pero, en realidad, fue el TSJ de Madrid (Tribunal Superior de Justicia de Madrid) quien le paró el pelotazo, suspendiendo cautelarmente el proceso privatizador. Luego esta suspensión acabó avalada por el Constitucional. Ciertamente es un político bien formado y totalmente alineado con las FAES, el think-tank ultraneoliberal del expresidente Aznar. Formado sí, pero, ¿para qué? Para privatizar, no para buscar el bien de los madrileños de a pie. No para darle a la Sanidad un enfoque de servicio universal y de razonable humanidad generosa? NO, para eso no.

La esencia liberal del PP no tiene nada de humanista, por mucho que la vendan como tal. Es como el humanismo de Bankia y otros que se publicitan así. Es una conducta egoísta propia de algunos humanos, eso sí. Pero eso no la hace humanista. Las esencias son las esencias. Poner al ser humano por encima de cualquier consideración histórica, religiosa, económica, y buscar que este crezca y se emancipe… eso es una buena aproximación al Humanismo. Hay formulaciones mejores aquí mismo en Pressenza.

El tal Fernández – Lasquetty en 2014 se escondió en Guatemala a preparar allí, en una distinguida universidad privada, a las nuevas élites neoliberales que tanto necesita Latinoamérica. Imprescindibles elites, enriquecidas con nuevos clones a semejanza de los Bush, Trump y Aznar ─citados de mayor a menor enjundia─. Preparados para seguir exprimiendo a los pueblos de América, hasta sacarles los ojos en la globalización neoliberal.

Luego Pablo Casado le trajo de vuelta y se lo colocó, en 2018, a Isabel Ayuso. De Guatemala a «Guatepeor». Es decir, devolvieron a este tramposo a la insula barataria de La Comunidad de Madrid, en calidad de consejero de Hacienda.

Esta crónica es necesaria para saber quiénes son los que marcan por donde va la política en la CAM. Lasquetty, un educado y fino cristiano, es el que está detrás del desmantelamiento de lo Público. El mismo personaje que ahora racanea en las pastillas contra el VIH, junto con el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero. Más detalles sobre la política santitaria en Madrid, aquí.

De seguir estas políticas, pronto veremos como en Madrid ya ni se salvará el que pueda pagarse la sanidad privada. Ahora está en precio, pero cuando la Seguridad Social esté quebrada subirán los precios porque tendrán a las clases medias cautivas como clientes.

Volviendo al VIH, las enfermedades infecciosas, o las pandemias, ¿es que no ven que en una comunidad/ciudad, tan densamente poblada como Madrid, es suicida escatimar en tratamientos contra el VIH? También racanean la PREP, que es medicarseVIH en prevención. Según El Pais hay en Madrid siete meses de lista de espera para la PREP.

Esa es la política conservadora y neoliberal. Negar las evidencias y favorecer el sálvese quien pueda. Cada vez mas población no llega a fin de mes. Cada día, más gente se ve en la pobreza y la exclusión. Si escondes o niegas la miseria, volverá a entrar a Palacio por las ventanas, por el aire, y estará en las mesas ricas y pobres. La miseria y las enfermedades del otro son las tuyas. Viajarán en el Metro, que no por las cañerías. Porque el agua va levemente clorada en Madrid, gracias al Canal de Isabel II. De momento el agua es pública. Viene a cuento decir, que en 2012 la Comunidad de Madrid renunció a privatizar el Canal de Isabel II. No salió adelante por la crisis económica y porque la venta iba a ser por un precio escandalosamente bajo. Cosa que también incendió los medios de comunicación y redes. Esto es el Madrid «libertario» del PP… Hay una activa plataforma ciudadana contra esta privatización.

En 2023 habrá elecciones Generales y en Madrid. Veremos campañas al grito de «viva la libertad, vivan las tabernas, el poteo de cerveza, y que no me encuentre yo con mis ex»… ¡Qué maravilla de frases nos deja el Ayusismo! El personaje se trasparenta, pero parece que no todo el mundo lo ve. (Nota también para los lectores de fuera. Sí, Isabel Ayuso, la presidenta de la CAM ha proclamado estas sandeces)

Para entonces en Madrid algunos seguirán votando libremente y mediatizadamente al PP y VOX, para que desde Madrid se siga contragobernando al Parlamento de la Nación. Nótese que el actual Gobierno SI legisló tratar universalmente, en España, a las personas afectadas por enfermedades infecto-contagiosas. Esto por pura sensatez y no por socialcomunismo bolivariano. Pero el Ayusismo tuvo que contravenir tan sensata normativa, tal como se ha contado aquí.

Reacción

¿Qué salida humana y humanista le damos a esta situación de “sálvese quien tenga” que impera en Madrid y en todo el Planeta?

La respuesta viene muy a mano: es informarse bien a la hora de votar. Es volver a las hemerotecas. Es internalizar la situación propia y la de nuestro medio. Es ver cómo empeora nuestra vida y coberturas sanitarias poco a poco. Despertar y ver que, aunque a uno le pueda ir bien, hay que preguntarse: ¿Pero y más allá de mí qué? Allí están nuestros amigos o los de nuestros hijos, los sobrinos y primos lejanos. La familia, parentescos segundos o terceros. Está el vecindario y el barrio que no son un decorado de cine con figurantes. Son gente real con la que te cruzas y compartes ciudad.

Es preciso abrir los ojos y ver cómo nos empujan, desde las redes, TV y todos los medios, “a contratar la mejor sanidad privada”. Con cucharón nos meten la idea de que lo privado es mejor, para que poco a poco la Seguridad Social sea la solución de los pobres. Para que finalmente sea administrada en hospitales y por Urgencias, como sucede en Estados Unidos, que es el verdadero centro irradiador del antihumanismo.

La salida es ilustrarse y abrir los ojos. Es darse cuenta tal como señalaba un niño en aquel cuento infantil “el Rey está desnudo”. Pero nadie lo quería reconocer. Me refiero El traje nuevo del Emperador, de Hans Christian Andersen. Por cierto, en EEUU “el Emperador” sí está desnudo. EEUU tiene más de 800.000 muertos por COVID y por ineficiente y cruel política sanitaria y por contradicciones económicas y Pri. En EEUU todo lo público y asistencial va en pelota picada.

Ilustración: Thomas Vilhelm Pedersen (1820 ─ 1859) pintor e ilustrador danés al que se recuerda, sobre todo, por ilustrar los cuentos de Hans Christian Andersen.

 

Este es un artículo con datos y opinión, con la intención de informar. ¡Reaccionemos! Cada uno a su modo debe informarse y contrastar lo que lee y no ser el eco de los rumores canallescos e interesados. Informados para votar con sentido común. Por uno y por los demás. Solo así funcionará algo mejor esta democracia representativa que nos hemos dado. Ilustrándose y mirando la vida a la cara, de modo habitual y sostenido puede que algún día obremos individualmente mejor ─mejor como especie, o como una colmena de seres humanos, sin renunciar a nuestra individualidad─.