Después de la experiencia y de los impactantes testimonios recogidos en la isla de Samos, el proyecto fotográfico “Through Our Eyes” (A través de nuestros ojos) llega al Noroeste de Siria, más exactamente a la ciudad de Ad Dana, a una hora da Idlib. Aquí surge Ma’an, el centro educativo puesto en marcha por Still I Rise en el mes de agosto de 2020 dirigido a niños vulnerables de entre 10 y 15 años.

Desde enero a junio de 2021, ocho estudiantes participaron en el Taller de Fotografía guiados por Mahmoud Faisal, fotógrafo sirio, en coordinación con Nicoletta Novara, creadora de la exposición.

Tanto en Siria, como en Grecia, la mirada de los estudiantes detrás de la cámara fotográfica se centra en sus vidas al límite, en tiendas de campaña gélidas, sistemáticamente inundadas por las lluvias durante el invierno y axfisiantemente calurosas en verano.

En las fotografías vemos niños que sueñan, en un futuro, con ser doctores y otros que se alimentan con las sobras encontradas por la calle. Niños que juegan en el barro, atrapados en una vida que no deja espacio a la inocencia. Niños aterrorizados por la idea de tener que pasar toda su vida en una tienda, en condiciones inhumanas, con la guerra como inexorable compañera.

En las fotos de los estudiantes de Ma’an no se refleja esperanza por un futuro mejor. A pesar de que los chicos revelen una gran fortaleza que les lleva a no darse por vencidos, al mismo tiempo aparecen resignados a tener que convivir con una situación terrible y difícil de remediar.

Y, sin embargo, más allá de la dureza de la vida cotidiana, su mirada revela también una profunda poesía: un rayo de sol que atraviesa la tierra maltratada; un ramillete de flores amarillas que aparece en medio de un campo en primavera; una piedra lanzada en un estanque, símbolo y expresión de un inequivocable estado de ánimo.

Las lecciones del Taller de Fotografía enseñaron a los estudiantes cómo utilizar la cámara fotográfica de manera semi-profesional. Igual que ocurrió en Mazì, en Samos, los estudiantes de Ma’an, en Siria, recibieron al final del curso cámaras Kodak desechables, para que pudiesen sacar instantáneas de su vida fuera de la escuela.

A pesar de todo, los problemas logísticos y técnicos han sido considerables y han revelado la preocupante censura a la que está sometida la población siria. No pudiendo encontrar cámaras fotográficas desechable en territorio sirio, Still I Rise las compró en Turquía para después enviarlas a Ma’an. Este proceso, aparentemente simple, se topó con la incautación sistemática del material fotográfico en la frontera entre los dos países. De hecho, se impide que la población adquiera el material técnico necesario para documentar, grabar y denunciar lo que sucede desde hace más de 10 años en Siria.

Al mismo tiempo, se encontraron fuertes dificultades para revelar los negativos, lo que supuso para los alumnos y alumnas de Ma’an tener que volver a empezar el trabajo desde el principio. Por este motivo, las fotografías expuestas se sacaron no solo con Kodak desechables, sino también con teléfonos móviles o con la propia cámara fotográfica de la escuela.

La historia se repite, desgraciadamente. Hacer fotografías o grabar vídeos está prohibido también en el interior del campo de refugiados de Samos. Y es bajo esta luz que “Through Our Eyes” adquiere un significado todavía más profundo e importante: un auténtico acto de rebelión contra todas las restricciones que pretenden acallar a quien desea denunciar la constante violación de los derechos humanos fundamentales.

CONTACTOS

Para más información sobre el proyecto: Nicoletta Novara photo@stillirisengo.org

Oficina de Prensa: Vanessa Cappella media@stillirisengo.org