Con su «Economía Donut», la economista británica Kate Raworth aporta un soplo de aire fresco a los debates sobre la economía sostenible. De todas las cosas, ella estiliza un grasiento y dulce donut como símbolo de practicar la economía sostenible. Según Raworth, el modelo del donut apunta «a un futuro en el que se satisfagan las necesidades de todos los seres humanos y se proteja al mismo tiempo el mundo vivo del que todos dependemos».

El anillo exterior del donut simboliza el «techo ecológico», los límites naturales más allá de los cuales se destruyen los recursos naturales. El anillo interior representa la «base social», que contiene todas las necesidades vitales de la vida, lo que todo ser humano debería tener derecho a recibir y a lo que apuntan los objetivos de desarollo sostenible. Cuando hay escasez aquí, prevalecen la pobreza, la necesidad y la miseria.

Un «espacio seguro y justo para la humanidad» sólo existe en la rosquilla misma, entre los límites ecológicos y las normas sociales mínimas. En este modelo de desarrollo, la economía ya no tiene justificación propia, sino que se supone que debe servir al pueblo. Con este cambio fundamental de perspectiva, Kate Raworth nos invita a embarcarnos en «la emocionante aventura de repensar la economía».

Foto: Elisabeth Voß

El 29 de septiembre de 2020, el sitio web del «Doughnut Economics Action Lab» (DEAL) se estrenó en línea, un día después 30 personas se reunieron en Berlín para aprender de las experiencias de la «Coalición del donut» de Ámsterdam en un taller de Jennifer Johanna Drouin. La iniciativa quiere que Berlín esté preparada para el futuro y transformarla en una ciudad regenerativa para el 2030. La red DEAL se ha fijado reglas claras. Se distancia del greenwashing y prohíbe utilizar la economía de la rosquilla para promover «un nuevo tipo de capitalismo». Se esfuerza por una buena vida para todas las personas en Berlín y en todo el mundo.

https://doughnuteconomics.org/ y https://amsterdamdonutcoalitie.nl/