Alrededor de unas doscientas personas se han reunido en Madrid para exigir una reubicación urgente y digna de las personas afectadas por el incendio del campamento de refugiados en Moria.

El acto tuvo lugar a las 20h en frente de la sede del Parlamento Europeo en el Paseo de las Castellana 46. La iniciativa de la parroquia de San Carlos Borromeo y secundada por diversas asociaciones de migrantes y redes solidarias de acogida señalaba la violencia de las políticas migratorias europeas con lemas como: “Las leyes de ahí en frente matan a la gente”, “Ningún ser humano es ilegal” o “Con vallas, redadas y fronteras, se construye la riqueza europea”.

Con mascarilla y manteniendo la distancia, los asistentes fueron depositando velas formando las siglas de los Derechos Humanos. A continuación, tuvo lugar la lectura del manifiesto por el actor argentino-español Juan Diego Botto y se guardó un minuto de silencio para finalizar.

 

DECLARACIÓN CONJUNTA DE 30 ENTIDADES SOCIALES SOBRE EL INCENDIO DEL CAMPO DE REFUGIADOS DE MORIA

El respeto de los derechos humanos debe prevalecer sobre el uso de la fuerza.

Tras el incendio que destruyó el Campo de Refugiados de Moria, donde vivían hacinadas más de trece mil personas en busca de protección internacional, diversas organizaciones de la sociedad civil exigimos al Gobierno español y al Parlamento europeo que brinde asistencia inmediata a las familias damnificadas y ejecute un plan urgente de traslado al continente.

Las personas afectadas, entre ellos muchas menores de edad y grupos en riesgo, deben ser trasladadas cuidadosamente a un lugar seguro en el continente donde puedan reconstruir sus vidas, reconociendo sus derechos como solicitantes de asilo y atendiendo a las graves consecuencias que ha tenido en ellas el encierro prolongado, en algunos casos de años, en circunstancias inhumanas a las que han sido sometidas por las disposiciones de la propia Unión Europea.

El traslado de grupos en riesgo, incluyendo niños y niñas no acompañadas, mujeres embarazadas, personas con discapacidad, personas con afecciones médicas y de salud mental y personas mayores, debe ser prioridad absoluta. Asimismo, las personas que dieron positivo en la prueba de Covid-19 deben recibir un realojamiento sanitario seguro durante el período de cuarentena, atención médica y hospitalización si fuera necesario.

En tal sentido rechazamos de forma tajante la creación de un nuevo campo de refugiados en la misma isla o los traslados a barcos, como se está hablando. Nos oponemos a cualquier medida o localización que implique seguir paralizando sus proyectos de vida, con menores de edad privados de escolarización, con familias enteras condenadas al hacinamiento y obligadas a la mendicidad. Europa debe reconocerlas como personas con pleno derecho a reiniciar sus vidas, a soñar con un futuro mejor, a formar parte de una sociedad que cree y apuesta por el encuentro de los pueblos.