Comunicado de Prensa de PMPI

En lugar de ser esclarecida y sentirse a salvo, la gente se ha frustrado y confundido más, tras la conferencia de prensa del Presidente Rodrigo Duterte del 12 de marzo de 2020, como se muestra en muchas publicaciones de las redes sociales. La conferencia de prensa fue muy esperada debido al anuncio previo de la Organización Mundial de la Salud (WHO) de que la propagación es ahora una pandemia y el aumento continuo de las cifras monitoreadas en el país. La gente esperaba escuchar los planes de gobierno para manejar la propagación de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19).

El presidente declaró una cuarentena comunitaria de un mes a partir del 15 de marzo hasta el 12 de abril. Sin embargo, apenas leyó la resolución propuesta por el grupo de trabajo interinstitucional sobre el COVID-19, prometió que pronto se publicará una orden ejecutiva con más detalles,  dando a los diferentes organismos gubernamentales la tarea de detallar las medidas para detener la propagación del virus mortal .

Yolanda Esguerra, Coordinadora Nacional del PMPI dijo: “Esto es inaceptable. Lo que queremos oír de un Presidente es un plan de acción decisivo y concreto para detener el contagio, especialmente detallando medidas para los sectores más vulnerables de su país. Dar un plazo para implementar el cierre es abrir una ventana más amplia a la propagación del virus por todo el país  en lugar de contenerlo”.

En medio del continuo y rápido aumento del número de casos confirmados de COVID-19 y de muertes, parece que el Departamento de Salud (DOH) se esfuerza por controlar, rastrear e informar sobre los casos.

Cecil de Joya, del Grupo Acción Médica dijo: “Los filipinos necesitan información veraz y rápida de los casos. Entendemos el principio de confidencialidad de los infectados. Pero como mínimo, esperamos que se revele plenamente la ubicación de estos casos para concienciar a sus comunidades y tener un cuidado extra en sus compromisos sociales”.

Citando positivamente las rápidas respuestas de las escuelas y de algunos gobiernos locales afectados, el grupo reiteró que los niños, los ancianos y las personas con problemas de salud deben ser identificados y atendidos a nivel de barangay (nombre del  gobierno local). La estructura de presentación de informes y vigilancia a nivel de barangay a través de los BHW (Barangay Health Worker, Trabajadores de Salud de Barangay) debería incorporarse al plan. Además de los grupos vulnerables de una comunidad, las necesidades de las comunidades más pobres y sectores como los pobres urbanos, los trabajadores ordinarios que perderán sus salarios diarios debido a la cuarentena en NCR (Región de la Capital de la Nación) deberían recibir apoyo del gobierno.

Alice Murphy de Urban Poor Associates dijo: “¿Estamos siendo estafados? Incluso cuando el gobierno anunció que el test será asumido por Philhealth, en la práctica nos enteramos de que el tratamiento de la enfermedad no estaba subvencionado, y la gente tendrá que soportar la carga de pagar el alto costo del equipo de prueba. Esto no es sólo una pandemia, sino un pandemónium. El tratamiento debería ser gratuito o al menos socializado especialmente para las personas que no pueden pagarlo”.

Madeleine Suárez, presidenta de la APOAMF (The Alliance of Peoples’ Organizations Along Manggahan Floodway, Alianza de las Organizaciones de los Pueblos a lo largo de la Cuenca del Manggahan) en Pásig, expresó: “Este asunto se ha convertido en un asunto clasista. Son las comunidades urbanas pobres, las que viven con lo que ganan al día, las que se verán muy afectadas por esta emergencia sanitaria. Los jornaleros estarán desempleados y los que tengan negocios pequeños e informales no tendrán clientes debido a la suspensión del trabajo y el trabajo a distancia”.

Aunque el PMPI pide una mejor protección para los más pobres de la sociedad, también pide al gobierno que garantice la seguridad general del público. Piden al gobierno que aumente o libere un presupuesto suplementario lo antes posible para añadirlo al exiguo presupuesto de salud asignado por nuestros legisladores al Departamento. Piden al DOH (Departmen of Health, Departamento de Salud) que establezca directrices más claras sobre el establecimiento de una estructura nacional para la supervisión, la presentación de informes y el cuidado de las UIP, involucrando a los barangays. También piden al DOH que desarrolle una plataforma de consulta electrónica donde el público pueda reportar y hacer preguntas sobre el Covid19.

El grupo también elogió a nuestros médicos y científicos de la Universidad de Filipinas que han desarrollado un testeo que es mucho más barato que obtenerlo fuera de Filipinas. Piden al gobierno que asigne y libere de inmediato el presupuesto necesario para aumentar la producción local del equipo de pruebas a fin de ponerlo a disposición del mayor número posible de filipinos. No tenemos que depender sólo de la exportación de costosos equipos de prueba y  de otros países como China para que nos ayuden, según la declaración.

Además, pide a la población que coopere y garantice la limpieza y seguridad dentro de sus propias capacidades. Permanecer en casa debería ser la norma por ahora. Salir solo cuando sea necesario, para comprar suministros y alimentos para la familia. Para los trabajadores de la línea de producción de alimentos, servicios públicos estratégicos y el sector de la salud que siguen atendiendo las necesidades de la gente, que se dé prioridad a su protección.

El PMPI es una red de desarrollo social y promoción de más de 250 grupos eclesiásticos y religiosos filipinos, organizaciones no gubernamentales y organizaciones populares repartidas por todo el país, en asociación con Misereor, una rama de desarrollo social de los obispos alemanes con sede en Aquisgrán, Alemania.

 

Como referencia:

Yolanda R. Esguerra, PMPI National Coordinator
Fr. Juderick Paul Calumpiano, PMPI Chairperson

 

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Traducción del inglés por Alanissis Flores