En las elecciones celebradas este domingo 27 en la Argentina el candidato del Frente de Todos Alberto Fernández resulto electo como nuevo presidente.

Acompañado en la fórmula por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner logró, de acuerdo al escrutinio preliminar, más del 48% de los votos.

Como había sido vaticinado con anterioridad, derrotó a la fórmula oficialista de Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto, que llegó a poco más del 40%.

En tercer lugar, el binomio Lavagna-Urtubey recibió algo más del 6%, seguido de la propuesta de la izquierda trotskista encabezada por Nicolás del Caño junto a Romina del Plá que sumaron poco más del 2% .

Más atrás, con 1.7% de los votos el Frente Nós, del oficial retirado Gómez Centurión junto a la ultraconservadora Cynthia Hotton y en último lugar José Luis Espert, acompañado en la boleta por Luis Rosales con 1.47% de los sufragios.

Resonante y decisivo fue el triunfo de Axel Kiciloff en la populosa provincia de Buenos Aires. El ex ministro de Economía de Cristina Fernández derrotó a la actual gobernadora Vidal, baluarte del gobierno saliente por un margen apabullante de 52 a 36%.

El Frente de Todos se impuso en la mayoría de las provincias argentinas, salvo en la Ciudad de Buenos Aires, Mendoza, Santa Fé, Córdoba, Entre Ríos y San Luis.

La participación fué más alta que en las primarias y alcanzó más del 80%.

El triunfo de Fernández representa el rechazo rotundo de argentinas y argentinos a un modelo de ajuste, recesión, desempleo y vaciamiento financiero que caracterizó a la gestión que ahora llega a su fin.

La victoria señala además un punto de inflexión para detener el avance de fuerzas retrógradas en América Latina y el Caribe, reforzar el bloque progresista y retomar el camino de la integración regional.

El presidente y la vicepresidenta electos asumirán funciones el 10 de Diciembre próximo, momento que esperan con ansiedad los sectores populares, sumidos en una grave urgencia social.