Por Susi Snyder para la campaña “Don’t Bank on the Bomb”

El pasado 10 de julio, Kyushu Financial Group (KFG) emitió un nuevo documento de política empresarial que comprende interdicciones para inversiones o préstamos a empresas que se dedican al desarrollo de armas inhumanas, como las bombas racimo. Según investigaciones adicionales realizadas por el RECNA (Centro de Investigación para la Abolición de Armas Nucleares en la Universidad de Nagasaki), también evitarán las inversiones en armas nucleares.

Se informó por primera vez desde Mainichi Shimbun; El grupo comunicó que esta decisión fue tomada para apoyar a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y para promover préstamos e inversiones responsables que ayuden a solventar problemas ambientales y sociales mediante la construcción de una sociedad más sostenible.

Kyushu Financial Group Inc. representa un capital de ¥ 36.0 mil millones (€ 305 millones), incluyendo a Higo Bank y Kagoshima Bank.

El representante de KFG informó a RECNA que, las “armas inhumanas” mencionadas en dicha política incluyen a las armas nucleares. Esta persona también explicó que existía una “tendencia social actual” detrás de el lanzamiento de la política, tal como fue el caso de Resona Holdings (que emitió su nueva política de desinversión en empresas productoras de armas nucleares en noviembre de 2018). Explicaron que no han realizado ningún préstamo o inversión que entre en esta categoría, pero creen que es importante declarar de forma oficial esta política en relación con tales actividades.

Se acoge este esfuerzo, demostrando la ilegitimidad en la inversión de armas inhumanas.


Traducción del inglés por Erika Rodriguez

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