El mundo se encuentra en medio de una crisis de extinción sin precedentes a lo largo de la historia paleoclimática, también conocida como la Sexta Extinción Masiva, teniendo en cuenta que la «tasa de fondo» normal de extinción es de 1 a 5 especies por año. Pero, ¿y si son cinco (5) cada 24 horas?

Respuesta: Es mucho más que eso.

La tasa actual de extinción a nivel mundial es de más de 1.000 veces la tasa de fondo normal, o, en términos sencillos, en lugar de 1 a 5 especies extinguidas por año, es alarmante que en algún lugar entre 25 a 250 (tal vez más) especies de plantas, insectos, pájaros y mamíferos se extinguen cada 24 horas.

De hecho, los recursos cruciales para mantener la vida ya se han debilitado gravemente, como lo demuestran los estudios sobre la pérdida masiva de artrópodos, y otros elementos clave de la biodiversidad que están ocurriendo en todo el planeta, desde Australia hasta las prístinas reservas naturales europeas y las selvas tropicales deshabitadas, ya que el Antropoceno (la actual era geológica durante la que la actividad humana ha sido la influencia dominante sobre el clima y el medio ambiente) destruye y envenena de forma fortuita a los ecosistemas que dan origen a la vida.

Por ejemplo, los ecosistemas son impactados negativamente a lo largo y ancho por los químicos hasta tal punto que las toxinas químicas se encuentran ahora en la nieve del Monte Everest a 29.000 pies, así como en los calamares de aguas profundas que habitan a 3.800 pies, demostrando que lo que ordinariamente se considera «difícil de creer» es de hecho «mucho más difícil de imaginar».

Mientras tanto, el mundo ha empezado a darse cuenta, y es en Alemania donde el Siglo de las Luces afortunadamente ha sido resucitado por escépticos iluminados, conocidos como «liberales» en el siglo XVIII, desafiando los valores actuales de la sociedad y exponiendo falsas realidades

Esta oleada de casi iluminación se está produciendo en Baviera, el más conservador de los 16 estados federales de Alemania, dirigido por la Unión Social Cristiana («CSU») desde 1946, ya que este poderoso bastión del conservadurismo político responde a las campañas ciudadanas de base y a un referéndum recientemente aprobado para «Proteger la Naturaleza», principalmente a través de importantes cambios en la agricultura industrial.

Como dijo un conservacionista al aprobar el referéndum: «Los tiempos en que era suficiente para que los políticos hablarán de la biodiversidad ha terminado». (Fuente: Christian Schwägerl, In Conservative Bavaria, Citizens Force Bold Action on Protecting Nature, Yale Environment 360, April 25, 2019)

A partir de ahora, los bávaros implementarán un amplio conjunto de medidas de conservación, entre las que se incluyen: (1) Reservar el 13% de la tierra del estado en zonas ecológicas especiales, incluyendo la infraestructura de los ecosistemas de setos, praderas y humedales (2) La agricultura orgánica debe practicarse en 1/3 de las tierras agrícolas bávaras, así como cortar los fertilizantes en todas las granjas de propiedad estatal para reducir la contaminación por nitrógeno (3) Protección de los humedales, vías fluviales y poblaciones de insectos amenazadas mediante la eliminación de insecticidas en la medida de lo posible.

Otros tres estados alemanes ya están considerando la posibilidad de celebrar referendos sobre biodiversidad, así como las investigaciones de Suecia y Australia. Otra propuesta designaría grandes porciones de los subsidios agrícolas de la UE destinados a la protección de la biodiversidad.

La motivación de los ciudadanos bávaros que reaccionaron con tanta fuerza ante la oposición de la clase dirigente era la conciencia de que los paisajes autóctonos se habían vuelto monótonos, excesivamente desarrollados y sorprendentemente «vacíos de vida».

Otro catalizador motivador fue el hito 2017 Krefeld Insect Study realizado por investigadores alemanes, así como por científicos ciudadanos, que claramente delinearon una pérdida del 75% de la biomasa de los insectos voladores en un gran número de reservas naturales en un período de 25 años.

La Sociedad Entomológica de Krefeld, est. en 1905 en Alemania, recolectaron muestras de insectos atrapados en 63 reservas naturales. Constantemente encontraron disminuciones masivas de hasta un 80% en cada tipo de hábitat analizado.

Por ejemplo, los datos de los sírfidos, polinizadores que a menudo son confundidos con las abejas, registraron 17.291 atrapados en una reserva en 1989. Veinticinco años más tarde, en el mismo lugar, eran 2.737 ¡con una enorme pérdida del 84%!. Ese número está más allá de la clasificación para un evento de extinción. A partir de entonces, la única pregunta que se plantea es si es posible el retorno de las especies.

La Sexta Extinción de hoy en día es tan frecuente que los científicos prefieren designar la pérdida de especies como «extinciones funcionales», lo que significa que los animales y plantas funcionalmente extintas todavía están presentes, pero ya no lo suficiente como para afectar a un ecosistema, por ejemplo, la escasez de los polinizadores en el Valle de Maoxian en China obligó a los agricultores a contratar a trabajadores para reemplazar a las abejas día a día y a un costo de $19 dólares por día. Cada trabajador polinizaba de 5 a 10 manzanos a mano por día.

Los científicos de las principales instituciones de investigación de Baviera esperan que su referéndum desencadene una reducción masiva del uso de insecticidas y herbicidas en la agricultura en todo el mundo, lo que, a su vez, debería aumentar las poblaciones de insectos.

Según el renombrado entomólogo de Harvard E.O. Wilson, sin insectos y otros artrópodos terrestres, la humanidad duraría unos pocos meses.

Han pasado casi seis décadas desde que Rachel Carson escribió: «Cuanto más aprendía sobre el uso de pesticidas, más horrorizada me sentía. Me di cuenta de que aquí estaba el material para un libro (Primavera silenciosa). Lo que descubrí fue que todo lo que más significaba para mí como naturalista estaba siendo amenazado».

Bueno, finalmente, los bávaros descubrieron ese hecho 60 años después.


Traducción del inglés por Nicolás Soto