El ministro de Finanzas de Luxemburgo, Gilles Roth, interviene en el Foro sobre Nuevas Fuerzas Productivas de Calidad y Finanzas Transfronterizas 2026, celebrado en Luxemburgo el 24 de marzo de 2026. (Imagen de Peng Ziyang/Xinhua)
Las empresas chinas de sectores emergentes y con operaciones en Europa planean incrementar su inversión, en los próximos tres años, pese a la creciente presión regulatoria y obstáculos geoplíticos, según un informe publicado el martes.
El informe, presentado conjuntamente en Luxemburgo por la Cámara de Comercio de China ante la UE, la Sede Central de Shanghái del Servicio de Información Económica de China y la Oficina Regional de Europa de la agencia de noticias Xinhua, se basa en una encuesta y entrevistas realizadas a cerca de un centenar de empresas chinas en Europa. En él, también se insta a la Unión Europea (UE) a ofrecer un entorno empresarial más estable y predecible (de esas “trabas” regulatorias o incluso las geopolíticas).
Casi el 80 % de los encuestados afirmó que planea ampliar su inversión en el bloque comunitario durante los próximos tres años, lo que subraya la importancia de Europa en sus estrategias globales. Esto a pesar de que las empresas encuestadas se han de enfrentar a un mayor escrutinio por parte de la UE, en ámbitos como las subvenciones, los datos y aspectos de “seguridad nacional”.
El informe señala que las empresas chinas ven cada vez más a Europa como un destino clave debido al encaje estratégico entre ambas partes y a las oportunidades que genera la transición global hacia las industrias verdes y digitales.
Las compañías chinas en Europa están impulsando una estrategia de «en Europa, para Europa», según el informe, mediante la creación de empleo local, la incorporación de tecnología y una integración más profunda en las cadenas de suministro regionales, en particular en sectores como los vehículos eléctricos y las energías limpias.
La inversión china en Europa se ha diversificado en los últimos años, abarcando ya 18 sectores, y las empresas ven aún margen para una mayor cooperación en áreas como las energías renovables, la manufactura avanzada, las tecnologías de la información y las comunicaciones, y la economía digital, señala el informe.
China y la UE siguen siendo los segundos socios comerciales más importantes entre sí. Según datos de aduanas chinas, el comercio entre China y la UE alcanzó los 5,93 billones de yuanes (unos 860.000 millones de dólares) en 2025, lo que supone un aumento del 6 % respecto al año anterior y representa el 13 % del comercio exterior total de China.
Al mismo tiempo, la incertidumbre sobre las políticas de la UE se ha convertido en la principal preocupación para muchas empresas chinas, por encima de desafíos como las diferencias culturales. Estos son, como se mencionó unas líneas más arriba, “los riesgos geopolíticos y las barreras de acceso al mercado”, según el informe.
Más de la mitad de los encuestados identificó la incertidumbre en torno a las políticas de la UE como su principal preocupación, mientras que casi tres cuartas partes señalaron que la estabilidad y previsibilidad normativas son las mejoras que más desearían ver.
El informe indica que estas inquietudes son especialmente pronunciadas en sectores como las nuevas energías, las tecnologías de la información y la salud, donde las empresas temen que los cambios normativos puedan reconfigurar el panorama competitivo.
También señala que las empresas aspiran a avances en materia de política fiscal, barreras no-arancelarias y de acceso a los mercados. Además de que, algunas empresas, esperan que la UE retome el proceso de ratificación del Acuerdo Integral de Inversión entre China y la UE (CAI, por sus siglas en inglés).
El informe describe los vínculos económicos entre China y la UE como fundamentalmente complementarios y mutuamente beneficiosos y sostiene que, ambas partes, no solo pueden ampliar su cooperación en sus respectivos mercados, sino también trabajar conjuntamente en mercados de terceros países.













