La escalada del conflicto en Ucrania entre Estados Unidos y sus aliados, por un lado, y la Federación Rusa, por otro, debe detenerse inmediatamente. Las consecuencias de un conflicto en Ucrania serían desastrosas.

Por eso publico la Declaración de Europa por la Paz, que junto a otros humanistas escribimos en 2007. Noam Chomsky y Mijail Gorbachov, en Italia Giulietto Chiesa, Dario Fo, Angelo Baracca, Beppe Grillo, Margherita Hack, Alex Zanotelli y muchos otros adhirieron a esta declaración.

La campaña se extendió por todo el mundo, ayudando entre otras cosas a detener la instalación de una base militar estadounidense en la República Checa. Esta declaración puede ser un momento de reflexión para una campaña pacifista y no violenta por la paz en Ucrania.

UNA EUROPA POR LA PAZ
Una Europa libre de armas nucleares

En todo el mundo, científicos y artistas, soldados y pacifistas, mujeres y hombres, jóvenes y ancianos dicen: ¡la guerra es un desastre!

Para muchos, Europa es una aspiración, un modelo económico, una referencia cultural, la idea misma de bienestar y seguridad social. La Unión Europea está creciendo y cada vez más países piden formar parte de ella.

Europa quiere «promover la paz, sus valores y el bienestar de sus pueblos», pero este deseo choca con una realidad que ha cambiado rápidamente en los últimos años: el terrorismo internacional, la guerra de Irak, el uso de la violencia para resolver conflictos internacionales, regionales y locales, la estrategia de la guerra preventiva y, sobre todo, una nueva y demencial carrera armamentística nuclear.

Las declaraciones de Estados Unidos y Francia sobre la posibilidad de ser los primeros en utilizar la bomba atómica contra el terrorismo, las declaraciones de Japón sobre la posibilidad de entrar en el mundo de la bomba atómica con fines defensivos, la intención de Irán y Corea del Norte de continuar con su programa nuclear, dejan a todo el mundo consternado.

Europa, abdicando de su papel de potencia económica y cultural mundial, fragmentada en sus gobiernos nacionales y subordinada a la estrategia político militar de Estados Unidos, acepta la instalación de nuevas bases, favoreciendo la escalada de las tensiones internacionales.

En cambio, los pueblos de toda Europa exigen: ¡demos una oportunidad a la paz!

Europa no debe apoyar ninguna política que arrastre al planeta hacia la catástrofe: está en juego la vida de millones de personas, está en juego el futuro mismo de la humanidad. Las armas nucleares deben ser desmanteladas hoy, antes de que sean utilizadas. Que los políticos estén a la altura de las circunstancias o se aparten. Europa tiene una oportunidad histórica de ser un modelo positivo e impulsor para todos aquellos países que avanzan hacia la integración regional en América Latina, Asia y África. Europa tiene la oportunidad de iniciar una política internacional de distensión y de paz, que puede abrir los nuevos horizontes y los nuevos caminos que el ser humano necesita recorrer. Europa tiene la oportunidad de liderar un cambio de época como vanguardia de la Nación Humana Universal.

Exigimos que Europa opte por una política de paz decidida y no violenta. Exigimos como medidas urgentes e indispensables
– una Europa libre de armas nucleares: exigir a EE.UU. la retirada de todas las armas nucleares de las bases de EE.UU. y la OTAN para su desmantelamiento, y la eliminación de los arsenales nucleares de Francia y Gran Bretaña, como primeros pasos para iniciar el programa de desarme nuclear mundial bajo la supervisión de la ONU.
– declarando ilegales las armas nucleares según la sentencia del Tribunal Internacional de 1996.
– la anulación de cualquier acuerdo para instalar o ampliar bases militares de potencias extranjeras en el territorio.
– la retirada de las tropas de los países europeos de los territorios ocupados.
– la búsqueda de la mediación diplomática y el diálogo para resolver los conflictos.

En las calles de las grandes metrópolis y sus suburbios, en los pequeños centros urbanos y rurales de Europa, está naciendo algo nuevo: una sinfonía dulce pero poderosa, que como un huracán barre toda injusticia, todo abuso, toda violencia. Nadie podrá silenciarla, porque es la esperanza más profunda del ser humano.

Amigos de toda Europa, ¡construyamos una Europa de paz con la fuerza de la no violencia!