Cuba no está sola: este es el mensaje que ha traído consigo la pequeña pero importantísima embarcación finalmente llegada a La Habana y rebautizada como Granma 2.0, en honor a aquella que en 1956 trajo a Cuba a los 82 iniciadores de la revolución. No es un simple eslogan, sino la fuerza que impulsa todas las iniciativas de apoyo y solidaridad con Cuba; es el compromiso que los pueblos del mundo han asumido con ella.

La llegada de la Flotilla Nuestra América estaba prevista a las primeras luces del amanecer del 24 de marzo y una gran multitud de activistas, periodistas, representantes políticos y sociales y gente común se agolpó a lo largo de las vallas que delimitan los reflejos en la dársena del puerto del puerto, escudriñando la entrada de la bahía. El muelle de atraque no es muy grande y por lo tanto solo se permitió el acercamiento a un reducido número de personas; así que, para no arriesgarme a perder este evento irrenunciable, me presenté en plena noche junto a mi inseparable compañero cubano, Héctor.

La embarcación debía haber llegado días atrás, pero debido al mar picado y una posterior avería los plazos se alargaron hasta el 24 de marzo, cuando la emoción ante la vista de aquel pequeño barco superó cualquier otro sentimiento. Debido a los largos apagones, solo ahora he podido escribir este emocionante relato.

El muelle se llenó de música, de gritos de alegría, de bienvenida, de esperanza y de apoyo por este increíble gesto de solidaridad que llega en un momento dificilísimo para la isla; pero no solo son los materiales, los medicamentos y los alimentos que llenan la bodega del Granma 2.0 los que son importantes; lo más importante es la demostración tangible de que los pueblos de medio mundo están al lado de Cuba. Los pueblos… no la gran mayoría de los gobiernos, pusilánimes, que nunca han adoptado la más mínima acción concreta en apoyo de esta pequeña pero importantísima nación.

La potencia de esta iniciativa, a la que se han adherido 120 asociaciones de solidaridad con Cuba, demuestra una vez más que la Revolución Cubana está arraigada en el corazón de millones de personas, representadas aquí hoy por esta multitud emocionada; los acontecimientos de los últimos días, con la reciente llegada de cientos de activistas del Convoy Europeo, son la prueba tangible de ello.

Fue un día inolvidable: los activistas a bordo de la flotilla fueron literalmente absorbidos por la multitud que los esperaba, mientras la felicidad y la emoción se mezclaban con besos y abrazos. Los periodistas y sus equipos llegados de cada rincón del mundo tuvieron que esperar pacientemente su turno para obtener las tan ansiadas entrevistas, tal era el grado de expectación que generaban los participantes.

Flotilla Nuestra América, Flotilla Global Sumud, solidaridad

Muchos de los activistas a bordo del Granma 2.0 también formaban parte de la Flotilla Global Sumud que el verano pasado intentó romper el asedio a Gaza, demostrando el internacionalismo del movimiento de solidaridad con los pueblos oprimidos.

De regreso a Italia me llevo un enorme bagaje de conocimientos y experiencias, y un vigor renovado. Con ese compromiso vuelvo para seguir ayudando a esta pequeña pero indómita isla, que lucha desde hace tanto, tantísimo tiempo, una guerra que nunca quiso y que no merece.