Hoy Europa se encuentra ante una decisión crucial. Estados Unidos quiere arrastrar a sus «aliados» a la desastrosa guerra contra Irán. Una guerra que, además de hacer correr un río de sangre en Oriente Medio, impacta de lleno a la propia Europa. Una guerra que destruye deliberadamente todos los principios del derecho internacional y empuja al mundo hacia el caos.

Europa debe elegir: apoyar esta guerra, abriendo con ello el camino a un conflicto mundial, o bien adoptar una posición firme contra este ataque y distanciarse de Estados Unidos e Israel. Los países europeos deberían seguir el ejemplo del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y abandonar la subordinación política y miliar, eligiendo ¡por fin! por una política exterior autónoma, orientada al bienestar de sus propias poblaciones.

En esta decisión está en juego no solo el propio futuro de Europa, sino también el del planeta entero.

Es imposible no ver con claridad que nos hallamos ante un ataque guiado únicamente por la lógica del dominio y la supremacía.

Hoy resulta muy difícil que los gobiernos consigan liberarse de la sumisión a Estados Unidos y de la enorme influencia de la industria armamentística. No solo por falta de estatura moral y de visión de futuro, sino también porque nuestros políticos están a menudo corrompidos o sometidos a chantaje, sometidos a enormes presiones políticas y económicas. Tanto Gobiernos como las Instituciones de la UE tienen miedo, claramente, y carecen del valor necesario para tomar las decisiones que saben que son las correctas.

Por eso la voz de la gente, nuestra voz, es decisiva. No cabe duda de que, si hoy se celebrara un referéndum en Europa, la inmensa mayoría de la población votaría por no respaldar ninguna guerra y por distanciarse de una política internacional, dominada por la lógica de la violencia y la brutalidad.

En 2007, los humanistas ya veíamos con claridad la situación a la que el mundo se encaminaba. En la declaración Europa por la Paz escribíamos: —»Europa no debe respaldar política alguna que arrastre al Planeta hacia la catástrofe: en ello está en juego la vida de millones de personas, está en juego el futuro mismo de la Humanidad. Las armas nucleares deben desmantelarse hoy, antes de que se utilicen; después sería demasiado tarde. ¡Que los políticos estén a la altura de la situación o se aparten!».

Hoy, esa elección se presenta ante nosotros con toda su urgencia.

Una decisión que nos concierne a todos: romper con la lógica de la polarización y condenar la violencia y la inhumanidad, venga de donde venga.

Europa por la Paz