Recogemos y reactivamos el llamamiento del papa León XIV para una tregua olímpica de los conflictos en curso, empezando por la guerra entre Rusia y Ucrania, que sigue ensangrentando Europa y proyectando una sombra amenazadora sobre el futuro de todo el continente.

Hacemos un llamamiento al Comité Olímpico Internacional para que suspenda la edición de los Juegos en ausencia de una señal clara y concreta de tregua, con la orden de alto el fuego inmediato al menos en el frente ruso-ucraniano.

Hacemos un llamamiento a los Comités Olímpicos Nacionales y a las delegaciones de los distintos países para que retiren su participación, impidiendo el desarrollo normal de los Juegos y reiterando con firmeza la petición de un alto el fuego en todos los frentes de guerra, empezando por el ruso-ucraniano.

Hacemos un llamamiento a los atletas de todo el mundo para que, gracias a la gran visibilidad de la que disponen, den testimonio público de su voluntad de paz y de su rechazo a la guerra como instrumento de resolución de controversias internacionales, convirtiéndose en parte activa de un gran movimiento global por la paz, basado en el desarme y la negociación multilateral, capaz de garantizar la verdadera seguridad, prosperidad y bienestar en todos los continentes.

Por último, hacemos un llamamiento a los organizadores, a los trabajadores y a todas las personas involucradas de diversas maneras en los Juegos para que, cada uno en su función, ejerza el derecho a la desobediencia civil para impedir su desarrollo normal.

Es necesario detener un mecanismo mediático y comercial que hoy ignora y reniega de sus orígenes y de su espíritu de paz, convivencia y fraternidad entre los pueblos, continuando como si nada ocurriera, mientras las guerras siguen devastando vidas, territorios y el futuro de la humanidad.

Para adherirse al llamamiento: noriarmo@libero.it