David entrevista al Dr. Alon Ben-Meir, profesor jubilado de Relaciones Internacionales y Estudios de Medio Oriente, para una conversación amplia sobre sobre la “Campaña David” {N.d.T.: suena a lucha de David/Goliat…; en el contexto Palestina/Israel. En todo caso un esfuerzo que, por loable, no exento de un cierto carácter pírrico, dada la desproporción de fuerzas}. La campaña busca apoyar y la urgente necesidad de renovar las estrategias no violentas en la región. La campaña busca apoyar a individuos y movimientos que trabajan para transformar las dinámicas de poder destructivas y abusivas en Israel, Palestina y Gaza —especialmente aquellos que se oponen al actual gobierno israelí y a la guerra en curso.

La conversación comienza con reflexiones sobre la falta de apoyo internacional a las voces de oposición israelíes, una preocupación compartida por la activista Sophie Bessis, y establece el contexto para un debate más amplio sobre las perspectivas de paz, la política de EE.UU. y las dinámicas regionales. Aunque David inicialmente esperaba también explorar el plan de paz de Trump e Irán, la discusión se mantuvo centrada en el conflicto israelí-palestino.

Escepticismo sobre la paz israelí-palestina

El Dr. Ben-Meir expresa un profundo escepticismo respecto a la iniciativa de paz de la administración Trump, argumentando que carece de un compromiso genuino israelí para aceptar un Estado Palestino independiente. Critica duramente al gobierno de Netanyahu por continuar las operaciones militares en Gaza, citando la destrucción generalizada y las víctimas civiles posteriores, desde el alto al fuego de octubre de 2025. También cuestiona la movilización limitada del público israelí contra la violencia en curso y exige una transformación profunda de la sociedad israelí como requisito previo para la paz.

Desafíos a la solución de dos estados

La discusión se dirige hacia la viabilidad de la solución de dos estados. El Dr. Ben-Meir explica por qué un único estado democrático es rechazado por Israel, dadas las realidades demográficas, y argumenta que el enfoque de facto israelí es mantener el control sobre Cisjordania y Gaza, sin otorgar derechos políticos a los palestinos, cosa insostenible. Advierte que la ocupación prolongada y la negación de las aspiraciones nacionales palestinas inevitablemente alimentarán la violencia continua. Como alternativa, aboga por un proceso a largo plazo de reconciliación y normalización, anclado en un compromiso claro y creíble con un resultado de dos estados.

Limitaciones de la política de EE.UU. hacia Israel

David y el Dr. Ben-Meir examinan el papel de Estados Unidos, enfatizando cómo las presiones políticas internas en aquel País (en particular de los grupos de lobby proisraelí y las amplias bases y organizaciones evangélicas) limitan la capacidad de Washington para actuar como mediador equilibrado. Coinciden en que un progreso significativo en este aspecto, requeriría que EE.UU. adoptase una postura más firme e independiente de Israel y su zaga, incluso a costa de una reacción política adversa interna.

Reevaluando la trayectoria del conflicto

El Dr. Ben-Meir destaca las consecuencias humanas a largo plazo de la ocupación, señalando que la abrumadora mayoría de israelíes y palestinos han vivido bajo esa realidad. Advierte que, sin un cambio fundamental de rumbo, el ciclo de violencia continuará. David expresa su preocupación por la ausencia de una oposición estructurada y efectiva, tanto en Israel como en Estados Unidos, y cuestiona cómo puede surgir un cambio constructivo en las condiciones actuales.

Estrategias para el cambio social y político

La conversación concluye con reflexiones sobre vías para el cambio. El Dr. Ben-Meir subraya la importancia de la protesta pública sostenida y la desobediencia civil. David sugiere acciones de alta visibilidad. Por ejemplo, como posponer la Copa Mundial de la FIFA en Estados Unidos, como puntos de palanca potenciales para redirigir la atención pública y la presión política. Ambos coinciden en que los cambios en el liderazgo, tanto en Israel como en EE.UU., junto con una narrativa pública transformada centrada en la paz y el reconocimiento mutuo, son esenciales.

Hacia futuras negociaciones

Para cerrar, David y el Dr. Ben-Meir reafirman la necesidad de una solución genuina de dos Estados, la inclusión de todas las facciones palestinas en las negociaciones y el reconocimiento recíproco de la seguridad y la existencia de ambos pueblos. Subrayan la necesidad de que Estados Unidos desempeñe un papel más equilibrado y de que el compromiso internacional vaya más allá de la retórica, hacia compromisos concretos o efectivos.