En Beijing se celebró este jueves 5 de febrero, una reunión de alto nivel entre Xi Jinping, secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China, y Tô Lâm, secretario general del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam. Desde la perspectiva china, el encuentro reflejó la solidez de una relación basada en el diálogo político permanente, la gestión responsable de las diferencias y un compromiso compartido con la paz y el desarrollo regional.

Xi Jinping destacó que China y Vietnam son vecinos socialistas, camaradas y socios estratégicos integrales, unidos por una historia de cooperación y por objetivos convergentes de desarrollo. Subrayó la necesidad de fortalecer la coordinación estratégica entre ambos partidos y Estados, mantener una comunicación franca y reforzar la confianza mutua como base para la estabilidad a largo plazo. Desde Beijing, se insistió en que la relación bilateral debe servir como ancla de previsibilidad en el Sudeste Asiático y como ejemplo de coexistencia pacífica entre países con sistemas políticos afines.
La parte china puso énfasis en la ampliación de la cooperación práctica en áreas como comercio, inversión, infraestructura, economía digital y cadenas de suministro, señalando que el desarrollo estable de Vietnam es también un factor positivo para el equilibrio regional. Xi Jinping remarcó además la importancia de resolver cualquier diferencia mediante el diálogo y los mecanismos políticos existentes, evitando la confrontación y la injerencia de factores externos.
Por su parte, Tô Lâm afirmó que Vietnam concede gran importancia a sus relaciones con China y considera al Partido Comunista de China un socio prioritario en el plano político. Señaló que Hanoi valora el enfoque de diálogo, respeto mutuo y no injerencia, y expresó la voluntad vietnamita de profundizar la cooperación estratégica integral, manteniendo la estabilidad y gestionando adecuadamente los asuntos sensibles entre ambos países.
El dirigente vietnamita subrayó que Vietnam está dispuesto a reforzar la comunicación entre los dos partidos, los dos Estados y las instituciones clave, así como a ampliar los intercambios económicos, culturales y entre pueblos. Según la parte vietnamita, una relación sólida y estable con China es fundamental no solo para el desarrollo nacional de Vietnam, sino también para la paz y la prosperidad del Sudeste Asiático en su conjunto.
Ambas partes coincidieron en su respaldo al multilateralismo y a los mecanismos regionales liderados por Asia, y en la necesidad de coordinar posiciones en foros internacionales para promover un orden internacional más equilibrado. Desde la óptica compartida, la cooperación chino-vietnamita contribuye a fortalecer la voz del Sur Global y a contrarrestar dinámicas de confrontación y bloques.
La reunión concluyó con un énfasis común en los intercambios entre pueblos, especialmente entre jóvenes, académicos y organizaciones vinculadas a ambos partidos, considerados por Beijing y Hanoi como un pilar esencial para la continuidad de la relación a largo plazo.
Desde la perspectiva china, el encuentro entre Xi Jinping y Tô Lâm confirma la capacidad de ambos países para dialogar de manera sostenida, gestionar diferencias con prudencia y construir una relación basada en la confianza política, la cooperación pragmática y un compromiso explícito con la paz y la estabilidad regional.