Entrevista a Jordi Jiménez

Barcelona (España)

Marzo’2016

Foto: Ana Menéndez.
Exposición fotográfica en Barcelona «La Fuerza de la No-Violencia» Marzo’16

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Asociación Espai Humanista. www.espaihumanista.org

Espai Humanista organiza la exposición fotográfica «La Fuerza de la No-Violencia», una exposición itinerante por los diferentes centros cívicos de Barcelona para mostrar a través de la fotografía, nuevos valores y nuevas miradas del mundo y de uno mismo.

Jordi Jiménez ha participado desde muy joven en grupos ecologistas y humanistas. Estudió Psicología y ha impartido talleres de autoconocimiento y seminarios en algunas ciudades de Centroamérica y en Madrid y Barcelona. Es miembro de la asociación Espai Humanista, una comunidad del Mensaje de Silo, corriente espiritual basada en la No-Violencia.

La No-Violencia, ¿sinónimo de fuerza?

Así es, el registro de humanidad en otra persona, el registro de cercanía y de conexión con otras personas es un registro muy fuerte que mueve sensaciones y emociones muy profundas. Pero como se expresa de forma suave, sutil, parece que eso no tenga fuerza. Sin embargo, el amor de una persona hacia otra, la amistad profunda, aunque no se vea, es algo muy potente. La No-Violencia es algo parecido, tiene una gran fuerza porque parte de aspiraciones profundas del ser humano, aunque sus manifestaciones sean poco vistosas.

Difícil tarea, en un mundo de violencia, guerras y competitividad.
Si, nuestra cultura está basada en lo contrario, entonces hay que poner  bastante empeño, bastante intención en ello, no es nada fácil, todo lo que nos rodea nos invita a lo contrario, a imponernos a los demás, a ganar batallas, a competir. Nos invita a pasar por encima del otro, el espíritu de competición, de venganza, de “ya te la devolveré”, del castigo. Todo eso está a la orden del día y es muy difícil abstraerse y caminar decididamente en sentido contrario, porque este otro es un camino de reconciliación, de ponerte en el lugar del otro, de tratarlo como te gustaría que te trataran a ti.

¿Qué tal retirarnos a un monasterio? 
Si yo me voy a un monasterio y me aíslo, me será más fácil conectar con estos registros y estas emociones. Eso tiene la desventaja que no tiene consecuencia en los demás. Es mucho más interesante que uno pueda conectar con esos estados, con esa otra ubicación interna estando en el mundo cotidiano, conectado con su familia, con sus amigos. Eso sí que es interesante, porque si algo de eso llega a los demás, puede que otros también inicien ese camino y esto se vaya expandiendo.

La transformación social y la personal van unidas.
Así es, porque una persona no está aislada y por mucho que uno quiera transformarse a sí mismo, cuando va al mundo, es el mundo el que lo cambia a uno. Tiene que haber algo que salga de uno y vaya a los demás, para que también ese cambio interno realmente se consolide y vaya aumentando. El cambio interno y la evolución de uno mismo tiene mucho que ver con que uno lleve algo a los demás. Si uno no da en acto desinteresado a otro, realmente en el fondo no avanza. Eso es así, no tiene vuelta de hoja.

¿Actos desinteresados?
Actos en los que uno no busca para sí algo de vuelta. Uno lo lanza y no espera que venga nada de vuelta. Si viene, bien, pero como que no lo hace esperando nada. No hablamos de actos cotidianos, lógicamente si trabajo es porque espero que me paguen, de acuerdo, todo eso está bien. Pero a veces tenemos la oportunidad de hacer algo desinteresado para otros y esos momentos son importantes, detectarlos y aprovecharlos, porque en ese dar desinteresado es donde uno crece realmente.

Foto: René Gómez. Associación Dones de Blanc. Barcelona

Foto: René Gómez.
Associación Dones de Blanc. Barcelona

En la exposición se muestran las distintas formas de violencia.
Hay muchas formas de violencia que no se ven. En la exposición hay toda una sección dedicada a la asociación Dones de Blanc, un grupo de expresión que denuncia la violencia de género. No solo se trata de violencia física, hay situaciones donde la mujer está claramente discriminada o coartada económicamente, sin posibilidades. La violencia de género no acaba en el hogar, después en el trabajo resulta que le pagan menos solo por ser mujer. La violencia económica se da en el sistema social que tenemos. También está la violencia religiosa propia de los fanatismos, la violencia racial, etc …

Además  ¿haceis talleres?
Si, hacemos un taller sobre la «reconciliación». Ante una agresión recibida, sea del tipo que sea,  uno puede vengarse, puede tratar de perdonar ó puede tratar de olvidar. Pero nada de todo esto nos sirve para avanzar, a nosotros lo que nos sirve es reconciliar esa situación, que significa comprenderla en su última raíz, comprender que incluso la persona que nos ha herido también ha sido una persona que ha tenido sus sueños, sus aspiraciones,  que es una persona como nosotros, en realidad. Nosotros también hemos tenido nuestros errores, hemos hecho daño alguna vez seguramente. En fin, es tratar de ver la parte humana del otro. Esto es un poco difícil de integrar y de reconciliar, alguien que te ha hecho mucho daño o que le ha hecho daño a alguien muy querido para ti, cuesta mucho tratar de poner esa mirada un poco más humana incluso en el otro, pero vale la pena intentarlo porque si nos quedamos atrapados en el resentimiento y en el odio eso nos hace daño a nosotros también.

¿Perdonar  no es reconciliar?
No, no es lo mismo. Cuando perdonas quedas por encima del otro, “yo te perdono”, es un registro diferente, uno se ubica en una posición de superioridad. Reconciliar es comprender la situación, no es perdonarla ni olvidarla, sino comprenderla, que es muchísimo más difícil.

Hablas del registro de humanidad en el otro.
Si puedo ver la parte humana del otro, que el otro es alguien como yo en el fondo, entonces lo comprendo, puedo conectar con él. La foto cabecera de la exposición lo representa muy bien. A pesar de las diferencias que se aprecian en esas dos personas, de cultura, de idioma, de raza, de creencias, el abrazo es muy cercano. La humanidad en el otro y en uno mismo rompen con esas diferencias, traspasan la superficie, lo mas externo y conectan entre sí. Esa es la clave de la no-violencia, sentir la humanidad en el otro.

¿Por dónde empezar?
A mí me ha servido profundizar en mí, conectar con algo más profundo en mí mismo y desde ahí puedo percibir mejor lo profundo en el otro. Esto ayuda a romper las cadenas de la violencia, que siempre tienen que ver con diferencias superficiales, porque yo quiero imponer mis creencias al otro, y el otro quiere imponérmelas a mí. Y ahí es donde empiezan los líos.

¿Cuándo y dónde, vuestra exposición fotográfica?
Estaremos durante todo el mes de marzo en el Centre Cívic Joan Oliver “Pere Quart” de Les Corts. La inauguración será el día 2 de marzo, a las 18:30h. El Taller sobre la Reconciliación será en el mismo centro, el 17 de marzo, a las 18:30

www.espaihumanista.org

 

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Jordi Jiménez y Antonia Utrera durante la entrevista en Barcelona. www.pressenza.com