Por; Marta Sanuy Aina-Directora de Escuela de Escritura –Febrero, 2014.

Fuente: Boletín LolaMora Producciones

«El mal ha demostrado ser más radical de lo que se esperaba. En términos objetivos, los crímenes modernos no están previstos en los Diez Mandamientos. Dicho de otro modo: la tradición occidental sufre la idea preconcebida de que las cosas más malvadas que los seres humanos pueden cometer nacen del vicio del egoísmo (tradición que seguramente incluye al Kant del «mal radical»). Y sin embargo sabemos que las mayores maldades, o el mal radical, ya no tienen nada que ver con esas motivaciones pecaminosas y humanamente comprensibles. No sé qué es realmente el mal radical, pero me parece que tiene que ver de alguna manera con el siguiente fenómeno: hacer que los seres humanos sean superfluos como seres humanos (no usarlos como un medio para conseguir algo, lo cual deja intacta su esencia como seres humanos y solamente incide en su dignidad humana, sino hacerlos superfluos como seres humanos).Esto sucede tan pronto como toda impredecibilidad –que en los seres humanos es equivalente de la espontaneidad– queda eliminada. Todo esto deriva de, o acompaña a, la ilusión de omnipotencia (y no solamente al ansia de poder) de un individuo en concreto […] La omnipotencia de un individuo concreto haría que los hombres fueran superfluos». Carta de Hanna Arendt a Karl Jaspers.

Los gobiernos han sido absorbidos por los intereses de las grandes fortunas, no tienen capacidad para abordar problemas sociales como las hambrunas, el sida, el cambio climático, la malaria o la mortalidad infantil, pero no hay que preocuparse porque, felizmente, los más ricos del planeta acuden raudos con las soluciones: el corredor verde en África acabará con el hambre, las campañas de privatización de agua y contra la lactancia materna de la empresa Nestlé conseguirán que consumamos el agua con su leche en polvo y con más consciencia, y evitarán el cambio climático, no sólo eso, las campañas de vacunación masiva patrocinadas por magnates terminarán con la polio.
Después de leer el último informe que ha publicado Intermón Oxfam1, haciéndolo coincidir con la cumbre de Davos, se siente la misma incredulidad que si acabases de leer una novela de ciencia ficción. Pero no hay mucha imaginación en el párrafo anterior y esta, la historia del capitalismo voraz disfrazado de “buenísmo”, se está contando de pocas formas y deshilachada, por eso estoy buscando información sobre los primeros de la lista Forbes. Tengo mucha necesidad de saber quiénes son, qué hacen y a quién se parece ese uno por ciento de la población que persigue controlar a todos y, sobre todo, quiero saber en qué consiste la panacea llamada filantrocapitalismo.
Esta tarde he visto con lupa Ciudadano Kane, quizá en ella se habla por primera vez de la filantropía de los ricos con una dimensión industrial. Una secuencia me ha llamado especialmente la atención: el reportero destinado en La Habana dice que no tiene nada que escribir si no escribe algún poema sobre el paisaje, que allí no hay guerra, y le responde Kane a carcajadas: usted proporcione poemas que yo proporcionaré la guerra.

 

A principios de los noventa George Soros, entre otros, impulsó la presión económica en Yugoslavia que resultó una de las causas principales de la guerra; ahora, dispone de Fundaciones en Bosnia, Croacia, Eslovenia y Serbia. Y no es eso en lo único en lo que se parecen Kane (inspirado en el magnate William Randolph Hearst) y Soros. Comparten también la megalomanía infantil que les permite, no sólo jugar con la tierra entera, sino hacerlo en todas las direcciones y simultáneamente. Como cuando Gog, el millonario de la novela de Giovani Papini, compra unas islas para probar sistemas políticos y observar cómo se enfrentan. Soros critica la inhumanidad del mundo financiero que le enriqueció y le sigue enriqueciendo, mientras aumenta su fortuna con las fumigaciones asesinas de Monsanto. Como el Gog de Papini, compra ininterrumpidamente inteligencia a través de sus fundaciones, aunque en “Mi filosofía” se autorretrate, sin querer, como un tipo deslumbrado por sus obviedades y su cinismo. Según sus propias palabras su Fundación aspira a “abrir las sociedades cerradas, corregir las deficiencias de las sociedades abiertas y promover una forma crítica de pensamiento”. Aunque Soros es sólo un ejemplo, además de ser sólo un testaferro, su personalidad nos alerta sobre una de las capacidades habituales entre los millonarios omnipotentes: pueden llevar a cabo alternativas mutuamente excluyentes.

 

La ilusión de omnipotencia, “algo que está un paso más allá del poder”, como advierte Hanna Arendt en la cita que encabeza estas líneas, requiere que los demás hombres sean superfluos. La omnipotencia, según los teólogos medievales, necesita de la omnisciencia, la omnipresencia y la omnibenevolencia: les quedaba este último escollo y es el que se apresuran a cubrir con sus programas de ayuda. 1

 

La leche

La Leche

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“La destrucción, de decenas de millones de hombres, mujeres y niños a causa del hambre constituye el mayor escándalo de nuestro siglo. Cada cinco segundos muere de hambre un niño menor de 10 años. En un mundo en el que, sobreabunda la riqueza. Hoy la agricultura mundial está en condiciones de alimentar a 12 mil millones de seres humanos, el doble de la población actual. No estamos entonces ante ninguna fatalidad. Un niño que muere de hambre es un niño asesinado”. Jean Ziegler, El imperio de la vergüenza. Edit. Taurus, 2006.

 

La cobertura está diseñada para abarcar todas las edades, razas y estratos sociales, pero sin duda es más fácil comenzar por los que poseen un acceso limitado o nulo a la educación y por los que están más desesperados, aquellos que se mueren de hambre.

Un ejemplo llamativo y pionero de lo que se vende como ayuda humanitaria para los más necesitados es una campaña de la empresa Nestlé que, desde los años setenta, está intentando sustituir la lactancia materna por la leche en polvo en las zonas con menos recursos. La promoción de leche en polvo se lleva a cabo a través de donaciones en hospitales y provoca la muerte de miles de niños que no se benefician de los anticuerpos que la leche humana contiene y además se ven expuestos a las infecciones provocadas por los problemas de higiene propios de las situaciones precarias en las que viven.

Según UNICEF2, cada año mueren 1.5 millones de bebés por ser alimentados con leche en polvo que, de haberse alimentado con leche materna, no hubieran muerto. La OMS3 aprobó dos Códigos internacionales para la comercialización de sustitutos de la leche materna, en 1981 y 2002 que son sistemáticamente incumplidos por Nestlé y Danone. La lectura de estos datos deja claro que esta práctica de aculturización se ceba con los más débiles creándoles un problema que no tenían y haciéndoles creer que dependen de un producto, no sólo superfluo, sino inasequible y pernicioso4.
Las vacunas
“La variedad de las rosas American Beauty sólo puede producirse con el esplendor y el perfume que entusiasman a los que la contemplan sacrificando los primeros brotes que nacen a su alrededor. Nos es más que la aplicación de una ley de la naturaleza”, dejó dicho a sus descendientes John Davinson Rockefeller, y estos principios, los del movimiento eugenésico californiano5 han seguido en pié a través de la Fundación que lleva su nombre. Para promover el bienestar de la humanidad hay que eliminar a los que nada le aportan, creen los eugenésicos, y se otorgan a sí mismos el encargo de solucionar la situación desde todos los frentes posibles. La Fundación Rockefeller financió proyectos como el de Erns Rüdin, arquitecto de la política eugenésica de Hitler, o todos los que tuvieron que ver en los sesenta con la puesta en circulación de la píldora. Su actual socio, Bill Gates, trabaja en la misma dirección, además es hijo de William H. Gates, presidente de Planned Parenthood, Federación Internacional de Planificación Familiar vinculada a la ideología de la eugenesia desde 1954, cuando fue fundada en Bombay, India6.

Probablemente nos sorprendan las imágenes de zonas en África en las que la población se niega a ser vacunada. Seguramente habremos pensado que nunca podrán evolucionar los africanos si se niegan al progreso. Pues estamos equivocados, tan equivocados como cuando nos enternecimos con las imágenes de la distribución de la leche en polvo. Es pertinente en este caso hacerse la siguiente pregunta ¿Por qué cree que alguien iba a invertir tanto dinero para terminar con la polio, una enfermedad que según la OMS en el año 2012 mató a 223 niños y que es endémica solamente en tres países: Nigeria, Pakistán y Afganistán?7

Claro que este disfraz de la polio le permite a Bill Gates ponerse otra vez el de omnipotente: “No es demasiado habitual recibir una carta que te invita a acabar para siempre con una de las enfermedades más perniciosas del siglo XX”8.

 

La agricultura

 

En 1980, la Corte Suprema de los Estados Unidos de Norteamérica aprobó el derecho a patentar “un microorganismo vivo hecho por un ser humano”, y esa decisión provocó la mayor revolución alimentaria, agrícola y económica que hemos conocido hasta el momento porque supone la legalización de la propiedad sobre los alimentos para unas pocas industrias.

Las expectativas de negocio en este sector de la alimentación son mayores que las del petróleo y los automóviles juntas. Pero nada de esto sería posible sin Terminator, que es una modificación genética hecha en las plantas para que produzcan semillas estériles, que se apellida GURTs, siglas de “Tecnologías Genéticas de Restricción de Uso”. Con Terminator las semillas dejan de reproducirse y los campesinos tienen que comprarlas, cada año, a los dueños de las patentes. Terminator es la principal arma de Monsanto, que posee un 80% de la biotecnología del planeta. Los grandes accionistas de esa empresa, casi podíamos haberlo imaginado, son George Soros, Bill y Belinda Gates, Rockefeller entre otros.

La multinacional estadounidense Monsanto9 es el negocio más redondo. Por supuesto sus dueños saben que los campesinos pobres, los beneficiarios de su proyecto filantrópico, no podrán pagar las semillas, mejor, tendrán que vender sus tierras y ellos las comprarán a precios ridículos, ya lo están haciendo.

También saben que los transgénicos acabarán con la biodiversidad del planeta, pero no importa porque los inversores de Monsanto han puesto en marcha el arca de Noé de las semillas, la Bóveda de Svalbard, la “Bóveda del fin del mundo”10, sita en Noruega y que contendrá todas las variedades de semillas existentes. Otra vez la doble dirección: los omnipotentes pueden llevar a cabo alternativas mutuamente excluyentes.

La Salud

La bóveda del fin del mundo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En cuanto a las repercusiones sobre la salud de los cultivos transgénicos Gilles Eric Seralini11, experto de la Comisión Europea en transgénicos dice “En Soja, maíz, algodón y colza las semillas llevan incorporado el veneno para los insectos. Las de maíz y soja contienen Roundup, el mayor herbicida del mundo”.

Poco que añadir, las semillas han salido al mercado sin pasar los análisis que cualquier producto de consumo humano pasa obligatoriamente y se está impidiendo por todos los medios que se lleven a cabo esos análisis. Recomiendo encarecidamente la lectura de un par de entrevistas a este catedrático en biología molecular que también rebate la posibilidad de que los transgénicos vayan a acabar con el hambre; dice Seralini: “Hay cuatro plantas que alimentan al mundo a nivel intensivo: soja, maíz, arroz y trigo. Las compañías registran patentes sobre las plantas de estos alimentos gracias a los OGM (organismos genéticamente modificados). Quien tenga las patentes, y cobre royalties cada vez que alguien las coma o cultive en el planeta, será el rey del mundo; por eso las grandes empresas farmacéuticas han empezado a hacer OGM. Ese es un argumento estúpido, créame. Las patentes de las semillas sólo llevarán hambre al mundo.

En primer lugar, los transgénicos no alimentan a los pobres, sino el estómago de los cerdos. Segundo, las semillas patentadas pertenecen a compañías que ya, hoy, no dejan sus patentes para luchar contra la malaria o el sida en los países pobres. ¿Por qué iban a cederlas para alimentarlos si no las dejan para algo que los está matando? Son farmacéuticas reconvertidas en industria alimentaria. Y, en tercer lugar, nosotros comemos en todo el planeta sólo cuatro plantas: trigo, arroz, soja y maíz. Hay 30.000 plantas conocidas y comestibles en el planeta y sólo nos alimentamos de cuatro. ¿No le parece anormal?”. A esto se podría añadir que los pesticidas agotan rápidamente los suelos y provocan graves enfermedades.

 

Si Nestlé o Danone cuelan su leche en polvo a través de los hospitales, la penetración de las semillas transgénicas de Monsanto se está canalizando a través de la Alianza para una Revolución Verde (AGRA) que las regala a los más pobres, aprovechando crisis alimentarias como en el caso de Zambia, intentando apropiarse de tierra como en Etiopía e incluso aprovechando guerras como la de Irak para aportar su Terminator.12

Pero el tandem Gates-Rockefeller no logra convencer con la imagen que intenta proyectar y está encontrando mucha resistencia para esta segunda Revolución Verde 2.0 que anunciaron en septiembre de 2006 a bombo y platillo. La inversión filantrópica que iba a salvar del hambre a África fue rechazada por el Foro Social Mundial en Nairobi y el Foro de Soberanía Alimentaria, en Mali, en el año 2007. Una resistencia13 que también se está organizando con firmeza en América Latina y en India, donde más de un cuarto de millón de agricultores se ha suicidado en Maharashtra, Karnataka, Andhra Pradesh, Madhya Pradesh y Chhattisgar, la mayor tasa de suicidios en la historia de la humanidad, a causa de las deudas adquiridas para seguir sembrando14. Otro ejemplo de resistencia  es el del pueblo haitiano, que rechazó las ayudas con semillas procedentes de proyectos de ayuda humanitaria, en mayo del 2010, el dirigente campesino haitiano, Chavannes Jean-Baptiste, describió la ayuda con semillas transgénicas como “otro terremoto”.

El hambre sigue aumentando15, y se dan situaciones tan paradójicas como que el aumento en la producción de comida no significa que no aumente el hambre.“La producción de cereales ha aumentado en un 45% en dos años. Pero el hambre también ha aumentado porque el 80% de esos cereales se destinan a agro carburantes”, decía Jean Ziegler en el año 2006 y la situación no ha dejado de empeorar.
Diversidad y potencia

Después de muchos días leyendo datos y cifras escalofriantes, agotada de tanta ciencia ficción, estaba siguiendo el rastro de la leche y encontré un párrafo que me gustó mucho:

«Lo mismo que nos sorprende en Occidente conocer que los campesinos (no la agricultura industrial) alimentan al 70% de la población mundial, nos resultará novedoso saber que cerca del 14% de la población mundial (unos mil millones de personas) depende directamente de lácteos como modo de subsistencia. Y a pesar de que Nestlé y Danone venden sus productos en cualquier rincón del planeta, en casi todo el mundo los lácteos siguen estando en manos de la gente pobre. Es lo que se llama la “leche popular”. Esta cadena que va del productor al consumidor supone más del 80% de la leche que se comercializa en los países empobrecidos y el 47% del total global mundial.

En Colombia hablamos de cerca de 50.000 ´jarreadores´, de dos millones de lugares de producción en el campo, de 40 millones de litros de leche diarios repartidos y de unos precios al alcance de más de 20 millones de colombianos (…). Igual ocurre en la India, el mayor productor de leche del mundo, con más de 70 millones de sitios rurales que mantienen animales lecheros, en el que la leche popular comprende el 85% del mercado y en donde un cuarto de la producción se procesa informalmente, obteniéndose queso y yogurt. También la situación es similar en Pakistán, Kenia y muchos otros países».16.

Pocos días después leí:

«Existen 1.500 millones de campesinos en 380 millones de fincas, ranchos, chacras, parcelas; 800 millones más cultivan en las ciudades; 410 millones recolectan la cosecha oculta de nuestros bosques y sabanas; hay 190 millones de pastores y bastante más de 100 millones de campesinos pescadores. Por lo menos 370 millones de todos ellos pertenecen a pueblos indígenas. Juntos, esos campesinos son casi la mitad de la población mundial y cultivan al menos el 70 por ciento de los alimentos del planeta. Mejor que nadie, ellos alimentan a quienes sufren hambre. En el futuro, para alimentarnos, necesitamos de ellos y de toda su diversidad.»17

Y me sentí un poco reconfortada. Pero volviendo a la cita de Hanna Arendt, a quién le sorprendería que, en otra vuelta de tuerca, haya sido banalizada la banalización del mal, nos encontramos no ante uno, sino ante unos cuantos individuos que están destruyendo la vida de casi todos con su ilusión de omnipotencia, tenemos que defendernos, nuestra impotencia los retroalimenta, la incredulidad que su megalomanía nos produce nos convierte en sus víctimas. Frente a sus pretensiones de uniformidad hay que oponerles diversidad, porque además la diversidad es potencia.

Siempre me ha parecido que la solución más pertinente, a fin de evitar que nos conviertan a todos en superfluos, es la que propone Jean Ziegler: Hay que sentar a esos especuladores en el banquillo. ¡Hay que celebrar un Núremberg para ellos!
1://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/files/bp-working-for-few-political-capture-economic-inequality-200114-es.pdf

2;http://www.solidaridad.net/noticia/658/el-boicot-a-nestle-deberia-ser-juzgada-por-el-tribunal-penal-internacional

3:http://www.unicef.org/spanish/nutrition/index_24805.html

4:;http://www.solidaridad.net/noticia/103/cuando-la-leche-mata-boicot-a-nestle-por-sus-practicas-criminales-

5:/http://media.tumblr.com/2413831211108a97d50a29a032eec180/tumblr_inline_mjmaelfZ9Z1qgshcz.jpg

6: Vídeo con las declaraciones de Bill Gates sobre el uso de vacunas: http://tu.tv/videos/bill-gates-admite-el-uso-de-vacunas-y-ot

7:http://www.efe.com/efe/noticias/espana/patrocinada/bill-gates-carlos-slim-unen-sus-fortunas-para-erradicar-polio-anos/1/22/2024096

8: http://www.efe.com/efe/noticias/espana/patrocinada/bill-gates-carlos-slim-unen-sus-fortunas-para-erradicar-polio-anos/1/22/2024096

9 ;http://www.monsanto.com/global/es/pages/default.aspx
10; http://www.rebelion.org/noticia.php?id=60339

11; http://semillasysalud.wordpress.com/entrevista-dr-gilles-eric-seralini-experto-de-la-comision-europea-en-transgenicos/

12;http://www.estudiosecologistas.org/docs/reflexion/Ecosocialismo/ayuda.pdf


13; http://www.viacampesina.org/downloads/pdf/sp/Monsanto-Publication-ES-Final-Version.pdf

14 http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1156

15 http://www.amcmh.org/PagAMC/downloads/ads96.htm

16 http://www.rebelion.org/docs/144305.pdf

17 http://www.grain.org/article/entries/4110-quien-alimenta-al-mundo