Centenares de manifestantes se concentraron el jueves por la noche (16 de abril) en la plaza Habima de Tel Aviv para protestar contra la escalada de la violencia de los colonos en Cisjordania. Los organizadores calificaron la convocatoria como la primera gran manifestación pública en Israel centrada específicamente en este asunto.

La protesta fue organizada por una coalición de sociedad civil y grupos antiocupación, en un contexto de fuerte aumento de los ataques de colonos en Cisjordania durante los últimos meses. Los participantes exigieron al Gobierno israelí y al Aparato de Seguridad que actúen de forma efectiva contra los responsables, argumentando que las condenas oficiales no se han traducido en una actuación efectiva.

Los manifestantes denunciaron lo que calificaron como un aumento dramático de las agresiones desde la toma de posesión del actual gobierno; ataques dirigidos contra palestinos, activistas israelíes y, en algunos casos, contra el propio personal de seguridad israelí. Según los organizadores, estos incidentes han incluido agresiones graves, destrucción de propiedades, incendios provocados y linchamientos en grupo.

Víctimas palestinas e israelíes de recientes ataques de colonos se dirigieron a la concurrencia, compartieron sus testimonios personales e instaron a una mayor implicación ciudadana en las iniciativas de «presencia protectora», en forma de iniciativas de acompañamiento y de protección civil sobre el terreno, que apoyan a las comunidades palestinas vulnerables en Cisjordania.

Adi Cohen, voluntario de la iniciativa Presencia Protectora, que resultó herido en un ataque contra activistas israelíes, ocurrido el mes pasado en la aldea palestina de Qusra, declaró:
«De ese pequeño asentamiento ilegal cuyos residentes descendieron con la intención de matarnos, han salido en los últimos meses decenas de ataques, incendios, palizas y al menos tres asesinatos de palestinos. Las incursiones y ataques de colonos que nosotros sufrimos —y a menudo de forma mucho más grave— es la que los palestinos padecen a diario en toda Cisjordania. No hay justificación posible para esa violencia. Debe ponerse fin a esta violencia y terror ejercida por los colonos».

Yael Levkovitch, profesora y voluntaria de Presencia Protectora que también resultó herida en el ataque de Qusra, declaró:
«Estos fenómenos deben ser combatidos en todos los niveles: desde los jóvenes violentos, pasando por los colonos y el público que mira para otro lado, hasta las autoridades que los apoyan. Si el Estado y el ejército no detienen estos ataques de colonos, entonces la sociedad civil debe actuar».

Oded Pavorish, veterano activista de campo herido en el ataque de Qusra, declaró:
«La violencia ejercida por los colonos persiste porque sus autores creen que las fuerzas del orden israelíes estarán de su lado. Atacan a civiles desarmados sabiendo que es poco probable que tengan que rendir cuentas».

Oded Yedaya, director de la Escuela de Arte Minshar y activista de Presencia Protectora herido en un ataque cerca de la aldea de Beita, declaró:
«Estos puestos de avanzada no son cosa de extremistas marginales. Estos ataques de colonos y su violencia es parte integrante del proyecto colonizador. Los responsables reciben apoyo, financiación y armas de las autoridades estatales».

La manifestación fue organizada por la Coalición por la Paz (Peace Partnership Coalition), junto con varias organizaciones: Looking the Occupation in the Eye (Mirando a la ocupación a los ojos), Activistas del Valle del Jordán (Jordan Valley Activists), Combatientes por la Paz (Combatants for Peace), Standing Together, Hadash y Rabinos por los Derechos Humanos (Rabbis for Human Rights).

Mariafe Hulipaz of Sama-sama Para sa Maayos na Tahanan at Hanapbuhay (SMTH) speaks before community members and advocates, calling on the government to prioritize housing, livelihoods, and health over projects that threaten displacement. Credit: Global Alliance for Incinerator Alternatives (GAIA) Asia Pacific (April 15, 2026)