Anoche nos reunimos para protestar contra la guerra, contra la agresión israelí respaldada por Estados Unidos en Irán y la invasión del Líbano; así como contra la opresión y las muertes que no cesan en Cisjordania y Gaza. Ya es la quinta semana consecutiva que salimos a la calle.
Ayer estuvimos en más de veinte localidades, con miles de manifestantes en todo el país.
La represión policial también va en aumento. Cientos de policías antidisturbios esperaban anoche en la manifestación de Tel Aviv. Disolvieron la protesta violentamente, con cargas a caballo y 17 detenidos.
Yo también fui detenido. Nos sacaron del área de la manifestación a empujones. Me esposaron y me llevaron al furgón de traslado. Después de mucho rato esperando dentro, mientras seguían subiendo a más detenidos, sonó la prealerta de misiles.
El policía dijo que, por orden superior, no nos permitirían ir a una zona protegida (un refugio) durante un ataque con misiles, aunque estábamos junto a uno de los refugios más grandes de la ciudad. Después de suplicar, nos llevaron al vestíbulo, sin la protección que habría ofrecido la solidez del edificio.
La noche terminó con la dispersión de los manifestantes y, horas después, con la puesta en libertad de todos los detenidos.
No nos vamos a detener aquí, ¡claro está! Más en los próximos días.
Ofek Sinvani, Combatants for Peace













