El activista y periodista saharaui Braika Bahi ha revelado una terrible campaña de represalias sistemáticas destinada a silenciar su voz. Bahi, miembro del equipo de Televisión de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y activista ambiental, describió la doble estrategia de violencia física y extorsión económica empleada por la ocupación marroquí contra él y sus compañeros activistas saharauis.

En una entrevista en video con Equipe Media, Bahi declaró que, tras la adopción de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU a finales de octubre de 2025, fue sometido a agresiones públicas y torturas en la calle Samara por patrullas paramilitares. Identificó a los líderes de estas unidades como dos policías marroquíes apodados «el Americano» y «Zald al-Touhima», ambos conocidos por su participación en una serie de atroces violaciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental ocupado. Esta agresión pública se produce tras incidentes anteriores en los que Bahi fue secuestrado y torturado en zonas rurales a las afueras de la ciudad.

Las represalias se han extendido a la familia del activista. En marzo de 2025, las autoridades marroquíes suspendieron el salario mensual de su madre, declarando explícitamente que no se lo reembolsarían a menos que Bahi abandonara su activismo en redes sociales o decidiera emigrar. Bahi describió esto como una «política calculada de castigo colectivo» diseñada para aislar a los activistas de sus familias y comunidades. 

“La ocupación está utilizando el sustento de mi madre como moneda de cambio”, afirmó Bahi en el video, reafirmando su compromiso de continuar su lucha pacífica a pesar de los crecientes riesgos.