{"id":918192,"date":"2019-09-15T19:21:26","date_gmt":"2019-09-15T18:21:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pressenza.com\/?p=918192"},"modified":"2019-09-15T19:21:26","modified_gmt":"2019-09-15T18:21:26","slug":"capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/","title":{"rendered":"\u201cCapital e ideolog\u00eda\u201d de Thomas Piketty: la propiedad es el mal"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Joseph Confavreux, Fabien Escalona y Romaric Godin*<\/strong><\/p>\n<p>Desde las 1.200 p\u00e1ginas de su \u00faltima obra, Piketty, destroza el debate p\u00fablico y pol\u00edtico, explorando v\u00edas para, en concreto, \u201csuperar al capitalismo\u201d. Pero, \u00bfc\u00f3mo ejecutar esas propuestas radicales tratando de redefinir la noci\u00f3n misma de propiedad? \u00bfBastar\u00e1n para destruir las bases del hiper-capitalismo contempor\u00e1neo?<\/p>\n<p>\u201cEs m\u00e1s f\u00e1cil imaginar el fin del mundo que el del capitalismo\u201d. Thomas Piketty se compromete en su \u00faltima obra a nada menos que a desmentir la famosa sentencia del fil\u00f3sofo estadounidense Frederic Jameson, pretendiendo proporcionar herramientas para \u201csuperar el capitalismo\u201d, saliendo de una glaciaci\u00f3n ideol\u00f3gica catalizada por los fracasos del sovietismo real.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de \u201cEl capital en el siglo XXI\u201d, excavadora editorial que vendi\u00f3 2,5 millones de ejemplares en el mundo, donde documentaba la explosi\u00f3n de las desigualdades patrimoniales mundiales, el economista pasa a los trabajos pr\u00e1cticos y pol\u00edticos. En Capital e ideolog\u00eda (Seuil), radicaliza su pensamiento e investiga los medios para criticar en concreto un r\u00e9gimen desigual actual cuyos efectos destructores sobre el planeta y los seres humanos no pueden proseguir.<\/p>\n<p>Considerando que su libro de 2013 era demasiado occidentalo-c\u00e9ntrico y trataba \u201clas evoluciones pol\u00edtico-ideol\u00f3gicas respecto a las desigualdades y la redistribuci\u00f3n como una suerte de caja negra\u201d, busca ampliar su campo de investigaci\u00f3n, que extiende desde la \u201ccomplejidad multicultural de los jatis\u201d en India, a los concursos imperiales chinos, pasando por la \u201cpropuesta 2x + y\u201d debatida en 1977-78 en el Reino Unido\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed Piketty quiere forjar una \u201cidea m\u00e1s exacta de lo que podr\u00eda llevar a una mejor organizaci\u00f3n pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social para las diferentes sociedades del mundo en el siglo XXI\u201d proponiendo para ello, \u201celaborar el perfil de un nuevo socialismo participativo para el siglo XXI\u201d<\/p>\n<p>Esta grand\u00edsima (\u00bfexcesiva?) ambici\u00f3n implica \u201creconsiderar la propiedad justa, la educaci\u00f3n justa y las fronteras justas\u201d mientras nos encontramos en una fase de radicalizaci\u00f3n de las injusticias y desigualdades, a las que el investigador consagra numerosos tramos de su obra para rehacer la g\u00e9nesis.<\/p>\n<p>Se remonta para ello hasta las \u201csociedades ternarias\u201d en las que la poblaci\u00f3n se divid\u00eda seg\u00fan su funci\u00f3n guerrera, religiosa o laboriosa, porque \u201cla estructura de las desigualdades en las antiguas sociedades ternarias radicalmente est\u00e1 menos alejada de la hoy existente de lo que a veces imaginamos\u201d; y sobre todo, considerando el hecho de que \u201clas condiciones de la desaparici\u00f3n de las sociedades trifuncionales, profundamente variables seg\u00fan los pa\u00edses, las regiones y los contextos religiosos, coloniales o postcoloniales, han dejado rasgos profundos en el mundo contempor\u00e1neo\u201d<\/p>\n<p>Su estudio de las sociedades coloniales y esclavistas le permite por su parte, establecer la \u201ccontinuidad entre las l\u00f3gicas esclavistas, coloniales y de propietarios\u201d. Y mostrar la cuasi-sacralizaci\u00f3n de la propiedad que enra\u00edza en el siglo XIX, a partir de la cr\u00edtica a las sociedades de\u00a0 orden, como se deriva del hecho de que, cuando la esclavitud es abolida, no son los esclavos los indemnizados, sino sus propietarios, Y eso pese a que esta decisi\u00f3n, en el caso brit\u00e1nico, ha gravado al presupuesto del pa\u00eds y sobre-explotado a los contribuyentes ordinarios. Y en el caso franc\u00e9s, llev\u00f3 a exigirle a Hait\u00ed, bajo amenaza militar, el pago de una deuda inicua que grav\u00f3 severamente toda posibilidad de desarrollo de la isla.<\/p>\n<p>Esta inmersi\u00f3n profunda en la historia y amplia en la geograf\u00eda, que los especialistas de esas \u00e9pocas y pa\u00edses podr\u00e1n sin duda criticar en detalle, le permite subrayar la diversidad de origen de las desigualdades, ya radiquen en la pesada herencia hist\u00f3rica vinculada a las discriminaciones raciales y coloniales y a la esclavitud (sobre todo en Brasil, \u00c1frica del Sur y tambi\u00e9n en Estados Unidos), bien sea en factores m\u00e1s \u201cmodernos\u201d vinculados, por ejemplo, a la hiper-concentraci\u00f3n de las riquezas petroleras, como en Oriente Medio que constituye actualmente la regi\u00f3n m\u00e1s desigual del mundo.<\/p>\n<p>Ante todo, ello le permite establecer que las desigualdades no son en absoluto naturales, culturales o civilizatorias; y que las trayectorias y bifurcaciones desiguales o igualitarias, pueden ser enormemente r\u00e1pidas. Uno de los casos m\u00e1s sorprendentes es el de Suecia, pa\u00eds que pas\u00f3 de una sociedad de \u00f3rdenes a una \u201cdemocracia hipercensitaria\u201d, con derechos de voto proporcionales a la fortuna en la que un voto val\u00eda por cien, antes de convertirse en una de las sociedades m\u00e1s igualitarias del mundo.<\/p>\n<p>El investigador subraya en esta ocasi\u00f3n que son \u201c\u00fanicamente las movilizaciones populares notablemente eficaces, las estrategias pol\u00edticas concretas, y las instituciones sociales y fiscales muy precisas, las que han permitido a Suecia el cambio de trayectoria\u201d. En sentido inverso, los Estados Unidos, que se sit\u00faan hoy en cabeza de la profundizaci\u00f3n del v\u00e9rtigo de la desigualdad, fueron, a partir de los a\u00f1os 30 hasta los 70, adelantados en el despliegue de impuestos progresivos masivos y de pol\u00edticas de redistribuci\u00f3n ad hoc.<\/p>\n<p>A pesar de estos ejemplos hist\u00f3ricos de la r\u00e1pida erosi\u00f3n de los sistemas igualitarios o desiguales, a partir de comprobar donde la concentraci\u00f3n de patrimonios no ha cesado de ser enormemente fuerte, ya sea en el siglo XIX, el XX o al inicio del XXI, \u00bfpueden las cosas realmente cambiar? En Francia la parte detentada por el 50% de los m\u00e1s pobres ha sido siempre extremadamente d\u00e9bil: en torno al 2% del total de patrimonios en el siglo XIX, apenas algo m\u00e1s del 5% hoy\u2026<\/p>\n<p>El per\u00edodo de reducci\u00f3n importante de las desigualdades mundiales en cualquier caso respecto a las clases medias, entre 1914 y 1970, se\u00f1ala a la vez que es posible una evoluci\u00f3n masiva; pero esta reducci\u00f3n solo podr\u00e1 hacerse en favor de las clases populares a condici\u00f3n de cambiar simult\u00e1neamente la escala y la naturaleza de la lucha por la igualdad. Para ello Piketty apunta una propuesta radical: un cambio profunda de las relaciones de propiedad, que no sea una extensi\u00f3n infinita y autoritaria del dominio de la propiedad p\u00fablica tal como se hizo bajo el socialismo real.<\/p>\n<p><strong>Propiedad temporal y herencia para todos<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de propuestas interesantes y en ocasiones ya formuladas, de reforzar la progresividad del impuesto sobre rentas y sucesiones; de desplegar una renta b\u00e1sica integradas en un dispositivo global sin sustituir la pol\u00edtica social; de reinserci\u00f3n de los mercados en la l\u00ednea de Karl Polanyi; o incluso de ampliaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n de la propiedad social de las empresas relacionada con la cogesti\u00f3n n\u00f3rdica o alemana, el n\u00facleo de la tesis pikettiana radica en la implantaci\u00f3n de un impuesto anual y altamente progresivo \u201csobre la propiedad, para permitir financiar la dotaci\u00f3n de capital para cada joven adulto y desplegar una forma de propiedad temporal y de circulaci\u00f3n permanente de los patrimonios\u201d Esta imposici\u00f3n anual de los patrimonios importantes permitir\u00eda una \u201cdifusi\u00f3n patrimonial\u201d, que constituye hoy simult\u00e1neamente, el \u00e1ngulo muerto y el callej\u00f3n sin salida de toda la pol\u00edtica contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Esta herramienta fiscal tendr\u00eda la ventaja de aplicarse a todos los activos, incluyendo los financieros, contrariamente al impuesto inmobiliario, y adaptarse con mayor rapidez a la evoluci\u00f3n de la riqueza. Permitir\u00eda as\u00ed no \u201cesperar a que Mark Zuckerberg o Jeff Bezos cumplan 90 a\u00f1os para transmitir su fortuna y comenzar a hacerles pagar impuestos\u201d. Si queremos que el 50% de lo m\u00e1s pobres detenten finalmente una porci\u00f3n no despreciable de las riquezas nacionales, necesitaremos para eso \u201cgeneralizar la noci\u00f3n de reforma agraria transform\u00e1ndola en un proceso permanente incluyendo al conjunto del capital privado\u201d.<\/p>\n<p>Thomas Piketty llega incluso a establecer un esquema exhaustivo de esta evoluci\u00f3n fiscal y mental. El impuesto anual sobre la propiedad y el impuesto sobre sucesiones, aportar\u00edan en total en torno al 5% de la renta nacional; cantidad que se emplear\u00eda totalmente en financiar una dotaci\u00f3n en capital dedicada a los j\u00f3venes adultos, por ejemplo de 25 a\u00f1os, en forma de \u201cherencia para todos\u201d; mientras que, el 50% de los m\u00e1s pobres hoy no reciben casi nada. Esto permitir\u00eda tambi\u00e9n un rejuvenecimiento de los patrimonios \u201clo que permite pensar que ser\u00eda algo excelente para el dinamismo social y econ\u00f3mico\u201d<\/p>\n<p>Este impuesto no sustituir\u00eda al impuesto progresivo sobre la renta, en el que el investigador incluye las cotizaciones sociales y una tasa progresiva sobre las emisiones de carbono, permitiendo alcanzar casi el 45% de la renta nacional pudi\u00e9ndose con ello financiar la totalidad del gasto p\u00fablico, en concreto la renta b\u00e1sica y sobre todo el Estado social: salud, educaci\u00f3n, jubilaciones,\u2026<\/p>\n<p>Este sistema designado con los t\u00e9rminos de \u201csocialismo participativo\u201d, se basa en una propiedad social ampliada y en la invenci\u00f3n de una propiedad temporal, seg\u00fan Piketty, no tiene \u201cya gran cosa que ver con el capitalismo privado tal y como lo conocemos actualmente\u201d. Constituye en su opini\u00f3n \u201cuna superaci\u00f3n real del capitalismo\u201d que permite trazar otra ruta, que no sea, ni el endurecimiento de la ideolog\u00eda del propietario, ni la retirada nativista.<\/p>\n<p>\u201cAlguna de las conclusiones obtenidas pueden parecer radicales\u201d, escribe el investigador, Y as\u00ed sin duda las recibir\u00e1n los socialdem\u00f3cratas a quienes la obra parece en principio destinada, si hemos de creer el masivo plan de comunicaci\u00f3n de la obra imponiendo un embargo al 12 de setiembre, excepci\u00f3n hecha de los principales medios de la socialdemocracia; a saber, Le Monde, Obs y France Inter.<\/p>\n<p>Sin embargo, la obra de Piketty, tambi\u00e9n obligar\u00e1 a posicionarse a la izquierda radical, y sobre todo a responder a la afirmaci\u00f3n del autor, seg\u00fan la cual ciertas formas de organizar las relaciones de propiedad en el siglo XIX, \u201cpueden suponer una superaci\u00f3n del capitalismo mucho m\u00e1s real que la v\u00eda consistente en prometer su destrucci\u00f3n sin preocuparse de su sustituto\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, antes de que llegue a ser lo que pretende, a saber: un \u201cant\u00eddoto a la vez contra el conservadurismo elitista y la esperanza revolucionaria de la gran noche\u201d la obra del autor enfrenta el deber de superar dos tipos de l\u00edmites: la definici\u00f3n estricta que propone a la vez del capital y de la ideolog\u00eda; y la pol\u00edtica adecuada a desplegar para lograr que tal edificio revolucionario en t\u00e9rminos fiscales e ideol\u00f3gicos, no se convierta en una f\u00e1brica de gas de papel.<\/p>\n<p>En efecto, la ambici\u00f3n de Piketty es tan loable como rara, dado que incluso los partidos de la izquierda radical apenas han producido, al margen de algunas consignas, aut\u00e9nticos proyectos para salir del capitalismo real. En tanto se trata de la condici\u00f3n sine qua non para acabar con el desastre clim\u00e1tico, social y pol\u00edtico contempor\u00e1neo, subsiste una duda sobre los medios te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos que el autor ofrece realmente al final de 1.200 p\u00e1ginas que pretenden, precisamente, ofrecer soluciones concretas para el an\u00e1lisis de situaciones concretas, parafraseando a Lenin.<\/p>\n<p><strong>La l\u00f3gica de acumulaci\u00f3n permanece intacta<\/strong><\/p>\n<p>El primer interrogante se refiere a la definici\u00f3n de los t\u00e9rminos que dan t\u00edtulo al libro,\u201dcapital\u201d e \u201cideolog\u00eda\u201d, y la dial\u00e9ctica posible entre ambas nociones. Si la aportaci\u00f3n principal de la obra lleva a una redefinici\u00f3n de la noci\u00f3n misma de propiedad, reduce muy a menudo, la noci\u00f3n de capital a la de patrimonio. Arriesg\u00e1ndose a privarse de los medios de \u201csuperar al capitalismo\u201d, como trata de proponer. El capitalismo se apoya en una l\u00f3gica de acumulaci\u00f3n y una explotaci\u00f3n del trabajo para el beneficio y en la obra estas no se ponen claramente en entredicho.<\/p>\n<p>Desde luego, la extensi\u00f3n de la propiedad social, reforzando la democracia en las empresas, reduce la autonom\u00eda del uso de la plusval\u00eda realizada, en tanto que la invenci\u00f3n de una propiedad temporal debilita la acumulaci\u00f3n de capital. Pero esto no permite erosionar esos dos pilares del capitalismo, sin que paralelamente, la necesidad de acumulaci\u00f3n del capital se reduzca por el despliegue de un modo alternativo de respuesta a las necesidades de la sociedad.<\/p>\n<p>Ahora bien, Thomas Piketty, estima que la cuesti\u00f3n de las desigualdades es la clave universal para resolver la cuesti\u00f3n social, la ecol\u00f3gica y para superar al capitalismo. As\u00ed pues, si la necesidad de acumulaci\u00f3n no desaparece; dicho de otra forma, si el funcionamiento de la econom\u00eda sigue dependiendo de esta acumulaci\u00f3n para producir valor, entonces el hermoso edificio del autor corre el peligro de tambalearse. En efecto, nada garantiza que el despliegue de un impuesto anual sobre el patrimonio que permita su circulaci\u00f3n baste para acabar con la necesidad de acumulaci\u00f3n de capital, ni con los efectos de alienaci\u00f3n y dominaci\u00f3n propios del capitalismo.<\/p>\n<p>Si la sociedad contin\u00faa funcionando con el modo actual, incluso con menos desigualdades, la necesidad de acumulaci\u00f3n para financiar el empleo, la inversi\u00f3n o la innovaci\u00f3n, solo podr\u00e1, in fine, llevar a ejercer una presi\u00f3n sobre la fiscalidad del capital. Sobre todo, la presi\u00f3n ejercida por los capitalistas sobre el empleo, llevar\u00e1 necesariamente a reequilibrar la pol\u00edtica a su favor.<\/p>\n<p>No es cierto que el armaz\u00f3n de Piketty permita, incluso dando m\u00e1s peso a los asalariados en las empresas, modificar la dial\u00e9ctica entre trabajo y capital susceptible de trastocar el hipercapitalismo actual. Un elemento de la obra apunta esta inquietud: la superaci\u00f3n del capitalismo solo debe lograrse con mesura en las PME. En las peque\u00f1as empresas, Thomas Piquetty defiende un poder s\u00f3lido del capital, en nombre de los \u201csue\u00f1os\u201d del patr\u00f3n que aporta su capital, mientras que el asalariado, podr\u00eda irse \u201cde un d\u00eda para otro\u201d. Extra\u00f1o cuadro que constituye precisamente la justificaci\u00f3n actual del poder del capital sobre el trabajo, pero que mantiene su l\u00f3gica en la medida en que el capitalismo siga funcionando como antes, mediante extracci\u00f3n de plusval\u00eda, circulaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La otra perplejidad concierne al segundo t\u00e9rmino del t\u00edtulo elegido por Thomas Piketty. Juntar as\u00ed \u201ccapital\u201d e \u201cideolog\u00eda\u201d, cuando su libro precedente solo inclu\u00eda en su portada el primer t\u00e9rmino, es una forma para el economista de formaci\u00f3n como es, en insistir, como lo hace en todo el contenido del libro, en la idea central de que la ciencia econ\u00f3mica no puede existir fuera de las ciencias sociales. Nada de lo econ\u00f3mico puede entenderse sin estudiar los subyacentes sociol\u00f3gico, pol\u00edtico e hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Aunque poco espec\u00edfico en sus referencias, Thomas Piketty se inscribe en la tradici\u00f3n heterodoxa que insiste en la importancia de las instituciones y se opone al car\u00e1cter \u201cnatural\u201d de la econom\u00eda. Contrastar esta \u201cnaturalidad\u201d con la prueba de la historia le permite acabar con tal mito y es la principal virtud de la larga, y en ocasiones laboriosa, serie de descripciones hist\u00f3ricas de la obra. Siempre es \u00fatil recordar esta sana verdad de que el r\u00e9gimen econ\u00f3mico presente no es fruto de un destino ineluctable, org\u00e1nico y metaf\u00edsico, sino de opciones humanas, susceptibles de modificarse.<\/p>\n<p>Esta inquietud \u00bfbastar\u00eda para entender lo que es una ideolog\u00eda, considerando que el autor apenas se somete a discusiones con los fil\u00f3sofos que han dilucidado esta cuesti\u00f3n? Thomas Piketty afirma que \u201clas desigualdades son de origen ideol\u00f3gico y pol\u00edtico\u201d, insistiendo sobre \u201cla autonom\u00eda\u201d de esta esfera del relato en su acci\u00f3n sobre lo real. Invierte y \u201creformula\u201d as\u00ed el texto del Manifiesto del Partido Comunista pretendiendo que en adelante \u201cla historia de toda sociedad hasta nuestros d\u00edas solo ha sido una lucha de las ideolog\u00edas y de la b\u00fasqueda de la justicia\u201d. As\u00ed pues, una b\u00fasqueda intelectual.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n afirma en varias ocasiones que \u201ctoda la historia de los reg\u00edmenes desiguales muestra que lo son ante cualquier movilizaci\u00f3n social y pol\u00edtica y los experimentos concretos que permitan el cambio hist\u00f3rico\u201d. Dicho de otro modo: son m\u00e1s bien las condiciones reales de existencia las que implican reacciones y hacen progresar la historia.<\/p>\n<p>Esta tensi\u00f3n se vincula al bloqueo del paradigma fordista de los a\u00f1os 1930-70 que Thomas Piketty rechaza todo el tiempo. Sin embargo, si este per\u00edodo acab\u00f3, ante todo fue porque no respond\u00eda ya a su funci\u00f3n primaria que hab\u00eda llevado a su creaci\u00f3n en los a\u00f1os 30: precisamente la de salvar al capitalismo de sus excesos. El autor lo confiesa: desear\u00eda recuperar el hilo de la historia en los 70, en el momento del frenazo del progreso socialdem\u00f3crata. No obstante, este paro no es un accidente de la historia. Es el resultado del fracaso de la visi\u00f3n socialdem\u00f3crata \u201cevolucionista\u201d del capitalismo hacia una superaci\u00f3n pac\u00edfica y gradual, fracaso tan evidente como el derrumbe de la econom\u00eda sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Si el libro de Piketty sufre con la dial\u00e9ctica capital ideolog\u00eda en toda la amplitud de ambos t\u00e9rminos, es porque est\u00e1 atrapado por un espectro, el de Marx, que rehusa tomar plenamente en serio incluso cuando el pensador de Tr\u00e9veris plantea cuestiones ineludibles para su objetivo y esenciales para sus proposiciones, a partir del momento en que denomina a su obra Capital e ideolog\u00eda\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00bfpodemos considerar que la cuesti\u00f3n de las desigualdades puede resolverse independientemente de los conceptos de alienaci\u00f3n y explotaci\u00f3n? Mientras el trabajo efectivamente pierde el control sobre su producto en beneficio del capital, las propuestas de Thomas Piketty se debilitan. A menos que este \u00faltimo espere a que simplemente pueda \u201ccomprar\u201d de alg\u00fan modo la adhesi\u00f3n de los asalariados a esta alienaci\u00f3n mediante menos desigualdades. Pero la historia, en particular la de los a\u00f1os 1960 y 70, muestra precisamente lo contrario.<\/p>\n<p>Finalmente, es el gran pesar que deja su lectura: la falta de una teor\u00eda del valor y sin duda tambi\u00e9n una teor\u00eda monetaria, a la altura de la ambici\u00f3n del libro. Es l\u00e1stima que no haya tenido un aut\u00e9ntico di\u00e1logo con Marx, como con los te\u00f3ricos neoliberales o post keynesianos. Esta falta es lamentable porque las desigualdades como bien muestra Piketty, son un medio poderoso para destacar y articular la necesaria superaci\u00f3n del capitalismo. A condici\u00f3n de ir m\u00e1s all\u00e1 de la cuesti\u00f3n de la propiedad, como por otra parte lo hacen algunos te\u00f3ricos, sobre todo m\u00e1s all\u00e1 del Atl\u00e1ntico, y sin olvidarse de las formas concretas de salida del capitalismo experimentadas a escala local.<\/p>\n<p><strong>\u201cCoalici\u00f3n igualitaria\u201d e \u201cizquierda brahm\u00e1nica\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Aunque deseables respecto a lo existente, la eficacia y la radicalidad de las soluciones de Piketty corren el riesgo de mostrarse m\u00e1s limitadas de lo esperado, cuando se las compara con el conjunto de lectura m\u00e1s cr\u00edtica de los fundamentos \u00faltimos del capitalismo. Y este l\u00edmite te\u00f3rico a la ambici\u00f3n de la obra se acent\u00faa con una interrogaci\u00f3n pol\u00edtica sobre las formas de desplegar tales medidas.<\/p>\n<p>El autor en la \u00faltima parte de la obra, reflexiona sobre las condiciones necesarias para que una nueva \u201calianza igualitaria\u201d recuperando de cero el programa malogrado de la socialdemocracia,\u00a0 y realice la revoluci\u00f3n fiscal que se propone. Lo que supone, en primer t\u00e9rmino, recuperar a las clases populares desarraigadas de los partidos de izquierda.<\/p>\n<p>En efecto Piketty recuerda hasta que punto la izquierda electoral, en otra etapa sobrerrepresentada entre los ciudadanos menos provistos en patrimonio, ingresos y titulaciones, obtiene ahora sus mejores resultados entre los m\u00e1s instruidos. Asocia esta \u201cvuelta\u201d al surgimiento de un \u201csistema de \u00e9lites multiples\u201d, en el que los \u201cganadores del sistema educativo\u201d votar\u00e1n a la izquierda (lo que designa con los t\u00e9rminos de \u201cizquierda brahm\u00e1nica\u201d), mientras que la derecha electoral, bautizada como \u201cderecha mercantil\u201d, seguir\u00e1 atrayendo \u201clas m\u00e1s elevadas rentas\u00a0 patrimoniales\u201d.<\/p>\n<p>En este esquema, las capas populares han quedado hu\u00e9rfanas de representaci\u00f3n pol\u00edtica. Si algunas fracciones, de hecho m\u00e1s a la derecha, han podido verse atra\u00eddas por las sirenas \u201cnativistas\u201d que abonan el rechazo a la inmigraci\u00f3n postcolonial, otras han salido simplemente del juego electoral engrosando las filas de los abstencionistas. Las propuestas de Thomas Piketty \u00bfpueden constituir la base de una coalici\u00f3n igualitaria que recupere un voto popular liberado de la explotaci\u00f3n identitaria fijada f\u00e9rreamente, sobre todo en el \u00e1mbito \u00e9tnico-racial y religioso? Ah\u00ed todav\u00eda, la ambici\u00f3n del investigador corre el riesgo de topar con ciertos l\u00edmites.<\/p>\n<p>En efecto, el economista dialoga m\u00e1s bien poco con la producci\u00f3n contempor\u00e1nea en ciencia pol\u00edtica, aunque se fije el objetivo, en la \u00faltima parte de su obra, de \u201crehacer las dimensiones del conflicto pol\u00edtico\u201d. En este asunto, como diplom\u00e1ticamente subraya la electoralista Nonna Mayer, hay ya disponibles una pl\u00e9tora de trabajos, de los que Mediapart, se ha hecho eco en ocasiones. Comport\u00e1ndose como un catalizador m\u00e1s que como un continuador o un polemista cr\u00edtico, Piketty se ahorra matices y discusiones que hubieran podido haber enriquecido su aportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por ejemplo, algunos trabajos han mostrado que el alejamiento de los obreros respecto a la izquierda, ha precedido a la experiencia del poder, lo que Piketty considera que constituye un momento de transici\u00f3n provocando un sentimiento de abandono. En el caso franc\u00e9s, Florent Gougou sit\u00faa el inicio de esta din\u00e1mica en las elecciones legislativas de 1978, cuando el PS y el PCF se situaban en plataformas radicales y a\u00fan no hab\u00edan tenido tiempo para decepcionarles. El investigador pone en evidencia que el motor del cambio fue ante todo generacional: las nuevas cohortes de obreros se socializaron en contextos materiales e ideol\u00f3gicos diferentes de sus ancestros y de ah\u00ed los comportamientos electorales diferentes.<\/p>\n<p>Tener in mente la cronolog\u00eda del alejamiento permite medir la amplitud del desaf\u00edo planteado a la izquierda en su relaci\u00f3n con las capas populares, en la medida en que la simple restauraci\u00f3n de un discurso pro-redistribuci\u00f3n, no bastar\u00e1 probablemente para convencer a las capas sociales que han sufrido tres decenios de crisis econ\u00f3mica. Ha ocurrido una evoluci\u00f3n estructural que supera con creces los efectos de los ciclos de gobierno. Piketty destaca claramente el car\u00e1cter gradual de esta p\u00e9rdida de audiencia de la izquierda, y de la tendencia contraria al acercamiento a la misma de los m\u00e1s titulados. M\u00e1s bien es para sacar la conclusi\u00f3n de que \u201cla izquierda electoral ha pasado del partido de los trabajadores al partido de los titulados sin realmente haberlo deseado y sin que nadie haya estado en posici\u00f3n de decidirlo\u201d<\/p>\n<p>Para un lector franc\u00e9s que haya vivido los debates respecto a la nota de Terra Nova en 2011, la afirmaci\u00f3n puede sorprenderle. Incluso puede remontarse hasta los a\u00f1os 60 para encontrar en Jean Poperen, futuro n\u00ba 2 del PS, una alerta contra la tentaci\u00f3n \u201csocial-tecn\u00f3crata\u201d. Se\u00f1alando el ascenso de una \u201cburgues\u00eda t\u00e9cnica\u201d amenazando con reproducir la subordinaci\u00f3n de los trabajadores ordinarios, tem\u00eda \u201cel encadenamiento\u201d de estos \u00faltimos \u201cal carro de los organizadores, managers oficiales &lt;del&gt;capitalismo\u201d. Resulta dif\u00edcil defender el efecto sorpresa\u2026<\/p>\n<p>La categor\u00eda de \u201cizquierda brahm\u00e1nica\u201d tampoco parece convincente del todo. El economista ciertamente pretende se\u00f1alar el riesgo de elitismo que acecha este campo, y llama a remediarlo mediante una agenda socio-econ\u00f3mica capaz de reunir a las clases medias y populares contra las rentistas. Sin duda se juntar\u00e1n m\u00e1s en este plano donde pueden construirse alianzas, que en el de las cuestiones culturales (leer la entrevista con Line Rennwald).<\/p>\n<p>Pero el hecho de importar un vocabulario de castas indias para analizar la estructura sociopol\u00edtica occidental parece arriesgado, tanto, que m\u00e1s all\u00e1 de la met\u00e1fora, las categor\u00edas titulados as\u00ed mostradas no implican una \u00e9lite a situar en el mismo plano que la de los propietarios, a excepci\u00f3n de en t\u00e9rminos num\u00e9ricos. Habiendo aumentado claramente en el conjunto de la sociedad el nivel de formaci\u00f3n, era indispensable para la izquierda hacerse tambi\u00e9n la representante de capas socio-demogr\u00e1ficas con mayor peso electoral al contrario de los m\u00e1s ricos detentadores de capitales. Adem\u00e1s, los graduados son tambi\u00e9n trabajadores, lo que no hace menos indispensable una alianza con el asalariado ejecutor.<\/p>\n<p>Por otro lado, una parte creciente de los \u201cbrahmanes\u201d no convierten tampoco su nivel de diploma en comodidad, estabilidad y poder de decisi\u00f3n. As\u00ed pues, es justamente en reacci\u00f3n a un sistema capitalista cuya crisis afecta ahora a capas enteras de las clases medias, cuando estas \u00faltimas proporcionan batallones de una nueva izquierda ofensiva con la que Piketty se solaza en su libro y que encarnan las figuras de Podemos o de los Dem\u00f3cratas socialistas como\u00a0 Ocasio-Cortez.<\/p>\n<p>Arriesgadas propuestas fiscales, o incluso de igualaci\u00f3n de los gastos de ense\u00f1anza per c\u00e1pita, \u00bfestar\u00e1n a la altura de tal \u00e9poca? Todo depende de la interpretaci\u00f3n hecha del recorrido respectivo de la democracia y del capitalismo a lo largo de los ciento cincuenta \u00faltimos a\u00f1os. Ah\u00ed, todav\u00eda merecer\u00eda hacerse una discusi\u00f3n m\u00e1s profunda.<\/p>\n<p>En efecto, Piketty estima que sus propuestas se inscriben en la corriente de un \u201cmovimiento hacia el socialismo democr\u00e1tico que transcurre desde fines del XIX\u201d, interrumpido por la revoluci\u00f3n conservadora de los a\u00f1os 80 y la ca\u00edda del comunismo. Algunos polit\u00f3logos, como el malogrado Peter Mair, consideran por ello que el aut\u00e9ntico par\u00e9ntesis fue el de los tres decenios de postguerra, denominados los \u201ctreinta gloriosos\u201d en Francia. Un per\u00edodo durante el cual las democracias liberal-representativas, fueron particularmente estables e inclusivas, gracias a los compromisos facilitados por niveles de crecimiento hist\u00f3ricamente excepcionales (lo que el propio Piketty mostraba en su obra precedente.<\/p>\n<p>Bajo este prisma, el endurecimiento neoliberal demostrar\u00e1 m\u00e1s bien la vuelta a un juego pol\u00edtico de suma cero entre intereses sociales antag\u00f3nicos. Los intentos de justicia fiscal podr\u00edan por tanto toparse con resistencias ac\u00e9rrimas que necesitar\u00edan, para ser superadas, un grado de conflicto muy alejado de las aspiraciones del autor a un cambio pac\u00edfico y progresivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Joseph Confavreux, Fabien Escalona y Romaric Godin son periodistas de Mediapart, Francia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Joseph Confavreux, Fabien Escalona y Romaric Godin* Desde las 1.200 p\u00e1ginas de su \u00faltima obra, Piketty, destroza el debate p\u00fablico y pol\u00edtico, explorando v\u00edas para, en concreto, \u201csuperar al capitalismo\u201d. Pero, \u00bfc\u00f3mo ejecutar esas propuestas radicales tratando de redefinir&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":43,"featured_media":918207,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81,39,161],"tags":[1042,55599],"class_list":["post-918192","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia-es","category-internacional","category-opiniones","tag-libros","tag-thomas-piketty-es"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u201cCapital e ideolog\u00eda\u201d de Thomas Piketty: la propiedad es el mal<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"&quot;Capital e ideolog\u00eda&quot; de Thomas Piketty: la propiedad es el mal\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u201cCapital e ideolog\u00eda\u201d de Thomas Piketty: la propiedad es el mal\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&quot;Capital e ideolog\u00eda&quot; de Thomas Piketty: la propiedad es el mal\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Pressenza\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/pressenza\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2019-09-15T18:21:26+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/capital-et-ide-ologie_0.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"319\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"480\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n Chile\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@pressenza\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@PressenzaIPA\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n Chile\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"22 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n Chile\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/73711f7eefd625a2dea743756a39ed16\"},\"headline\":\"\u201cCapital e ideolog\u00eda\u201d de Thomas Piketty: la propiedad es el mal\",\"datePublished\":\"2019-09-15T18:21:26+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/\"},\"wordCount\":4509,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/capital-et-ide-ologie_0.jpg\",\"keywords\":[\"libros\",\"Thomas Piketty\"],\"articleSection\":[\"Econom\u00eda\",\"Internacional\",\"Opiniones\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/\",\"name\":\"\u201cCapital e ideolog\u00eda\u201d de Thomas Piketty: la propiedad es el mal\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/capital-et-ide-ologie_0.jpg\",\"datePublished\":\"2019-09-15T18:21:26+00:00\",\"description\":\"\\\"Capital e ideolog\u00eda\\\" de Thomas Piketty: la propiedad es el mal\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/capital-et-ide-ologie_0.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/capital-et-ide-ologie_0.jpg\",\"width\":319,\"height\":480},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Accueil\",\"item\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u201cCapital e ideolog\u00eda\u201d de Thomas Piketty: la propiedad es el mal\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/\",\"name\":\"Pressenza\",\"description\":\"International Press Agency\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization\",\"name\":\"Pressenza\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg\",\"width\":200,\"height\":200,\"caption\":\"Pressenza\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia\",\"https:\/\/x.com\/PressenzaIPA\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/73711f7eefd625a2dea743756a39ed16\",\"name\":\"Redacci\u00f3n Chile\",\"description\":\"News from the Pressenza Bureau in Chile\",\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/pressenza\",\"https:\/\/x.com\/pressenza\"],\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/author\/redaccion-chile\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u201cCapital e ideolog\u00eda\u201d de Thomas Piketty: la propiedad es el mal","description":"\"Capital e ideolog\u00eda\" de Thomas Piketty: la propiedad es el mal","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u201cCapital e ideolog\u00eda\u201d de Thomas Piketty: la propiedad es el mal","og_description":"\"Capital e ideolog\u00eda\" de Thomas Piketty: la propiedad es el mal","og_url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/","og_site_name":"Pressenza","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/pressenza","article_published_time":"2019-09-15T18:21:26+00:00","og_image":[{"width":319,"height":480,"url":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/capital-et-ide-ologie_0.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Redacci\u00f3n Chile","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@pressenza","twitter_site":"@PressenzaIPA","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n Chile","Tiempo de lectura":"22 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n Chile","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/73711f7eefd625a2dea743756a39ed16"},"headline":"\u201cCapital e ideolog\u00eda\u201d de Thomas Piketty: la propiedad es el mal","datePublished":"2019-09-15T18:21:26+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/"},"wordCount":4509,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/capital-et-ide-ologie_0.jpg","keywords":["libros","Thomas Piketty"],"articleSection":["Econom\u00eda","Internacional","Opiniones"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/","name":"\u201cCapital e ideolog\u00eda\u201d de Thomas Piketty: la propiedad es el mal","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/capital-et-ide-ologie_0.jpg","datePublished":"2019-09-15T18:21:26+00:00","description":"\"Capital e ideolog\u00eda\" de Thomas Piketty: la propiedad es el mal","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/capital-et-ide-ologie_0.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/capital-et-ide-ologie_0.jpg","width":319,"height":480},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/09\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Accueil","item":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u201cCapital e ideolog\u00eda\u201d de Thomas Piketty: la propiedad es el mal"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/","name":"Pressenza","description":"International Press Agency","publisher":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization","name":"Pressenza","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg","width":200,"height":200,"caption":"Pressenza"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia","https:\/\/x.com\/PressenzaIPA"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/73711f7eefd625a2dea743756a39ed16","name":"Redacci\u00f3n Chile","description":"News from the Pressenza Bureau in Chile","sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/pressenza","https:\/\/x.com\/pressenza"],"url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/author\/redaccion-chile\/"}]}},"place":"","original_article_url":"http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/capital-e-ideologia-de-thomas-piketty-la-propiedad-es-el-mal","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/918192","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/43"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=918192"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/918192\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/918207"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=918192"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=918192"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=918192"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}