{"id":805423,"date":"2019-02-11T00:58:55","date_gmt":"2019-02-11T00:58:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pressenza.com\/?p=805423"},"modified":"2019-02-11T00:58:55","modified_gmt":"2019-02-11T00:58:55","slug":"venezuela-una-nacion-bajo-asedio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2019\/02\/venezuela-una-nacion-bajo-asedio\/","title":{"rendered":"Venezuela, una naci\u00f3n bajo asedio"},"content":{"rendered":"<p>por Javier Tolcachier<\/p>\n<p>Dice un conocido adagio filos\u00f3fico-pol\u00edtico que la \u00fanica verdad es la realidad. Sin embargo, la realidad admite distintos matices \u2013 incluso encontrados- de acuerdo a los ojos que miran, seg\u00fan evidencia la misma realidad. Ojos que perciben, filtran y opinan seg\u00fan valoraciones e intereses que viven detr\u00e1s de los globos oculares. Puede adem\u00e1s afirmarse como obvio que lo que esos ojos perciben, cualesquiera sean sus preferencias ideol\u00f3gicas, moldes de pensamiento, matrices de formaci\u00f3n o herencias culturales es, en todos los casos, apenas un recorte parcial de la realidad. A\u00fan as\u00ed, hay una enorme distancia entre la diversidad de miradas sobre el mismo hecho y una lisa y llana mentira. Y esto \u00faltimo, la mentira, en sus tambi\u00e9n diversos formatos, es lo que habitualmente vemos y escuchamos sobre Venezuela a trav\u00e9s de los medios hegem\u00f3nicos de confusi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Una tierra bajo asedio<\/strong><\/p>\n<p>Venezuela es un pa\u00eds cuyo pueblo y gobierno est\u00e1n bajo asedio. Pr\u00e1cticamente desde el mismo momento en que comenz\u00f3 a desandar la v\u00eda bolivariana, asumiendo una ind\u00f3mita aspiraci\u00f3n de emancipaci\u00f3n del dominio econ\u00f3mico y pol\u00edtico de los c\u00edrculos elitistas y de la visi\u00f3n dependiente de los intereses de Estados Unidos en el Caribe y Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>La rebeli\u00f3n popular conducida por Hugo Ch\u00e1vez Fr\u00edas le vali\u00f3 el inmediato rechazo de los sectores privilegiados, sectores que se hab\u00edan repartido el bot\u00edn econ\u00f3mico y pol\u00edtico a lo largo de cuarenta a\u00f1os mediante el Pacto del Punto Fijo, sellado luego de la ca\u00edda del dictador P\u00e9rez Jim\u00e9nez. Modalidad no muy distinta al bipartidismo \u2013a imagen y usanza norteamericana- que en muchas naciones latinoamericanas supuso un remedo de democracia. Para que nada cambie y para que parezca que el pueblo decide.<\/p>\n<p>Por eso, cuando empezaron a cambiar los vientos, cuando la organizaci\u00f3n popular comenz\u00f3 a expresar la fuerza y la opini\u00f3n de los postergados, los mecanismos de reacci\u00f3n se activaron de inmediato. Ante la innegable necesidad del control del Estado sobre el principal recurso econ\u00f3mico del pa\u00eds, el petr\u00f3leo, la imprescindible inversi\u00f3n de prioridades en la asignaci\u00f3n de recursos poniendo en el centro al bienestar de las mayor\u00edas junto a la potente propuesta de democratizaci\u00f3n contenida en la Constituci\u00f3n aprobada en 1999, sonaron las alarmas del poder establecido y sus mentores pol\u00edticos y culturales en los Estados Unidos. Desde entonces, la Revoluci\u00f3n Bolivariana ha sufrido un ataque permanente.<\/p>\n<p><strong>Las tipolog\u00edas de la guerra contra la Revoluci\u00f3n Bolivariana<\/strong><\/p>\n<p>Al igual que sucede con la violencia, que adopta distintas modalidades, la guerra contra el movimiento popular chavista y sus consecutivas victorias electorales se ha desarrollado combinando distintos planos y t\u00e1cticas. Es una estrategia multidimensional cuyo prop\u00f3sito es acabar con este importante intento social evolutivo.<\/p>\n<p><strong>La guerra pol\u00edtica, una guerra sociocultural<\/strong><\/p>\n<p>En los 20 a\u00f1os transcurridos desde la asunci\u00f3n de Hugo Ch\u00e1vez a la presidencia en 1999, el pa\u00eds ha transitado 25 convocatorias electorales, incluyendo elecciones presidenciales, legislativas, constituyentes, regionales, municipales y una iniciativa de revocatoria de mandato. De \u00e9stas, el chavismo ha vencido en 23 oportunidades, siendo derrotado en la iniciativa de una nueva reforma constitucional en 2007 y obteniendo la oposici\u00f3n un amplio triunfo en las parlamentarias de 2015.<\/p>\n<p>Los sectores opositores han intentado detener la marea de transformaciones, pretendiendo socavar y derrocar al gobierno mediante golpes de Estado, sabotaje productivo, comercial y financiero, acciones vand\u00e1licas de calle (\u201cguarimbas\u201d), boicot electoral, huelgas, revocatoria de mandato, bloqueo legislativo, escalando finalmente a intentos de magnicidio, atentados contra instalaciones civiles y militares y el desconocimiento de la institucionalidad.<\/p>\n<p>El chavismo ha cimentado su fortaleza pol\u00edtica en base a la organizaci\u00f3n, al fuerte arraigo popular con un progresivo aumento de la conciencia pol\u00edtica en los sectores postergados y en la unidad c\u00edvico-militar. La oposici\u00f3n, fragmentada pero con fuerte apoyo empresarial, de medios privados, de la c\u00fapula eclesi\u00e1stica y del aparato conspirativo estadounidense, fue recomponiendo parcialmente su fuerza desde los sectores medios y acomodados de la sociedad. Estos \u00faltimos, mayormente de ascendencia europea, caracterizados por su admiraci\u00f3n hacia el estilo de vida estadounidense y el individualismo como tim\u00f3n de la existencia. En la vereda de enfrente \u2013o mejor dicho, en los barrios perif\u00e9ricos, en los cerros y los lugares donde la comodidad no abunda- emergieron con potencia las reivindicaciones de mestizos, negros y criollos, herederos de la miseria, la segregaci\u00f3n y la servidumbre colonial, pero tambi\u00e9n de la gesta independentista.<\/p>\n<p>La guerra de la oligarqu\u00eda contra la Revoluci\u00f3n Bolivariana es en \u00faltima instancia una pugna por negar la dignidad e igualdad de derechos para todo ser humano y es el fruto del rasgo violento de perpetuar la imposici\u00f3n de la cultura occidental y blanca como modelo a seguir.<\/p>\n<p><strong>La guerra econ\u00f3mica<\/strong><\/p>\n<p>Paralelamente a la ofensiva pol\u00edtica, Venezuela fue objeto de ataque a su econom\u00eda. Un elemento clave en la agresi\u00f3n ha sido la embestida contra su moneda nacional, el bol\u00edvar, que con su p\u00e9rdida de valor ha arrastrado a los salarios. Como ariete principal se utilizaron portales web como \u201cdolartoday\u201d, operado desde Florida por opositores al gobierno venezolano, cuya referencia te\u00f3rica es el profesor Steve Hanke, vinculado al ultraconservador Instituto Cato.<\/p>\n<p>La disminuci\u00f3n del producto interno bruto (PIB), tambi\u00e9n es resultado de la ca\u00edda de los precios del petr\u00f3leo (ahora en franca recuperaci\u00f3n), todo lo cual produjo un achicamiento del mercado interno y el aumento de la desocupaci\u00f3n, siendo ello, junto a los bajos ingresos, el principal motor de la emigraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n del mercado negro, prohibido por ley, produjo una espiral inflacionaria y volvi\u00f3 pr\u00e1cticamente est\u00e9riles los esfuerzos gubernamentales por equiparar la virulenta agresi\u00f3n monetaria. Al mismo tiempo, las agencias calificadoras elevaron el \u201criesgo pa\u00eds\u201d sin correspondencia seria con las variables econ\u00f3micas, encareciendo el cr\u00e9dito y produciendo el aumento de la deuda soberana, de por s\u00ed exigida por la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A este cuadro se suma la fuga millonaria de divisas por parte de la banca y el sector privado (un \u201cbachaqueo\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> financiero a gran escala), el terrorismo de la cadena de comercializaci\u00f3n con un abusivo aumento de precios, el acaparamiento de productos (la supuesta \u201ccarest\u00eda\u201d, acentuada por el contrabando de extracci\u00f3n) y la excesiva dependencia del pa\u00eds de la importaci\u00f3n de bienes para la producci\u00f3n y el consumo.<\/p>\n<p>A este \u00faltimo factor apunta el bloqueo impuesto por las sanciones unilaterales de los EEUU, como el congelamiento de los activos de la petrolera venezolana en ese pa\u00eds, la prohibici\u00f3n de las compa\u00f1\u00edas estadounidenses de realizar transacciones con la empresa y el asfixiante cerco financiero montado para inhibir la provisi\u00f3n de divisas y la compra de insumos \u2013 entre ellos medicinas de primera necesidad. Un reciente <a href=\"https:\/\/www.celag.org\/las-consecuencias-economicas-del-boicot-venezuela\/?fbclid=IwAR0EExJoPVZb94_1AFrTowV4K0bD-mTkIXOrlRac1i0MehfIMaIh7qZDzR8\">estudio<\/a> (CELAG) calcula la p\u00e9rdida de los venezolanos por el boicot financiero y comercial (2013-2017) entre 245.000 y 350.000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>A pesar de esta guerra econ\u00f3mica, el gobierno de la revoluci\u00f3n bolivariana ha sostenido su compromiso social, manteniendo un 75% del presupuesto invertido en el bienestar poblacional. Numerosos son los logros de la Revoluci\u00f3n Bolivariana en el campo de la extensi\u00f3n de los servicios sanitarios, la protecci\u00f3n a la ancianidad, la gratuidad educativa, el incremento de la matr\u00edcula universitaria, la construcci\u00f3n masiva de vivienda social, la extensi\u00f3n de los servicios p\u00fablicos, el acortamiento de la brecha digital, la superaci\u00f3n del analfabetismo, la garant\u00eda de provisi\u00f3n alimentaria, la entrega de tierra al campesinado. Sin contar con una victoria intangible pero primordial, acrecentar la dignidad, la participaci\u00f3n y la convicci\u00f3n emancipadora del pueblo.<\/p>\n<p>Vincular la estrategia de demolici\u00f3n econ\u00f3mica a los ciclos electorales y a los intentos de una oposici\u00f3n mandatada desde los Estados Unidos para liquidar la Revoluci\u00f3n, es sencillo. La correlaci\u00f3n es directa.<\/p>\n<p><strong>La guerra medi\u00e1tica y diplom\u00e1tica<\/strong><\/p>\n<p>Cualquier b\u00fasqueda de noticias sobre Venezuela en Internet a trav\u00e9s de los algoritmos monop\u00f3licos de una conocida empresa estadounidense, dar\u00e1 como resultado una catarata de informaciones poco felices. Cualquier comentarista en cadenas televisivas de amplia audiencia, &#8211; posici\u00f3n que ostentan no en base a la calidad de sus contenidos sino por la apropiaci\u00f3n concentrada de los servicios de radiodifusi\u00f3n-, emitir\u00e1 su porci\u00f3n de veneno contra el gobierno de Nicol\u00e1s Maduro, sin investigar, repitiendo t\u00f3picos y ocultando la ra\u00edz de la coyuntura venezolana y sus propias motivaciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Cualquier opositor al gobierno encontrar\u00e1 inmediatamente eco a sus cr\u00edticas y se presentar\u00e1n como \u201cprueba testimonial\u201d dram\u00e1ticos relatos de emigrados, que abundar\u00e1n en detalles sobre supuestas represiones, manejos tir\u00e1nicos y las m\u00e1s diversas calamidades. Todo este material que bombardea diariamente a ciudadanos ocupados en quehaceres cotidianos, con poco tiempo para analizar la informaci\u00f3n en profundidad y contexto, no cumple con las reglas b\u00e1sicas de un periodismo veraz. Es sesgada, no ofrece fuentes contrastadas en proporci\u00f3n equilibrada, ni suficientemente fehacientes. Contiene una clara intencionalidad, id\u00e9ntica a la que adhiere el c\u00e1rtel de medios internacionales propiedad del capital: demonizar la persona del presidente Nicol\u00e1s Maduro y desprestigiar a la Revoluci\u00f3n Bolivariana, exacerbando sus dificultades y minimizando (u ocultando) sus logros.<\/p>\n<p>En definitiva, los medios de confusi\u00f3n masiva sirven a la insoslayable intenci\u00f3n de ponderar las evidentes bondades del sistema capitalista y los pa\u00edses con gobiernos afines, en los que pobreza, escasez, corrupci\u00f3n, delincuencia, manipulaci\u00f3n electoral, discurso \u00fanico, felizmente, son fen\u00f3menos superados\u2026<\/p>\n<p>Ya fuera de toda iron\u00eda, su objetivo es crear sin pudor alguno la atm\u00f3sfera para forzar el cambio de gobierno en Venezuela o justificar \u2013 si as\u00ed lo \u201cexigieran\u201d las circunstancias, un derrocamiento violento, dadas las caracter\u00edsticas \u201cperversas\u201d del \u201cr\u00e9gimen\u201d.<\/p>\n<p>Un papel similar cumplen las ofensivas diplom\u00e1ticas, comandadas desde Washington a trav\u00e9s de la OEA, cuyo Secretario General ocup\u00f3 el vergonzoso papel de llevar adelante una descarnada ofensiva pol\u00edticamente motivada contra el gobierno constitucional de Venezuela. Actitud violatoria de las normas del derecho internacional, pero consistente con la pr\u00e1ctica hist\u00f3rica de ese organismo.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, la ofensiva continental de gobiernos de derecha articulados en el llamado \u201cgrupo de Lima\u201d (salvo M\u00e9xico, desde la victoria electoral de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador) ha sido ariete fundamental para sostener una imagen negativa de Venezuela y su gobierno, cimentada en declaraciones, apariciones en medios, suspensi\u00f3n en organismos de integraci\u00f3n como el Mercosur, abandono de la UNASUR, etc.).<\/p>\n<p>A esta cruzada non sancta se han plegado varios gobiernos de una Europa publicitada como civilizada, pero que gobernada por corrientes derechistas y neofascistas, comete a diarios violaciones a los derechos humanos, como dejar que personas se ahoguen en el mar o fomentar guerras a trav\u00e9s de la venta de armas. A la arremetida se ha sumado el actual presidente de gobierno de la monarqu\u00eda parlamentaria espa\u00f1ola, Pedro S\u00e1nchez, quien lejos de adoptar el principio de no intervenci\u00f3n, contin\u00faa fielmente con el precepto de la corona \u2013a\u00fan doscientos a\u00f1os despu\u00e9s de la expulsi\u00f3n del imperio- de no aceptar la emancipaci\u00f3n plena de Am\u00e9rica Latina y el Caribe.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s y delante de todo ello est\u00e1 la soberbia de las administraciones estadounidenses, s\u00fabditos a su vez, del complejo financiero-industrial-militar que es en realidad el gobierno permanente, el partido \u00fanico que comanda los destinos de aquel pa\u00eds y que pretende no perder su status de poder mundial dominante.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar del absurdo estigma de \u201camenaza a la seguridad nacional de los EEUU\u201d, de la severidad de crecientes sanciones unilaterales, la guerra diplom\u00e1tica no ha conseguido en los estamentos multilaterales, pese a repetido intentos, su objetivo principal: lograr mayor\u00edas para condenar al gobierno de Venezuela, abriendo la puerta de ese modo a acciones agresivas avaladas por el consenso internacional.<\/p>\n<p><strong>La guerra psicol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n<p>Venezuela est\u00e1 siendo sitiada, tal como eran asediadas las plazas dif\u00edciles de conquistar a lo largo de la historia. Una t\u00e1ctica indispensable de un cerco militar es la guerra psicol\u00f3gica, que apunta a debilitar la confianza en la propia capacidad de defensa para forzar la rendici\u00f3n de la plaza. Entre los objetivos centrales de la asfixia est\u00e1 la criminal intenci\u00f3n de dividir a las fuerzas armadas y sumar su apoyo al golpismo, lo que conducir\u00eda a una guerra civil y muy probablemente a la partici\u00f3n territorial del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Esta guerra psicol\u00f3gica es llevada adelante con el rumor permanente de una \u201cinminente intervenci\u00f3n militar\u201d, con el absurdo argumento de la \u201cayuda humanitaria\u201d. Con el mismo prop\u00f3sito se ha instalado la imagen de un \u201cgobierno paralelo\u201d, reconocido por aliados, en realidad vasallos, de la estrategia de reconquista del suelo venezolano por los cruzados del capital y el imperialismo. En el mismo prop\u00f3sito confluyen traslado de soldados, videos de lanchas desembarcando en playas colombianas, visitas de altos mandos del Comando Sur a Colombia, montajes de carpas y cajas con pomposas etiquetas simulando contener elementos para paliar la \u201cdram\u00e1tica crisis humanitaria\u201d.<\/p>\n<p>No parecen dadas las condiciones de una invasi\u00f3n abierta; un asalto final a la plaza cercada parece, como m\u00ednimo, prematuro. El Congreso estadounidense no ha aprobado ninguna intervenci\u00f3n de su ej\u00e9rcito, no hay consenso en Naciones Unidas, ni en la UE. En Latinoam\u00e9rica, pese a la adhesi\u00f3n de varios gobiernos a la tentativa de golpe, nadie parece dispuesto a involucrarse en un conflicto armado de efectos terribles y perspectivas de \u201ctriunfo\u201d dudosas.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, la situaci\u00f3n es grave. La insensatez, irracionalidad y extremismo de varios de los gobiernos involucrados en la amenaza de guerra, son la variable peligrosa que no puede ser desestimada. Corresponde a los pueblos levantar una ola un\u00e1nime por la paz y el levantamiento del asedio a Venezuela.<\/p>\n<p><strong>Las habituales motivaciones inmorales <\/strong><\/p>\n<p>Las motivaciones de esta arremetida en curso contra Venezuela, no son muy diferentes a las que habitualmente conducen a las atrocidades de invadir, colonizar y destruir a otros. Por lo mismo, no admiten justificaci\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>La codicia de las corporaciones respecto a la posibilidad de capturar y administrar las enormes reservas naturales del pa\u00eds como petr\u00f3leo, gas, oro, hierro o colt\u00e1n y su valor estrat\u00e9gico geopol\u00edtico son motores centrales de la agresi\u00f3n. A esto se suma la intenci\u00f3n de cerrarle el paso al avance de las relaciones comerciales y de inversi\u00f3n entre China, Rusia y Am\u00e9rica Latina, las que hacen disminuir la hegemon\u00eda econ\u00f3mica de Estados Unidos y Europa sobre la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Bolivariana ha dado adem\u00e1s un fuerte impulso a procesos de integraci\u00f3n solidaria y soberana, los que emergieron como dique de contenci\u00f3n a la pretensi\u00f3n estadounidense de determinar la pol\u00edtica de la regi\u00f3n y su posicionamiento internacional.<\/p>\n<p>Finalmente, se trata de establecer un castigo ejemplarizante y evitar la construcci\u00f3n de alternativas al decadente modelo excluyente del capitalismo, lo cual queda evidenciado en la persecuci\u00f3n y proscripci\u00f3n pol\u00edtica de liderazgos populares y la progresiva instalaci\u00f3n de reg\u00edmenes represivos de derecha en varios pa\u00edses de la regi\u00f3n, funcionales al objetivo mencionado.<\/p>\n<p><strong>Presente y futuro<\/strong><\/p>\n<p>El imperialismo occidental cree (o quiere hacer creer) que al altivo gobierno de la Revoluci\u00f3n le ha llegado la hora. Que es tiempo de que los venezolanos vuelvan al redil de la servidumbre, de la hipocres\u00eda moral, del fracaso social, de la pol\u00edtica fraudulenta que encarnan los gobiernos detractores de la apuesta revolucionaria.<\/p>\n<p>Buena parte de los gobiernos y los pueblos del mundo no estamos de acuerdo. No somos imparciales, ni ambivalentes. Pensamos m\u00e1s bien que lo que tiende a su fin es un sistema de apropiaci\u00f3n violento, tanto en t\u00e9rminos objetivos como subjetivos. La intencionalidad de un pueblo se expresa en su soberan\u00eda, la posibilidad de construir sociedades m\u00e1s justas se instala s\u00f3lo a partir de la paz. La paz es condici\u00f3n de equidad y la equidad, condici\u00f3n ineludible de libertad.<\/p>\n<p>Para que haya paz, equidad y libertad, lo que debe caer, m\u00e1s temprano que tarde, es la voracidad de poder imperialista, producto de la violenta y prehist\u00f3rica ambici\u00f3n de dominar a otros y acumular riqueza en desmedro del bienestar colectivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(*) Javier Tolcachier es investigador del Centro de Estudios Humanistas de C\u00f3rdoba y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Bachaqueo (de \u201cbachaco\u201d, hormiga culona) es la pr\u00e1ctica de contrabandear y revender ilegalmente productos subsidiados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Javier Tolcachier Dice un conocido adagio filos\u00f3fico-pol\u00edtico que la \u00fanica verdad es la realidad. 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