{"id":28515,"date":"2012-12-16T22:51:05","date_gmt":"2012-12-16T22:51:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pressenza.com\/?p=28515"},"modified":"2012-12-16T22:51:05","modified_gmt":"2012-12-16T22:51:05","slug":"la-gran-pregunta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2012\/12\/la-gran-pregunta\/","title":{"rendered":"La gran pregunta"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Manuel Riesco<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfHasta qu\u00e9 punto, y bajo qu\u00e9 condiciones, un modelo de crecimiento econ\u00f3mico basado en la industria extractiva es o puede volverse consistente con una apuesta por formas de inclusi\u00f3n democr\u00e1tica, calidad de vida y salud ambiental que sean sostenibles en el tiempo?<br \/>\nLograrlo dejar\u00eda contentos a todos, pero lamentablemente no se puede. La teor\u00eda econ\u00f3mica y las experiencias neoliberales recientes, han demostrado que los pa\u00edses ricos en recursos naturales deben optar: o viven de la renta de los mismos y peor a\u00fan, del \u201cchorreo\u201d de aquella, o la utilizan para impulsar las \u00fanicas econom\u00edas que pueden resultar consistentes con dicha apuesta: aquellas basadas en el valor agregado por el trabajo de sus ciudadanas y ciudadanos.<br \/>\nEs una cosa o la otra. El modelo noruego es el opuesto del chileno: Bajo el primero, los recursos naturales son una bendici\u00f3n, que han permitido a su pueblo alcanzar el m\u00e1s elevado desarrollo humano del mundo, sin menoscabo de la producci\u00f3n interna de valor agregado. El segundo demuestra que pueden convertirse en una maldici\u00f3n, cuando caen en manos de grandes corporaciones rentistas privadas, cuya hegemon\u00eda puede distorsionar la econom\u00eda y la sociedad, y depredar el medio ambiente.<br \/>\nLamentablemente, al parecer, todav\u00eda no hay plena conciencia de ello entre las elites y autoridades de Chile y otros pa\u00edses de la regi\u00f3n Andina. Un seminario en torno a esa pregunta tuvo lugar en Bogot\u00e1, en diciembre del 2012, en el marco de la celebraci\u00f3n de los 50 a\u00f1os de la Fundaci\u00f3n Ford en la regi\u00f3n y reuni\u00f3 a dirigentes de movimientos sociales, con presencia de empresarios, junto a autoridades pol\u00edticas locales y nacionales, incluyendo algunos ministros de Colombia y Per\u00fa y figuras como el expresidente chileno, Ricardo Lagos.<br \/>\nEl debate gir\u00f3 principalmente en torno a como la industria extractiva puede aportar m\u00e1s a las comunidades, a los pa\u00edses y al cuidado del medioambiente, lo cual resultar\u00eda verdaderamente encantador. Sin embargo, la pregunta de fondo respecto del modelo de crecimiento basado en la industria extractiva, apenas fue insinuada. \u00bfEst\u00e1 sucediendo lo mismo en el debate program\u00e1tico de las candidaturas presidenciales en Chile?<\/p>\n<h3>Teor\u00eda<\/h3>\n<p>Como es bien sabido, uno de los descubrimientos fundacionales de la teor\u00eda econ\u00f3mica moderna, es que no todos los productos ni todas las empresas son iguales: los bienes y servicios producidos en condiciones competitivas, son fundamentalmente diferentes a aquellos otros cuya producci\u00f3n est\u00e1 constre\u00f1ida por alg\u00fan recurso escaso, o es afectada por monopolios de otro tipo; asimismo, Apple y Exxon son las dos corporaciones m\u00e1s valiosas del mundo, sin embargo, una y otra son de muy distinto pelaje.<br \/>\nLos precios de los primeros tienden establemente a la baja, mientras los segundos fluct\u00faan continuamente, a veces en forma enloquecida, seg\u00fan los vaivenes de la demanda. Los mercados de aquellos son el ambiente natural de las empresas aut\u00e9nticamente capitalistas, mientras los de \u00e9stos est\u00e1n dominados por grandes rentistas, que se han apropiado de recursos escasos o han logrado imponer monopolios de otro tipo.<br \/>\nLos precios competitivos tienden a igualarse con los costos de producci\u00f3n promedios, que incluyen la ganancia capitalista media. Es decir, se determinan exclusivamente desde el lado de la oferta, la que se acomoda con elasticidad a las permanentes fluctuaciones de la demanda. La \u00fanica manera en que un grupo de capitalistas logran obtener una ganancia superior a la media, es mediante la innovaci\u00f3n para mejorar sus dise\u00f1os y bajar sus costos. Dicha ganancia extraordinaria proviene de una transferencia, de parte del valor agregado por los m\u00e1s lerdos entre sus competidores. \u00c9stos no obtienen ganancia alguna o muy poca, puesto que el precio se establece al nivel de los costos de la mayor\u00eda de los productores, los que coinciden con el promedio de esa industria. Nadie all\u00ed puede clavar la rueda de la fortuna ni dormir sobre sus laureles. Los innovadores de hoy pueden estar ma\u00f1ana en el mont\u00f3n, quedar entre los rezagados o ser expulsados del mercado sin muchos miramientos.<br \/>\nLa oferta de los segundos, en cambio, est\u00e1 constre\u00f1ida por la escasez de los recursos de mejor calidad. Por lo tanto, para satisfacer los incrementos de la demanda, se hace necesario poner en producci\u00f3n los de calidad inferior. De este modo, los precios se fijan al nivel de los productores con costos m\u00e1s elevados. En consecuencia, todos los dem\u00e1s obtienen un sobreprecio por encima de los suyos. \u00c9ste genera una sobreganancia, por sobre la que obtienen en promedio los capitalistas que operan en mercados competitivos, la que se transforma en renta de los recursos de mejor calidad relativa, cuyos propietarios lo exigen como una suerte de peaje para permitir el acceso a los mismos. Por este motivo fue denominada \u201crenta diferencial\u201d por David Ricardo (1817). Incluso los propietarios de los recursos con menos bendiciones, exigir\u00e1n una renta para ponerlos en producci\u00f3n, la que Marx (1867) denomin\u00f3 \u201crenta absoluta\u201d. Si por a\u00f1adidura, los recursos no son renovables, su escasez relativa resultar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s restrictiva, puesto que siempre ser\u00e1 conveniente guardar parte de ellos para el futuro, lo que da origen a lo que H\u00f6telling (1929) denomin\u00f3 \u201crenta \u00ednter temporal.\u201d Paul Samuelson (1948), demostr\u00f3 que los monopolios de cualquier tipo tambi\u00e9n se las arreglan para vender por encima de sus costos de producci\u00f3n y denomin\u00f3 \u201ccuasi renta\u201d a la que obtienen a partir de su control de mercados que no est\u00e1n limitados por factores escasos.<br \/>\n\u00bfQuien paga la renta? La ley econ\u00f3mica fundamental establece que, en la econom\u00eda mundial en su conjunto, la suma de todos los precios no puede exceder a la suma de todos los costos de producci\u00f3n. De este modo, si algunos bienes o servicios se venden por encima del costo, necesariamente otros deben venderse por debajo de los suyos. La alternativa ser\u00eda pagar el sobreprecio con ahorros, pero \u00e9stos se agotan. Tampoco se ha visto que las rentas se paguen con cargamentos de oro llegados de otros planetas.<br \/>\nPor otra parte, los costos son iguales a la suma de las compras netas de insumos y depreciaciones de bienes, producidos en per\u00edodos anteriores, m\u00e1s el valor agregado en todos los procesos de producci\u00f3n, en un per\u00edodo dado. Este \u00faltimo es el producto interno bruto (PIB) creado cada a\u00f1o, el que a su vez se distribuye en ingresos del trabajo, excedentes de explotaci\u00f3n e impuestos menos subsidios estatales. Las rentas se sustraen de los excedentes de explotaci\u00f3n, rebajando la ganancia media de los capitalistas y, consecuentemente, los precios de todas las mercanc\u00edas producidas en condiciones competitivas. De este modo, las compras netas de insumos y depreciaciones que provienen de per\u00edodos anteriores, m\u00e1s los salarios, ganancias y rentas en que, seg\u00fan la f\u00f3rmula trinitaria de Adam Smith (1776), se distribuye el PIB del per\u00edodo en curso, conforman la demanda solvente para los bienes y servicios producidos en un a\u00f1o determinado, en la econom\u00eda mundial en su conjunto.<br \/>\nTodos los recursos escasos generan renta, tanto si prestan servicios, como ocurre con los profesionales afamados y la tierra urbana, como si se trata de factores de producci\u00f3n de bienes, como los minerales que yacen en sus dep\u00f3sitos, la tierra virgen, agr\u00edcola o forestal y el agua, as\u00ed como la v\u00edas urbanas, pesquer\u00edas e incluso la atm\u00f3sfera, cuando el acceso a los mismos es regulado. El \u201cprecio\u201d de estos elementos no se origina en su costo de producci\u00f3n, puesto que no lo poseen por definici\u00f3n, sino en el flujo descontado de sus rentas futuras.<br \/>\nSin embargo, lo que da origen a la clase social especial de los rentistas \u2013 que son muy diferentes a los capitalistas -, es la propiedad privada sobre trozos del planeta y sus recursos. Seg\u00fan Marx, en una sociedad m\u00e1s avanzada del futuro, ella \u201cser\u00e1 considerada algo tan monstruoso como la propiedad de un ser humano sobre sus semejantes.\u201d Si la clase de los rentistas logra imponer su hegemon\u00eda en pa\u00edses ricos en recursos naturales, pueden generar enormes distorsiones en su estructura productiva y social.<br \/>\nPaul Samuelson advierte que si las rentas se privatizan, equivalen a un subsidio a las inversiones que se dirigen a esas industrias, puesto que si logran apropiarse de los recursos, las empresas que los explotan obtienen la ganancia capitalista media por las operaciones productivas que all\u00ed realicen, m\u00e1s la renta de los recursos de los cuales se han apoderado. La consecuencia es la sobreinversi\u00f3n en dichos sectores, con perjuicio de la producci\u00f3n interna de valor agregado en la econom\u00eda en su conjunto. Como se ha visto, las rentas no constituyen creaci\u00f3n, sino transferencias de valor agregado, desde las industrias competitivas a los rentistas, a costa de una reducci\u00f3n de la ganancia capitalista media.<br \/>\nSi dicha transferencia se origina dentro del mismo pa\u00eds, como ocurre en econom\u00edas grandes con bajo peso del comercio exterior, el resultado es una reducci\u00f3n significativa de la ganancia capitalista media de la econom\u00eda en cuesti\u00f3n, con la consecuente p\u00e9rdida de dinamismo. Es lo que ocurre en el mundo en su conjunto, en per\u00edodos de altos precios de los recursos: una proporci\u00f3n creciente de la ganancia capitalista global se desv\u00eda como pago de rentistas, lo que bien puede conducir a una recesi\u00f3n global; es por eso que el alza en el precio del petr\u00f3leo, por ejemplo, genera una desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica.<br \/>\nEn caso que las rentas se originen en recursos exportados, como sucede generalmente en las econom\u00edas relativamente peque\u00f1as y ricas en recursos naturales, dichas transferencia provienen de los pa\u00edses que los consumen. En este caso, el resultado es la denominada \u201cEnfermedad Holandesa.\u201d \u00c9sta no consiste solamente en una apreciaci\u00f3n del tipo de cambio, como usualmente se piensa, sino en un peso desproporcionado de las rentas en la econom\u00eda de ese pa\u00eds, que la hace vulnerable a las fluctuaciones en los precios de los recursos exportados. Pueden haber asimismo super\u00e1vit persistentes en el comercio exterior, en pa\u00edses que no exportan productos con renta, sino producidos en condiciones competitivas. A diferencia de aquellos, el precio de \u00e9stos se origina exclusivamente en el valor agregado en su proceso productivo interno, es decir, es igual a su costo de producci\u00f3n. En ambos casos habr\u00e1 una apreciaci\u00f3n del tipo de cambio y un excedente exportado, cuyo valor en dinero podr\u00e1 ser atesorado o reexportado como capital. Sin embargo, no todos los super\u00e1vit comerciales son iguales, ni todos los pa\u00edses exportadores son afectados por la \u201cEnfermedad Holandesa.\u201d En el caso de pa\u00edses como Alemania o Corea, por ejemplo, para enfrentar una contracci\u00f3n del mercado mundial, basta con que redirijan al mercado interno el excedente antes exportado. Existir\u00e1 all\u00ed una demanda solvente para absorberlo, puesto que consiste exclusivamente en valor agregado internamente, y pagado \u00edntegramente como costo de los factores de producci\u00f3n, incluyendo la ganancia capitalista media. De este modo esas econom\u00edas podr\u00e1n continuar produciendo al mismo nivel anterior, aunque probablemente deber\u00e1n modificar la composici\u00f3n de su producci\u00f3n para adecuarla a la demanda interna; producir menos camiones y m\u00e1s autom\u00f3viles, por ejemplo, pero con una suma de valor similar. Incluso puede beneficiar a la poblaci\u00f3n, que ahora consumir\u00e1 todo lo que produce.<br \/>\nEn cambio, en los pa\u00edses que reciben elevadas transferencias de renta desde el exterior, \u00e9sta se desvanece en el aire al contraerse la demanda mundial. De este modo, se enfrentan a la triste realidad de rebajar su nivel de vida al valor agregado en sus procesos productivos internos. Su econom\u00eda se reduce exactamente en la magnitud de las rentas transferidas desde el exterior, es decir, en el sobreprecio de los recursos antes exportados, por encima de sus costos de producci\u00f3n; al desaparecer dicho sobreprecio, una parte del PIB del pa\u00eds en cuesti\u00f3n\u00a0simplemente se esfuma. Muchos pa\u00edses exportadores de materias primas han corrido esta suerte en el pasado, entre ellos Chile, cuando la Gran Depresi\u00f3n desvaneci\u00f3 la renta del salitre.<br \/>\nComo se\u00f1al\u00f3 hace poco el diario brit\u00e1nico Financial Times, la econom\u00eda de los recursos es como la de los buscadores de tesoros: su precio no guarda relaci\u00f3n con el costo de encontrarlos y extraerlos, sino que se determina exclusivamente por la demanda y, como bien sab\u00eda el arrendatario escoc\u00e9s James Anderson (1777), inventor del arado escoc\u00e9s y autor de la teor\u00eda de la renta, \u00e9sta equivale a un tributo que los capitalistas pagan a los terratenientes.<br \/>\nPor estas razones, los aut\u00e9nticos capitalistas y la teor\u00eda econ\u00f3mica desde sus mismos inicios, han promovido la nacionalizaci\u00f3n de los recursos naturales, la legislaci\u00f3n antimonopolios y\/o la captura de las rentas por parte del Estado: De este modo se nivela el terreno a la competencia en todas las industrias por igual, logrando una distribuci\u00f3n \u00f3ptima de las inversiones productivas y un aprovechamiento de las rentas en beneficio del conjunto de la sociedad, en lugar de alimentar con ellas a una clase parasitaria.<\/p>\n<h3>Pr\u00e1ctica<\/h3>\n<p>Los pa\u00edses han asimilado estas lecciones en buena medida, de una\u00a0manera\u00a0u otra. Casi todos ellos han establecido la propiedad del Estado sobre los recursos del subsuelo, el agua, los fondos marinos, as\u00ed como su soberan\u00eda sobre la tierra en general; en los pa\u00edses emergentes, \u00e9sta es una de las principales herencias del desarrollismo estatal del siglo 20. Actualmente, las<a href=\"https:\/\/plus.google.com\/u\/0\/110843421535046835586\/posts\/anhrKcRbSAq\" target=\"_blank\"> empresas estatales tienen acceso a m\u00e1s del 85 por ciento de las reservas mundiales<\/a> de petr\u00f3leo e incluso en pa\u00edses donde se permite un acceso limitado de empresas privadas a las mismas, como el Reino Unido o Noruega, su renta es capturada casi \u00edntegramente por el Estado, mediante regal\u00edas y otros mecanismos.<br \/>\nSin embargo, el auge neoliberal de las \u00faltimas d\u00e9cadas, represent\u00f3 un retroceso significativo en esta materia, permitiendo la privatizaci\u00f3n de vastas reservas de recursos naturales, de los cuales se han apropiado las grandes corporaciones rentistas transnacionales, las que se han fortalecido extraordinariamente en este per\u00edodo.<br \/>\nHa sido mas bien al rev\u00e9s. El renacer del neoliberalismo desde las cenizas a las que fue reducido tras la Gran Depresi\u00f3n, y su auge global en las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas, se explican principalmente por la hipertrofia del sector financiero durante el mismo per\u00edodo, que los apadrin\u00f3 cari\u00f1osamente. Sin embargo, las grandes corporaciones rentistas h han sido ajenas a este fen\u00f3meno, ni mucho menos. Su tama\u00f1o e influencia tambi\u00e9n creci\u00f3 extraordinariamente en estos a\u00f1os, especialmente el de las grandes petroleras tras el alza del precio del crudo en los a\u00f1os 1970. Su influencia sobre el Reaganismo es bien conocida y \u00e9ste, a su vez, fue determinante en el renacimiento neoliberal, el cual ha sido auspiciado generosamente por las grandes corporaciones rentistas, en todo el mundo.<br \/>\nEl rasgo anti Estado del neoliberalismo, anarquismo burgu\u00e9s como lo denomina Eric Hobsbawm, le viene como anillo al dedo no solo a los banqueros, que con su ayuda lograron imponer la globalizaci\u00f3n sin trabas del capital especulativo. Ello tambi\u00e9n resulta favorable para los grandes rentistas, los que por estos d\u00edas se han vuelto librecambistas a ultranza: no requieren protecci\u00f3n estatal alguna, puesto que est\u00e1n sentados encima de ella. Son partidarios de bajar los aranceles a cero, porque de ese modo abaratan sus insumos.<br \/>\nEl neoliberalismo les ofrece un atractivo adicional: es la \u00fanica escuela econ\u00f3mica que considera irrelevante la teor\u00eda de la renta; no la niega pero dice que no es significativa puesto que, seg\u00fan ellos, en el largo plazo, no existir\u00edan recursos escasos. Nada puede ser m\u00e1s seductor para los grandes rentistas. No se la pueden creer: por primera vez, una escuela de economistas reniega de lo que ha sido una piedra angular de esta ciencia desde hace doscientos cincuenta a\u00f1os.<br \/>\nLas grandes corporaciones rentistas constituyen una suerte de h\u00edbridos. Tal como ocurr\u00eda con las que profitaban del vil tr\u00e1fico antes de su abolici\u00f3n, sus acciones se transan en las principales bolsas mundiales, como si fuesen empresas capitalistas respetables. Operan asimismo en su interior, algunas actividades productivas y comerciales propiamente capitalistas. De hecho, subcontratan la mayor parte de sus actividades de exploraci\u00f3n, extracci\u00f3n, refinaci\u00f3n y transporte, as\u00ed como parte de sus operaciones comerciales, con filiales o contratistas externos, propiamente capitalistas, en las cuales ocupan a algunas decenas de miles de trabajadores a nivel mundial. Sin embargo, el grueso de sus ingresos y utilidades no provienen del valor agregado por \u00e9stos, sino de la renta de los recursos de los cuales se han apropiado. Aunque la mona se vista de seda\u2026<br \/>\nDe las veinte mayores empresas globales en la actualidad, <a href=\"http:\/\/www.forbes.com\/global2000\/#p_2_s_d6_All%20industries_All%20countries_All%20states_\" target=\"_blank\">seg\u00fan su capitalizaci\u00f3n burs\u00e1til<\/a>, seis son petroleras o mineras: Exxon, Shell, Chevron, BHP Billiton, Petrochina y Petrobras, sin embargo, las dos \u00faltimas son estatales. Las cuatro primeras se cuentan a su vez entre <a href=\"http:\/\/www.forbes.com\/global2000\/#p_1_s_d4_All%20industries_All%20countries_All%20states_\" target=\"_blank\">las diez mayores corporaciones del mundo seg\u00fan sus ventas<\/a>, seis de las cuales son rentistas, incluyendo a British Petroleum y la Estatal rusa Gazprom adem\u00e1s de las anteriores.<br \/>\nEl nivel de apropiaci\u00f3n de recursos por parte de estas corporaciones no tiene precedentes. En Chile, por ejemplo, a pesar que la Constituci\u00f3n establece la propiedad estatal \u201cinalienable e intransferible\u201d del subsuelo, un pu\u00f1ado de grandes empresas mineras han declarado <a href=\"https:\/\/plus.google.com\/u\/0\/110843421535046835586\/posts\/CaDaMgB1oKQ\" target=\"_blank\">\u201cconcesiones plenas\u201d sobre poco menos de 28 millones de hect\u00e1reas<\/a>, \u00e1rea que cubre mas de un tercio del territorio nacional y es mayor que la superficie total del Reino Unido. Dichas concesiones son indefinidas, hereditarias y transferibles, fueron adquiridas sin pago alguno y el costo de mantenerlas es un d\u00f3lar por hect\u00e1rea al a\u00f1o. Si el Estado quiere recuperarlas, debe pagar el valor total de los minerales que eventualmente se encuentren en ellas. En Per\u00fa y Colombia, las mineras privadas se han adjudicado asimismo concesiones sobre m\u00e1s de veinte millones de hect\u00e1reas en cada caso, aunque las mismas son temporales y est\u00e1n sometidas por lo general a regal\u00edas.<br \/>\nEstas \u00faltimas no se aplican a la explotaci\u00f3n de los minerales en Chile, que reci\u00e9n el 2003 estableci\u00f3 un t\u00edmido impuesto espec\u00edfico a las utilidades de las mineras, que el 2010 se increment\u00f3 al doble. <a href=\"https:\/\/docs.google.com\/spreadsheet\/pub?key=0Avg26qqidiXpdHJJTmJUU3NCVFlvZ1hmYWNiakNVcFE&amp;single=true&amp;gid=3&amp;output=html\" target=\"_blank\">Seg\u00fan el Servicio de Impuestos Internos<\/a>, el Impuesto Espec\u00edfico a la Actividad Minera recaud\u00f3 un promedio de 389 millones de d\u00f3lares anuales, entre 2005 y 2010. La Estatal CODELCO represent\u00f3 un 60 por ciento de ese tributo, por lo que las privadas pagaron solo 233 millones de d\u00f3lares anuales en promedio, lo que equivalente a aproximadamente a un 0,9 por ciento de sus ingresos de explotaci\u00f3n, los que promediaron 25.703 millones de d\u00f3lares por a\u00f1o, en ese per\u00edodo. Dicho impuesto represent\u00f3 el 1,45 por ciento de sus utilidades antes de impuestos, intereses, depreciaci\u00f3n y amortizaci\u00f3n, que se conocen por su sigla en ingl\u00e9s, EBITDA. <a href=\"https:\/\/docs.google.com\/spreadsheet\/pub?key=0Avg26qqidiXpdC1sbWNtR1VKblJPb3R6V3V2Qi1aNnc&amp;single=true&amp;gid=25&amp;output=html\" target=\"_blank\">Estas \u00faltimas promediaron 16.127 millones de d\u00f3lares anuales<\/a>, cifra que <a href=\"https:\/\/docs.google.com\/spreadsheet\/pub?key=0Avg26qqidiXpdHJJTmJUU3NCVFlvZ1hmYWNiakNVcFE&amp;output=html\" target=\"_blank\">equivale casi exactamente a la mitad de los ingresos tributarios totales promedio del Estado, en el mismo per\u00edodo<\/a>. Es decir, los chilenos sostienen un Estado y medio: uno mediante sus impuestos y medio adicional con la renta que \u201cconceden\u201d a las mineras privadas.<br \/>\nSus panegiristas gustan de embolinar la perdiz con los impuestos a la renta aportados por \u201cla industria\u201d al erario nacional. En Chile, por ejemplo, generalmente publican los aportes al Estado de \u201cla miner\u00eda,\u201d sin detallar que CODELCO aporta dos tercios de estos recursos controlando s\u00f3lo un tercio de la producci\u00f3n. La verdad es que aparte del impuesto espec\u00edfico antes referido, los propietarios de la \u201cindustria\u201d minera pagan menos impuestos a la renta que los due\u00f1os de una modesta pasteler\u00eda.<br \/>\nEn ambos casos, la empresa misma debe pagar el denominado impuesto de primera categor\u00eda, que actualmente es de 20 por ciento sobre las utilidades. En ambos casos, hacen uso de toda una bater\u00eda de artilugios contables que les permiten postergar dicho pago, o eludirlo derechamente. Ciertamente, las mineras han demostrado en esta materia una creatividad y capacidad de innovaci\u00f3n a toda prueba, que har\u00edan las delicias de los pasteleros.<br \/>\nNadie como la miner\u00eda ha utilizado tanto el sobre endeudamiento con filiales en para\u00edsos fiscales, para remesar utilidades bajo la forma de intereses, eludiendo impuestos. Nadie ha usado y abusado como ellos de los beneficios de la depreciaci\u00f3n acelerada. Principalmente mediante estos mecanismos, Exxon oper\u00f3 un mineral de cobre en Chile durante 23 a\u00f1os a p\u00e9rdida, para luego venderlo a Anglo American \u00a1en 1.500 millones de d\u00f3lares! <a href=\"http:\/\/www.cendachile.cl\/Home\/publicaciones\/temas\/cobre\/the-pay-your-taxes-debate\" target=\"_blank\">Estudios publicados por NN.UU.<\/a> han demostrado que, incluso mineras que posan de l\u00edderes en \u201cresponsabilidad social corporativa,\u201d eludieron impuestos al subdeclarar el contenido de oro, plata, molibdeno y otros \u201csubproductos,\u201d en los concentrados que venden a sus filiales en el extranjero, a los cuales pagaron, adem\u00e1s, cargos de refinaci\u00f3n superiores al precio m\u00e1s alto del mercado y, finalmente, vendieron a las mismas empresas relacionadas el contenido de cobre de los mismos, sistem\u00e1ticamente por debajo del precio promedio de la bolsa de metales de Londres.<br \/>\nLos mecanismos antes referidos, entre otros, rebajan las utilidades y consecuentemente el pago de impuestos a la renta por parte de las empresas. En Chile, sin embargo, estos \u00faltimos son considerados un cr\u00e9dito sobre los impuestos personales que posteriormente deben pagar sus due\u00f1os sobre aquella parte de las utilidades que retiren. Es decir, en este pa\u00eds, los impuestos a la renta que pagan las empresas no constituyen sino un anticipo sobre los que luego deben pagar sus due\u00f1os. Pues bien, resulta que los inversionistas extranjeros en Chile, est\u00e1n sujetos a una tasa marginal de 35 por ciento sobre las utilidades repatriadas, mientras el due\u00f1o de nuestra pasteler\u00eda queda sujeto a una tasa marginal \u00a1superior a 40 por ciento!<br \/>\nLo anterior operar\u00eda en caso que efectivamente unos y otros reconocieran retirar utilidades, lo cual todos los propietarios de empresas disfrazan como re inversiones, sea en las mismas empresas que generan las utilidades en primer lugar -la mitad de las gigantescas inversiones de m\u00e1s de cien mil millones de d\u00f3lares aprobadas por las mineras para los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os, corresponden a reinversi\u00f3n de utilidades-, como en una cascada de \u201cinversiones\u201d en una serie de empresas de papel creadas exclusivamente con este objeto. Como resultado de todo ello, en Chile ning\u00fan empresario paga la tasa marginal de impuestos a las personas -que en teor\u00eda es el \u00fanico impuesto que se paga-, la que queda en pie solamente para los asalariados de ingresos elevados, a quienes se les descuenta por planilla.<br \/>\nNi siquiera pagan la tasa de 20 por ciento, que hasta el 2010 era de 17 por ciento, de impuestos anticipados por las empresas, puesto que la liquidaci\u00f3n anual termina en una gigantesca devoluci\u00f3n de estos anticipos a los due\u00f1os. <a href=\"https:\/\/plus.google.com\/u\/0\/110843421535046835586\/posts\/KWMKMjgqNnZ\" target=\"_blank\">El diario El Mercurio estim\u00f3 recientemente<\/a> que las tasa reales de impuestos a la renta que pagan en Chile los empresarios son de 0,7 por ciento para el tramo entre 12.000 y 25.000 d\u00f3lares mensuales de ingresos y de 9,2 por ciento para los que resultan superiores a esta \u00faltima cifra.<br \/>\nPues bien, los propietarios de las mineras hacen uso y abuso de todos estos resquicios, con la ventaja que su tasa marginal es cinco puntos inferior a la de los empresarios chilenos, como se ha mencionado. Con sistemas tributarios tan permisivos en general -cuya correcci\u00f3n constituye otra de las grandes cuestiones pendientes-, la \u00fanica manera efectiva de recuperar parte de la renta que se apropian las grandes corporaciones rentistas, consiste en someterlas al pago de regal\u00edas sobre los recursos extra\u00eddos, las cuales en Chile, como se ha mencionado, consisten en un tributo especial cuyo monto equivale a menos de uno por ciento de las ventas.<\/p>\n<h3>Resultados<\/h3>\n<p>La privatizaci\u00f3n sin cobro de los recursos ha introducido una distorsi\u00f3n muy grande en la econom\u00eda chilena. La miner\u00eda representa dos tercios de las exportaciones del pa\u00eds, cuyo valor equivale, por su parte, a la mitad del PIB. Ni siquiera en la \u00e9poca del salitre se alcanz\u00f3 una dependencia de esta magnitud, puesto que en 1929 las exportaciones representaban un 29 por ciento del PIB.<a href=\"http:\/\/www.cendachile.cl\/Home\/publicaciones\/temas\/series-cenda\/fuerza-de-trabajo\/cien-grandes-empresas\" target=\"_blank\"> La miner\u00eda ha absorbido un tercio de toda la inversi\u00f3n extranjera llegada al pa\u00eds entre 1974 y 2011<\/a> y dicha proporci\u00f3n sube de la mitad si se considera la parte proporcional de la inversi\u00f3n en energ\u00eda, un tercio de la cual se genera para abastecer a la miner\u00eda. Representa una cuarta parte de las ventas de las cien principales empresas del pa\u00eds y un quinto del PIB. Sin embargo, ocupa \u00a1s\u00f3lo 1,5 (uno coma cinco) por ciento de la fuerza de trabajo asalariada nacional!<br \/>\nSi se consideran adicionalmente la agricultura, silvicultura, pesca y energ\u00eda, es decir, todos los sectores basados en recursos naturales, las cifras anteriores ascienden al 90 por ciento de las exportaciones, el 60 por ciento de la inversi\u00f3n, el 50 por ciento de las ventas y un cuarto del PIB, respectivamente. El empleo total en estos sectores, en cambio, solo asciende al 9,3 por ciento del total de los asalariados.<br \/>\nEl asunto va de mal en peor. Si se consideran los <a href=\"https:\/\/plus.google.com\/u\/0\/110843421535046835586\/posts\/QMr4SMsABTW\" target=\"_blank\">grandes proyectos aprobados para el quinquenio 2011-2015,<\/a> la miner\u00eda sola absorbe m\u00e1s de la mitad de la inversi\u00f3n, tanto nacional como extranjera, pero dar\u00e1 ocupaci\u00f3n permanente a solo un 0,8 por ciento adicional de la fuerza de trabajo asalariada.<br \/>\nEs decir, los grandes inversionistas no son aut\u00e9nticos capitalistas, que vienen a obtener ganancias a partir del valor agregado por sus trabajadores en la producci\u00f3n de bienes y servicios competitivos: los que han llegado vienen por los tesoros con que la naturaleza ha bendecido al territorio, de cuya renta se apropian casi por completo.<br \/>\nComo resultado de la hegemon\u00eda de los rentistas, el pa\u00eds ha abrazado el librecambio a ultranza, desmantelando la producci\u00f3n interna. Aparte de las ramas de recursos naturales, la producci\u00f3n se ha restringido solo a aquellas industrias que cuentan con protecci\u00f3n natural, como la construcci\u00f3n, el transporte y algunos servicios. Mientras tanto, m\u00e1s de la mitad de la fuerza de trabajo, se encuentra ocupada de modo precario en el comercio, finanzas, servicios sociales y personales, todos ellos de bajo valor agregado. Uno de cada diez trabajadores han estado cesantes, en promedio, desde el golpe de Pinochet.<br \/>\nEl poco inter\u00e9s de los grandes rentistas por el valor agregado por el trabajo, ha llevado a descuidar la educaci\u00f3n, donde se ha desmantelado el sistema nacional, gratuito y de buena calidad que el pa\u00eds hab\u00eda construido a lo largo de medio siglo, que antes del golpe de 1973 ten\u00eda matriculado a uno de cada tres chilenos de todas las edades. Hoy estudian en el sistema p\u00fablico y privado, solo uno de cada cuatro habitantes, pagando elevados aranceles por un servicio deficiente, mientras el gasto p\u00fablico en educaci\u00f3n es un tercio inferior al que el pa\u00eds desembolsaba hace cuatro d\u00e9cadas, como porcentaje del PIB.<br \/>\nLas ganancias de las grandes empresas mineras equivalen a un ocho por ciento del PIB y <a href=\"http:\/\/www.cendachile.cl\/Home\/publicaciones\/temas\/series-cenda\/distribucion-del-ingreso\/encuesta-casen\" target=\"_blank\">forman parte del excedente de explotaci\u00f3n apropiado por el conjunto de las empresas, el que representa la mitad del PIB<\/a>. De ese total, los due\u00f1os de los recursos y el capital, que no representan menos del uno por ciento de la poblaci\u00f3n, reinvierten un quinto del PIB y consumen un 30 por ciento del mismo. Mientras tanto, los ingresos del trabajo \u2013 que coinciden con los de las familias que responden la encuesta de ingresos de hogares, que en Chile se llama CASEN -, se han visto reducidos a s\u00f3lo un 40 por ciento del PIB, todo ello <a href=\"http:\/\/www.cendachile.cl\/Home\/publicaciones\/temas\/series-cenda\/distribucion-del-ingreso\/encuesta-casen\" target=\"_blank\">seg\u00fan cifras oficiales<\/a>. Las rentas de la miner\u00eda resultan decisivas para la distribuci\u00f3n del ingreso, as\u00ed considerada. \u00c9sta empeor\u00f3 dr\u00e1sticamente entre 2005 y 2011, principalmente por el fuerte crecimiento de aquellas, debido al incremento del precio del cobre entre esos a\u00f1os: los ingresos sumados de todas las familias que responden la CASEN disminuyeron su participaci\u00f3n en el PIB \u00a1desde 45 por ciento el 2009 a 40 por ciento el 2011!<br \/>\nTodo lo anterior sin abordar siquiera el enorme da\u00f1o ambiental que la depredaci\u00f3n de la industria extractiva ha representado para amplias regiones del pa\u00eds y las comunidades que las habitan.<\/p>\n<h3>Conclusi\u00f3n<\/h3>\n<p>Estos argumentos te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos parecen responder la gran pregunta: el modelo de crecimiento econ\u00f3mico basado en la industria extractiva no es consistente con una apuesta por formas de inclusi\u00f3n democr\u00e1tica, calidad de vida y salud ambiental que sean sostenibles en el tiempo.<br \/>\nUn fantasma\u00a0viene recorriendo el mundo desde principios de los a\u00f1os 2000,\u00a0que la prensa internacional ha bautizado \u201cnacionalismo de recursos.\u201d Desde Bolivia a Uzbequist\u00e1n y desde Australia al Reino Unido, los gobiernos de los pa\u00edses ricos en recursos naturales han venido renacionalizando o al menos exigiendo una mayor participaci\u00f3n en las rentas de sus recursos, que hab\u00edan sido privatizados durante el per\u00edodo neoliberal.<br \/>\nQuiz\u00e1s el hito m\u00e1s significativo en Am\u00e9rica Latina y el mundo, por su magnitud, lo constituye la renacionalizaci\u00f3n en los hechos de Petrobras, bajo la forma de un aumento de capital en que el Estado aport\u00f3 los reci\u00e9n descubiertos yacimientos submarinos. El Presidente Lula lo denomin\u00f3 \u201cSegunda Independencia,\u201d parafraseando al presidente chileno Salvador Allende y declar\u00f3 que impulsar\u00eda una industria local de insumos de nivel mundial. La Presidenta Rousseff ha propuesto recientemente que todas las regal\u00edas se destinen a educaci\u00f3n, ciencia y tecnolog\u00eda, lo que convertir\u00e1 a Brasil en l\u00edder mundial en la materia, con un 10 por ciento del PIB destinado a ello.<br \/>\n\u00bfNos decidiremos los chilenos a reemprender ese camino, durante el pr\u00f3ximo gobierno?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Manuel Riesco \u00bfHasta qu\u00e9 punto, y bajo qu\u00e9 condiciones, un modelo de crecimiento econ\u00f3mico basado en la industria extractiva es o puede volverse consistente con una apuesta por formas de inclusi\u00f3n democr\u00e1tica, calidad de vida y salud ambiental 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