{"id":2648883,"date":"2025-10-30T23:27:48","date_gmt":"2025-10-30T23:27:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pressenza.com\/?p=2648883"},"modified":"2025-10-30T23:27:48","modified_gmt":"2025-10-30T23:27:48","slug":"estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/","title":{"rendered":"Estados Unidos y Canad\u00e1, materias primas y exterminio. Parte II"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u201cDe las caravanas del oro a las minas de litio, el exterminio solo cambi\u00f3 de uniforme.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Desde el siglo XIX hasta hoy, Am\u00e9rica del Norte ha construido su prosperidad sobre una paradoja que el discurso oficial nunca reconoce y es que el desarrollo de dos potencias democr\u00e1ticas fue fundado sobre la explotaci\u00f3n sin l\u00edmites de territorios y pueblos.<\/p>\n<p>Estados Unidos y Canad\u00e1, presentados como modelos de civilizaci\u00f3n y progreso, levantaron sus imperios materiales sobre un proceso sistem\u00e1tico de despojo, extracci\u00f3n y silenciamiento. La expansi\u00f3n hacia el oeste, las reservas ind\u00edgenas, las guerras por el oro, el petr\u00f3leo, la madera o el trigo fueron cap\u00edtulos de un mismo manual y fue la acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s del mito del sue\u00f1o americano y del Canad\u00e1 \u201cverde y justo\u201d se esconde una historia de exterminio, con poblaciones originarias diezmadas, ecosistemas arrasados y recursos naturales convertidos en mercanc\u00eda geopol\u00edtica.<\/p>\n<p>La l\u00f3gica extractiva que molde\u00f3 sus fronteras sigue viva en el siglo XXI, ahora bajo nuevas formas, miner\u00eda de litio en el norte, arenas bituminosas en Alberta, explotaci\u00f3n de gas en reservas nativas, control de tierras raras, y tratados comerciales que blindan a las corporaciones frente a las comunidades.<\/p>\n<p>La historia de su expansi\u00f3n es tambi\u00e9n la historia del borrado. En nombre del progreso, se arrasaron lenguas, r\u00edos, selvas y memorias. La pol\u00edtica del exterminio se disfraza hoy de transici\u00f3n energ\u00e9tica, y la vieja fiebre del oro se recicla como fiebre del litio.<\/p>\n<p>Lo que antes fue conquista territorial ahora es conquista ecol\u00f3gica. Estados Unidos y Canad\u00e1 no colonizan con fusiles, sino con inversiones, patentes y megaproyectos. Pero el resultado es el mismo: comunidades desplazadas, tierras contaminadas y soberan\u00edas reducidas a cl\u00e1usulas comerciales.<\/p>\n<p>El exterminio, en su versi\u00f3n moderna, ya no necesita campos de batalla. Basta con firmar un tratado, construir un oleoducto o imponer una norma ambiental que beneficie a las multinacionales y castigue a quienes defienden su territorio. \u201cDe las caravanas del oro a las minas de litio, el exterminio solo cambi\u00f3 de uniforme.\u201d<\/p>\n<p>En la Parte I de este Articulo analizamos:<\/p>\n<ul>\n<li>Antes de la llegada de Europa fueron mil a\u00f1os de civilizaci\u00f3n nativa (500-1.500) (1)<\/li>\n<li>Cuando llegaron los barcos, eran invasores con bandera y permiso real (2)<\/li>\n<li>El saqueo se legaliza entre 1600 a 1700 (3)<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Ahora analizaremos la Parte II<\/strong><\/p>\n<p><strong>Bloque 4 \u2013 Oro, algod\u00f3n y esclavos: el siglo del despojo colonial (1700\u20131800)<\/strong><\/p>\n<p>El siglo XVIII no fue de luces. Fue de l\u00e1tigos. Mientras Europa hablaba de ilustraci\u00f3n, en las tierras de Am\u00e9rica del Norte se perfeccionaba el despojo. El sur de lo que hoy es Estados Unidos se convirti\u00f3 en una vasta m\u00e1quina de producci\u00f3n basada en esclavos, monocultivos y exterminio. La econom\u00eda no era una f\u00f3rmula te\u00f3rica, era un sistema de sangre.<\/p>\n<p><strong>Las tierras f\u00e9rtiles de Carolina del Sur, Georgia, Virginia y Mississippi fueron robadas una a una a los pueblos originarios. Cada hect\u00e1rea usurpada se convert\u00eda en plantaci\u00f3n de algod\u00f3n, az\u00facar o tabaco. \u00bfY la mano de obra? Forzada. Proveniente de \u00c1frica, <\/strong>comprada, marcada, transportada y vendida. A inicios del siglo XVIII ya operaban m\u00e1s de 1.500 barcos esclavistas bajo banderas brit\u00e1nicas y holandesas. <strong>Solo en el siglo XVIII, m\u00e1s de 450.000 personas esclavizadas fueron desembarcadas en los futuros Estados Unidos, una cada minuto, cada d\u00eda, cada mes y durante cien a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n<p>El sistema era ley y era negocio. Se legislaba sobre el color de piel, se calculaba la productividad de un cuerpo encadenado y se cotizaban como mercanc\u00edas en los puertos de Charleston o Nueva Orleans. Los esclavos no eran considerados humanos, eran considerados inversi\u00f3n y la rentabilidad se med\u00eda en toneladas de algod\u00f3n.<\/p>\n<p>El saqueo no se deten\u00eda y a los pueblos originarios no se les ofrec\u00eda ni siquiera la esclavitud, se les ofrec\u00eda la desaparici\u00f3n. <strong>Los \u201cTratados\u201d rotos<\/strong>, migraciones forzadas y \u201cguerras indias\u201d como les llamaron en los libros de historia. No eran guerras, eran campa\u00f1as de exterminio contra los cherokee, contra los creek y contra los seminolas. Los pactos firmados con el gobierno ingl\u00e9s o con las autoridades coloniales eran papel mojado y cada pacto violado era un nuevo campo de algod\u00f3n abierto.<\/p>\n<p><strong>Canad\u00e1, ya bajo control brit\u00e1nico tras la derrota francesa en 1763<\/strong>, se convirti\u00f3 en una colonia extractiva sin rostro. Su econom\u00eda giraba en torno al comercio de pieles, los bosques interminables y la explotaci\u00f3n del territorio a trav\u00e9s de la Hudson\u2019s Bay Company. Los pueblos creen, ojibwa y m\u00e9tis pasaron de ser naciones soberanas a proveedores de materias primas. Todo lo que caminara, volara o tuviera piel, era vendido y todo lo que hablara su propia lengua, era considerado enemigo.<\/p>\n<p><strong>Y en medio de todo, naci\u00f3 Estados Unidos. La independencia de 1776 no fue una revoluci\u00f3n social, fue una reorganizaci\u00f3n del poder. Los mismos esclavistas, los mismos propietarios, los mismos mercaderes, solo que ahora sin pagar impuestos a Londres. La nueva rep\u00fablica no aboli\u00f3 la esclavitud, la perfeccion\u00f3 y el modelo de saqueo se institucionaliz\u00f3.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Materias primas extra\u00eddas entre 1700 y 1800<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Algod\u00f3n: m\u00e1s de 900.000 toneladas exportadas a Inglaterra<\/li>\n<li>Tabaco: m\u00e1s de 1.200.000 toneladas entre Virginia y Carolina del Norte<\/li>\n<li>Az\u00facar y arroz: productos clave del sur esclavista, m\u00e1s de 400.000 toneladas en total<\/li>\n<li>Pieles desde Canad\u00e1: 2 millones de unidades vendidas a Europa<\/li>\n<li>Oro artesanal y aluvional: al menos 4 toneladas en las Carolinas y Georgia<\/li>\n<li>Madera y productos forestales: m\u00e1s de 1 mill\u00f3n de toneladas m\u00e9tricas salieron de Canad\u00e1 hacia Inglaterra<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Valor total estimado del saqueo entre 1700\u20131800<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>M\u00e1s de 5.500 millones de d\u00f3lares actuales<\/li>\n<li>000 esclavos africanos importados<\/li>\n<li>Cientos de comunidades ind\u00edgenas desplazadas, destruidas o absorbidas por la fuerza<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Resumen del exterminio regional 1700\u20131800<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Sur de EE.UU.: pueblos creek, choctaw, chickasaw, seminola, de 140.000 personas en 1700 a menos de 40.000 en 1800<\/li>\n<li>Costa Este: algonquinos, powhatan, lenape, ca\u00edda de 100.000 a 20.000<\/li>\n<li>Regi\u00f3n de los Grandes Lagos: anishinaabe, hurones, odawa, descenso de 80.000 a 15.000<\/li>\n<li>Territorios canadienses: cree, den\u00e9, inuit, m\u00e9tis, reducci\u00f3n de m\u00e1s de 200.000 a cerca de 60.000 por desplazamientos, epidemias y alianzas forzadas<\/li>\n<li>Porcentaje estimado de p\u00e9rdida demogr\u00e1fica ind\u00edgena en todo el territorio norteamericano durante el siglo XVIII: entre 65% y 80%<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>\u00bfVen\u00edan por oro?<\/strong><\/p>\n<p><strong>S\u00ed, y por algod\u00f3n, por az\u00facar, por bosques, por cuerpos negros que se doblaban sin pedir salario y por tierras que no pod\u00edan pagar. Ven\u00edan por todo y se lo llevaron.<\/strong><\/p>\n<p>Las cadenas dejaron surcos en la tierra roja del sur. Los nombres de los pueblos se borraron como huellas en la arena antes del disparo.<\/p>\n<ul>\n<li>No fue libertad lo que trajeron. Fue fuego.<\/li>\n<li>No fue civilizaci\u00f3n. Fue exterminio.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Y el eco de cada grito sin tumba todav\u00eda vibra entre los \u00e1lamos de Georgia, los pantanos de Luisiana y los glaciares del norte. El saqueo fue bandera y la historia oficial, su coartada.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Resumen \u201cen detalle\u201d del exterminio regional entre 1700\u20131800 en EE.UU.<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong>Pueblos del sur esclavizados y plantaciones<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Los pueblos originarios del sur, como los creek, los choctaw, los chickasaw y los seminola, fueron sometidos no solo por el despojo, sino por la transformaci\u00f3n forzada de sus formas de vida. Muchos fueron esclavizados directamente. Otros, desplazados, fueron capturados por las propias milicias coloniales o vendidos por tribus aliadas a los ingleses. Cientos de creek terminaron encadenados en plantaciones de algod\u00f3n en Georgia. Mujeres choctaw fueron forzadas a trabajar como criadas sin sueldo en campos de arroz en Carolina del Sur. Los seminolas, perseguidos por negarse a entregar sus tierras, fueron cazados como animales. Cuando no eran \u00fatiles, eran eliminados. La plantaci\u00f3n blanca no necesitaba solo esclavos africanos, tambi\u00e9n necesitaba pueblos rotos y reducidos a silencio. La tierra era f\u00e9rtil, pero solo si el due\u00f1o era blanco y los cuerpos morenos.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Ciudades robadas a los pueblos nativos<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Muchas de las grandes ciudades actuales de EE.UU. nacieron sobre territorios robados directamente a pueblos originarios. <\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>Atlanta se levant\u00f3 sobre tierras creek. <\/strong><\/li>\n<li><strong>Memphis, sobre territorio chickasaw. <\/strong><\/li>\n<li><strong>Jackson, en Mississippi, sobre tierra choctaw. <\/strong><\/li>\n<li><strong>Tallahassee, capital de Florida, era parte del coraz\u00f3n espiritual seminola. <\/strong><\/li>\n<li><strong>Oklahoma City fue impuesta sobre un territorio que pertenec\u00eda a m\u00e1s de treinta naciones nativas, luego encerradas en reservas. <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>La usurpaci\u00f3n no fue simb\u00f3lica, fue literal. Se araron cementerios, se quemaron pueblos, se taparon r\u00edos sagrados. Y donde hubo lengua ancestral, hoy hay supermercados. Cada calle con nombre ingl\u00e9s es una l\u00e1pida sin flor y cada ciudad moderna es una ciudad ocupada.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>Independencia en medio del crimen<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Mientras ard\u00edan las chozas de los pueblos nativos, mientras se marcaban a fuego los cuerpos africanos, mientras se firmaban tratados para despu\u00e9s romperlos, mientras se sembraba algod\u00f3n sobre sangre seca, los colonos decidieron independizarse. Lo llamaron libertad. Lo vendieron como hero\u00edsmo. Pero la independencia de Estados Unidos en 1776 fue una declaraci\u00f3n escrita con tinta de esclavistas y firmada por genocidas. De los 56 firmantes de la Declaraci\u00f3n de Independencia, al menos 41 eran propietarios de esclavos, y ninguno pens\u00f3 en la libertad de los que trabajaban su tierra o de los que mor\u00edan bajo su bota. En medio del crimen, naci\u00f3 una rep\u00fablica y su bandera se alz\u00f3 sobre huesos que nunca fueron contados.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong>No hubo conquista<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Hubo saqueo, no hubo descubrimiento, hubo encubrimiento, no hubo colonizaci\u00f3n y si hubo exterminio. Lo dem\u00e1s es marketing. La historia oficial es una operaci\u00f3n de prensa escrita por los vencedores. Y los pueblos que resistieron, los cuerpos que sangraron y las lenguas que fueron quemadas a\u00fan no han sido invitados a declarar.<\/p>\n<p><strong>Bloque 5 \u2013 La expansi\u00f3n y usurpaci\u00f3n violenta entre 1800\u20131900 de EE.UU. y CANAD\u00c1<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cEn EE.UU.\u201d <\/strong><\/p>\n<p>La expansi\u00f3n y usurpaci\u00f3n fue un eufemismo. En realidad, fue una ola de sangre. Una maquinaria de tierra arrasada disfrazada de destino. Thomas Jefferson compr\u00f3 <strong>Luisiana<\/strong> en 1803 a Napole\u00f3n con un mapa que ni siquiera conoc\u00edan y con eso duplic\u00f3 el tama\u00f1o de EE.UU. Eran 828.000 millas cuadradas a cambio de 15 millones de d\u00f3lares. El negocio fue entre blancos y nadie les pregunt\u00f3 a los pueblos originarios si aceptaban. Ellos viv\u00edan ah\u00ed desde hac\u00eda miles de a\u00f1os, pero a los ojos de Washington, no exist\u00edan. El oro, la tierra y la expansi\u00f3n val\u00edan m\u00e1s que cualquier historia, m\u00e1s que cualquier tribu, m\u00e1s que cualquier dios.<\/p>\n<p><strong>Luego vino M\u00e9xico. Y la excusa perfecta. El r\u00edo Bravo fue el l\u00edmite que se quebr\u00f3 a ca\u00f1onazos. <\/strong>Entre 1846 y 1848, EE. UU. invadi\u00f3 M\u00e9xico, masacr\u00f3 civiles, tom\u00f3 ciudades enteras y termin\u00f3 firmando un tratado que le permiti\u00f3 robarse m\u00e1s del 55% del territorio mexicano.<\/p>\n<p><strong>California, Texas, Nuevo M\u00e9xico, Arizona, Utah, Nevada y parte de Colorado. Todo fue arrebatado y mientras la bandera estadounidense se clavaba en el desierto, miles de mexicanos fueron declarados extranjeros en su propia tierra, les quitaron la patria y los llamaron ilegales.<\/strong><\/p>\n<p>Pero la verdadera guerra vino despu\u00e9s. La llamada Conquista del Oeste fue el mayor genocidio en suelo americano despu\u00e9s de la llegada de Col\u00f3n. Fue una campa\u00f1a sostenida de exterminio \u00e9tnico, tribu por tribu, naci\u00f3n por naci\u00f3n.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Los sioux<\/strong>, desde las Dakotas hasta el R\u00edo Grande <strong>fueron cazados<\/strong> en Wounded Knee.<\/li>\n<li><strong>Los cheyenes<\/strong> fueron masacrados en Sand Creek.<\/li>\n<li><strong>Los navajos<\/strong> fueron marcados como ganado y los apaches fueron perseguidos hasta las monta\u00f1as.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En menos de medio siglo, cientos de miles de ind\u00edgenas fueron asesinados, desplazados, confinados. Se llamaron tratados, pero fueron sentencias de muerte. Las llamaron reservas, pero fueron campos de reclusi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u201cEn Canad\u00e1\u201d<\/strong><\/p>\n<p>El modelo fue m\u00e1s lento, pero igual de mortal. A los pueblos originarios se les impusieron tratados escritos en lenguas que no conoc\u00edan.<\/p>\n<ul>\n<li>Se les ofrecieron alimentos envenenados<\/li>\n<li>Se les entregaron tierras est\u00e9riles<\/li>\n<li>Se le quitaron los hijos a la fuerza<\/li>\n<li>Y se los meti\u00f3 en escuelas donde se prohib\u00eda hablar su idioma<\/li>\n<\/ul>\n<p>El ferrocarril transcontinental no fue solo una haza\u00f1a de ingenier\u00eda. Fue un cuchillo que parti\u00f3 en dos las tierras sagradas. Detr\u00e1s de cada estaci\u00f3n hubo un cementerio. Y debajo de cada v\u00eda, un r\u00edo seco.<\/p>\n<p>La gran miner\u00eda fue la excusa dorada. En las Monta\u00f1as Rocosas, en el Yuk\u00f3n, en California, en Montana, se cavaron miles de minas de oro, plata y carb\u00f3n. Los pueblos originarios no vieron riqueza. Vieron esclavitud, desplazamiento y muerte. En muchas zonas, los buscadores de oro eran protegidos por soldados federales. La ley no era justicia, era propiedad y la propiedad era blanca.<\/p>\n<p><strong>Las cifras del saqueo y el exterminio<\/strong><\/p>\n<p>Entre 1800 y 1900, EE. UU. y Canad\u00e1 extrajeron m\u00e1s de 3.500 toneladas de oro, 17.000 de plata y millones de toneladas de carb\u00f3n. El valor estimado del saqueo en ese siglo, en valores actuales, supera los 900.000 millones de d\u00f3lares. Ni un solo d\u00f3lar fue entregado a los pueblos originarios.<\/p>\n<p>Todo fue apropiado por empresas blancas, por coronas, por bancos. Las reservas ind\u00edgenas se quedaron sin nada. El oro sali\u00f3 en lingotes y las lenguas se quedaron en silencio.<\/p>\n<p>Llamaron progreso al exterminio, llamaron destino a la masacre, llamaron naci\u00f3n al bot\u00edn, pero ninguna rep\u00fablica puede construirse sobre huesos rotos sin pagar la deuda. La deuda con los pueblos originarios no es econ\u00f3mica, es hist\u00f3rica, es moral, es sagrada.<\/p>\n<p><strong>Porque mientras no se escuche su verdad, todo imperio ser\u00e1 solo una mentira bien contada.<\/strong><\/p>\n<p><strong><u>Resumen del exterminio ind\u00edgena durante la Conquista del Oeste, pueblo por pueblo<\/u><\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong>Pueblo Sioux<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Viv\u00edan en las Dakotas, Montana y Minnesota. En 1850 eran m\u00e1s de 25.000. A fines del siglo XIX, quedaban menos de 8.000. En la masacre de Wounded Knee (1890), el 7\u00b0 de Caballer\u00eda asesin\u00f3 a m\u00e1s de 300 sioux desarmados, incluyendo mujeres y ni\u00f1os. Porcentaje estimado de exterminio: m\u00e1s de 80%.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Pueblo Cheyenne<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Ubicados en Colorado, Wyoming y Nebraska. La matanza m\u00e1s brutal ocurri\u00f3 en Sand Creek (1864), donde tropas estadounidenses masacraron a m\u00e1s de 230 cheyennes, la mayor\u00eda mujeres y ni\u00f1os. Su poblaci\u00f3n fue reducida a menos de 4.000 hacia 1890. Porcentaje exterminado: aproximadamente 70%.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>Pueblo Navajo (Din\u00e9)<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Ubicados en lo que hoy es Arizona y Nuevo M\u00e9xico. En 1864, el ej\u00e9rcito los oblig\u00f3 a caminar 480 kil\u00f3metros en la \u201cLarga Caminata\u201d, hacia una reserva en Fort Sumner. Murieron m\u00e1s de 2.000 navajos por hambre, fr\u00edo y enfermedades. Se estima una p\u00e9rdida del 60% de su poblaci\u00f3n.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong>Pueblo Apache<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Presentes en Arizona, Nuevo M\u00e9xico y Texas. Resistieron durante d\u00e9cadas. Fueron perseguidos, acorralados y fusilados. Las campa\u00f1as contra los apaches dejaron entre 3.000 y 5.000 muertos, entre ellos mujeres y ni\u00f1os. Ger\u00f3nimo fue capturado en 1886 y ejecutado. Porcentaje de poblaci\u00f3n exterminada: 70% o m\u00e1s.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong>Pueblo Comanche<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Dominaban vastas \u00e1reas de Texas, Oklahoma y Kansas. Guerreros formidables, pero superados en n\u00famero y tecnolog\u00eda. Pasaron de m\u00e1s de 20.000 a menos de 2.000 al cierre del siglo XIX. Cazados y encerrados en reservas. Porcentaje exterminado: 90%.<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li><strong>Pueblos originarios de California<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Incluye a los miwok, yokut, chumash, entre otros. Se estima que en 1800 hab\u00eda m\u00e1s de 150.000 ind\u00edgenas en California. En 1900 quedaban menos de 20.000. Cazados como animales, muchos murieron por enfermedades y hambre, pero tambi\u00e9n en masacres como la de Bloody Island (1850). Exterminio: m\u00e1s del 90%.<\/p>\n<ol start=\"7\">\n<li><strong>Pueblo Nez Perc\u00e9<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>En el noroeste (Idaho, Oreg\u00f3n, Washington). Liderados por el jefe Joseph, resistieron hasta ser derrotados en 1877 tras una retirada heroica. Fueron obligados a trasladarse a reservas. Se estima una p\u00e9rdida directa de m\u00e1s de 1.000 personas entre batallas, deportaciones y hambre.<\/p>\n<ol start=\"8\">\n<li><strong>Pueblo Blackfeet (Pies Negros)<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Ubicados en Montana. En 1870 ocurri\u00f3 la masacre del r\u00edo Marias, donde el ej\u00e9rcito estadounidense asesin\u00f3 a 173 blackfeet, muchos de ellos mujeres y ni\u00f1os que estaban enfermos. El ataque se consider\u00f3 \u201cpreventivo\u201d. Su poblaci\u00f3n se redujo en m\u00e1s de 60%.<\/p>\n<ol start=\"9\">\n<li><strong>Pueblo Modoc<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Habitaban el norte de California y el sur de Oreg\u00f3n. En la llamada Guerra Modoc (1872\u20131873), fueron cercados y exterminados. Solo un peque\u00f1o grupo sobrevivi\u00f3. Murieron m\u00e1s de 500. Porcentaje de exterminio: m\u00e1s del 70%.<\/p>\n<ol start=\"10\">\n<li><strong>Pueblo Seminola<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Aunque resistieron en Florida y luego en Oklahoma, fueron cazados, deportados, o absorbidos. La Guerra Seminola (1835\u20131842) dej\u00f3 m\u00e1s de 1.500 muertos y miles desplazados. Su resistencia fue feroz, pero su poblaci\u00f3n fue reducida en un 60%.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> UU y la Conquista del Oeste, entre 1800 y 1890, fue exterminio<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Durante la Conquista del Oeste, entre 1800 y 1890, el exterminio de los pueblos ind\u00edgenas en el actual territorio de EE. UU fue total y super\u00f3 a m\u00e1s de 1.000.000 de pueblos originarios americanos, equivalentes a m\u00e1s del 85% del total de su poblaci\u00f3n.<\/p>\n<ul>\n<li>Cada kil\u00f3metro ganado por los colonos fue una tumba.<\/li>\n<li>Cada reserva creada fue un campo de encierro.<\/li>\n<li>Y cada tratado firmado, una trampa mortal.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La historia de Estados Unidos y Canad\u00e1 no puede entenderse sin el hilo conductor del despojo.<\/p>\n<p>Desde el oro y el algod\u00f3n hasta el petr\u00f3leo y el gas. La acumulaci\u00f3n material se fund\u00f3 sobre la negaci\u00f3n del otro, \u201c<strong>negaci\u00f3n de los pueblos originarios, negaci\u00f3n de africanos esclavizados y negaci\u00f3n de ecosistemas convertidos en bot\u00edn.\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda breve<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>David Harvey, El nuevo imperialismo, Akal, 2004.<\/li>\n<li>Roxanne Dunbar-Ortiz, An Indigenous Peoples\u2019 History of the United States, Beacon Press, 2014.<\/li>\n<li>Walter Rodney, How Europe Underdeveloped Africa, Verso, 2018 (ed. revisada).<\/li>\n<li>M. Blaut, The Colonizer\u2019s Model of the World, Guilford Press, 1993.<\/li>\n<li>Silvia Federici, Calib\u00e1n y la bruja: Mujeres, cuerpo y acumulaci\u00f3n primitiva, Traficantes de Sue\u00f1os, 2010.<\/li>\n<li>Eduardo Galeano, Las venas abiertas de Am\u00e9rica Latina, Siglo XXI, 1971.<\/li>\n<li>Naomi Klein, La doctrina del shock, Paid\u00f3s, 2007.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDe las caravanas del oro a las minas de litio, el exterminio solo cambi\u00f3 de uniforme.\u201d Desde el siglo XIX hasta hoy, Am\u00e9rica del Norte ha construido su prosperidad sobre una paradoja que el discurso oficial nunca reconoce y es&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2493,"featured_media":2648885,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76,11389,81,68,80],"tags":[115703,145349,21338,145347,133084,145348,145346],"class_list":["post-2648883","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relaciones-exteriores","category-contenido-original","category-economia-es","category-norteamerica","category-pueblos-originarios","tag-colonialismo-frances","tag-colonialismo-ingles","tag-esclavismo","tag-exterminio-de-pueblos-originarios","tag-extractivismo-de-materias-primas","tag-pieles-de-castores","tag-saqueo-colonial-de-ee-uu-y-canada"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Estados Unidos y Canad\u00e1, materias primas y exterminio. Parte II<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"\u201cDe las caravanas del oro a las minas de litio, el exterminio solo cambi\u00f3 de uniforme.\u201d Desde el siglo XIX hasta hoy, Am\u00e9rica del Norte ha construido su\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Estados Unidos y Canad\u00e1, materias primas y exterminio. Parte II\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u201cDe las caravanas del oro a las minas de litio, el exterminio solo cambi\u00f3 de uniforme.\u201d Desde el siglo XIX hasta hoy, Am\u00e9rica del Norte ha construido su\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Pressenza\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-10-30T23:27:48+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Stearns-hannah-duston.webp.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"640\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"401\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mauricio Herrera Kahn\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@PressenzaIPA\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@PressenzaIPA\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mauricio Herrera Kahn\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"13 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mauricio Herrera Kahn\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/5f09ccfa9eee6f369c00a47800b04af3\"},\"headline\":\"Estados Unidos y Canad\u00e1, materias primas y exterminio. Parte II\",\"datePublished\":\"2025-10-30T23:27:48+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/\"},\"wordCount\":2995,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Stearns-hannah-duston.webp.png\",\"keywords\":[\"colonialismo franc\u00e9s\",\"colonialismo ingl\u00e9s\",\"esclavismo\",\"exterminio de pueblos originarios\",\"extractivismo de materias primas\",\"pieles de castores\",\"saqueo colonial de EE.UU. y Canad\u00e1\"],\"articleSection\":[\"Asuntos internacionales\",\"Contenido Original\",\"Econom\u00eda\",\"Norteam\u00e9rica\",\"Pueblos Originarios\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/\",\"name\":\"Estados Unidos y Canad\u00e1, materias primas y exterminio. Parte II\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Stearns-hannah-duston.webp.png\",\"datePublished\":\"2025-10-30T23:27:48+00:00\",\"description\":\"\u201cDe las caravanas del oro a las minas de litio, el exterminio solo cambi\u00f3 de uniforme.\u201d Desde el siglo XIX hasta hoy, Am\u00e9rica del Norte ha construido su\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Stearns-hannah-duston.webp.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Stearns-hannah-duston.webp.png\",\"width\":640,\"height\":401},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Accueil\",\"item\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Estados Unidos y Canad\u00e1, materias primas y exterminio. Parte II\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/\",\"name\":\"Pressenza\",\"description\":\"International Press Agency\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization\",\"name\":\"Pressenza\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg\",\"width\":200,\"height\":200,\"caption\":\"Pressenza\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia\",\"https:\/\/x.com\/PressenzaIPA\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/5f09ccfa9eee6f369c00a47800b04af3\",\"name\":\"Mauricio Herrera Kahn\",\"description\":\"Mauricio Herrera Kahn, Mechanical Engineer graduated from the Technical University of Ecuador (UTE) in 1975, with more than 45 years of experience in the mining engineering and project development sector. He has held positions such as General Manager, Project Manager, and Head of Engineering at national and international companies, where he led studies and project execution under the EPCM (Engineering, Procurement, and Construction Management) model. He is currently General Manager at HyB Ingenieros, developing studies and analyses of new plants and processes with Capex and Opex at the engineering profile level. For several years, he has been writing articles and columns on national and international social, political, and economic analysis.\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/author\/mauricio-herrera-kahn\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Estados Unidos y Canad\u00e1, materias primas y exterminio. Parte II","description":"\u201cDe las caravanas del oro a las minas de litio, el exterminio solo cambi\u00f3 de uniforme.\u201d Desde el siglo XIX hasta hoy, Am\u00e9rica del Norte ha construido su","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Estados Unidos y Canad\u00e1, materias primas y exterminio. Parte II","og_description":"\u201cDe las caravanas del oro a las minas de litio, el exterminio solo cambi\u00f3 de uniforme.\u201d Desde el siglo XIX hasta hoy, Am\u00e9rica del Norte ha construido su","og_url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/","og_site_name":"Pressenza","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia","article_published_time":"2025-10-30T23:27:48+00:00","og_image":[{"width":640,"height":401,"url":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Stearns-hannah-duston.webp.png","type":"image\/png"}],"author":"Mauricio Herrera Kahn","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@PressenzaIPA","twitter_site":"@PressenzaIPA","twitter_misc":{"Escrito por":"Mauricio Herrera Kahn","Tiempo de lectura":"13 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/"},"author":{"name":"Mauricio Herrera Kahn","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/5f09ccfa9eee6f369c00a47800b04af3"},"headline":"Estados Unidos y Canad\u00e1, materias primas y exterminio. Parte II","datePublished":"2025-10-30T23:27:48+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/"},"wordCount":2995,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Stearns-hannah-duston.webp.png","keywords":["colonialismo franc\u00e9s","colonialismo ingl\u00e9s","esclavismo","exterminio de pueblos originarios","extractivismo de materias primas","pieles de castores","saqueo colonial de EE.UU. y Canad\u00e1"],"articleSection":["Asuntos internacionales","Contenido Original","Econom\u00eda","Norteam\u00e9rica","Pueblos Originarios"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/","name":"Estados Unidos y Canad\u00e1, materias primas y exterminio. Parte II","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Stearns-hannah-duston.webp.png","datePublished":"2025-10-30T23:27:48+00:00","description":"\u201cDe las caravanas del oro a las minas de litio, el exterminio solo cambi\u00f3 de uniforme.\u201d Desde el siglo XIX hasta hoy, Am\u00e9rica del Norte ha construido su","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Stearns-hannah-duston.webp.png","contentUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Stearns-hannah-duston.webp.png","width":640,"height":401},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2025\/10\/estados-unidos-y-canada-materias-primas-y-exterminio-parte-ii\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Accueil","item":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Estados Unidos y Canad\u00e1, materias primas y exterminio. Parte II"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/","name":"Pressenza","description":"International Press Agency","publisher":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization","name":"Pressenza","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg","width":200,"height":200,"caption":"Pressenza"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia","https:\/\/x.com\/PressenzaIPA"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/5f09ccfa9eee6f369c00a47800b04af3","name":"Mauricio Herrera Kahn","description":"Mauricio Herrera Kahn, Mechanical Engineer graduated from the Technical University of Ecuador (UTE) in 1975, with more than 45 years of experience in the mining engineering and project development sector. He has held positions such as General Manager, Project Manager, and Head of Engineering at national and international companies, where he led studies and project execution under the EPCM (Engineering, Procurement, and Construction Management) model. He is currently General Manager at HyB Ingenieros, developing studies and analyses of new plants and processes with Capex and Opex at the engineering profile level. For several years, he has been writing articles and columns on national and international social, political, and economic analysis.","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/author\/mauricio-herrera-kahn\/"}]}},"place":"Chile","original_article_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2648883","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2493"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2648883"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2648883\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2648884,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2648883\/revisions\/2648884"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2648885"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2648883"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2648883"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2648883"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}