{"id":1762536,"date":"2023-08-31T15:54:10","date_gmt":"2023-08-31T14:54:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pressenza.com\/?p=1762536"},"modified":"2023-08-31T15:54:10","modified_gmt":"2023-08-31T14:54:10","slug":"el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/","title":{"rendered":"El progresismo, la ultraderecha, los bates quebrados"},"content":{"rendered":"<p>Cuando en el escenario latinoamericano comienzan a sucederse fuerzas y candidatos de ultraderecha y algunos de ellos hasta llegan a ser gobierno, es hora de que el progresismo haga su mea culpa y reconozca qu\u00e9 lejos ha estado de \u00a0hacer de las mayor\u00edas pobres y despose\u00eddas sujetos de sus pol\u00edticas (y no meros objeto de ellas), encarrilando las ideas de democracias participativas, dignidad e inclusi\u00f3n social, soberan\u00eda e integraci\u00f3n regional.<\/p>\n<p>Una cosa es el acceso a un gobierno y otra la toma del poder. Para la primera basta con ganar unas elecciones. Para la otra, se necesitan ideas, programas, definiciones claras, enamorar al pueblo. Hoy se confunden progresismo y socialdemocracia, democracia con actos electorales.<\/p>\n<p>Nuestra izquierda ha renunciado a la incorreci\u00f3n pol\u00edtica y a la pol\u00edtica radical. Luce de buen porte, pero en realidad se porta bien. Ya parece ser la hora de asumir que ninguna posici\u00f3n moderada es capaz de vencer una crisis: solo la pol\u00edtica radical puede hacerlo. Incluso para ser un dem\u00f3crata radical hace falta ser radical, y no solo en los discursos.<\/p>\n<p>Pero nuestras (autocalificadas) izquierdas viven desde hace d\u00e9cadas en la derrota anticipada; van como disculp\u00e1ndose, buscando el centro, o la cuneta, evitando la identificaci\u00f3n con Lenin, con el socialismo, con Cuba, con Venezuela, o cualquiera de las otras leyendas negras para ni\u00f1os del siglo XXI, se\u00f1ala La Tizza.<\/p>\n<p>Gracias a titubeos, indefiniciones, torpezas de gobiernos supuestamente progresistas, estamos viviendo una ofensiva de la derecha m\u00e1s reaccionaria y dependiente, mientras el progresismo se muestra incapaz de redise\u00f1ar su discurso y sus formas de acci\u00f3n. La derecha no va por la imposici\u00f3n de medidas regresivas, sino que se propone concretar un cambio cultural que rompa los valores de las izquierdistas y los lazos solidarios tejidos durante el comienzo del milenio. Volver al pasado es su futuro.<\/p>\n<p>El fin de ciclo del progresismo no refiere solo a la ca\u00edda de los gobiernos sino a una forma de comprender y ejercer el poder. Ya no ocupa el centro de escena mientras se consolidan nuevos gobiernos que no parecen constituir apenas una interrupci\u00f3n temporaria para un progresismo que, en el corto plazo, tendr\u00eda condiciones de retornar.<\/p>\n<p>Sin fuerza para proponer una agenda de cambio, o para frenar un ciclo conservador iniciado ya en tiempos de\u00a0sus\u00a0gobiernos, el progresismo a\u00fan abre discusiones como fuerza con capacidad de bloqueo. Exige un alineamiento cerrado, desde el gobierno o como candidaturas que buscan retornar, que obstaculiza la construcci\u00f3n pol\u00edtica incluso dentro de sus propias filas.<\/p>\n<p>Ante el avance de la ultraderecha en varios pa\u00edses de la regi\u00f3n, el exvicepresidente de Bolivia e investigador social \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera\u00a0se\u00f1al\u00f3, \u00a0que \u201cLas promesas de justicia e igualdad no se est\u00e1n cumpliendo\u00a0y si desde el progresismo no somos capaces de dar respuestas concretas a la angustia de la gente no la culpemos a la gente de abajo\u00a0por darnos la espalda\u201d<\/p>\n<p>El progresismo latinoamericano se ha ido deslizado al centro y ha perdido la radicalidad que lo caracterizaba.\u00a0Es superado por otras opciones que provienen del sistema y, desde la misma l\u00f3gica de comunicaci\u00f3n-polarizaci\u00f3n, se imponen como alternativa.\u00a0\u00bfTiene alguna manera de recomponerse\u00a0o se trata de un suicidio ideol\u00f3gico?\u00a0Lo cierto es que -en general- las promesas de justicia e igualdad no fueron ni se est\u00e1n cumpliendo\u00a0por parte de los gobiernos progresistas.<\/p>\n<p>\u201cSi desde el progresismo nosotros no somos capaces de entender eso no culpemos a la gente de abajo por darnos la espalda\u201d, se\u00f1al\u00f3 el ex vicepresidente boliviano \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera, tras el triunfo en primarias del candidato ultraderechista Javier Milei en Argentina. \u201cRecuperar la esperanza no es decirle a las personas \u2018cuidado que vas a perder derechos\u2019, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p>La democracia representativa, la propiedad privada, la cultura eurocentrista, el sufragismo y los partidos pol\u00edticos son algunas de las verdades reveladas que organizan nuestra vida institucional, nuestra democracia declamativa desde el siglo 19. La profundidad de la crisis actual cuestiona a la modernidad y al capitalismo, lo que obliga a cambiar los paradigmas que hacen a la vigencia del Estado.<\/p>\n<p>Hace seis a\u00f1os (1) hablaba de los\u00a0\u201cbates quebrados\u201d\u00a0como se le dice en el Caribe -usando la jerga del b\u00e9isbol- a los dirigentes que ya no tienen nada que aportar y han quedado en los archivos de la historia. Pero\u00a0alguno, como Lula da Silva (quiz\u00e1 ante la falta de otros bateadores) logr\u00f3 volver al poder, para darle fuerza a una \u201csegunda ola progresista\u201d, esta vez con alianzas con fuerzas muy poco progresistas. Otros sue\u00f1an con volver y se esfuerzan que nadie pueda bloquear sus apetencias presidenciales.<\/p>\n<p>La palabra \u201cprogresismo\u201d hab\u00eda\u00a0adquirido un inesperado prestigio. Curioso, porque una parte importante de quienes hablan en su nombre son personas que suelen defender posiciones gen\u00e9ricamente identificadas como de derecha. Desde la intelectualidad europea se ha logrado imponer el imaginario colectivo de que\u00a0el progresismo es un modo de nombrar a la izquierda.\u00a0Craso error&#8230; o confusionismo.<\/p>\n<p>El acad\u00e9mico argentino Atilio Bor\u00f3n se\u00f1ala que en nuestro an\u00e1lisis hay una sobreestimaci\u00f3n de las fuerzas del campo popular, que corren en parejas con la subestimaci\u00f3n del poder\u00edo de la derecha y el imperialismo, adem\u00e1s de una renuencia a aceptar que las figuras principales de este proceso (Lula, Cristina, Correa y Evo) ya no pueden prevalecer electoralmente en soledad y necesitan forjar alianzas con algunos representantes del centro pol\u00edtico. De lo contrario, dice Bor\u00f3n, no pueden ganar ninguna elecci\u00f3n. \u00bfDe eso se trata, de ganar elecciones?<\/p>\n<p>Reconoce que las ra\u00edces de este problema son varias: los imperativos de la competencia electoral y una ambig\u00fcedad de los principales actores politicos y las coaliciones reformistas, que pueden llegar al gobierno, donde se encuentran que se gobierna con un aparato estatal obsoleto y, sobre todo, d\u00e9bil con relaci\u00f3n a los poderes f\u00e1cticos que han colonizado buena parte de los aparatos estatales.<\/p>\n<p>Uno de nuestros problemas es vernos con ojos del pasado, lo que nos hace pelear en campos de batalla equivocados y\/o perimidos, mientras las corporaciones medi\u00e1ticas hegem\u00f3nicas desarrollan sus estrategias, t\u00e1cticas y ofensivas en los nuevos campos de batalla de las transformaciones sociales y pol\u00edticas, a partir de la digitalizaci\u00f3n de la econom\u00eda y la consolidaci\u00f3n de la virtualidad como nueva mediaci\u00f3n econ\u00f3mica, pol\u00edtica y social.<\/p>\n<p>La crisis del sistema institucional abre nuevos interrogantes de si -en verdad- un gobierno de car\u00e1cter progresista es garant\u00eda de una avanzada popular, se\u00f1alan los j\u00f3venes Paula Gim\u00e9nez y Mat\u00edas Caciabue, del Centro Latinoamericano de An\u00e1lisis Estrat\u00e9gico.<\/p>\n<p>Desde los progresismos y las izquierdas pol\u00edticas, feministas e incluso ecologistas, no se supo\u00a0ver ni sopesar la gran transformaci\u00f3n que se gestaba\u00a0desde abajo, reforzada por los efectos amplificadores de la pandemia. En Argentina quiz\u00e1 se la vio\u00a0asomar como\u00a0efecto bolsonarista\u00a0o trumpista en clave local,\u00a0pero obviamente no se tuvo la capacidad de dar respuestas pol\u00edticas adecuadas, pese a que se cre\u00eda que se hab\u00eda ganado parte de la batalla cultural.<\/p>\n<p>La\u00a0pregunta\u00a0que viene sola, recurrentemente, es\u00a0porqu\u00e9 esa rabia, ese hartazgo no fue capitalizado por la izquierda o la centroizquierda pol\u00edtica. La mayor\u00eda silenciosa se vio\u00a0representada en la ultraderecha. La responsabilidad de la distop\u00eda cae, sobre todo, sobre el supuesto \u201cprogresismo\u201d gobernante en varios de nuestros pa\u00edses.<\/p>\n<p>El ciclo que se iniciara en el estallido de\u00a02001 argentino\u00a0-con el reclamo de \u201cque se vayan todos\u201d- no finaliza con la restauraci\u00f3n\u00a0del v\u00ednculo social sino con\u00a0la defensa del individuo trabajador, ignorado y\/o explotado por un Estado ineficiente y corrupto. El c\u00edrculo que 22 a\u00f1os atr\u00e1s comenz\u00f3 como un estallido y se fue desplegando por izquierda, se cierra ahora por derecha\u00a0(y\/o ultraderecha).<\/p>\n<p>El progresismo de los noventa no era necesariamente mejor que el actual, pero lo ayudaba la \u00e9poca.\u00a0Nada de lo democr\u00e1tico, de lo hist\u00f3ricamente sensato del progresismo se ha agotado. Lo que debiera agotarse es esa\u00a0ret\u00f3rica que combina la denuncia de los males de la injusticia sin ofrecer soluciones, proyectos, programas, en un mundo que ha cambiado mucho en los \u00faltimos 20 a\u00f1os, incluyendo las formas de lucha pol\u00edtica. Suele ser, al mismo tiempo, intransigente en sus demandas y moderado en sus pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>\u201cSi tenemos un concepto amplio de la democracia, como un gobierno elegido por el pueblo, ejercido por el pueblo y para el pueblo, es claro que la democracia est\u00e1 amenazada.\u00a0Si reducimos la democracia a las elecciones, hay democracia formalmente hablando. Pero si nos complicamos la vida y decimos que la democracia es qui\u00e9n ejerce el poder:\u00a0no lo est\u00e1n ejerciendo los partidos, sino estos poderes f\u00e1cticos\u201d, se\u00f1ala el expresidente colombiano Ernesto Samper.<\/p>\n<p>Edgardo Mocca afirma que el progresismo tiende a repetir la vieja saga de una izquierda que combin\u00f3 la fascinaci\u00f3n te\u00f3rica por la revoluci\u00f3n con la impotencia pol\u00edtica y, muchas veces, la colaboraci\u00f3n con las fuerzas hist\u00f3ricas del privilegio.<\/p>\n<p>Ernesto Samper, numen del Grupo de Puebla, del progresismo regional, se\u00f1ala que\u00a0unos 50 o 60 dirigentes -entre ellos doce expresidentes\u2013 est\u00e1n\u00a0trabajando en un proyecto pol\u00edtico solidario que busca reemplazar al fracasado modelo\u00a0neoliberal.\u00a0\u201cTenemos la mayor parte de las empresas quebradas. Se juega la reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica, la recomposici\u00f3n del tejido social y tambi\u00e9n el replanteamiento de la democracia. A eso se le agrega el uso excesivo de la fuerza para contener la protesta social, la manera en que se est\u00e1n utilizando las facultades excepcionales, la judicializaci\u00f3n de la pol\u00edtica. De una manera sobresaliente, se est\u00e1 utilizando a la Justicia como un arma pol\u00edtica\u201d, a\u00f1ade<\/p>\n<p>Es la necesidad de plantear\u00a0un nuevo mapa y comportamiento de la izquierda latinoamericana&#8230; y\u00a0la gente est\u00e1 esperando algo m\u00e1s del progresismo, al menos que presente\u00a0un modelo alternativo. Samper reconoce que \u201cnunca hab\u00eda sido la integraci\u00f3n tan importante como ahora y nunca hemos estado tan desintegrados como ahora\u201d.<\/p>\n<p><strong>Progresismo \u00bfsin progreso?<\/strong><\/p>\n<p>En los an\u00e1lisis de las recientes victorias electorales progresistas, se suele omitir que se llega al gobierno\u00a0sin mayor\u00edas parlamentarias, en sociedades profundamente divididas, con una desigualdad creciente, donde las derechas se han fortalecido al punto no solo de ganar elecciones sino de poder vetar los cambios.<\/p>\n<p>Un resultado electoral puede enmascarar\u00a0el panorama pol\u00edtico. Porque la realidad es que los mercados globales juegan en contra de la m\u00e1s peque\u00f1a modificaci\u00f3n de las reglas del juego y que las fuerzas progresistas a menudo no tienen ni la voluntad ni las propuestas adecuadas para modificar la realidad que heredan.<\/p>\n<p>Desde 2018 se han registrado en la regi\u00f3n varios triunfos de candidatos calificados como progresistas: Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador en M\u00e9xico, Alberto Fern\u00e1ndez en Argentina, Luis Arce en Bolivia, Pedro Castillo en Per\u00fa, Xiomara Castro en Honduras, Gabriel Boric en Chile, Gustavo Petro en Colombia, Bernardo Ar\u00e9valo en Guatemala.<\/p>\n<p>Entre 1999 y 2005 en Venezuela, Argentina, Brasil, Uruguay, Ecuador y Bolivia, la primera ola progresista pari\u00f3 gobiernos que fueron producto de ciclos de luchas populares, que desbarataron la gobernabilidad neoliberal focalizada en privatizaciones de empresas estatales. Esta segunda ola de gobierno progresistas difiere de la primera, ya que acota las posibilidades de transformaciones profundas y los alcances que pueda tener .<\/p>\n<p>Pero, \u00bftienen algo para ofrecer los progresistas a las nuevas generaciones? En sus experiencias anteriores olvidaron sembrar ciudadan\u00eda, comunidad organizada, es decir, organizaci\u00f3n protag\u00f3nica del pueblo. No se logr\u00f3 convertir al ciudadano en sujeto pol\u00edtico (tampoco estoy seguro que eso estuviera en el planes de muchos). S\u00ed, se obtuvieron beneficiarios de las pol\u00edticas de inclusi\u00f3n y distribuci\u00f3n de la renta, pero estos beneficiarios suelen emigrar con quienes les ofrezca m\u00e1s esperanza y cambio.<\/p>\n<p>En el escenario latinoamericano est\u00e1 incursionando\u00a0una nueva ultraderecha racista y antifeminista, con\u00a0discursos peyorativos en relaci\u00f3n a las mujeres, el aborto, el matrimonio igualitario y las disidencias sexuales.<\/p>\n<p>Si bien durante muchos a\u00f1os\u00a0las izquierdas, los sindicatos y movimientos populares tuvieron el monopolio de calles y plazas, ahora\u00a0son la derecha y la ultraderecha las que comenzaron\u00a0a ocuparlas de forma casi permanente, lo que no s\u00f3lo pone l\u00edmites a las fuerzas progresistas, sino que a menudo las desconcierta y desmoviliza.<\/p>\n<p>El sentido de buscar el poder del Estado es usarlo para derrotar a la clase dominante, no para dormir con ella. Desarrollar un proceso revolucionario\u00a0-un cambio social fundamental en la estructura del poder-\u00a0implica transformar indignaciones sociales en movimientos pol\u00edticos, lo que implica la formaci\u00f3n de nuevos contingentes de cuadros, dejando de lado del facilismo \u201cmoderno\u201d de recurrir a formadores de imagen para ganar una elecci\u00f3n: el problema es saber para qu\u00e9 se quiere ganar.<\/p>\n<p>La primera limitaci\u00f3n para una segunda ola progresista es la crisis global, de la globalizaci\u00f3n, y tambi\u00e9n la crisis civilizatoria que vivimos y padecemos. El creciente enfrentamiento entre EEUU y la Uni\u00f3n Europea con Rusia y China, configura un escenario complejo ante el cual los gobiernos progresistas no se sienten c\u00f3modos.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo que piensen en Washington o Bruselas, los gobiernos de la regi\u00f3n necesitan comerciar con China, que suele ser su principal socio comercial, pero siguen mirando a Estados Unidos como referente con el cual, con la excepci\u00f3n de Venezuela, Nicaragua y Bolivia, no quieren tener problemas.<\/p>\n<p>Por un lado\u00a0sigue vigente, el bloqueo de Washington contra Caracas \u2014con sus tremendas secuelas econ\u00f3micas\u2014 que EEUU quiere mostrar\u00a0como un factor disciplinador para los gobiernos\u00a0progresistas, muchas veces desorientados ante la gravedad de la crisis global, a la que no han podido anticiparse ni encuentran el modo de posicionarse ni como naciones\u00a0ni como regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Sudam\u00e9rica, que tiene una profunda relaci\u00f3n comercial con China, mientras \u00a0Centroam\u00e9rica y M\u00e9xico siguen inclinados\u00a0hacia Estados Unidos. El presidente mexicano Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador formula permanentes cr\u00edticas verbales, mientras sigue\u00a0alineado con su vecino del norte, tanto en la represi\u00f3n a los migrantes como en las relaciones con China.<\/p>\n<p>Otra\u00a0limitaci\u00f3n, que no afect\u00f3 a la primera ola progresista, es la militarizaci\u00f3n creciente de nuestras sociedades,\u00a0que se viene intensificando desde la crisis mundial de 2008, y que atraviesa a todos los pa\u00edses con modos y formas diferentes. Am\u00e9rica Latina es la regi\u00f3n\u00a0m\u00e1s desigual del mundo, y la intervenci\u00f3n de las fuerzas armadas y policiales en el control de las poblaciones persigue congelar esa situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En varios pa\u00edses de la regi\u00f3n un aspecto central de la militarizaci\u00f3n es el despliegue de grupos ilegales integrados por exmilitares y polic\u00edas\u00a0-paramilitares-, dedicados al control de la poblaci\u00f3n y a hacer negocios con las necesidades b\u00e1sicas del pueblo, como el transporte, el acceso al gas y la conectividad.<\/p>\n<p><strong>Grupo de Puebla y la nueva hoja de ruta<\/strong><\/p>\n<p>La actual hoja de ruta propone el abandono definitivo del anacr\u00f3nico modelo neoliberal, de vocaci\u00f3n extractivista, (aunque nunca habla del capitalismo) que ha dejado efectos dif\u00edcilmente reversibles sobre el medioambiente, ha significado alarmantes niveles de concentraci\u00f3n de la riqueza que nos convierten en la zona m\u00e1s desigual del planeta y ha atrofiado los circuitos de redistribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es un \u201cmodelo\u201d de muy buenas intenciones, pero se debiera deja en claro: a) c\u00f3mo se llevan adelante estas propuestas,\u00a0\u00a0b) qui\u00e9nes representan las fuerzas del cambio y c) d\u00f3nde se ubican las resistencias. Una hoja de ruta que carece de siquiera citas al poder de las trasnacionales, al complejo industrial militar, financiero y digital, a eso que los de izquierda llaman imperialismo. \u00bfHay verg\u00fcenza de hacerlo expl\u00edcito?<\/p>\n<p>Sus integrantes, a t\u00edtulo individual (no representan a partidos ni organizaciones de masa) han sido o son presidentes de gobiernos, jefes de Estado, dirigentes de partidos pol\u00edticos, ministros, embajadores. Esos personajes de los que hablan los medios y la gente cree que sus decires tienen peso alguno en sus propios pa\u00edses y\/o en el contexto internacional.<\/p>\n<p>El soci\u00f3logo argentino Pedro Brieger, al hablar del foro pol\u00edtico y acad\u00e9mico Grupo de Puebla\u00a0-sucesor latinoamericano del Grupo de Biarritz de tres d\u00e9cadas atr\u00e1s, tambi\u00e9n liderado por el expresidente colombiano Ernesto Samper- se\u00f1ala que \u201clos participantes admiten que por ahora es en un lugar de encuentro y de debate. Pero tambi\u00e9n de intervenci\u00f3n concreta, como qued\u00f3 demostrado con la operaci\u00f3n de rescate de Evo Morales, que se articul\u00f3 en los pasillos del encuentro presencial en Buenos Aires en 2019.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil saber cu\u00e1l ser\u00e1 el futuro del Grupo de Puebla, pero la esperanza de quienes lo apoyan est\u00e1 en que pueda contribuir a que se socialicen las experiencias de la \u201cprimera ola\u201d progresista de tres lustros atr\u00e1s para que nazca una \u201csegunda ola\u201d de gobiernos con fuerte apoyo popular y dispuestos a avanzar en las profundas transformaciones estructurales que necesitan Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Para el chileno Marcos Roitman, el progresismo del Grupo de Puebla acaba por remozar al capitalismo y se\u00f1ala que aloja cierta desaz\u00f3n y perplejidad, cuando se pasa revista a los fundadores. \u201cSu diversidad podr\u00eda ser un plus, pero cuando unos y otros est\u00e1n en las ant\u00edpodas, la duda se abre camino (\u2026) La lista de neoliberales conversos es grande y genera desaz\u00f3n\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Entre otros est\u00e1 el chileno Jos\u00e9 Miguel Insulza, ex secretario general de la OEA, el que combati\u00f3 y declar\u00f3 la guerra a Venezuela y su presidente Hugo Ch\u00e1vez, quien se opuso a la extradici\u00f3n de Pinochet a Espa\u00f1a, aval\u00f3 las pol\u00edticas estadounidenses para Am\u00e9rica Latina y como ministro del Interior del gobierno de Ricardo Lagos aplic\u00f3 la ley antiterrorista de la dictadura para reprimir al pueblo mapuche, recuerda.<\/p>\n<p>En la lista figura el mon\u00e1rquico Jos\u00e9 Luis\u00a0Rodr\u00edguez Zapatero, quien siendo presidente del gobierno espa\u00f1ol pact\u00f3 en 2011 la reforma del art\u00edculo 135 de la Constituci\u00f3n para limitar el gasto social a la estabilidad presupuestaria, un verdadero golpe de Estado judicial o\u00a0lawfare. Adem\u00e1s fue art\u00edfice del acuerdo para la instalaci\u00f3n en Espa\u00f1a del escudo antimisiles y los vuelos hacia Guant\u00e1namo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNuevos socialdem\u00f3cratas?<\/strong><\/p>\n<p>Los procesos pol\u00edticos del cono sur de Am\u00e9rica Latina suelen ser analizados\u00a0en sinton\u00eda con la experiencia de las socialdemocracias europeas, sin tener en consideraci\u00f3n que poseen particularidades que impiden utilizar conceptos nacidos en otros tiempos para comprender otras realidades: Los gobiernos llamados progresistas responden a procesos originales en un momento muy particular del capitalismo global.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial , los nuevos partidos socialdem\u00f3cratas controlaban en Europa occidental los grandes sindicatos a trav\u00e9s de los cuales monopolizaron la representaci\u00f3n del mundo del trabajo, tras\u00a0aceptar la econom\u00eda de mercado y establecer compromisos con las burgues\u00edas que se plasmaron en el Estado del bienestar. En Am\u00e9rica Latina, lo m\u00e1s cercano a este modelo fue el varguismo en Brasil y el peronismo en Argentina. Ambos se apoyaron en la creaci\u00f3n de grandes empresas estatales que jugaron un papel destacado en el proyecto desarrollista.<\/p>\n<p>Los progresistas ya no hablan de derechos universales, sino de inclusi\u00f3n y ciudadan\u00eda, que pretenden construir en base a transferencias monetarias que son en realidad nuevas formas de clientelismo. Se abstienen de cualquier reforma estructural, que pudiera espantar a los inversionistas del modelo extractivista. La creciente marginalizaci\u00f3n de los de abajo, \u00a0se resuelve con asistencialismo y militarizaci\u00f3n de las barriadas perif\u00e9ricas pobres.<\/p>\n<p>En resumidas cuentas, profundizaci\u00f3n del capitalismo, desorganizaci\u00f3n creciente de la sociedad, domesticaci\u00f3n de la mayor parte de los movimientos, y represi\u00f3n para los obstinados, se\u00f1ala Ra\u00fal Zibechi. Esto se completa con una novedosa asociaci\u00f3n entre capital y Estado, convertido en una suerte de central de inteligencia que orienta la centralizaci\u00f3n y verticalizaci\u00f3n del capital, seg\u00fan el soci\u00f3logo brasile\u00f1o y fundador del Partido de los Trabajadores Luiz Werneck Vianna.<\/p>\n<p>Si bien hoy\u00a0los pobres tienen ahora acceso al consumo\u00a0(celulares, ropa de baja calidad, motos y a veces hasta autom\u00f3viles en cuotas), el poder del trabajo es cada vez menor, a diferencia de lo que suced\u00eda con la socialdemocracia que\u00a0buscaba evitar un deterioro del poder de sus representados para poder mantener el suyo.<\/p>\n<p>Cuando el Estado es cooptado por el capital centralizado y los movimientos convertidos en meras organizaciones, calco y copia de las organizaciones no gubernamentales (ONGs), muchas veces financiadas por la socialdemocracia europea, relanzar la lucha social no es\u00a0tarea sencilla, porque en realidad\u00a0el progresismo y sus intelectuales buscan erradicar el esp\u00edritu cr\u00edtico, la creatividad colectiva y la\u00a0confrontaci\u00f3n que caracteriz\u00f3 siempre\u00a0a cada ciclo de luchas.<\/p>\n<p>\u201cLa gente no es masoquista y siempre tiene razones\u201d detr\u00e1s de su voto, precis\u00f3 Garc\u00eda Linera. \u201cSi no somos capaces de dar respuestas concretas y r\u00e1pidas que resuelvan la angustia e incertidumbre que corroe el alma colectiva, lo va a hacer alguien m\u00e1s, (quiz\u00e1s) la derecha m\u00e1s cavernaria, el neoliberalismo salvaje\u201d, dijo.<\/p>\n<p>\u00bfHab\u00eda (o hay) una ideolog\u00eda progresista? Nadie sab\u00eda bien a principios de siglo hacia d\u00f3nde pod\u00edan desplazarse los gobiernos de Rafael Correa y Evo Morales, en Ecuador y Bolivia, porque el radicalismo a\u00fan campeaba en sus filas, pero se fue extinguiendo de a poco cuando llegaron al gobierno. Hoy Evo insiste en ser nuevamente candidato en 2025, mientras Correa mira el panorama desde su exilio en Bruselas.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil mostrar que ninguno de los gobiernos progresistas ha cumplido sus promesas m\u00e1s atrevidas. Muchas de las cr\u00edticas\u00a0pueden interpretarse como causadas\u00a0por el incumplimiento a la promesa de cambios profundos. La r\u00e9plica usual es que esos cambios no ocurren \u00aben cinco minutos\u00bb.\u00a0Para pensar -so\u00f1ar- con otro futuro, se requiere de la memoria.<\/p>\n<p>La\u00a0experiencia de gobierno\u00a0-\u00bfo fue el cambio de siglo?- apag\u00f3 muchos fuegos transformadores: la moderaci\u00f3n creci\u00f3\u00a0poco a poco en la oposici\u00f3n parlamentaria, como le pas\u00f3 al Frente Farabundo Mart\u00ed para la Liberaci\u00f3n Nacional (FMLN)\u00a0salvadore\u00f1o\u00a0-y as\u00ed lo reconoc\u00eda en 2005 &#8211; y\/o los Tupamaros uruguayos, diluidos en el Movimiento de Participaci\u00f3n Popular dentro del centroizquierdista Frente Amplio.<\/p>\n<p>Hubo\u00a0derrotas sangrientas y debates en los gabinetes\u00a0en el caso del Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional (FSLN ) nicarag\u00fcense y en\u00a0el del socialismo chileno\u00a0posallendista, con un \u00a0deslizamiento hacia el centro e incluso hacia la derecha. Lo mismo le hab\u00eda ocurrido a la socialdemocracia europea cien a\u00f1os antes.<\/p>\n<p>La urgencia de fondos para financiar los gobiernos y las prometidas obras p\u00fablicas los llev\u00f3\u00a0permanentemente a repetir modelos extractivistas o agroindustriales, tal como les ven\u00edan asesorando los \u201cexpertos\u201d acad\u00e9micos espa\u00f1oles -y algunos franceses, tambi\u00e9n-y sus empresas benefactoras: llegaron nuevamente vendiendo espejitos de colores.<\/p>\n<p>Pero eso no es lo peor: para justificar sus desplazamientos y traiciones, nuestros progresistas enarbolan el discurso de lo inevitable (3). A veces, ante la urgencia de evitar derrotas electorales se tolera la corrupci\u00f3n, justific\u00e1ndola en necesidades partidarias, olvidando que la raz\u00f3n de su existencia es justamente para evitarlo. El verso es que los negocios son \u201cnecesarios\u201d para evitar la \u00abrestauraci\u00f3n conservadora\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando los progresistas privilegiaron el fortalecimiento del Estado y la conservaci\u00f3n coyuntural del gobierno a toda costa, dilapidaron la oportunidad de fortalecer -aunque fuera modestamente-\u00a0las alternativas radicales,\u00a0aplicando medidas parecidas a las reclamadas por la\u00a0derecha, olvidando que la clave de cualquier transformaci\u00f3n profunda est\u00e1 en la sociedad, no en el Estado.<\/p>\n<p>Pensar que el cambio puede estar en las figuras \u201chist\u00f3ricas\u201d de Pepe Mujica, Fernando Lugo, Rafael Correa o Cristina Kirchner, es apostar por el pasado (de ah\u00ed lo de bates quebrados). M\u00e1s all\u00e1 de los logros en sus gobiernos, fueron incapaces de crear el recambio generacional y adaptar las propuestas a un mundo que ha mutado y que sigue\u00a0cambiando, incluso\u00a0cuando nos despertamos de la pesadilla de la pandemia.<\/p>\n<p>La primera alternativa es abrazar el giro hacia la moderaci\u00f3n y declarar que no hab\u00eda nada m\u00e1s que esperar que lo que en verdad ocurri\u00f3. As\u00ed, la \u00fanica alternativa viable es el \u00abbuen capitalismo\u00bb, lo dem\u00e1s son sue\u00f1os perniciosos o ingenuos. La segunda es afirmar, a la manera de \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera\u00a0-y Atilio Bor\u00f3n o Emir Sader-, que todo lo ocurrido es perfectamente revolucionario: \u00e9stos gobiernos progresistas preparan condiciones para el desarrollo de un capitalismo moderno y avanzado que est\u00e1 abriendo el camino para el poder popular y la superaci\u00f3n del capitalismo, dicen.<\/p>\n<p>Una tercera alternativa, planteada desde los movimientos de base,\u00a0es condenar el giro en nombre de los principios, sea de un socialismo radical, de un ecologismo de base, de un feminismo movimientista,\u00a0de una interculturalidad decolonial&#8230; o de la sinceridad pol\u00edtica. Es hora de la construcci\u00f3n, desde abajo, porque desde arriba lo \u00fanico que se construye es un pozo.<\/p>\n<p>El historiador Howard Zinn escribi\u00f3: \u201cpuedo entender el pesimismo, pero no creo en eso. No es sencillamente un asunto de fe, sino de evidencia hist\u00f3rica. No es evidencia abrumadora, s\u00f3lo suficiente para dar esperanza, porque para la esperanza no necesitamos certidumbre, s\u00f3lo posibilidad\u201d.<\/p>\n<p>Notas<\/p>\n<p>1. &#8211; En mi libro El progresismo en su laberinto, del acceso al gobierno a la toma del poder (Editorial Ciccus, 2017) planteaba que \u201cpara terminar con los latifundios, con la explotaci\u00f3n, lo primero que debemos democratizar y ciudadanizar es nuestra propia cabeza, reformatear nuestro disco duro. El primer territorio a ser liberado son los 1.400 cent\u00edmetros c\u00fabicos de nuestros cerebros. Debemos aprender a desaprender, para desde all\u00ed comenzar la reconstrucci\u00f3n. No repitiendo viejos y perimidos an\u00e1lisis, viejas consignas\u201d.<\/p>\n<p>2.- \u201cNo, no&#8230; decirme progresista es correrme a la derecha: nosotros somos revolucionarios\u201d, se\u00f1al\u00f3 Hugo Ch\u00e1vez, a quien los acad\u00e9micos suelen involucrarlo en la gesta \u201cprogre\u201d, a la revista Question en 2008.<\/p>\n<p>3.- En una entrevista\u00a0-dos d\u00e9cadas atr\u00e1s-, el entonces expresidente brasile\u00f1o Luiz In\u00e1cio Lula da Silva dijo que se alegraba de no haber ganado la elecci\u00f3n de 1989, porque en ese entonces\u00a0el Partido de los Trabajadores era demasiado radical. Cuando finalmente gan\u00f3 en 2002, ya hab\u00eda domado a los revoltosos y llegaba al poder sin estruendos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando en el escenario latinoamericano comienzan a sucederse fuerzas y candidatos de ultraderecha y algunos de ellos hasta llegan a ser gobierno, es hora de que el progresismo haga su mea culpa y reconozca qu\u00e9 lejos ha estado de \u00a0hacer&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1415,"featured_media":1762538,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[115718,4560,21579,115717,35636],"class_list":["post-1762536","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-es","tag-cambio-profundo","tag-democratizacion","tag-progresismos","tag-radicalidad","tag-socialdemocracia"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El progresismo, la ultraderecha, los bates quebrados<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Cuando en el escenario latinoamericano comienzan a sucederse fuerzas y candidatos de ultraderecha y algunos de ellos hasta llegan a ser gobierno, es hora\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El progresismo, la ultraderecha, los bates quebrados\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cuando en el escenario latinoamericano comienzan a sucederse fuerzas y candidatos de ultraderecha y algunos de ellos hasta llegan a ser gobierno, es hora\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Pressenza\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2023-08-31T14:54:10+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Amasando_El_Maiz_151649261.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1024\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"576\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Aram Aharonian\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@PressenzaIPA\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@PressenzaIPA\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Aram Aharonian\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"20 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/\"},\"author\":{\"name\":\"Aram Aharonian\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/777c39c93856c085c6d5931778fbf85f\"},\"headline\":\"El progresismo, la ultraderecha, los bates quebrados\",\"datePublished\":\"2023-08-31T14:54:10+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/\"},\"wordCount\":4503,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Amasando_El_Maiz_151649261.jpeg\",\"keywords\":[\"cambio profundo\",\"Democratizaci\u00f3n\",\"progresismos\",\"radicalidad\",\"Socialdemocracia\"],\"articleSection\":[\"Pol\u00edtica\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/\",\"name\":\"El progresismo, la ultraderecha, los bates quebrados\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Amasando_El_Maiz_151649261.jpeg\",\"datePublished\":\"2023-08-31T14:54:10+00:00\",\"description\":\"Cuando en el escenario latinoamericano comienzan a sucederse fuerzas y candidatos de ultraderecha y algunos de ellos hasta llegan a ser gobierno, es hora\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Amasando_El_Maiz_151649261.jpeg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Amasando_El_Maiz_151649261.jpeg\",\"width\":1024,\"height\":576},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Accueil\",\"item\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El progresismo, la ultraderecha, los bates quebrados\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/\",\"name\":\"Pressenza\",\"description\":\"International Press Agency\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization\",\"name\":\"Pressenza\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg\",\"width\":200,\"height\":200,\"caption\":\"Pressenza\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia\",\"https:\/\/x.com\/PressenzaIPA\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/777c39c93856c085c6d5931778fbf85f\",\"name\":\"Aram Aharonian\",\"description\":\"Magister en Integraci\u00f3n, periodista y docente uruguayo, fundador de Telesur, director del Observatorio en Comunicaci\u00f3n y Democracia, presidente de la Fundaci\u00f3n para la Integraci\u00f3n Latinoamericana.\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/author\/aram-aharonian\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El progresismo, la ultraderecha, los bates quebrados","description":"Cuando en el escenario latinoamericano comienzan a sucederse fuerzas y candidatos de ultraderecha y algunos de ellos hasta llegan a ser gobierno, es hora","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El progresismo, la ultraderecha, los bates quebrados","og_description":"Cuando en el escenario latinoamericano comienzan a sucederse fuerzas y candidatos de ultraderecha y algunos de ellos hasta llegan a ser gobierno, es hora","og_url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/","og_site_name":"Pressenza","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia","article_published_time":"2023-08-31T14:54:10+00:00","og_image":[{"width":1024,"height":576,"url":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Amasando_El_Maiz_151649261.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Aram Aharonian","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@PressenzaIPA","twitter_site":"@PressenzaIPA","twitter_misc":{"Escrito por":"Aram Aharonian","Tiempo de lectura":"20 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/"},"author":{"name":"Aram Aharonian","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/777c39c93856c085c6d5931778fbf85f"},"headline":"El progresismo, la ultraderecha, los bates quebrados","datePublished":"2023-08-31T14:54:10+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/"},"wordCount":4503,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Amasando_El_Maiz_151649261.jpeg","keywords":["cambio profundo","Democratizaci\u00f3n","progresismos","radicalidad","Socialdemocracia"],"articleSection":["Pol\u00edtica"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/","name":"El progresismo, la ultraderecha, los bates quebrados","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Amasando_El_Maiz_151649261.jpeg","datePublished":"2023-08-31T14:54:10+00:00","description":"Cuando en el escenario latinoamericano comienzan a sucederse fuerzas y candidatos de ultraderecha y algunos de ellos hasta llegan a ser gobierno, es hora","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Amasando_El_Maiz_151649261.jpeg","contentUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Amasando_El_Maiz_151649261.jpeg","width":1024,"height":576},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2023\/08\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Accueil","item":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El progresismo, la ultraderecha, los bates quebrados"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/","name":"Pressenza","description":"International Press Agency","publisher":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization","name":"Pressenza","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg","width":200,"height":200,"caption":"Pressenza"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia","https:\/\/x.com\/PressenzaIPA"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/777c39c93856c085c6d5931778fbf85f","name":"Aram Aharonian","description":"Magister en Integraci\u00f3n, periodista y docente uruguayo, fundador de Telesur, director del Observatorio en Comunicaci\u00f3n y Democracia, presidente de la Fundaci\u00f3n para la Integraci\u00f3n Latinoamericana.","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/author\/aram-aharonian\/"}]}},"place":"","original_article_url":"https:\/\/estrategia.la\/2023\/08\/31\/el-progresismo-la-ultraderecha-los-bates-quebrados\/","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1762536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1415"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1762536"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1762536\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1762538"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1762536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1762536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1762536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}