{"id":150553,"date":"2014-11-26T11:33:28","date_gmt":"2014-11-26T11:33:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pressenza.com\/?p=150553"},"modified":"2014-11-26T11:33:28","modified_gmt":"2014-11-26T11:33:28","slug":"apuntes-desde-la-tormenta-mexicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/","title":{"rendered":"Apuntes desde la tormenta mexicana"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Por Fernando Carrillo para Jot Down<\/em><\/strong><\/p>\n<p><b>1. Respete mi entrada y yo respeto su coche<\/b><\/p>\n<p>Esta es la advertencia que preside, en el Distrito Federal, muchas de las entradas a garajes y <em>parkings<\/em>. Entre el marasmo de mensajes m\u00e1s o menos amenazantes que se distribuyen por la ciudad (\u00absi su perro se hace usted no se haga\u00bb \u2014sobre las cacas de perro\u2014, \u00absi usted no les da ellos desaparecen\u00bb \u2014sobre quienes piden en el metro\u2014) fue el que m\u00e1s llam\u00f3 mi atenci\u00f3n desde mi llegada al D. F., como si este contrato unilateral afirmara otras observaciones de lo cotidiano, habitualmente impactadas por la distancia que aqu\u00ed separa a unos individuos de otros.<\/p>\n<p>La amenaza rec\u00edproca define un orden urbano que se percibe como una reuni\u00f3n indeseada de sujetos sin regulador autorizado, donde cualquier expectativa de contacto, y los veintitantos millones de habitantes aseguran m\u00faltiples oportunidades, se piensa desde la fricci\u00f3n. O t\u00fa o yo: el espacio com\u00fan resulta conflictivo, inc\u00f3modo, dominado por fuerzas que ejercen alg\u00fan tipo de imposici\u00f3n aut\u00f3noma y siempre en contra del resto, es decir, de uno mismo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.jotdown.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_441445.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-92916\" src=\"http:\/\/www.jotdown.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_441445.jpg\" alt=\"IMG_441445\" width=\"680\" height=\"568\" \/><\/a><\/p>\n<p>En una ciudad claramente inclinada al uso del autom\u00f3vil y con un tr\u00e1nsito de proporciones \u00e9picas, las din\u00e1micas que rigen sobre este universo sintetizan, m\u00e1s all\u00e1 de vados permanentes, otros \u00f3rdenes de lo social. En \u00e9l, la ley que rige sobre normas viales, ciclistas o peatones es la del tonelaje: a mayor veh\u00edculo mayor derecho de paso, mientras el coche ejerce un papel indispensable dentro del territorio en disputa, pues a la vez que enajena de lo colectivo otorga mejores argumentos para la imposici\u00f3n de lo propio. Se estima que el 70% de los desplazamientos en el D. F. se realizan en transporte p\u00fablico, una estad\u00edstica que resume la proporci\u00f3n de fuerzas y el lugar que cada cual ocupa en la urbe: para las clases medias-altas los espacios privatizados, para las clases populares el incordio de la masa que se agolpa en metros y peseros, las calles atestadas de coches y comercio ambulante, las decenas de menesterosos que cada d\u00eda inventar\u00e1n las m\u00e1s sorprendentes estrategias para merecer una moneda. Cualquier jornada en el seno del monstruo se convierte en una agotadora prueba de obst\u00e1culos.<\/p>\n<p>No contaminarse al contacto: En un pa\u00eds-continente con una historia insondable, regiones a\u00fan semiinaccesibles y en el que se hablan sesenta y ocho\u00a0lenguas (reconocidas), la diversidad es sin\u00f3nimo de marginaci\u00f3n. M\u00e9xico son muchos pa\u00edses donde las profundas desigualdades econ\u00f3micas, regionales, ling\u00fc\u00edsticas y \u00e9tnicas han creado nichos de casta entre los que la posibilidad de di\u00e1logo se antoja lejana, como si cada una habitara en distintas coordenadas espacio-temporales. As\u00ed que los restaurantes de las zonas chic exhiben el obligado cartel de \u00abAqu\u00ed no se discrimina por motivo\u2026\u00bb aunque el \u00fanico contacto que ofrecen a lo diverso consiste en el deprimente espect\u00e1culo de gentes (muy habitualmente ni\u00f1os) que desfilan a la caza del peso entre quienes se toman una cerveza al aire libre. El mensaje que se eleva es el de un pacto social roto.<\/p>\n<p><b>2. Le dan colg\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.jotdown.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Lector-auto-consolable.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-92924\" src=\"http:\/\/www.jotdown.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Lector-auto-consolable.jpg\" alt=\"Portada del diario El Gr\u00e1fico.\" width=\"250\" height=\"278\" \/><\/a><\/p>\n<p>La imagen pertenece a uno de los peri\u00f3dicos m\u00e1s populares de la ciudad, aunque no el \u00fanico que juega, cada d\u00eda y en portada, con dos elementos en parad\u00f3jica correspondencia: la mitad izquierda se destina a la foto de alg\u00fan asesinado sin que medien demasiadas consideraciones sobre las condiciones del cad\u00e1ver (a veces calcinados o mutilados, partes de cuerpos), mientras la columna de la derecha se reserva para la imagen de una modelo semidesnuda.<\/p>\n<p>La banalidad de la violencia no se detiene en su erotizaci\u00f3n, sino que se prolonga a trav\u00e9s de un titular cuyo manual de estilo aconseja alg\u00fan gui\u00f1o ir\u00f3nico por el que la imagen del asesinado se incluya en la pi\u00f1ata informativa junto a las correr\u00edas de alg\u00fan actor de telenovela, los deportes, las fotograf\u00edas subidas de tono o las \u00faltimas ofertas de los grandes almacenes. Como declara<strong> Andreas Schedler<\/strong> <a href=\"https:\/\/docs.google.com\/document\/d\/1BZbwuGyBgbYZFwVklvta2pZxKdEk8BQo50IfW0SvIhg\/pub\" target=\"_blank\">en una columna<\/a> en el diario <i>Reforma,<\/i> \u00abHasta finales de septiembre [fecha de la desaparici\u00f3n de los cuarenta y tres\u00a0normalistas de Ayotzinapa], M\u00e9xico estaba bailando alegremente sobre una catacumba de unos noventa y cinco\u00a0mil muertos y veinticinco\u00a0mil desaparecidos\u00bb. Y es que las truculencias diarias se han le\u00eddo, en demasiadas ocasiones, como un asunto de esos \u00abotros\u00bb de dif\u00edcil reconocimiento y precaria empat\u00eda, cuando no como parte de una idiosincrasia nacional seducida por el v\u00e9rtigo de una vida al l\u00edmite.<\/p>\n<p>Los movimientos sociales que se han sucedido en estos a\u00f1os de recrudecimiento de la violencia, ya sean los que en Ciudad Ju\u00e1rez y otras zonas del norte han luchado por visibilizar a las v\u00edctimas de feminicidio y reclamar justicia, o el m\u00e1s reciente Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad encabezado por el poeta <strong>Javier Sicilia<\/strong> han debido convivir, en el terreno de lo simb\u00f3lico, con el auge de una narcocultura convertida en una de las industrias culturales m\u00e1s florecientes del momento. Desde la m\u00e1s informal, pero no por ello menos pr\u00f3spera, producci\u00f3n de narcocorridos o narcofilmes (se habla de narcoest\u00e9tica, narcomoda, narcoreligi\u00f3n), a la oferta de prestigio que representan narconovelas, narcodocumentales o narcoensayos, se ha asistido a la consolidaci\u00f3n de un g\u00e9nero aut\u00f3ctono. En las principales librer\u00edas pueden encontrarse no menos de sesenta\u00a0t\u00edtulos que contienen la palabra \u00abnarco\u00bb (en ocasiones con sus propios expositores) y una est\u00e9tica manufacturada para un p\u00fablico que se acerca al conflicto con un \u00e1nimo tan informativo como morboso. A su manera, la narcoliteratura ha generado una \u00e9pica de nuevo cu\u00f1o, el retrato ex\u00f3tico y de exportaci\u00f3n m\u00e1s celebrado de lo mexicano.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.jotdown.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4380.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-92917\" src=\"http:\/\/www.jotdown.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4380.jpg\" alt=\"IMG_4380\" width=\"680\" height=\"510\" \/><\/a><\/p>\n<p>Disociaci\u00f3n entre las cifras muertos, m\u00e1s de\u00a0cien mil\u00a0desde 2006, y el car\u00e1cter festivo de la muerte: para conmemorar el D\u00eda de Muertos, en plena indignaci\u00f3n ciudadana por la desaparici\u00f3n de los cuarenta y tres\u00a0normalistas y entre acusaciones dirigidas directamente al ejecutivo (\u00abFue el Estado\u00bb es uno de los lemas m\u00e1s repetidos), el Gobierno de la ciudad instal\u00f3 en el Z\u00f3calo su particular ofrenda. Bajo la bandera que preside el principal espacio simb\u00f3lico del pa\u00eds y frente al Palacio Nacional se desarroll\u00f3 entonces una <em>performance<\/em> involuntariamente perversa, en que las enormes calaveras que dominaban la plaza solo parec\u00edan subrayar la indiferencia estatal con los m\u00e1s de veinte mil\u00a0desaparecidos y las incontables fosas comunes que se extienden por el pa\u00eds.<\/p>\n<p><b>3. \u00bfLe has visto?<\/b><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.jotdown.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_1706.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-92915\" src=\"http:\/\/www.jotdown.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_1706.jpg\" alt=\"IMG_1706\" width=\"680\" height=\"439\" \/><\/a><\/p>\n<p>En los paneles de anuncios que se distribuyen por las estaciones de metro se muestran estas hojas informativas de personas oficialmente desaparecidas. Cuentan con el sello de la Procuradur\u00eda de Gral. de Justicia y son un recordatorio constante de esos espacios en sombra que se ciernen sobre la vida cotidiana de cualquiera. Tambi\u00e9n una dram\u00e1tica evidencia de los vac\u00edos que rodean al Estado (o que operan desde su seno) y que, trasladados al \u00e1mbito de lo personal, se convierten en una m\u00e1quina de producci\u00f3n de v\u00edctimas.<\/p>\n<p>El desprestigio de un aparato estatal incapaz de garantizar los derechos ciudadanos se concentra con especial intensidad en los llamados \u00abcuerpos de seguridad\u00bb. El propio <strong>Jes\u00fas Murillo Karam<\/strong>, procurador general de la Rep\u00fablica (una figura equivalente a ministro del Interior) se\u00f1al\u00f3, en una pol\u00e9mica rueda de prensa ofrecida el pasado 8 de noviembre, que la intervenci\u00f3n del ej\u00e9rcito durante los sucesos de Iguala (presente en la localidad mientras se perpetraba la masacre), \u00absolo habr\u00eda empeorado las cosas\u00bb. En diversos momentos me he topado con agrias discusiones entre civiles y polic\u00eda que se han saldado, entre forcejeos y graves insultos, sin repercusi\u00f3n alguna, como si el propio cuerpo pusiera en cuesti\u00f3n su legitimidad para corregir una ilegalidad.<\/p>\n<p>La comparecencia antes mencionada de Murillo Karam, en la que bajo todos los focos de atenci\u00f3n explicaba los avances en la investigaci\u00f3n de los cuarenta y tres\u00a0estudiantes desaparecidos y declaraba por primera vez la hip\u00f3tesis oficial de su muerte, terminar\u00eda, tras poco m\u00e1s de una hora, con un \u00abYa me cans\u00e9\u00bb inmediatamente viral. La frase constataba la insensibilidad de un Gobierno federal que en todo momento ha pretendido enmarcar esta crisis de derechos humanos como un asunto local y ajeno a su incumbencia. Cosa de otros.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.jotdown.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4410.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-92913\" src=\"http:\/\/www.jotdown.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4410.jpg\" alt=\"IMG_4410\" width=\"680\" height=\"469\" \/><\/a><\/p>\n<p>Llegados a este punto, \u00bfc\u00f3mo recomponer los fragmentos rotos?, \u00bfde qu\u00e9 modo restaurar el tejido social e institucional?<\/p>\n<p>A diferencia de otros sucesos que, con mayor o menor revuelo, ingresaron en esa fr\u00eda cr\u00f3nica de una guerra larvada, la desaparici\u00f3n y probable asesinato de los cuarenta y tres\u00a0estudiantes de Magisterio ha supuesto un punto de no retorno para una sociedad que ya no puede seguir mirando para otro lado. Las manifestaciones y paros se concatenan, las conversaciones recorren las calles, las redes sociales proyectan cada noticia. Se ha extendido una voz de alarma que deber\u00eda servir, como se\u00f1ala el citado Schedler, para crear una red de solidaridad que incluya a todas las v\u00edctimas, tambi\u00e9n a las sospechosas. Y m\u00e1s all\u00e1, para emprender el dif\u00edcil camino de un reencuentro con el otro, la construcci\u00f3n de una \u00abrep\u00fablica emocional\u00bb, <a href=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/14-11-2014\/1166934\" target=\"_blank\">en <\/a><a href=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/14-11-2014\/1166934\" target=\"_blank\">palabras de<strong> Juan Villoro<\/strong><\/a>, que frente a las desapariciones que comienzan por los individuos y se prolongan por el lenguaje, los v\u00ednculos ciudadanos, los derechos b\u00e1sicos o la justicia social, se reapropie de esas dimensiones elementales para una vida digna. El 20 de noviembre se convoc\u00f3 un paro nacional y marchas masivas que confluyeron en la plaza del Z\u00f3calo, r\u00edos humanos entre los que se repiti\u00f3 uno de los lemas portadores de esperanza: \u00abPorque todos somos uno\u00bb.<\/p>\n<p>Fotograf\u00eda: <strong>Francisco Carrillo<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Fernando Carrillo para Jot Down 1. Respete mi entrada y yo respeto su coche Esta es la advertencia que preside, en el Distrito Federal, muchas de las entradas a garajes y parkings. Entre el marasmo de mensajes m\u00e1s o&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":94,"featured_media":150554,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[69,75,68,161],"tags":[526,523,1321],"class_list":["post-150553","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-america-central","category-cultura-es","category-norteamerica","category-opiniones","tag-manifestacion","tag-medios-de-comunicacion","tag-mexico"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Apuntes desde la tormenta mexicana<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Por Fernando Carrillo para Jot Down 1. Respete mi entrada y yo respeto su coche Esta es la advertencia que preside, en el Distrito Federal, muchas de las\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Apuntes desde la tormenta mexicana\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Por Fernando Carrillo para Jot Down 1. Respete mi entrada y yo respeto su coche Esta es la advertencia que preside, en el Distrito Federal, muchas de las\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Pressenza\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/pressenza\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2014-11-26T11:33:28+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4413.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"680\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"385\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redacci\u00f3n Madrid\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@pressenza\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@PressenzaIPA\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redacci\u00f3n Madrid\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"8 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redacci\u00f3n Madrid\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/828fc40eeca2ad7be3630e5a46adba94\"},\"headline\":\"Apuntes desde la tormenta mexicana\",\"datePublished\":\"2014-11-26T11:33:28+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/\"},\"wordCount\":1682,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4413.jpg\",\"keywords\":[\"manifestaci\u00f3n\",\"medios de comunicaci\u00f3n\",\"M\u00e9xico\"],\"articleSection\":[\"Am\u00e9rica Central\",\"Cultura y Medios\",\"Norteam\u00e9rica\",\"Opiniones\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/\",\"name\":\"Apuntes desde la tormenta mexicana\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4413.jpg\",\"datePublished\":\"2014-11-26T11:33:28+00:00\",\"description\":\"Por Fernando Carrillo para Jot Down 1. Respete mi entrada y yo respeto su coche Esta es la advertencia que preside, en el Distrito Federal, muchas de las\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4413.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4413.jpg\",\"width\":680,\"height\":385},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Accueil\",\"item\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Apuntes desde la tormenta mexicana\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/\",\"name\":\"Pressenza\",\"description\":\"International Press Agency\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization\",\"name\":\"Pressenza\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg\",\"width\":200,\"height\":200,\"caption\":\"Pressenza\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia\",\"https:\/\/x.com\/PressenzaIPA\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/828fc40eeca2ad7be3630e5a46adba94\",\"name\":\"Redacci\u00f3n Madrid\",\"description\":\"News from the Pressenza Bureau in Madrid, Spain\",\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/pressenza\",\"https:\/\/x.com\/pressenza\"],\"url\":\"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/author\/redaccion-madrid\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Apuntes desde la tormenta mexicana","description":"Por Fernando Carrillo para Jot Down 1. Respete mi entrada y yo respeto su coche Esta es la advertencia que preside, en el Distrito Federal, muchas de las","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Apuntes desde la tormenta mexicana","og_description":"Por Fernando Carrillo para Jot Down 1. Respete mi entrada y yo respeto su coche Esta es la advertencia que preside, en el Distrito Federal, muchas de las","og_url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/","og_site_name":"Pressenza","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/pressenza","article_published_time":"2014-11-26T11:33:28+00:00","og_image":[{"width":680,"height":385,"url":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4413.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Redacci\u00f3n Madrid","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@pressenza","twitter_site":"@PressenzaIPA","twitter_misc":{"Escrito por":"Redacci\u00f3n Madrid","Tiempo de lectura":"8 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/"},"author":{"name":"Redacci\u00f3n Madrid","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/828fc40eeca2ad7be3630e5a46adba94"},"headline":"Apuntes desde la tormenta mexicana","datePublished":"2014-11-26T11:33:28+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/"},"wordCount":1682,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4413.jpg","keywords":["manifestaci\u00f3n","medios de comunicaci\u00f3n","M\u00e9xico"],"articleSection":["Am\u00e9rica Central","Cultura y Medios","Norteam\u00e9rica","Opiniones"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/","name":"Apuntes desde la tormenta mexicana","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4413.jpg","datePublished":"2014-11-26T11:33:28+00:00","description":"Por Fernando Carrillo para Jot Down 1. Respete mi entrada y yo respeto su coche Esta es la advertencia que preside, en el Distrito Federal, muchas de las","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4413.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/IMG_4413.jpg","width":680,"height":385},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Accueil","item":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Apuntes desde la tormenta mexicana"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#website","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/","name":"Pressenza","description":"International Press Agency","publisher":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#organization","name":"Pressenza","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/pressenza_logo_200x200.jpg","width":200,"height":200,"caption":"Pressenza"},"image":{"@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/PressenzaItalia","https:\/\/x.com\/PressenzaIPA"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/#\/schema\/person\/828fc40eeca2ad7be3630e5a46adba94","name":"Redacci\u00f3n Madrid","description":"News from the Pressenza Bureau in Madrid, Spain","sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/pressenza","https:\/\/x.com\/pressenza"],"url":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/author\/redaccion-madrid\/"}]}},"place":"","original_article_url":"http:\/\/www.jotdown.es\/2014\/11\/apuntes-desde-la-tormenta-mexicana\/","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150553","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/94"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=150553"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150553\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/150554"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=150553"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=150553"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=150553"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}