{"id":1461913,"date":"2021-10-31T15:58:32","date_gmt":"2021-10-31T15:58:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pressenza.com\/?p=1461913"},"modified":"2021-10-31T15:58:32","modified_gmt":"2021-10-31T15:58:32","slug":"el-monopolio-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2021\/10\/el-monopolio-cultural\/","title":{"rendered":"El monopolio cultural"},"content":{"rendered":"<p>\u201cEn virtud de la ideolog\u00eda de la industria cultural, el conformismo sustituye a la autonom\u00eda y a la conciencia; jam\u00e1s el orden que surge de esto es confrontado con lo que pretende ser, o con los intereses reales de los hombres\u201d.<\/p>\n<p>La industria cultural, Theodor Adorno y Max Horkheimer<\/p>\n<p>En este momento, cuando el sistema socioecon\u00f3mico preponderante a nivel global se encuentra irremediable e incuestionablemente exhausto, el mundo pol\u00edtico parece carecer de una opci\u00f3n ideol\u00f3gica que ofrezca una alternativa viable que lo reemplace. Los gobiernos de los pa\u00edses que mediante la raz\u00f3n o por la fuerza ofrecieron al mundo las ideas que durante 500 a\u00f1os guiaron el desarrollo sociopol\u00edtico y econ\u00f3mico, se encuentran cuestionados por su propia poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la compleja sociedad del siglo XX el acceso a los medios masivos de comunicaci\u00f3n se convirti\u00f3 casi en la \u00fanica opci\u00f3n para poder ejercer eficazmente la libertad de expresi\u00f3n. Pero ya fuese por las barreras legales o econ\u00f3micas para acceder a tales medios o por la simple competencia en el uso de espacios y tiempos de impresi\u00f3n o transmisi\u00f3n, se fue acotando la diversidad de las opiniones y visiones que tal vez hubiesen evitado que la sociedad aceptara como dogma de fe el pensamiento \u00fanico que hoy hace crisis. El acotado derecho a la informaci\u00f3n sirvi\u00f3 para la imposici\u00f3n de las ideas que, impregnadas hasta la m\u00e9dula en la humanidad actual, impiden a la mayor\u00eda ver las profundas contradicciones del sistema preponderante y, por lo mismo, evitaron, hasta el surgimiento del Internet, la difusi\u00f3n de nuevas ideas.<\/p>\n<p>A la enorme mayor\u00eda a\u00fan le cuesta mucho percibir algo distinto a la idea de que nos encontramos ante una crisis de alcances inusitados. Lo que en las pancartas de los indignados se lee, lo que los movilizados identific\u00e1ndose como el 99 por ciento gritan, lo que cada vez m\u00e1s blogs y mensajes por la red claman es que no es una crisis, sino un enga\u00f1o. El sistema socioecon\u00f3mico preponderante no ha sido construido para el desarrollo y libertad de la humanidad, es un mecanismo articulado desde la c\u00fapula de un poder omn\u00edmodo para extraer toda la riqueza mundial a trav\u00e9s del complejo financiero- monetario. Si este ve acotado su dominio, ya sea por los excesos provocados por su propia voracidad o por eventos fortuitos, reacciona succionando todos los recursos de la sociedad. Este complejo financiero global es el que provoca la inflaci\u00f3n, que, al igual que los intereses, constituyen el mecanismo intr\u00ednseco para la transferencia de riqueza. Cuando el complejo financiero pierde, arrebata a trav\u00e9s de los gobiernos los recursos para ser rescatado. Es este el mecanismo esclavizador del capitalismo; el sistema que falsamente se promueve como sin\u00f3nimo de libertad.<\/p>\n<p>Con el enga\u00f1oso canto a la libertad individual se ha impuesto un sistema cuya prevalencia depende de que exista escasez. Habiendo escasez, los seres humanos asumen en todo momento comportamientos de lucha, competencia -incluso si esto significa enga\u00f1ar o robar- para obtener el capital que, a trav\u00e9s de su acumulaci\u00f3n, incrementa a quien lo posee la capacidad de generar a\u00fan m\u00e1s escasez.<\/p>\n<p>Rebasando a los gobiernos y sus opositores -todos ellos convenientemente acomodados en partidos pol\u00edticos- la cosa p\u00fablica se ha circunscrito alrededor de un solo un tema: el capital. La riqueza de las naciones no se mide ya m\u00e1s que en t\u00e9rminos del capital. La lucha ideol\u00f3gica, por tanto, se concentra en c\u00f3mo y qu\u00e9 tanto se ha de hacer caso al capital. Unos, exaltando las virtudes de \u00e9ste cuando unos cuantos le poseen y, en el otro extremo, quienes abogan por el dominio colectivo de las mayor\u00edas para poseerlo. Bajo esta premisa de que todo es capital, se diluyen todos los dem\u00e1s aspectos de la econom\u00eda y la vida en sociedad: la dignidad, el trabajo, las fuentes naturales de recursos \u2013agua, tierra, aire, luz-. Nacidos bajo el cobijo del liberalismo, hay a\u00fan quienes en esa barah\u00fanda de inconsistencias afirman que capitalismo equivale a libertad de mercados y protecci\u00f3n a la propiedad privada. Ni unos ni la otra existen cuando todo el sistema privilegia a unos cuantos al exaltar el individualismo que provoca escasez y, con ello, la acumulaci\u00f3n del capital. \u00bfCu\u00e1l es entonces la opci\u00f3n ideol\u00f3gica que pueda sacar al mundo de estas contradicciones?<\/p>\n<p>Dany-Robert Dufour, fil\u00f3sofo franc\u00e9s, investigador del liberalismo y sus consecuencias cuando se convierte en capitalismo salvaje, ha afirmado que \u00e9ste se plasma como un nuevo totalitarismo. El t\u00e9rmino de pleonex\u00eda dice, se halla en La Rep\u00fablica de Plat\u00f3n y quiere decir \u201csiempre tener m\u00e1s\u201d. La Polis, se construy\u00f3 sobre la prohibici\u00f3n de la pleonex\u00eda. Puede decirse entonces que, hasta el siglo XVIII, toda una parte de Occidente funcion\u00f3 con base en esa prohibici\u00f3n. A partir de la creaci\u00f3n del complejo financiero monetario se liber\u00f3 la avidez mundial, la avidez de los mercados, la avidez de los banqueros. Una avidez sobre la que el propio Alan Greenspan (expresidente de la Reserva Federal de Estados Unidos) ante la Comisi\u00f3n norteamericana, despu\u00e9s de la crisis de 2008, dijo: \u201cPensaba que la avidez de los banqueros era la mejor regulaci\u00f3n posible. Me doy cuenta de que eso no funciona m\u00e1s y no s\u00e9 por qu\u00e9\u201d. Greenspan confes\u00f3 de esa manera que lo que gu\u00eda las cosas es la liberaci\u00f3n de la pleonex\u00eda, pero por ser un individuo creado y cultivado por el propio sistema, no le resulta posible ver m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>Ante la urgente necesidad de encontrar nuevos \u00e1mbitos ideol\u00f3gicos, nuevas propuestas de partidos y candidatos que recibir\u00e1n de manos de sus antecesores, pa\u00edses enteros, sociedades y econom\u00edas destrozadas, no es posible partir de lo conocido. Lo que conocemos se ha gestado en la l\u00f3gica de la pleonex\u00eda que todo lo domina. Es preciso no caer en la tentaci\u00f3n de querer arreglar el mundo -el pa\u00eds- con la \u00f3ptica de nuestras propias estructuras, con las que f\u00e1cilmente volvemos a repetir la urgencia de organizar, de instituir, de legalizar como si en esos actos conjur\u00e1ramos lo que ya no queremos y terminamos apost\u00e1ndole de nuevo a la repetici\u00f3n y a la restauraci\u00f3n de aquello que pretendimos cambiar.<\/p>\n<p>Para muchos cientistas pol\u00edticos, el comunismo era un muro de contenci\u00f3n contra el capitalismo, una especie de amenaza constante que obligaba a los Estados capitalistas a buscar el bienestar social de las masas trabajadoras para tratar de evitar potenciales huelgas y alzamientos; con ello cobr\u00f3 m\u00e1s fuerza la idea del Estado del Bienestar.<\/p>\n<p>Actualmente el capitalismo, en su versi\u00f3n m\u00e1s radical denominada neoliberalismo, es hegem\u00f3nico en la mayor parte del orbe y, como todo poder monop\u00f3lico, corre el riesgo de sufrir constantes y severos descontroles.<\/p>\n<p>El imperialismo de la raz\u00f3n instrumental, del pensamiento calculador y pragm\u00e1tico, ha debilitado el pensamiento cr\u00edtico-reflexivo.<\/p>\n<p>El pensamiento \u00fanico es la versi\u00f3n neoliberal de la econom\u00eda de mercado que implanta la raz\u00f3n econ\u00f3mica del beneficio sobre las motivaciones \u00e9ticas y pol\u00edticas; adem\u00e1s, enaltece la excelencia del mercado y del capital, que es donde se subordinan los dem\u00e1s aspectos de la vida individual y social.<\/p>\n<p>Algunos fil\u00f3sofos vinculan el pensamiento \u00fanico con la actitud posmoderna, vale decir, el pensamiento a contracorriente es incapaz de esgrimir valores y razones sustantivos capaces de enfrentarse a las razones del mercado neoliberal.<\/p>\n<p>Luego, el pensamiento \u00fanico se define por las siguientes caracter\u00edsticas:<\/p>\n<p>\u2013Primac\u00eda del poder econ\u00f3mico: se atribuye a la econom\u00eda la toma de decisiones y se considera que los intereses del conjunto de las fuerzas econ\u00f3micas constituir\u00edan los reales intereses de la comunidad global. La pol\u00edtica est\u00e1 ligada al poder de los medios de comunicaci\u00f3n y estos, a su vez, frecuentemente se subordinan al poder econ\u00f3mico-financiero mundial. Las corporaciones transnacionales y las instituciones financieras son muy poderosas y adoptan como ideal unos pseudo procedimientos democr\u00e1ticos formales que carecen absolutamente de significado real. Am\u00e9n la ciudadan\u00eda, en t\u00e9rminos generales, no se entromete en la \u201ccosa p\u00fablica\u201d e ignora las directrices que configuran su vida. Sin embargo, si en alg\u00fan momento, por ut\u00f3pico que parezca, se devolviese el poder econ\u00f3mico a su rol de subordinaci\u00f3n a los intereses sociales, podr\u00eda existir alguna posibilidad de alcanzar una sociedad libre y democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>\u2013Indiferencia ecol\u00f3gica: el pensamiento \u00fanico occidental concibe al ser humano como desarraigado de la naturaleza, por lo tanto, se observa a la misma con af\u00e1n depredador. La econom\u00eda capitalista de l\u00ednea dura no eval\u00faa ni reduce los costes ambientales de la salvaje y malintencionada interacci\u00f3n explotadora del hombre hacia la naturaleza.<\/p>\n<p>\u2013Desigualdad econ\u00f3mica: el pensamiento \u00fanico capitalista es indiferente hacia las secuelas negativas y desestabilizadoras que genera en el \u00e1mbito social, es decir, los ricos se hacen m\u00e1s ricos, y los pobres m\u00e1s pobres. Ergo, aquella brecha provoca una grave segmentaci\u00f3n y polarizaci\u00f3n sociales.<\/p>\n<p>El pensamiento \u00fanico se conecta con la llamada raz\u00f3n instrumental, descubierta por los te\u00f3ricos de la Escuela de Frankfurt, seg\u00fan la cual, y siguiendo a Horkheimer, consiste en una peque\u00f1a esfera de la racionalidad humana que ha ayudado a convertir a las personas en amos y se\u00f1ores de la naturaleza, les colma de innumerables medios materiales pero, coet\u00e1neamente, les deshumaniza y les domina. El imperialismo de la raz\u00f3n instrumental, del pensamiento calculador y pragm\u00e1tico, ha debilitado el pensamiento cr\u00edtico-reflexivo, aqu\u00e9l que nos orienta y conduce a instaurar nuestra identidad personal con arraigo en la naturaleza y con pleno sentido de solidaridad social.<\/p>\n<p>Horkheimer y Adorno criticaron a la sociedad de su tiempo, se\u00f1alando que la raz\u00f3n instrumental puso en marcha la industria cultural, que impone sus modelos alienantes a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La industria cultural y sus medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n formados por: internet, cine, radio, televisi\u00f3n, revistas, m\u00fasica, publicidad y todas las dem\u00e1s actividades de ocio. Merced a estos medios, los grandes magnates de la econom\u00eda mundial imponen suavemente un monopolio cultural \u2013hegemon\u00eda la llamar\u00eda Gramsci\u2013 que margina cualquier creaci\u00f3n que busque emancipar al individuo y estimule la creatividad no controlada por ellos. Los productos de esta industria est\u00e1n dise\u00f1ados para que el espectador no disponga de tiempo para pensar, pues lo que se ve, escucha o lee ya ofrece la panacea a cualquier interrogante planteada por una mente adormecida por la pirotecnia medi\u00e1tica. La industria cultural implanta valores, conductas, necesidades y lenguajes uniformes y acr\u00edticos para todos.<\/p>\n<p>La \u00fanica soluci\u00f3n posible es contar, en alg\u00fan momento, con una poblaci\u00f3n sumamente politizada y cuestionadora del sistema mundial vigente, solo as\u00ed paulatinamente se romper\u00e1n las cadenas de la tiran\u00eda hegem\u00f3nica del pensamiento \u00fanico. Recordemos que el mismo Rousseau hace siglos nos advirti\u00f3 en su Contrato Social que el ser humano nace libre pero en todos lados est\u00e1 encadenado.<\/p>\n<p>En Los guardianes de la libertad, Noam Chomsky y Edward S. Herman develaron el uso operacional de los mecanismos de todo un modelo de propaganda al servicio del inter\u00e9s nacional -de EEUU.- y la dominaci\u00f3n imperial. Examinaron la estructura de los medios (la riqueza del propietario) y c\u00f3mo se relacionan con otros sistemas de poder y de autoridad. Por ejemplo, el gobierno (que les da publicidad, fuente principal de ingresos), las corporaciones empresariales, las universidades, etc.<\/p>\n<p>Para Chomsky, la tarea de los medios privados que responden a los intereses de sus propietarios, consiste en crear un p\u00fablico pasivo y obediente, no un participante en la toma de decisiones. Se trata de crear una comunidad atomizada y aislada, de forma que no pueda organizarse y ejercer sus potencialidades para convertirse en una fuerza poderosa e independiente que pueda hacer saltar por los aires todo el tinglado de la concentraci\u00f3n del poder. Solo que para que el mecanismo funcione es necesaria, tambi\u00e9n, la domesticaci\u00f3n de los medios; su adoctrinamiento. Es decir, generar una mentalidad de manada. Hacer que los periodistas y columnistas huyan de todo imperativo \u00e9tico y caigan en las redes de la propaganda o el doble pensar. Es decir, que se crean su propio cuento y lo justifiquen por autocomplacencia, pragmatismo puro, individualismo exacerbado o regodeo nihilista. Y que, disciplinados, escudados en la \u00abraz\u00f3n de Estado\u00bb o el \u00abdeber patri\u00f3tico\u00bb, asuman -por intereses de clase o por conservar su estabilidad laboral- la ideolog\u00eda del patriotismo y conservadurismo reaccionarios. En definitiva, el miedo a manifestar el desacuerdo termina trastocando la prudencia en asimilaci\u00f3n, sumisi\u00f3n y cobard\u00eda. La meta del modelo socio-econ\u00f3mico-cultural es: se debe pensar en una sola direcci\u00f3n, la presentada por el sistema de dominaci\u00f3n capitalista. Y si para garantizar el consentimiento es necesario aplicar las herramientas de la guerra psicol\u00f3gica para el control de las masas; como por ejemplo: azuzar el miedo, campa\u00f1as del terror electorales, fomentar la sumisi\u00f3n y generar un p\u00e1nico paralizante, los vigilantes del sistema entran en operaci\u00f3n bajo el paraguas de lo pol\u00edticamente correcto, amparados por todo un sistema de d\u00e1divas y premios que brindan un poco de confort y poder acomodaticio.<\/p>\n<p>El monopolio cultural que devino de las pol\u00edticas de una democracia neoliberal no es m\u00e1s que una reencarnaci\u00f3n del monopolio cultural fascista, fortalecido a trav\u00e9s de l\u00f3gicas sociales que encontraron la manera de velar las debilidades ideol\u00f3gicas que impidieron el dominio completo de los monopolios culturales que operaban como parte de aquellos fascismos. Horkheimer y Adorno fueron cuidadosos en recordar que el juicio de la \u00e9lite intelectual de su tiempo, que pintaba a la industria cultural como una barbarie estadounidense resultado del retraso cultural de la conciencia norteamericana, era una ilusi\u00f3n. \u00abEra, m\u00e1s bien, la Europa prefascista la que se hab\u00eda quedado por detr\u00e1s de la tendencia hacia el monopolio cultural. Pero precisamente gracias a este atraso conservaba el esp\u00edritu un resto de autonom\u00eda.\u00bb Si a principios del siglo pasado las vanguardias obstaculizaron la tendencia hacia la consolidaci\u00f3n del monopolio, hacia finales de la Segunda Guerra Mundial Horkheimer y Adorno percib\u00edan como perdida dicha batalla. Sin embargo, el duopolio ideol\u00f3gico que configur\u00f3 el orden mundial de la posguerra result\u00f3 ser tambi\u00e9n una fuerte resistencia ante el avance del monopolio cultural. No fue hasta la ca\u00edda del Muro cuando se declar\u00f3 victorioso un modo de ser sobre el otro, para erigirse como \u00fanico y permitir con ello el proceso de consolidaci\u00f3n del monopolio.<\/p>\n<p>Entre los incontables factores que posibilitaron poner en marcha de nuevo el avance de un monopolio cultural encontramos: la democracia moderna en 1989, y el neoliberalismo como ideolog\u00eda de dicha democracia. Entre estos sucesos existe una relaci\u00f3n simbi\u00f3tica, es decir, la realidad de la democracia moderna, alejada por completo tanto de su conceptualizaci\u00f3n antigua como ilustrada, no refiere a una forma de gobierno, sino al suplemento que legitima a los Estados olig\u00e1rquicos contempor\u00e1neos (todos los Estados contempor\u00e1neos que se dicen democr\u00e1ticos). La ret\u00f3rica que se construye para explicar el porqu\u00e9 de una victoria de Occidente sobre el bloque socialista (y no viceversa) se apoy\u00f3 de modo rotundo en el despliegue pr\u00e1ctico, muy espec\u00edfico, del concepto de \u00ablibertad absoluta\u00bb, donde el triunfo de las democracias sobre los totalitarismos no fue la consecuencia de un Estado que aseguraba la libertad del individuo como libertad para participar en la cosa p\u00fablica, sino de un Estado que garantizaba la libertad como libertad individual, la cual en la pr\u00e1ctica se tradujo en el derecho del individuo a quedar libre de toda intervenci\u00f3n del Estado. Si el capitalismo es la l\u00f3gica econ\u00f3mica propia de una democracia moderna, el neoliberalismo encuentra, en el concepto de libertad individual que manejan dichas democracias, correlaci\u00f3n y sustento de la l\u00f3gica no-intervencionista que lo fundamenta. Una libertad definida por Karl Polanyi como \u00ablibertad para explotar a los iguales; para obtener ganancias desmesuradas sin prestar un servicio conmensurable a la comunidad; libertad de impedir que las innovaciones tecnol\u00f3gicas sean utilizadas con una finalidad p\u00fablica, o la libertad para beneficiarse de calamidades p\u00fablicas tramadas en secreto para obtener una ventaja privada\u00bb.<\/p>\n<p>El proceso por el cual el neoliberalismo -de la mano del concepto de democracia y libertad- se convierte en la ideolog\u00eda monop\u00f3lica de las d\u00e9cadas de 1980 y 1990 no es otra cosa que lo que David Harvey, apoy\u00e1ndose en Gramsci, llama una construcci\u00f3n de consentimiento, es decir, la elaboraci\u00f3n de un \u00absentido com\u00fan\u00bb entendido como un \u00absentido pose\u00eddo en com\u00fan\u00bb que surge de un consenso mayoritario; en este caso, un consenso sobre la validez de la libertad absoluta individual, construido por necesidad sobre un envilecimiento de la noci\u00f3n de \u00ablo com\u00fan\u00bb.<\/p>\n<p>Harvey enfatiza que el sentido com\u00fan, que dio legitimidad a la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas neoliberales, de ninguna manera debe entenderse como un \u00abbuen juicio\u00bb, cuya construcci\u00f3n se logra \u00aba partir de la implicaci\u00f3n cr\u00edtica con las cuestiones de actualidad\u00bb. Al contrario, en la constituci\u00f3n del sentido com\u00fan pueden desempe\u00f1ar una parte las creencias y los miedos, as\u00ed como los prejuicios y valores culturales y tradicionales, mismos que \u00abpueden ser movilizados para enmascarar otras realidades\u00bb.<\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds el mantra mental y cultural, que ha sufrido algunas fisuras durante los \u00faltimos quince a\u00f1os, dicta lo siguiente:<\/p>\n<p>-El ser humano busca su bienestar personal, es esencialmente racional e individualista y responde a est\u00edmulos materiales, especialmente econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>-El bienestar social es la suma de los bienestares individuales, siempre que no se perjudiquen los derechos de los dem\u00e1s. La competencia permite aumentar el bienestar personal y, por ende, el social; por lo tanto, es un elemento esencial para el progreso.<\/p>\n<p>-Los mercados operan con eficiencia y rapidez, si no se les colocan trabas y logran una asignaci\u00f3n \u00f3ptima de los recursos actuales y futuros; hay que dejarlos actuar con libertad. Incluso los monopolios naturales no deben ser intervenidos, pues las ganancias excesivas atraen a otros empresarios a actuar. Si existen externalidades, se resuelven por negociaciones individuales, sin que intervenga la autoridad.<\/p>\n<p>-Los mercados de factores productivos deben actuar con el m\u00ednimo de trabas estatales. La movilidad de los trabajadores entre las empresa hace innecesaria la existencia de sindicatos por su poder monop\u00f3lico. Tampoco deben existir interferencias en los mercados financieros. Debe haber apertura al exterior tanto en el comercio de bienes y servicios como en los capitales. La libertad de precios es el mecanismo central para asignar los recursos.<\/p>\n<p>-Los empresarios son actores claves de la sociedad, pues determinan las iniciativas y el emprendimiento, incentivados por las utilidades. Adem\u00e1s, generan el ahorro que posibilita el crecimiento econ\u00f3mico y el progreso. Por lo tanto, deben trabajar con plena libertad, garantizando los derechos de propiedad. Las prestaciones sociales como la educaci\u00f3n, la salud, la vivienda y las pensiones pueden ser entregadas por privados actuando como empresas, aunque las financie el Estado.<\/p>\n<p>-Las funciones del Estado en una sociedad con mercados eficientes y sin externalidades se reducen a aspectos espec\u00edficos: las tareas tradicionales del liberalismo, como son la defensa nacional, las relaciones exteriores y la administraci\u00f3n de justicia. Adem\u00e1s, por su naturaleza, se considera que el Estado es ineficiente, pues a diferencia del empresario privado no maximiza utilidades.<\/p>\n<p>Estos son las elementos centrales de la ideolog\u00eda neoliberal que lamentablemente a nivel mundial se convirtieron en dogmas a ra\u00edz de la acriticidad y, en definitiva, de no mediar el a\u00f1o 2019 para nuestro pa\u00eds, continuar\u00edan siendo un incuestionable credo hasta para los m\u00e1s despose\u00eddos que toman como normal la subyugaci\u00f3n que padecen por parte de los m\u00e1s poderosos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEn virtud de la ideolog\u00eda de la industria cultural, el conformismo sustituye a la autonom\u00eda y a la conciencia; jam\u00e1s el orden que surge de esto es confrontado con lo que pretende ser, o con los intereses reales de los&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2052,"featured_media":1461917,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11389,161,74,67],"tags":[96313,355,11064],"class_list":["post-1461913","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-contenido-original","category-opiniones","category-politica-es","category-sudamerica","tag-acriticismo","tag-crisis-es","tag-neoliberalismo"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El monopolio cultural<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"\u201cEn virtud de la ideolog\u00eda de la industria cultural, el conformismo sustituye a la autonom\u00eda y a la conciencia; 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