{"id":1448395,"date":"2021-10-10T15:44:32","date_gmt":"2021-10-10T14:44:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pressenza.com\/?p=1448395"},"modified":"2021-10-10T15:47:29","modified_gmt":"2021-10-10T14:47:29","slug":"los-grandes-oradores-de-mi-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2021\/10\/los-grandes-oradores-de-mi-tiempo\/","title":{"rendered":"Los grandes oradores de mi tiempo"},"content":{"rendered":"<p>Mientras se celebraba con euforia, en 1990, el llamado retorno a la democracia, se me ocurri\u00f3 invitar a mis hijos al parlamento ahora reinstalado en Valpara\u00edso. Quise que tuvieran la experiencia de observar una sesi\u00f3n legislativa y, sobre todo, escuchar a los flamantes representantes del pueblo despu\u00e9s de tan prolongados a\u00f1os de interdicci\u00f3n ciudadana.<\/p>\n<p>De ni\u00f1o, concurr\u00eda frecuentemente a las sesiones de la C\u00e1mara de Diputados y del Senado a solazarme con la oratoria de muchos de sus integrantes. Escucharlos bregar entre ellos, pero siempre haciendo gala del buen uso de la palabra. Incluso para descalificarse. Me parec\u00edan absortos en su oficio, sobre todo porque en aquel tiempo no exist\u00edan todos estos artilugios del presente para descubrir a los que dormitan o se ocupan de otros afanes sin importarles mucho de la materia en tabla. No hab\u00eda c\u00e1maras ni grabadoras tan indiscretas como las de hoy que hasta han sorprendido a algunos parlamentarios en una enajenada revisi\u00f3n de p\u00e1ginas pornogr\u00e1ficas.<\/p>\n<p>Las sesiones eran p\u00fablicas y muy pocas veces los observadores espetaban a los legisladores sin que fueran r\u00e1pidamente desalojados de las tribunas. Exist\u00eda un respeto reverencial por la pol\u00edtica y a todos nos enorgullec\u00eda contemplar c\u00f3mo se hac\u00edan las leyes y la forma en que los diputados y senadores alcanzaban acuerdos. De esta forma, los j\u00f3venes que contempl\u00e1bamos estos ritos oratorios aprend\u00edamos a valorar la democracia y la necesidad de coincidir muchas veces con el adversario, en lo que despu\u00e9s se denomin\u00f3 eufem\u00edsticamente \u201cpol\u00edtica de los acuerdos\u201d. Ahora pienso, sin embargo, que siempre fuimos muy pocos los que tuvimos esta experiencia y que la inmensa mayor\u00eda de los chilenos jam\u00e1s pis\u00f3 estos templos de la institucionalidad republicana, reconociendo a quienes los representar\u00edan solo en el tumulto de las concentraciones y en los afiches de propaganda, donde la demagogia y la mentira siempre estuvieron muy plasmadas. En todo tiempo y lugar.<\/p>\n<p>En la cr\u00f3nica que escrib\u00ed a mi regreso a Santiago alud\u00ed, entonces, a la frustraci\u00f3n y verg\u00fcenza que sent\u00ed al escuchar una sesi\u00f3n en que ya no quedaba rastro de la grandeza del pasado. Mis hijos y yo pudimos ver a un conjunto de parlamentarios que poco o nada les interesaba lo que se estaba tratando. Embebidos en sus computadores personales y tel\u00e9fonos port\u00e1tiles bajo un sordo bullicio en que no se manifestaba respeto alguno por los oradores de turno. Incluso, los m\u00e1s descarados desplegaban los diarios sobre sus piernas o interlocutaban amenamente con secretarias y aquellos m\u00faltiples asistentes que les tra\u00edan papeles, transmit\u00edan recados o les serv\u00edan caf\u00e9, mientras que entraban y sal\u00edan apresuradamente de la sala en que, por lo dem\u00e1s, se notaban demasiados esca\u00f1os vac\u00edos.<\/p>\n<p>As\u00ed todo, permanecimos cerca de una hora all\u00ed y nos propusimos escuchar a unos cuatro o cinco senadores lo que finalmente resultar\u00eda un verdadero fiasco a mis intenciones podr\u00edamos decir pedag\u00f3gicas. Lo que escuchamos fue un conjunto de obviedades y lugares comunes, fr\u00e1giles argumentaciones y, en varios casos, hasta procazmente planteadas. Pareciera que ninguno de estos senadores, en este caso, hab\u00eda cursado siquiera las humanidades a juzgar por sus limitaciones en el uso del castellano y pobr\u00edsima solvencia intelectual sobre el tema. Lo peor es que entre todos estos el \u00fanico que lo hizo lucidamente fue el senador de la UDI Jaime Guzm\u00e1n, acaso el m\u00e1s pinochetista de todo el hemiciclo y al que hasta hoy se le atribuye la autor\u00eda de la Constituci\u00f3n de 1980.<\/p>\n<p>A \u00e9l, lo hab\u00eda conocido en mis tiempos de estudiante de la Universidad Cat\u00f3lica militando ambos en trincheras muy opuestas, aunque siempre le hab\u00eda reconocido su talento, sentido del humor y carisma. Al menos hasta el Golpe Militar en que por los pasillos de la Casa Central de este plantel a viva voz advert\u00eda que \u201clos \u00fanicos comunistas buenos eran los muertos\u2026\u201d. En un momento de extremo dolor y en que numerosos profesores y estudiantes concurr\u00edan penosamente a retirar sus pertenencias y a despedirse de su Alma Mater, en que reci\u00e9n asum\u00eda como rector delegado un efectivo de la Armada que lo primero que hizo fue depositar su pistola o rev\u00f3lver sobre el escritorio que hab\u00edan ocupado las m\u00e1ximas autoridades del plantel.<\/p>\n<p>Mi sorpresa se transform\u00f3 en rubor por el contraste entre Guzm\u00e1n Err\u00e1zuriz y los dem\u00e1s oradores de la C\u00e1mara Alta, al grado que decid\u00ed retirar a mis hijos lo m\u00e1s r\u00e1pidamente de all\u00ed para dedicarnos a recorrer la ciudad porte\u00f1a con sus cerros y ascensores, panorama que al ellos y a m\u00ed nos result\u00f3 mucho m\u00e1s gratificante. En un lindo d\u00eda de sol, por lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Jaime Guzm\u00e1n fue el adalid de la extrema derecha y debemos reconocer que con su asesinato de apag\u00f3 una de las m\u00e1s l\u00facidas figuras del Parlamento y la pol\u00edtica. Efectivamente, gracias a su verbo, claras convicciones y perversos designios, lleg\u00f3 a ser la principal figura dentro de un sector que estaba saliendo muy a rega\u00f1adientes de La Moneda. Porque a \u00e9l, sobre todo, hay que imputarle la continuidad de los prop\u00f3sitos de la Dictadura, la larga impunidad de Pinochet y de sus secuaces en materia de violaciones de los Derechos Humanos, as\u00ed como la extensi\u00f3n de un sistema econ\u00f3mico y social que hasta ahora es el causante de esa enorme desigualdad entre los chilenos. Adem\u00e1s de la escandalosa concentraci\u00f3n de la riqueza y otros horrores escritos con letra de molde en la Carta Fundamental de 1980.<\/p>\n<p>Se trataba, como despu\u00e9s de comprob\u00f3, de que nos costar\u00e1 mucho desandar lo recorrido mediante aquellos tramposos preceptos constitucionales que todav\u00eda nos rigen al escribir estas l\u00edneas. Sobre todo, si se reconoce que este texto y otros lograron seducir a las principales figuras de la Concertaci\u00f3n, cuyos gobiernos cayeron de hinojos ante el legado de Pinochet durante estos \u00faltimos treinta a\u00f1os y cada vez que asum\u00edan un alto cargo juraban respetar irrestrictamente la Constituci\u00f3n del Tirano. No es extra\u00f1o, entonces, que algunos de los admiradores de Guzm\u00e1n, como el UDI Pablo Longueira, o el propio senador Gabriel Vald\u00e9s, aseguraran seguir vi\u00e9ndolo en milagrosas apariciones del extinto.<\/p>\n<p>Su rancia ideolog\u00eda era defendida y promovida con su refulgente oratoria. Ciertamente, hablaba de corrido, sin perder el hilo y parec\u00eda que cada cosa la tra\u00eda bien pensada. Con \u00e9l es con quien mejor comprob\u00e9 la certeza de esa m\u00e1xima evang\u00e9lica de que \u201clos hijos de las tinieblas son m\u00e1s astutos que los hijos de la luz\u201d. Claro, con su palabra sagaz me tem\u00eda que hablaba en realidad el demonio y que su beata religiosidad no era m\u00e1s que una completa impostura. Sobre todo, al conocerse, despu\u00e9s, episodios de su vida personal que nada nos hablan de que haya sido un santo var\u00f3n, o un ap\u00f3stol del bien, como han querido verlo sus fan\u00e1ticos disc\u00edpulos.\u00a0 Hechos, sin duda, que no tienen que ver con el tema de esta cr\u00f3nica, ni menos cuando ya no puede defenderse por s\u00ed mismo. Aunque podr\u00edan leg\u00edtimamente difundirse si se considera que \u201cla vida privada de los hombres p\u00fablicos, es p\u00fablica\u201d, tan como lo defendemos los periodistas.<\/p>\n<p>Lo que no podemos dejar de reconocerle al fundador de la UDI es que se trataba de una persona bien instruida, que recurr\u00eda con destreza a la historia y fue muy delicado con nuestra lengua para defender sus ideas. Hasta hoy, nadie en la derecha ha logrado igualar su verbo y mucho se cree que, si no hubiese sido ultimado, Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era no habr\u00eda sido capaz de disputarle su liderazgo. Paradojalmente, con su muerte, todos los chilenos nos condenamos a los dos gobiernos de este voraz empresario, como a su discurso obsesivo y majadero. Plagado, adem\u00e1s, de barbarismos y tosquedades que habr\u00edan mortificado mucho a Guzm\u00e1n, quien sin duda ten\u00eda mucho mejor formaci\u00f3n intelectual que este.<\/p>\n<p><strong>El l\u00edder de la Patria Joven<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1448396 size-full\" src=\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Frei-2-768x492-1.jpeg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"492\" srcset=\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Frei-2-768x492-1.jpeg 768w, https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Frei-2-768x492-1-300x192.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/p>\n<p>Eduardo Frei fue el primer presidente que materializ\u00f3 importantes cambios en el pa\u00eds, aunque estos no alcanzaron a ser profundos, irreversibles o revolucionarios. Su sexenio est\u00e1 lleno de realizaciones ulteriormente valoradas por sus numerosos detractores. Tanto que, despu\u00e9s de haber sido uno de los principales instigadores y defensores del Golpe de Estado de 1973, se convirtiera en la principal figura opositora del r\u00e9gimen castrense. De no haber sido tambi\u00e9n asesinado, qu\u00e9 duda cabe que habr\u00eda sido \u00e9l nuevo jefe de estado con el apoyo irrestricto de dem\u00f3cratas cristianos, socialistas y comunistas y otra serie de referentes pol\u00edticos y sociales.<\/p>\n<p>La oratoria de Frei fue siempre pulcra y con prop\u00f3sitos siempre claros y determinados. El l\u00edder de la Patria Joven logr\u00f3 con su palabra encantar transversalmente a las generaciones de chilenos. Su palabra articulaba el pasado con el futuro y, aunque ret\u00f3ricamente no fue tan brillante, su voz transmit\u00eda seguridad, confianza y credibilidad.<\/p>\n<p>Fuimos muchos los que pensamos que, con su triunfo, Chile se abrir\u00eda a una nueva era en nuestra historia pol\u00edtica. La multitudinaria marcha de miles y miles de j\u00f3venes a Santiago, al final de su campa\u00f1a presidencial, fue uno de los episodios m\u00e1s \u00e9picos y esperanzadores en el anhelo y la promesa de redimir los pobres, especialmente a los campesinos y obreros que viv\u00edan en la extrema pobreza. En ning\u00fan caso su administraci\u00f3n fue un gobierno de simple continuidad, pero sin duda dej\u00f3 mucho por desear. Hay que recordar que en la euforia dem\u00f3crata cristiana se dec\u00eda, entonces, que este partido estar\u00eda llamado a gobernar por unos treinta a\u00f1os. Sin embargo, solo pudo conformarse con seis, y ciertamente, abrirle r\u00e1pida opci\u00f3n a la Unidad Popular.<\/p>\n<p>Frei hablaba preciso y con sus notables inflexiones de la voz lograba conmover tanto como con sus contenidos y promesas. Adoptando, adem\u00e1s, una entonaci\u00f3n que siempre es indispensable en los buenos oradores y cantantes. Pero hay que reconocer que sus escritos son todav\u00eda m\u00e1s certeros y seductores que sus discursos improvisados; incluso, se dice mucho que sus mejores arengas las prepar\u00f3 con el aporte de sus buenos asesores y operadores pol\u00edticos. Contrario a otros jefes de estado, Frei s\u00ed escuchaba y trabajaba bien con sus colaboradores.<\/p>\n<p>Basta revisar todo lo que escribi\u00f3 en la revista Pol\u00edtica y Esp\u00edritu para comprobar su talla intelectual, su gran capacidad para acoger el aporte de los grandes autores socialcristianos de la \u00e9poca, gracias a los cuales la propia iglesia romana se vio obligada a torcer su vacilante rumbo y destacar enc\u00edclicas sociales y pont\u00edfices mejor inspirados en el mensaje evang\u00e9lico.<\/p>\n<p>Mejor todav\u00eda que su discurso p\u00fablico resultaba su palabra ante auditorios limitados, donde sacaba a relucir su rico vocabulario, sus nutridos conocimientos sobre el mundo de las pos guerras mundiales, as\u00ed como su inspirada e irreductible visi\u00f3n de lo que se avecinaba en el campo del socialismo y del comunismo. En estos casos, luc\u00eda su vocaci\u00f3n de maestro, y sus ideas parec\u00edan todav\u00eda m\u00e1s convincentes y fundadas. Hab\u00eda que masticarlas concienzudamente, despu\u00e9s, si se quer\u00eda descubrir sus flaquezas. Porque, de primera, su palabra parec\u00eda convencernos a todos los que lo escuch\u00e1bamos. Sobre todo a los m\u00e1s j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Estamos seguros de que, aunque obstinado, Eduardo Frei se dio cuenta de que su programa de gobierno perdi\u00f3 vigencia r\u00e1pidamente en aquellos a\u00f1os de demasiada prisa o ansiedad por los cambios. De all\u00ed que su Reforma Agraria al poco tiempo se hiciera corta y conservadora, como que su \u201cchilenizaci\u00f3n\u201d (solo con expropiar el 51 por ciento) del cobre se estrellara a poco andar con la idea de nacionalizar, en realidad, toda nuestra gran miner\u00eda.<\/p>\n<p>Lo que hay que reconocer al respecto es que, en el discurso, en Frei no hubo oportunismo ni demagogia. Se qued\u00f3, desgraciadamente, en lo que hab\u00eda prometido, lo que condenar\u00eda a la postre a su Partido a ser r\u00e1pidamente superado por las expresiones m\u00e1s vanguardistas tanto de su propia colectividad como del mundo pol\u00edtico izquierdista. Ya hab\u00eda dicho que \u201cni por un mill\u00f3n de votos cambiar\u00eda una coma de su programa\u201d, lo que resultaba fatal para un pa\u00eds que demandaba cambios revolucionarios. Consecuencia ideol\u00f3gica o capricho de Frei que, en todo caso, parece muy extra\u00f1o a los habituales \u201cacomodos\u201d de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Frei seguramente se equivoc\u00f3 mucho en su vida pol\u00edtica. Se dice que fue mezquino con algunos de sus camaradas y obtuso respecto de quienes, al igual que \u00e9l, abogaban por un Chile m\u00e1s justo. Pero result\u00f3 notable en su discurso en el Teatro Caupolic\u00e1n con motivo del plebiscito convocado por Pinochet y que le resultara fatal al dictador en sus pretensiones de perpetuarse en el poder. All\u00ed,\u00a0 cada una de sus palabras fue precisa y convincente y posiblemente su contenido fue mejor que la forma ante un recinto lleno de sus viejos adversarios que, sin embargo, lo vitorearon con entusiasmo, abandonando el Teatro mucho m\u00e1s convencidos de que \u201cFrei era el hombre\u201d. M\u00e1s todav\u00eda que muchos de sus camaradas que todav\u00eda no le perdonaban haber justificado ante el mundo la insurrecci\u00f3n militar. Siempre he pensado que, m\u00e1s que diferencias ideol\u00f3gicas, es esa mezquindad la que no pudo superar Frei con el triunfo de Allende, su hist\u00f3rico contendor, pero de quien se sabe fue su amigo y colega en el Parlamento donde se los vio muchas veces coincidiendo. En lo que hoy se llama \u201camistad c\u00edvica\u201d.<\/p>\n<p>Debo agradecer la oportunidad que me dio la Fundaci\u00f3n Frei de oficiar como uno de los editores de un conjunto de discursos, entrevistas y escritos del ex Presidente, lo que debiera convertirse en lectura obligada de los j\u00f3venes que se incorporan a la pol\u00edtica con tantos baches en su formaci\u00f3n intelectual y, corrientemente, irrefrenables ambiciones personales y con un alto grado de soberbia. Desconociendo el legado de los tantos y aut\u00e9nticos servidores p\u00fablicos que los antecedieron.<\/p>\n<p>En estas Obras Escogidas del eminente pol\u00edtico no solo est\u00e1n sus art\u00edculos, sino varias de sus entrevistas y cartas, como aquella que le enviara a Mariano Rumor, a la saz\u00f3n presidente de la Uni\u00f3n Mundial de la Democracia Cristiana. Quiz\u00e1s este el m\u00e1s pol\u00e9mico texto de Frei por la justificaci\u00f3n que hace del derrocamiento de Salvador Allende, aunque asegura que nunca su partido ser\u00eda parte del Gobierno Militar y que todos los empe\u00f1os de \u00e9l como de su colectividad se concentrar\u00edan en la recuperaci\u00f3n de la democracia.<\/p>\n<p>En una larga entrevista que le otorgara a la destacada periodista Raquel Correa se aprecia este celo de Frei acerca de un conjunto de dirigentes pol\u00edticos de su tiempo. En ellas se resiste a opinar de algunos camaradas como Rafael Agust\u00edn Gumucio y opta por decir que no conoce a algunos importantes l\u00edderes de la izquierda como el senador comunista Volodia Teitelboim, mientras se niega a opinar sobre Allende y a otros los fustiga abierta y \u00e1cidamente.<\/p>\n<p>Curiosamente, respecto de Radomiro Tomic dice que \u201ces un amigo de toda la vida, un dem\u00f3crata cristiano leal y un hombre brillante\u201d \u2026 Pero donde se prodiga en afectos es en relaci\u00f3n a personajes mundiales como lo narra en su cr\u00f3nica respecto de su encuentro en Florencia con Giovanni Papini y en cartas que intercambia con Jacques Maritain y otros pensadores y l\u00edderes europeos como Konrad Adenauer, donde hace gala del conocimiento que tiene de la historia, de los recientes conflictos europeos, as\u00ed como su admiraci\u00f3n por los procesos de Francia, Alemania e Italia despu\u00e9s de las guerras mundiales. Particular devoci\u00f3n expresa, adem\u00e1s, por las enc\u00edclicas sociales de Juan XXlll y Paulo VI, en que testimonia su fe religiosa y admiraci\u00f3n por los evangelios. Hace suya la frase tambi\u00e9n de Charles P\u00e9guy en cuanto a que la revoluci\u00f3n es moral o no ser\u00e1 posible\u2026 lo que marca buena parte de sus escritos y discursos.<\/p>\n<p>Su brillante alocuci\u00f3n al culminar esa asombrosa marcha de la Patria Joven es ret\u00f3ricamente su mejor discurso y en que hace un s\u00edmil entre los j\u00f3venes que llegaban por miles a Santiago y desde todo el pa\u00eds con aquellos chilenos que destacaron en los momentos m\u00e1s notables de la historia nacional, refiri\u00e9ndose a la patria y a sus banderas como las mismas que se portaron de 1810, 1879 y 1891.<\/p>\n<p><strong>Ni un paso atr\u00e1s\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1448406 size-full\" src=\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Radomiro-Tomic2-768x505-1.jpeg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"505\" srcset=\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Radomiro-Tomic2-768x505-1.jpeg 768w, https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Radomiro-Tomic2-768x505-1-300x197.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/p>\n<p>Radomiro Tomic fue siempre el principal contendor de Frei, aunque siempre dentro de lo que los falangistas llamaban \u201cfraternidad dem\u00f3crata cristiana\u201d. No hay duda de que se trata de dos enormes l\u00edderes pol\u00edticos pr\u00e1cticamente igualados en inteligencia, cultura, idearios y, por supuesto, con el don de la palabra. Era dif\u00edcil que los dos cupieran en una misma organizaci\u00f3n sin que cultivaran recelos mutuos.<\/p>\n<p>De brillante trayectoria y descollante oratoria en el Senado de la Rep\u00fablica, Tomic ya hab\u00eda recibido el reconocimiento de ser el mejor egresado de la facultad de Derecho de la Universidad Cat\u00f3lica de Chile. Lleg\u00f3 al Parlamento antes que Frei, pero eso le dio tiempo y espacio a \u00e9ste para llegar a La Moneda y nombrar, despu\u00e9s, a su camarada como embajador en los Estados Unidos. En un tiempo en que se desarraig\u00f3 mucho del pa\u00eds y cuando le tocaba suceder a Frei en la Presidencia no alcanzara a sumar los apoyos y votos necesarios para sobrepasar a Allende. La leyenda negra dice que Frei quiso tenerlo lejos de su Gobierno, receloso como siempre se demostr\u00f3 de su oratoria y capacidad de seducci\u00f3n. La embajada de Tomic fue a la postre una err\u00f3nea decisi\u00f3n no solo para \u00e9l sino para esa Democracia Cristiana que \u2013como lo dij\u00e9ramos- pretend\u00eda quedarse largo tiempo en el poder y que como colectividad siempre se plante\u00f3 como una alternativa al capitalismo y a la derecha, como al marxismo y la Unidad Popular.<\/p>\n<p>Este recelo entre los dos l\u00edderes se me hizo manifiesto en un concurrido almuerzo en que se celebr\u00f3 el Premio Nacional de Periodismo otorgado a Emilio Filippi donde la concurrencia obviamente esperaba que hablaran ambos dirigentes. Sin embargo, fui testigo de una nota que le envi\u00f3 Frei a Tomic, ambos en la mesa de honor, para sugerirle que ninguno de los dos hiciera uso de la palabra, lo que result\u00f3 muy extra\u00f1o y poco fraternal con su camarada Filippi. A la salida del acto, Radomiro Tomic me advirti\u00f3 que a Frei no le gustaba hablar donde tambi\u00e9n lo hiciera \u00e9l, reconociendo que su palabra era capaz de avivar a los asistentes m\u00e1s que su verbo m\u00e1s reposado, considerando, adem\u00e1s, en este caso su condici\u00f3n de Jefe de Estado.<\/p>\n<p>Y en efecto Radomiro Tomic siempre era arrollador cuando hablaba. Derrochaba ideas y emociones. Era capaz de conmover a cualquier auditorio con su verbo culto y encendido. En los anales del Senado y en un libro que recoge sus principales discursos se puede apreciar esta doble condici\u00f3n, alimentada adem\u00e1s por su inteligencia y fervor pol\u00edtico. C\u00f3mo no considerar su famosa intervenci\u00f3n en contra de La Ley de Defensa de la Democracia de Gonz\u00e1lez Videla (La Ley Maldita) que titulara \u201cCapitalismo, Comunismo y Democracia Cristiana\u201d, precisando con lucidez las diferencias entre estos tres caminos o macrovisiones, pero sobre todo en el \u00e1nimo de defender el derecho de toda la izquierda de participar en pol\u00edtica. Un texto que siempre debieron tener presente quienes con los a\u00f1os proclamaron que \u201ccon Tomic ni a misa\u201d o que \u201chac\u00eda pip\u00ed frente al viento\u201d, cuando este plante\u00f3 la necesidad de consolidar la unidad pol\u00edtica y social del pueblo. Otra de sus l\u00facidas y visionarias ambiciones, a juzgar por el costo que Chile pag\u00f3 por la divisi\u00f3n hasta hoy de las expresiones progresistas.<\/p>\n<p>El ex senador DC Ricardo Hormaz\u00e1bal da cuenta en un libro de una conversaci\u00f3n que tuvo con don Radomiro en que este se mostr\u00f3 muy dolido del rechazo y los fustigamientos que se le hicieron desde el Partido Comunista y en que le cont\u00f3 una conversaci\u00f3n que tuvo con los a\u00f1os en La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica con altos dirigentes del pa\u00eds quienes le aseguraron que, de haber sido elegido \u00e9l como presidente de la Rep\u00fablica, no habr\u00eda habido golpe de estado en Chile ni esfuerzo de la superpotencia por conspirar contra Allende.<\/p>\n<p>Uno de los principales m\u00e9ritos de Tomic como orador fue su capacidad de visualizar el futuro y darle vigencia largo tiempo a sus ideas. Notable fue su esfuerzo por reclamar hasta la muerte la necesidad de recuperar nuestros yacimientos y empresas de cobre, advirtiendo que nuestro metal rojo ser\u00eda tan estrat\u00e9gico como hoy podemos comprobarlo fehacientemente. Tanto que de haber tenido nuestro control y exigido un precio razonable nos tendr\u00eda convertidos hace tiempo en una potencia mundial. As\u00ed como en el plano m\u00e1s pol\u00edtico y contingente nos legara esa l\u00facida sentencia tan recurrida hasta hoy de que \u201ccuando se gana con la derecha es la derecha la que gana\u2026\u201d<\/p>\n<p>Durante el primer gobierno de la posdictadura, otra vez a Tomic se le pidi\u00f3 que abandonara el pa\u00eds y nos representara como embajador, ahora, en las Naciones Unidas de Ginebra. Su personalidad y solidez moral asustaban a los Aylwin, los Boeninguer, los Correa y otros concertacionistas, que se propusieron como objetivo co gobernar con la derecha, los militares y los grandes empresarios Calculando, sin duda, que personajes como \u00e9l, el doctor Juan Luis Gonz\u00e1lez o el jurista Manuel Sanhueza, tres inclaudicables luchadores contra la Dictadura, les resultar\u00edan muy inc\u00f3modos, al igual que la prensa disidente que se propusieron sepultar lo antes posible. De all\u00ed, entonces, que a los tres se les destinara a embajadas en Europa para mantenerlos lejos de la contingencia nacional.<\/p>\n<p>Dif\u00edcilmente haya otro pol\u00edtico chileno que advirtiera con la misma lucidez y convicci\u00f3n de Tomic el inminente quiebre institucional de 1973. Contrasta su esfuerzo con el de muchos militantes de su partido que desde la primera hora del gobierno de la Unidad Popular se dedicaron a alentar el Golpe de Estado y la tragedia despu\u00e9s desastrosa. Pese a los desaires que hab\u00eda recibido desde la izquierda marxista, constan sus cartas y discursos en favor de que su partido se comprometiera con un proceso \u201csocializador y democr\u00e1tico\u201d en convergencia con las fuerzas socialistas para objetivos de largo alcance \u201c.\u00a0 \u201cEn la larga lucha por sustituir las estructuras capitalistas, dec\u00eda, hay un largo trecho que puede ser recorrido en com\u00fan\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Notable fue su carta al presidente de la Democracia Cristiana, Patricio Aylwin, en que le se\u00f1ala que buscar la unidad de acci\u00f3n entre todos los opositores a Allende (es decir con la derecha) ser\u00eda \u201cun error fatal para la DC y mortal para la democracia en Chile. \u201cEllo cerrar\u00e1 definitivamente, le advierte, toda posibilidad de di\u00e1logo con el Gobierno y sellar\u00e1 el enfrentamiento violento y sangriento como \u00fanico desenlace\u2026\u201d<\/p>\n<p>En su calidad de cat\u00f3lico y chileno le env\u00eda tambi\u00e9n una \u00faltima misiva al cardenal Ra\u00fal Silva Henr\u00edquez en que le agradece el llamado de los obispos para evitar el enfrentamiento armado y la guerra civil en nuestra Patria. \u201cComo si se pudiera destruir al adversario, se\u00f1ala, sin destruirse as\u00ed mismo cuando se pertenece a un solo pueblo\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 1990, tuve el privilegio de recibir regularmente todas las intervenciones de Tomic en aquel Foro Internacional de Ginebra, donde pronunci\u00f3 discursos de una enorme clarividencia y en los que advirti\u00f3 muy dram\u00e1ticamente lo que podr\u00eda sucederle al mundo de no concretarse los objetivos de cooperaci\u00f3n para acabar con los abismos de desigualdad entre las naciones como al interior de nuestros pueblos. Ciertamente que desde fuera de Chile le resultaban muy perturbadores y desilusionantes los espurios acuerdos c\u00edvico militares, aquella acotada \u201cjusticia en la medida solo de lo posible\u201d (Aylwin) y la misma corrupci\u00f3n alimentada tanto por el olvido o postergaci\u00f3n de las convicciones pol\u00edticas y \u00e9ticas. Es decir, todo ese tiempo que vino y en que han quedado pr\u00e1cticamente relegadas del lenguaje pol\u00edtico las palabras \u201cpueblo\u201d y \u201crevoluci\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>Tuve la enorme satisfacci\u00f3n, tambi\u00e9n, de trabajar, junto a Radomiro Tomic, en una compilaci\u00f3n de sus discursos, en un texto (\u201cTOMIC, testimonios\u201d) en que desgraciadamente no se incluyeron estos \u00faltimos aportes en Europa que se habr\u00edan hecho tan necesarios para fijar rumbo en nuestros pa\u00edses, cuanto avivar nuestra hermandad latinoamericana y tercermundista. En tiempos que el imperialismo sigue mostrando tanta avidez por los bienes ajenos y tanta devoci\u00f3n por la guerra.<\/p>\n<p><strong>Las anchas alamedas<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1448416 size-full\" src=\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Allende-y-Fidel-768x432-1.jpeg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Allende-y-Fidel-768x432-1.jpeg 768w, https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Allende-y-Fidel-768x432-1-300x169.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/p>\n<p>El nombre de Salvador Allende est\u00e1 inscrito entre los Padres de la Patria. Al igual que O\u2019Higgins, Jos\u00e9 Miguel Carrera y otros pr\u00f3ceres de nuestra Independencia ser\u00e1 siempre recordado como uno de los l\u00edderes y pilares de la Rep\u00fablica de Chile. Con esto queremos decir que controvertidos como lo fueron, finalmente la historia les reserva un sitial especial en la memoria y en el ejemplo de lo que hicieron por dignificar al pa\u00eds y servir a sus habitantes. Podr\u00edamos decir que a la muerte de todos ellos eran numerosos sus enemigos y detractores, pero mientras m\u00e1s tiempo transcurre son m\u00e1s los que reconocen su val\u00eda, fortaleza moral y fruct\u00edfero legado.<\/p>\n<p>Allende fue derrocado por un cruento y cobarde alzamiento militar. En La Moneda enfrent\u00f3 m\u00e1s de cuatro horas de combate con los uniformados que se sublevaron criminalmente contra el orden vigente y la voluntad de los chilenos por darse un futuro de justicia social y aut\u00e9nticos preceptos democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Pinochet y todos sus secuaces le deb\u00edan respeto y obediencia a Salvador Allende, pero lo traicionaron instigados por los poderosos empresarios, la derecha pol\u00edtica y aquellos partidos, dirigentes y medios de comunicaci\u00f3n que nunca han cre\u00eddo realmente en el ejercicio de la soberan\u00eda popular. Todos muy financiados y asesorados, como bien se supo despu\u00e9s, por el gobierno de Richard Nixon, c\u00f3mplices ejecutores como Kissinger y sus sumisos aliados o subordinados internacionales.<\/p>\n<p>Salvador Allende decidi\u00f3 perder su vida en una confrontaci\u00f3n que sab\u00eda muy desigual desde el momento que llam\u00f3 al pueblo a no resistir la embestida armada, a \u201cno dejarse provocar ni acribillar\u201d. Como muchos lo tem\u00edan, Chile bien pudo haber derivado en una guerra civil, pero el Presidente quiso evitar el ba\u00f1o de sangre fratricida, lo que lo convierte en uno de nuestros h\u00e9roes y m\u00e1rtires. La versi\u00f3n oficial que se ha prolongado en el tiempo se\u00f1ala que se suicid\u00f3, aunque hay muchas razones para pensar que en realidad fue asesinado, como lo acreditaron en su momento algunos j\u00f3venes oficiales que llegaron a Estados Unidos a informar y vanagloriarse sobre lo acontecido en Chile, asegurarse la impunidad y encontrar protecci\u00f3n para siempre en este pa\u00eds. Es habitual que la historia oficial tergiverse los verdaderos acontecimientos<\/p>\n<p>En cualquier caso, ello no es tan relevante, aunque en todos los gobiernos que lo sucedieron hasta aqu\u00ed ninguno haya emprendido un estudio riguroso de lo que realmente aconteci\u00f3 ese 11 de septiembre de 1973. En todo caso, la versi\u00f3n que se entreg\u00f3 le facilit\u00f3 mucho las cosas a los conspiradores y a los que se propusieron justificar ante el mundo el llamado Pronunciamiento Militar de 1973.<\/p>\n<p>Como quiera haya sucedido, se trat\u00f3 de un nuevo magnicidio en nuestra historia. En este caso, del derrocamiento del primer gobierno marxista que llegaba al poder en el mundo bajo el ejercicio del voto popular. De all\u00ed que su muerte sea llorada hasta hoy por muchos pueblos y por todos los dem\u00f3cratas genuinos.\u00a0 Especialmente donde se anhela y se lucha por la redenci\u00f3n de los pobres y oprimidos.<\/p>\n<p>Son una gran cantidad los pa\u00edses que le han levantado estatuas y bautizado con el nombre del doctor Allende, ciudades, plazas, calles, bibliotecas y hospitales.\u00a0 La mayor\u00eda de los chilenos de hoy ni siquiera lo divis\u00f3 en vida, aunque ahora son cientos de miles o millones los que lo siguen escuchando, leyendo y empap\u00e1ndose de su testimonio. Claramente, Allende se ha convertido en el rostro y el ejemplo m\u00e1s trascendental de nuestra historia. As\u00ed como es, tambi\u00e9n, nuestro principal referente a escala universal.<\/p>\n<p>Allende fue fundamentalmente un gran pol\u00edtico. Sobre todo, porque siempre honr\u00f3 sus convicciones y actu\u00f3 con apego a la \u00e9tica, compasi\u00f3n por los pobres y ejerciendo un liderazgo pleno de fuertes convicciones y sentido com\u00fan. Fueron numerosos los colaboradores que le reprocharon su inquebrantable empe\u00f1o en convertirse en Presidente de la Rep\u00fablica luego de varias derrotas electorales y renunciando en cada caso al uso de la fuerza, como algunos as\u00ed lo quer\u00edan o encontraban inevitable.\u00a0 No es que rechazara de plano el camino insurreccional, solo que en el caso chileno \u00e9l estuvo siempre convencido de que ser\u00eda la voluntad ciudadana la que llegar\u00eda a ungirlo. Lo que termin\u00f3 por demostrar, aunque despu\u00e9s fuera traicionado a solo mil d\u00edas de ingresar victorioso a La Moneda.<\/p>\n<p>En cada trazo de su trayectoria se descubre siempre su enorme consecuencia. De ello hablan sus discursos, intervenciones parlamentarias, realizaciones y entrevistas. Recorri\u00f3 incesantemente nuestra geograf\u00eda desde el d\u00eda siguiente de cada derrota, con una voluntad y optimismo que, pensamos, no ha sido igualado por nadie hasta aqu\u00ed. Fue, adem\u00e1s, m\u00e9dico, profesor y hasta ahora, en tiempos de pandemia, se le reconoce su imborrable contribuci\u00f3n intelectual y moral al sistema sanitario chileno.<\/p>\n<p>Y fue, por supuesto, un enorme orador. En todos sus d\u00edas nos leg\u00f3 una infinidad de textos referidos a los m\u00e1s diversos t\u00f3picos. Su discurso adquiere un tono y un estilo distinto al de muchos otros l\u00edderes. Claro, a donde llegara, se le ped\u00eda que hablase haci\u00e9ndolo siempre con lucidez y una alta motivaci\u00f3n pedag\u00f3gica. Allende a cada paso y palabra le ense\u00f1aba al pueblo, especialmente a los j\u00f3venes y fijaba l\u00ednea respecto de lo que deb\u00edan hacer los que so\u00f1aban con el socialismo.<\/p>\n<p>Son conocidas sus sabrosas historias con los estudiantes, los pobladores y trabajadores, con quienes buscaban incluso desafiarlo o competirle en audacia y oratoria, terminando convencidos por \u00e9l, agradecidos siempre de la experiencia de haberlo conocido; impresionados, adem\u00e1s, de su sencillez y cordialidad. En este sentido, es memorable un encuentro suyo con los universitarios de Concepci\u00f3n donde dio vuelta por completo una asamblea que lo hab\u00eda recibido hostilmente. All\u00ed donde hab\u00eda surgido el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), muchos de cuyos militantes dudaban de que el poder se pudiera alcanzar mediante el camino electoral que segu\u00eda Allende y que con su heroica muerte se adelantara al martirio de miles de combatientes.<\/p>\n<p>Dentro de la izquierda, nunca tuvo contendores del mismo peso. Ni entre socialistas o comunistas, aunque fueron muchos, como hasta hoy, los que buscaron\u00a0 denostarlo o dejarlo relegado en el pasado. Lo acusaban de \u201cpije\u201d, por su afici\u00f3n a vestir elegantemente, porque nunca quiso recurrir a los empaques f\u00edsicos y efectistas con que hasta hoy se disfrazan los que hacen aspaviento de ser izquierdistas. Tampoco logr\u00f3 amilanarlo la irreverencia juvenil, tan propia del vanguardismo impostado o \u201cde la boca para afuera\u201d.<\/p>\n<p>A veces hasta parec\u00eda un predicador. Siempre recuerdo un extenso discurso suyo en una de las poblaciones m\u00e1s pobres y marginales de Santiago en que se tom\u00f3 largo tiempo para instar a los hombres a comportarse adecuadamente en el hogar, a demostrarse querendones de sus esposas e hijos. As\u00ed como, en m\u00faltiples oportunidades a los universitarios les advert\u00eda que para ser revolucionarios deb\u00edan, primero, ser buenos alumnos, inst\u00e1ndolos a estudiar y justificar o ser dignos del cupo universitario privilegiado que ten\u00edan y se le negaba a cientos de miles de otros j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Confieso que siempre me han producido admiraci\u00f3n aquellos que pueden hablar con propiedad de muchos temas, por largo rato y deslumbrando con su emoci\u00f3n e inflexiones de su voz. \u00a1Vaya que es cierto aquello que para ser orador hay que ser tambi\u00e9n actor y, si se es pol\u00edtico, tambi\u00e9n un buen improvisador! Allende fue una magn\u00edfica prueba de esto, por lo que podemos descubrir algunas intervenciones suyas que, le\u00eddas posteriormente, ya no nos parecen tan macizas en su contenido, aunque igual causaba fascinaci\u00f3n escucharlo.<\/p>\n<p>Visitando la Universidad de Guadalajara a\u00f1os atr\u00e1s en M\u00e9xico los hu\u00e9spedes de esta casa de estudios nos dieron a conocer un registro completo del discurso que Allende pronunciara en diciembre de 1972 frente a los estudiantes del plantel, en una de sus primeras visitas de estado.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 20 a\u00f1os, la Universidad de Guadalajara de M\u00e9xico hizo p\u00fablica la que es acaso la m\u00e1s eximia intervenci\u00f3n de Salvador Allende. Muy pocos hab\u00edan conocido o recordaban este discurso improvisado que tuvimos la oportunidad de descubrir y que obedeci\u00f3 a una espont\u00e1nea solicitud de los estudiantes y de las autoridades universitarias de esa prestigiada aula. Pues bien, nuestra mayor sorpresa fue ver a Allende en un archivo verdaderamente hist\u00f3rico sin recurrir a ning\u00fan gui\u00f3n preestablecido, ni al m\u00e1s m\u00ednimo apunte para lograr una clase magistral realmente admirable, tanto en su contenido como en su ret\u00f3rica. Un verdadero ensayo, en realidad, sobre las obligaciones que deb\u00edan asumir los estudiantes revolucionarios en M\u00e9xico, Chile o cualquier pa\u00eds del Continente<\/p>\n<p>En esta espont\u00e1nea intervenci\u00f3n frente a la comunidad acad\u00e9mica tapat\u00eda, Salvador Allende despliega toda su visi\u00f3n acerca de la misi\u00f3n y tarea de los izquierdistas de Am\u00e9rica Latina para liberarse de la hegemon\u00eda estadounidense y consolidar su independencia econ\u00f3mica y cultural. Con pocas y contundentes cifras dio un panorama de la realidad de nuestros pa\u00edses, de los 30 millones de desocupados de entonces, de las carencias sanitarias, de los d\u00e9ficits de vivienda, de los cien millones de analfabetos y de otros graves trastornos. \u201cUn obrero sin trabajo no importa que sea cristiano o marxista, sino un hombre que requiere trabajo\u201d, dijo all\u00ed, afirmando la necesaria convergencia con quienes siguen la palabra de Cristo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de lo que debieran hacer es emocionante su llamado a los j\u00f3venes a actuar de ariete de los cambios en favor de la dignidad de los pueblos. Magistralmente re\u00fane en su discurso toda su ideolog\u00eda y ruta latinoamericanista, junto con definir los m\u00e9todos leg\u00edtimos de lucha para lograr tal objetivo, poniendo \u00e9nfasis en que cada pa\u00eds tiene el derecho a definir su propio camino. Sin dogmatismo y sectarismos. Para ilustrar quello recurri\u00f3 a la dedicatoria que le hab\u00eda puesto en un reciente libro el Che Guevara: \u201cA Salvador Allende que, por otros caminos, persigue lo mismo\u2026\u201d<\/p>\n<p>De all\u00ed que buena parte de su intervenci\u00f3n en Guadalajara la dedique a definir el perfil de quienes se asuman de izquierda y revolucionarios, inst\u00e1ndonos reiteradamente a ser, antes que nada, los mejores estudiantes, a abrir los ojos a la historia, as\u00ed como a trabajar por la unidad continental. \u201cLa revoluci\u00f3n la hacen los pueblos, esencialmente los trabajadores\u201d, les indic\u00f3, pero ser joven implica una gran responsabilidad. \u201cSe necesitan profesionales que no se dediquen a engordar en los cargos p\u00fablicos\u201d asegur\u00f3, en una sentencia que deber\u00eda escucharse hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Este discurso se puede revisar en el enorme archivo de Google, as\u00ed como otras de sus intervenciones. Sin embargo, respecto de este texto vale la pena ver los comentarios que decenas de lectores le han agregado y con los cuales le dan plena vigencia a su pensamiento, adem\u00e1s de rendirle honores a su calidad de orador.<\/p>\n<p><strong>El muchacho del siglo XX<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1448426 size-full\" src=\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Volodia.jpeg\" alt=\"\" width=\"233\" height=\"217\" \/><\/p>\n<p>Se nos ocurre que en el Partido Comunista el dirigente que descoll\u00f3 por su oratoria y acervo cultural fue Volodia Teitelboim, de quien tengo el honor de haber sido amigo y ferviente admirador. Entre los fundadores de esta colectividad muchos dan cuenta del liderazgo de Juan Emilio Recabarren, Elias Lafferte y de varios otros, como el propio Luis Corval\u00e1n, l\u00edder popular innato y orador de masas. Pero con Volodia estamos ante un intelectual pleno, una figura rara dentro de un partido que hac\u00eda gala de ser popular y representante de la clase obrera. Por lo mismo que ninguno de los que fueran acad\u00e9micamente muy bien formados, o pertenecieran a la clase media o alta, pod\u00eda, constituirse en su secretario nacional.<\/p>\n<p>Larga es su trayectoria pol\u00edtica como diputado, senador y por largos a\u00f1os exiliado. Lo notable es que en esta vor\u00e1gine se dio tiempo para escribir varias novelas, publicar ensayos y oficiar de editor de una notable revista cultural y pol\u00edtica como Araucaria, una verdadera joya de nuestras letras y que fuera editada en Par\u00eds durante su exilio.<\/p>\n<p>El m\u00e1s destacado m\u00e9rito de Volodia es su oficio de escritor, pero quienes lo escuchamos podemos dar fe de que tambi\u00e9n era un enorme orador. Para los periodistas era una suerte reportearlo y difundir su palabra. Como se dice corrientemente, \u201chablaba de corrido\u201d. Como si estuviera pensando en la necesidad de ser bien interpretado o traducido. En ritmo lento y marcando con las inflexiones de su voz cada punto, cada coma y todos los signos ortogr\u00e1ficos. Muy recurrente, por supuesto, a los adjetivos calificativos, pero preciso en el uso de cada t\u00e9rmino. Sin eufemismos de ninguna especie para llamar al dictador y a los militares por su condici\u00f3n de traidores. Cuando hablaba se le notaba siempre su rabia y emociones, pero nunca se alteraba en la forma de expresarlo.<\/p>\n<p>Sus creaciones literarias eran pol\u00edticas. Siempre llevaron el sello de sus convicciones y por lo mismo no demostr\u00f3 envidias o rencores hacia los distintos creadores. Aunque, por supuesto, siempre prefiri\u00f3 a los que asum\u00edan compromisos pol\u00edticos y \u00e9ticos en su literatura. Por lo mismo, fue uno de los mayores admiradores de las obras de Vicente Huidobro, Gabriela Mistral y Pablo Neruda, a quienes les dedicara importantes textos y conferencias respecto de sus biograf\u00edas y obras. Pero escribi\u00f3 tambi\u00e9n de los escritores sovi\u00e9ticos, sobre Borges y sobre personajes como Siqueiros, Picasso y un sinf\u00edn de otros artistas latinoamericanos y europeos.<\/p>\n<p>Volodia no escribi\u00f3 para ganar premios y reconocimientos. Pero de todas maneras recibi\u00f3 el Premio Nacional de Literatura, galard\u00f3n que siempre es extra\u00f1o cuando se le confiere a un comunista o un chileno muy radical en este pa\u00eds que se le rinde tributo a los tibios o moderados. Ello habla del reconocimiento universal que recibi\u00f3 su testimonio y su prosa, as\u00ed como sus propios versos, por lo cuales no tuvo tanta fama como sus dos grandes contempor\u00e1neos citados.<\/p>\n<p>Dif\u00edcilmente se puede encontrar a otra persona con el enorme archivo que Volodia guardaba en su memoria, por todo lo vivido, le\u00eddo y escuchado. Hechos, circunstancias, lecturas y cavilaciones que mediante su inteligencia los hac\u00eda lucir, cada vez que hablaba o escrib\u00eda. Volodia fue un gran cronista del mar, el desierto y la ciudad. Era emocionante leerlo y escucharlo sobre las batallas \u00e9picas del salitre y las gestas sociales en que se derramaron tantas l\u00e1grimas y sangre en toda nuestra geograf\u00eda. Con su cr\u00f3nica nos ense\u00f1aba y nos hac\u00eda vibrar de emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>En sus \u00faltimos escritos y conferencias dio cuenta del mundo que le toc\u00f3 vivir. Autobiogr\u00e1ficamente habl\u00f3 de aquel \u201cmuchacho\u201d y \u201cso\u00f1ador\u201d del siglo XX, dos obras que recomiendo vivamente. Pero en realidad es demasiado amplio y rico su legado, pero felizmente hoy se puede recurrir desde el computador a casi toda su obra.<\/p>\n<p>Tuve tambi\u00e9n el privilegio de atenderlo dos o tres d\u00edas en Ciudad de M\u00e9xico viniendo de los Estados Unidos y, desde luego, le improvisamos una nutrida concurrencia para que hablara de lo que quisiera. Lo que efectivamente hizo junto con referirse a su reciente visita al pa\u00eds del norte para entregarnos l\u00facidas impresiones sobre aquel pa\u00eds como si hubiera estado all\u00ed por largos meses y no solo por solo unas cuantas horas. Lo que m\u00e1s apreci\u00e9, entonces, cuando ya su vida declinaba por los a\u00f1os y la enfermedad, fue la actualidad de su pensamiento y la disposici\u00f3n a prescindir de toda suerte de sectarismo o visi\u00f3n unidimensional, superando el defecto de no pocos de sus camaradas. Hasta hoy, jam\u00e1s he escuchado de otras personas mejores reconocimientos sobre el papel cumplido por la Iglesia Cat\u00f3lica en materia de Derechos Humanos. Lo que habla de la nobleza de sus sentimientos y gratitud.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s en Chile, en mi casa del campo, hablamos largo sobre Dios y nos expres\u00f3 la envidia que sent\u00eda por quienes tienen fe religiosa.\u00a0 Como para cortar una conversaci\u00f3n que sin duda lo inquietaba o incomodaba, termin\u00f3 por decirnos que le abismaba la facilidad que ten\u00edan los cristianos de tutear a Dios. \u201cEs incre\u00edble como tratamos a tanta gente de usted y a Dios, sin embargo, ustedes lo tutean, se lo echan al bolsillo\u201d.<\/p>\n<p>En esa oportunidad debo dar fe de algo que me impresion\u00f3 mucho. El vino a mi casa porque quer\u00eda ver los programas del Telean\u00e1lisis, experiencia de la cual hab\u00eda recibido muy buenas referencias, pero cuyos programas no hab\u00eda podido seguir. Y as\u00ed fue como estuvo largas horas en una concentraci\u00f3n prodigiosa recorriendo las duras im\u00e1genes de ese magn\u00edfico registro en video. Y varias veces, estando junto a \u00e9l, lo vi lagrimear, contradiciendo aquello que era de los pol\u00edticos m\u00e1s severos, fr\u00edos e insensibles. Aunque toda su obra y palabras hablan de su enorme calidad humana. Como aquellos episodios conmovedores de su vida privada que hablan de su humanidad y m\u00e1s que responsable paternidad.<\/p>\n<p><strong>Ep\u00edlogo<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1448446 size-full\" src=\"https:\/\/www.pressenza.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Dolores-Ibarruri.jpeg\" alt=\"\" width=\"257\" height=\"196\" \/><\/p>\n<p>Ser\u00eda muy injusto que concluyera esta cr\u00f3nica sin reconocer la suerte que me dio el periodismo de conocer a tantos otros pol\u00edticos y oradores destacados. Por cierto, que aqu\u00ed me he referido solo a cuatro casos, reconociendo que existen muchos m\u00e1s que pudi\u00e9ramos destacar por su verbo y lucidez. Pienso, por ejemplo, en un Enrique Silva Cimma y su gran legado como dirigente y uno de los m\u00e1s destacados oradores del Partido Radical. As\u00ed como de mi querido amigo Julio Subercaseaux, quien me confesara que para llegar a hablar bien se lo pasaba horas frente al espejo para mejorar su dicci\u00f3n, ya que padeci\u00f3 desde ni\u00f1o una severa tartamudez y ello no fue obst\u00e1culo para convertirse en un gran orador.<\/p>\n<p>En el extranjero, creo que la suerte de haber escuchado muy de cerca a Fidel Castro, a Rafael Caldera y otros ilustres pol\u00edticos latinoamericanos fue una oportunidad enorme. Por referirme solo a los que se expresan en buen castellano. Desgraciadamente, en el mundo pol\u00edtico no tenemos grandes ejemplos de grandes oradoras, nada m\u00e1s que por lo tarde que se ha incorporado la mujer a las actividades p\u00fablicas. Aunque sabemos que, en Espa\u00f1a, Dolores Ib\u00e1rruri, la Pasionaria, es un ejemplo contundente al respecto, como lo fue en Chile la iba\u00f1ista y peronista Mar\u00eda de la Cruz, tildada de loca y desaforada por sus colegas parlamentarios.<\/p>\n<p>A\u00f1oro que entre las j\u00f3venes que est\u00e1n destacando en estos nuevos tiempos, podamos descubrir a nuevos valores y grandes oradores. Solo puedo constatar, por ahora, que en mis largos a\u00f1os de docencia universitaria pude apreciar en las mujeres mucho m\u00e1s oficio de oradoras con convicciones muy bien definidas, adem\u00e1s, para lucir con la palabra, como cada d\u00eda lo vienen demostrando tantas escritoras y periodistas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras se celebraba con euforia, en 1990, el llamado retorno a la democracia, se me ocurri\u00f3 invitar a mis hijos al parlamento ahora reinstalado en Valpara\u00edso. 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