{"id":1427222,"date":"2021-09-09T20:18:19","date_gmt":"2021-09-09T19:18:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pressenza.com\/?p=1427222"},"modified":"2021-09-09T20:18:19","modified_gmt":"2021-09-09T19:18:19","slug":"los-origenes-de-la-corrupcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2021\/09\/los-origenes-de-la-corrupcion\/","title":{"rendered":"Los or\u00edgenes de la corrupci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>UNA REFERENCIA NECESARIA<\/p>\n<p>Corrupci\u00f3n es un sustantivo. Femenino. Es el acto de corromper. Corromper, por su parte, es descomponer las partes de un cuerpo, separarlas, a fin de conseguir la destrucci\u00f3n de su estructura primitiva. Por analog\u00eda, se aplica a otras disciplinas como lo son la pol\u00edtica y las ciencias sociales. En estos \u00faltimos casos, la referencia se hace a pr\u00e1cticas que llevan al cuerpo social, o a las instituciones que existen, a su descomposici\u00f3n y, en consecuencia, a su eventual extinci\u00f3n. Su influencia es tan perniciosa que un autor tan prestigioso como, lo fuera y sigue siendo, el escritor ruso Nicolai Gogol, en una de sus obras, advierte:<\/p>\n<p>\u201d[\u2026] lo importante es que nos incumbe salvar a la patria, que la patria se halla en peligro, no por la invasi\u00f3n de veinte razas extranjeras, sino por nosotros mismos\u201d[i]<\/p>\n<p>No es la corrupci\u00f3n un fen\u00f3meno nuevo, por lo que hace suponer a muchas personas corrientes \u2014e, incluso, acad\u00e9micos\u2014, que se trata de una impronta natural, estampada a fuego en el alma humana. Como parece estimarlo el abogado Luis Sergio Bates Hidalgo, ex ministro de Justicia bajo el gobierno de Ricardo Lagos, ex presidente del Consejo de Defensa del Estado y hombre de la m\u00e1s absoluta confianza de la antigua alianza Concertaci\u00f3n de Partidos Por la Democracia[ii]. Concepci\u00f3n que estimamos err\u00f3nea como lo veremos en este trabajo.<\/p>\n<p>Casualmente, d\u00edas despu\u00e9s que el brillante acad\u00e9mico diera a conocer p\u00fablicamente su poco cuidadosa tesis al respecto, nuestro buen amigo Hugo Latorre, en un art\u00edculo que publicara el peri\u00f3dico \u2018El Clar\u00edn\u2019, tambi\u00e9n tuvo oportunidad a referirse al tema trayendo a colaci\u00f3n la obra del escritor ruso Nicolas Gogol \u2018Almas muertas\u2019, en donde, entre otras cosas, se pueden leer los siguientes p\u00e1rrafos:<\/p>\n<p>\u201cEstoy convencido de que la corrupci\u00f3n no puede extirparse por ning\u00fan medio, ni por el terror ni por los castigos, que tiene ra\u00edces muy hondas. La costumbre deshonrosa de aceptar sobornos se ha hecho necesaria e inevitable, a\u00fan para aquellos que no son\u00a0de natural corruptos. S\u00e9 que para muchos es poco menos que imposible oponerse a la tendencia general. Pero ahora es mi deber, como en momento decisivo y sagrado, cuando nos corresponde salvar a la patria, cuando todo ciudadano ha de aguantar todas las cargas y hacer todos los sacrificios, es mi deber ahora apelar a la conciencia de aquellos de vosotros que todav\u00eda conserv\u00e9is un coraz\u00f3n ruso y alguna noci\u00f3n del significado de la palabra honor [\u2026]\u201d[iii]<\/p>\n<p>INTRODUCI\u00c9NDONOS EN LA RA\u00cdZ DEL FEN\u00d3MENO<\/p>\n<p>Es un hecho indiscutible que el fen\u00f3meno de la corrupci\u00f3n se ha extendido a lo largo y ancho del planeta, especialmente, luego de la instalaci\u00f3n del modelo de econom\u00eda social de mercado. Lo cual no quiere decir que antes no existiera. La corrupci\u00f3n siempre ha estado presente en la historia; los modos de producci\u00f3n que se han sucedido a trav\u00e9s de los siglos, la generalidad de ellos modos de dominaci\u00f3n, as\u00ed lo han determinado. Y bajo la forma de acumulaci\u00f3n impuesta desde 1990, en adelante, ha experimentado un notable desarrollo. Especialmente, en la naci\u00f3n chilena que fue la exportadora de ese modelo.<\/p>\n<p>Pero, si as\u00ed ha sucedido, \u00bfa qu\u00e9 se debe todo ello? \u00bfTiene raz\u00f3n Bates cuando afirma que la corrupci\u00f3n es parte de la esencia del ser humano? \u00bfCu\u00e1les son sus or\u00edgenes?<\/p>\n<p>Nuestra opini\u00f3n es que, para encontrar las ra\u00edces de la corrupci\u00f3n, hay que intentar proveerse, previamente, de un instrumental te\u00f3rico que ayude en tal empe\u00f1o. Y nos parece muy apropiado recurrir a las ideas y propuestas hecha por ese gran intelectual que fuera Arthur Koestler, para quien cada persona conlleva consigo dos tendencias fundamentales que determinan su existencia; tales son la \u2018autoafirmante\u2019 y la \u2018integradora\u2019.<\/p>\n<p>La primera de esas tendencias, la \u2018autoafirmante\u2019, es la que permite al individuo perseverar en s\u00ed, la que lo conduce por la senda de la b\u00fasqueda de su propia identidad. Corresponde, en el fondo, a lo que Carl C. Jung llam\u00f3 \u2018proceso de individuaci\u00f3n\u2019, es decir el proceso aquel en virtud del cual el individuo se hace cada vez m\u00e1s \u00e9l mismo, acent\u00faa sus rasgos, apetencias, aptitudes, cualidades y calidades. La tendencia integradora, por el contrario, es la que le hace ser parte de una comunidad, le hace incorporarse a una estirpe o especie cuya pertenencia necesita para desarrollarse y vivir y a la que le resulta imposible dejar de abandonar. Por consiguiente, el comportamiento \u00f3ptimo de ese individuo no puede ser sino el equilibrio que pueda lograr en el desarrollo de ambas tendencias. Y su anormalidad, el correspondiente desequilibrio de aquellas, el crecimiento desmesurado de una por sobre la otra, y el absoluto predominio de aquella que se impone sobre \u00e9sta. En estricta teor\u00eda.<\/p>\n<p>Tenemos, as\u00ed, un basamento sobre el cual podemos asentar otras contribuciones te\u00f3ricas al respecto.<\/p>\n<p>Sin embargo, el problema radica en que ambas tendencias no se desarrollan en un ambiente aislado, en una probeta o en un tubo de ensayo, sino en la vida social que el individuo lleva, que no es sino su pr\u00e1ctica o interacci\u00f3n social. Es ah\u00ed donde surgen las dificultades, pues el predominio entre una y otra tendencia no est\u00e1 resuelto sino, por el contrario, necesita resolverse; y tal resoluci\u00f3n, necesariamente, ha de ser social. La disputa por imponer los intereses propios comienza; y comienza tambi\u00e9n la disputa por apartar los ajenos. Estamos al interior de un modo de producci\u00f3n que es, a la vez, modo de dominaci\u00f3n que se reproduce d\u00eda a d\u00eda.\u00a0 Hay clases sociales y fracciones de clases que, igualmente, se van a reproducir. Una ha de imponerse por sobre las otras para ejercer la dominaci\u00f3n. Hay, por ende, autoridades y, consecuencialmente, autoritarismo. Reproduci\u00e9ndose constantemente. La reproducci\u00f3n social se llama costumbre. Y la costumbre crea cultura, que no es sino la forma de relacionarnos unos con otros, que, por lo mismo, no es sino una cultura autoritaria.<\/p>\n<p>C=(A+D)-FC<\/p>\n<p>Las ciencias sociales han adoptado, para s\u00ed, la misma mala costumbre que muestra la econom\u00eda: aplicar la metodolog\u00eda matem\u00e1tica para estudiar los fen\u00f3menos, pr\u00e1ctica que es aconsejable para muchos casos pero no para todos.<\/p>\n<p>Por lo mismo, no debe sorprender que se recurra a elaborar una especie de f\u00f3rmula para describir correctamente la esencia de la corrupci\u00f3n. A esa elaboraci\u00f3n se acostumbra considerar como \u2018causas\u2019 de la misma, desconoci\u00e9ndose los aportes de Arist\u00f3teles al respecto. Por lo mismo, no es extra\u00f1o escuchar que alguien, trat\u00e1ndose de esa materia, musite, en voz baja, una propuesta seg\u00fan la cual C=(A+D)-FC, en donde C es corrupci\u00f3n, A es autoritarismo, D es discrecionalidad y FC es Falta de Control o, lo que, en otras partes, se presenta como \u2018T\u2019, de transparencia.<\/p>\n<p>El problema radica en determinar si es posible compatibilizar las investigaciones de Koestler con la f\u00f3rmula antedicha y tratar de entender el fen\u00f3meno en su real magnitud.<\/p>\n<p>LOS EFECTOS DEL AUTORITARISMO<\/p>\n<p>De la f\u00f3rmula antedicha, la \u2018A\u2019 representa el autoritarismo que, sin lugar a dudas, permite la imposici\u00f3n de la corrupci\u00f3n como forma de vida. Pero este factor no lo hace per se. Requiere de otros para reproducirse y propagarse dentro de la sociedad. Esos otros elementos no son sino, de acuerdo a la f\u00f3rmula, discrecionalidad y falta de control.<\/p>\n<p>La \u2018discrecionalidad\u2019 permite al sujeto autoritario ejercer su autoridad a discreci\u00f3n, es decir, ejercerla c\u00f3mo y cu\u00e1ndo quiera; Falta de Control significa, por el contrario, que el individuo no responde a instancia alguna de sus actos, no est\u00e1 sujeto a control alguno. Esta \u2018falta\u2019 o carencia de control no la ignoran los organismos encargados del buen funcionamiento de una sociedad. No por otro motivo la carencia de control en el empleo de los recursos fiscales, en el reciente esc\u00e1ndalo descubierto en las Municipalidades del barrio alto, ha sido duramente criticada por algunos ex fiscales y el propio Consejo Para La Transparencia CPLT[iv].<\/p>\n<p>Se puede entender, as\u00ed, que el valor m\u00e1s preciado para el sujeto autoritario sea, en consecuencia, la libertad. Que todas sus luchas y argumentos se orienten en torno a la \u2018libertad\u2019, y que muchos de sus seguidores orienten sus luchas en esa pr\u00e9dica, ignorando algunos que la libertad que el autoritario exige para s\u00ed es la del zorro en el gallinero. Lo que puede explicar el notable desarrollo que ha tenido la corrupci\u00f3n bajo la forma de acumulaci\u00f3n actualmente vigente.<\/p>\n<p>En consecuencia, para que la corrupci\u00f3n se desarrolle sin impedimentos no deber\u00edan existir aparatos o instituciones que ejerzan control alguno sobre los actos que ejecuta el sujeto autoritario. Sin embargo, a nuestro entender, hay un elemento m\u00e1s que debe considerarse. Ese no es otro que la reproducci\u00f3n de la conducta.<\/p>\n<p>LA REPRODUCCI\u00d3N DE LA CONDUCTA<\/p>\n<p>La conducta reprochable que muestra un sujeto autoritario debe reproducirse una y otra vez para que adquiera el car\u00e1cter de corrupci\u00f3n. La corrupci\u00f3n no es un acto aislado sino una forma de actuar, una forma de vida, si se quiere. Dado que los sujetos autoritarios act\u00faan sin sujeci\u00f3n a norma alguna y no dan cuenta de sus actos, esa conducta se reproduce como forma de vida del espectro social. No de todos, por supuesto; pero de un grupo considerable. Fundamentalmente, es ejercida por la escena pol\u00edtica del pa\u00eds y quienes son conocidos como \u2018personalidades\u2019. No lo olvidemos: el acto aislado no es corrupci\u00f3n porque a\u00fan no crea costumbre; pero eso sucede en la medida que el acto reprochable se reproduce. La reproducci\u00f3n de la conducta (RC) es trascendental en este aspecto. La sociedad se encuentra corrupta cuando los actos reprochables son cometidos por muchos de sus miembros.<\/p>\n<p>No es, entonces, la \u2018ocasi\u00f3n\u2019 la que hace al ladr\u00f3n, como reza el viejo adagio chileno, sino la concurrencia de un conjunto de factores, entre los cuales no puede dejarse de lado la reproducci\u00f3n. En consecuencia, la corrupci\u00f3n no es un problema de la esencia humana, de perversi\u00f3n humana como parecen creerlo algunos acad\u00e9micos, sino la adaptaci\u00f3n de una conducta a una forma de vida que existe en determinado sector social. En Grecia (Esparta), nos recuerdan los historiadores, el robo estaba permitido: lo que se penaba por la autoridad espartana no era el acto de apoderarse de un bien ajeno sino el dejarse sorprender. Costumbre que puede sorprender a m\u00e1s de alguien hoy.<\/p>\n<p>C\u00d3MO SE REPRODUCE UNA CONDUCTA<\/p>\n<p>La reproducci\u00f3n de una conducta se manifiesta en la adopci\u00f3n de una cultura. La corrupci\u00f3n no recorre un camino diferente: impone una cultura. No es porque s\u00ed que los miembros de la \u2018elite pol\u00edtica\u2019 de una naci\u00f3n se protegen entre ellos; no es porque s\u00ed que existen normas \u2018morales\u2019 entre la delincuencia respecto a la comisi\u00f3n de sus actos delictivos. La \u2018ley de la omert\u00e1\u2019 es un ejemplo de ello; tambi\u00e9n los llamados \u2018pactos de silencio\u2019, comunes en los institutos armados.<\/p>\n<p>Pero es importante destacar algo m\u00e1s: la reproducci\u00f3n de una conducta reprochable se hace f\u00e1cil en la sociedad capitalista pues el modelo ideal sobre el cual se organiza la forma de vida de una sociedad de esa naturaleza es la conducta de sus dirigentes. Se organiza, as\u00ed, una cultura de la corrupci\u00f3n que no se da solamente en los sectores altos de la sociedad sino, adem\u00e1s en los bajos, que reaccionan a la manera que nos lo recuerda el maestro de Tr\u00e9veris:<\/p>\n<p>\u201cCuando los de arriba tocan el viol\u00edn, los de abajo no pueden sino ponerse a bailar\u201d[v].<\/p>\n<p>Concepci\u00f3n m\u00e1s o menos similar a la que se\u00f1ala Gogol en sus obras:<\/p>\n<p>\u201cResulta, de todos modos, m\u00e1s conveniente que un subordinado se adapte a la forma de ser de su jefe, que no el que un jefe se adapte a la manera de ser de sus subordinados. Es m\u00e1s en armon\u00eda, con el orden de las cosas y m\u00e1s f\u00e1cil, porque el subordinado tiene un solo jefe, mientras que el jefe tiene cientos de subordinados\u201d[vi].<\/p>\n<p>Y es que la reproducci\u00f3n de la conducta del superior en el inferior no sigue sino los mismos par\u00e1metros de la cultura, de tal manera que podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la cultura de los sectores dominantes es la cultura de los sectores dominados. M\u00e1s, a\u00fan: repitamos con Karl Marx que quien ejerce el poder material de una sociedad, ejerce tambi\u00e9n su poder espiritual.<\/p>\n<p>De lo cual se infiere que la f\u00f3rmula C=(A+D)-FC, para ser m\u00e1s exacta, deber\u00eda contener la reproducci\u00f3n de la conducta como algo primordial.<\/p>\n<p>LA CORRUPCI\u00d3N EN LA SOCIEDAD CHILENA<\/p>\n<p>La sociedad chilena fue organizada, precisamente, para que sus estamentos superiores gozaran de la plenitud del poder. No es casualidad que el presidencialismo chileno sea uno (si no, el \u00fanico) de los m\u00e1s extremos del mundo; ni que las empresas e instituciones del Estado, act\u00faen con la m\u00e1s absoluta autonom\u00eda. No fue casualidad, tampoco, que la constituci\u00f3n fuese impuesta a la ciudadan\u00eda sin consultar su voluntad ni que se concediera autonom\u00eda financiera a los institutos armados; tampoco que se diera autonom\u00eda institucional a las FFAAA destruyendo el control del poder civil sobre las mismas. Del mismo modo, no es casual que se privase de toda facultad fiscalizadora de los organismos sometidos a su tuici\u00f3n, a las Superintendencias, y que se liberara a las Municipalidades de la tutela de la Contralor\u00eda. Y as\u00ed, podr\u00edamos seguir se\u00f1alando casos y m\u00e1s casos que reafirman la inequ\u00edvoca intenci\u00f3n de las clases dominantes de entregar el uso y abuso de los recursos estatales a personas que se encuentran exentas de responsabilidad en cuanto al empleo de los fondos de las empresas e instituciones a su cargo.<\/p>\n<p>Podemos, en consecuencia, afirmar que la sociedad chilena fue organizada para entregar la m\u00e1s amplia libertad de acci\u00f3n a aquellos que se hac\u00edan con el poder en la misma, y no a la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>RASGOS PRINCIPALES DEL CORRUPTO<\/p>\n<p>El sujeto corrupto no se arrepiente de los actos reprochables que ejecuta; por el contrario, persevera en ellos, los vuelve a cometer una y otra vez. No lo hace por maldad sino porque est\u00e1 convencido que tiene derecho a hacerlo; por eso no pide disculpas. Cree ser parte de un estamento al que todo le est\u00e1 permitido. Reivindica su car\u00e1cter de clase. Y como est\u00e1 convencido de ello, que ejecutar semejantes actos es \u2018su\u2019 derecho, le desconoce a los dem\u00e1s la facultad de llevarlos a cabo: el corrupto es el t\u00edpico sujeto que ve la paja \u2018en el ojo ajeno y la viga jam\u00e1s mira en el propio\u2019[vii]. Por eso, es el primero en protestar desaforadamente cuando un adversario suyo realiza actos que solamente considera propios de su autor\u00eda, exigiendo condenarlo a las penas del Infierno.<\/p>\n<p>UN ACERCAMIENTO A LA CONTINGENCIA DIARIA<\/p>\n<p>La problem\u00e1tica de las clases sociales nos conduce a entender que no debe extra\u00f1ar, por lo mismo, que el \u2018caso\u2019 de un convencional constituyente como Rodrigo Rojas, haya causado tanto revuelo. Porque las clases dominantes y sus fracciones establecen \u2018raseros\u2019 comunes a todos. En sus concepciones, todos somos iguales porque tenemos el rasero com\u00fan de la pertenencia a una estirpe. Y, establecida una calidad com\u00fan a un grupo humano (la pertenencia, en este caso, a la categor\u00eda de \u2018convencionales constituyentes\u2019), son todos mirados como iguales en circunstancia que no lo son y, por lo mismo, se les exigen id\u00e9nticas cargas y responsabilidades. Las diferencias de clase desaparecen como por encanto; y no lo hacen de manera diferente a como sucede en las justas electorales: todos somos iguales porque todos tenemos derecho a voto. Entonces, el verdadero constituyente corrupto levantar\u00e1 su voz para demonizar a quien, dentro del grupo, comete un error que estima grave, e incitar\u00e1 a otros a hacerlo. Porque igualar a los seres en determinada calidad hace realidad el poema de Jorge Manrique seg\u00fan el cual, \u2018allegados a la muerte son iguales los que viven de su suerte y los ricos\u2019.<\/p>\n<p>UNA RESPUESTA AL SR.\u00a0 BATES<\/p>\n<p>No podemos afirmar, entonces, lisa y llanamente \u2014como lo hace el acad\u00e9mico Luis Bates\u2014, que la corrupci\u00f3n es intr\u00ednseca a la naturaleza del ser humano sin arriesgarnos a formular una barbaridad de la que, m\u00e1s tarde, podr\u00edamos arrepentirnos. La corrupci\u00f3n no existe en el \u00e9ter sino se manifiesta en la medida que se vive en sociedad; depende, adem\u00e1s, del grado de presi\u00f3n que los distintos componentes de la f\u00f3rmula antes enunciada ejercen sobre el necesario equilibrio que las tendencias autoconfirmantes e integradoras mantienen entre s\u00ed. Los seres humanos nacen a la vida, como todos los dem\u00e1s seres de la naturaleza. No son buenos ni malos; son seres que, simplemente, nacen. Y que son lanzados a la vida para aprender all\u00ed el arte de sobrevivir. No hay una maldici\u00f3n b\u00edblica acerca de alg\u00fan fruto prohibido que nos haga llegar con una m\u00e1cula a enfrentar la lucha por la vida. No basta la tradici\u00f3n judeo cristiana para explicar el fen\u00f3meno de la corrupci\u00f3n. Por m\u00e1s que quien quiera hacerlo exhiba t\u00edtulos y menciones que lo habilitan para ello.<\/p>\n<p>[i] Latorre, Hugo: \u201cAlmas muertas: de la literatura a la pol\u00edtica\u201d, \u2018El Clar\u00edn\u2019, 31 de agosto de 2021.<br \/>\n[ii] Entrevista a Luis Bates. Programa \u2018Pauta Libre\u2019, del domingo 29 de agosto de 2021, en el Canal de Televisi\u00f3n \u2018La Red\u2019.<br \/>\n[iii] Latorre, Hugo: Trabajo citado en (1).<br \/>\n[iv] Redacci\u00f3n: \u201cVitagate: CPLT advierte que la falta de control tiene resultados \u2018nefastos\u2019 y el exfiscal Gajardo dice que Torrealba se transform\u00f3 en un \u2018reyezuelo\u2019\u201d, \u2018El Mostrador\u2019, 02 de septiembre de 2021.<br \/>\n[v] Guti\u00e9rrez, Jos\u00e9 Antonio: \u201cVecinos contra vecinos\u201d, \u2018Rebeli\u00f3n\u2019, 18 de noviembre de 2015.<br \/>\n[vi] Latorre, Hugo: Trabajo citado en (1).<br \/>\n[vii] La denuncia presentada por los diputados Cristi\u00e1n Labb\u00e9 (UDI) y Karin Luck (RN) en contra de 12 convencionales constituyentes, el d\u00eda 07 del presente), acus\u00e1ndolos de haber recibido el IFE, en circunstancias que gozan de una dieta de $ 2.500.000 por el ejercicio de su cargo, es un ejemplo manifiesto de esta pr\u00e1ctica perversa cuya finalidad es denigrar sin base ni argumento s\u00f3lido alguno a quienes consideran \u2018enemigos\u2019. \u00bfQuer\u00edan, acaso, que los convencionales constituyentes fueran todos empresarios o personajes con dinero? Labb\u00e9 y Luck reciben entre sueldos y asignaciones, cifras cercanas a los 20 millones de pesos mensuales en su desempe\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UNA REFERENCIA NECESARIA Corrupci\u00f3n es un sustantivo. Femenino. Es el acto de corromper. Corromper, por su parte, es descomponer las partes de un cuerpo, separarlas, a fin de conseguir la destrucci\u00f3n de su estructura primitiva. 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