{"id":1382922,"date":"2021-06-20T03:59:43","date_gmt":"2021-06-20T02:59:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pressenza.com\/?p=1382922"},"modified":"2021-06-19T18:52:43","modified_gmt":"2021-06-19T17:52:43","slug":"a-traves-de-sus-ojos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2021\/06\/a-traves-de-sus-ojos\/","title":{"rendered":"A trav\u00e9s de sus ojos"},"content":{"rendered":"<h5><span style=\"color: #999999;\"><strong>RELATO<\/strong><\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>En homenaje al dolor y sufrimiento de los que tienen que abandonar su tierra, dej\u00e1ndolo todo, caminando d\u00eda y noche en busca de su sue\u00f1o: la vida<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No sab\u00eda cu\u00e1nto tiempo llevaba durmiendo, so\u00f1ando, inquieto por sonidos extra\u00f1os que le llegaban a sus o\u00eddos de manera extra\u00f1a, llantos secos y olor a miedo. Sent\u00eda un dolor en el est\u00f3mago que le hac\u00eda a veces retorcerse, emitir sonidos siniestros a sabiendas que nadie acudir\u00eda a calmar su angustia. No recordaba cuando naci\u00f3, ni ten\u00eda noci\u00f3n del tiempo. A veces cuando abr\u00eda sus ojos, todo estaba oscuro y otras yac\u00eda frente a una luz intensa que le abrasaba la cara. No sab\u00eda re\u00edr, cantar, estar alegre\u2026.su mundo era el momento. La llama de la vida, el suspiro que en ocasiones abrasaba sus pulmones. En otras ocasiones sent\u00eda mucha debilidad, incluso mover un m\u00fasculo de su cuerpo resultaba un tormento agotador, infernal, que se hund\u00eda entre sus penas y ese sufrimiento constante que te hace volverte loco y que no sabes distinguir la realidad de ese otro mundo imaginativo lleno de colores vivos y pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Mir\u00f3 a su alrededor sin ganas, como un reflejo de cristal, cansado solo por el esfuerzo de pensarlo, agotando la poca energ\u00eda que a\u00fan guardaba como pa\u00f1o en oro en su peque\u00f1o motor de la vida.<\/p>\n<p>Segu\u00eda junto a un cuerpo arrugado, seco, sin sudor. Una piel muerta como la corteza de un \u00e1rbol ca\u00eddo al ser talado y expuesto al sol ante esos rayos vengativos y abrasadores de esperanzas.<\/p>\n<p>Pero s\u00ed, sent\u00eda el latir de un coraz\u00f3n lento que no era el suyo. Un palpitar que transmit\u00eda cansancio, agotamiento, resignaci\u00f3n y olvido. A\u00fan as\u00ed, tambi\u00e9n sent\u00eda mucho amor y ternura para \u00e9l, algo que le confund\u00eda y a su vez le transmit\u00eda paz. Era su madre, un ser callado sin sonrisa pero que sent\u00eda que lo amaba.<\/p>\n<p>De cuando en cuando, unos dedos delgados y finos se introduc\u00edan en su boca y chupaba absorbiendo esa agua amarga que le daban como \u00fanica esperanza a la vida.<\/p>\n<p>Escuchaba. Sus o\u00eddos a\u00fan no se hab\u00edan cerrado y percib\u00eda una alegr\u00eda inusual en la gente que cre\u00eda mayor y que se encontraba a su alrededor. A trav\u00e9s de sus ojos, con la retina debilitada, percib\u00eda a otros ni\u00f1os m\u00e1s mayores que hab\u00edan sobrevivido a un viaje sin retorno y que hablaban de un mundo extra\u00f1o, donde no exist\u00eda violencia o muerte, ni hambre ni sed, ni guerras sin sentido\u2026un mundo feliz, donde los ni\u00f1os pod\u00edan jugar a ser futbolistas, a poder asistir a unas reuniones donde les ense\u00f1aban la manera de subsistir en una selva de cemento y humos, pero donde exist\u00eda posibilidad de respirar y dormir sin sobresaltos, miedos o pesadillas. Un mundo donde brotaba la ilusi\u00f3n, una oportunidad a la alegr\u00eda y donde morir de hambre con tripitas hinchadas, desnutridos, comidos por moscas carn\u00edvoras que transmit\u00edan enfermedades mortales, estaba en el olvido, no exist\u00eda, desterrado en el limbo de las injusticias.<\/p>\n<p>A veces, le costaba abrir los ojos pegados sus p\u00e1rpados en la piel por las l\u00e1grimas secas que se evaporaban por el intenso calor y donde las moscas curiosas, se paseaban con soltura sin sentir el m\u00e1s m\u00ednimo hormigueo. En su boca, la humedad de la saliva, hac\u00eda tiempo que no ten\u00eda. Su cuerpo estaba preocupado en resistir otros grandes males que le amenazaban y hab\u00eda cerrado muchas funciones para poder sobrevivir.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo ser\u00edan los ni\u00f1os de otros pa\u00edses? Hab\u00eda escuchado a su madre que en lejanas tierras, se pod\u00eda conquistar el para\u00edso, que s\u00f3lo hab\u00eda que tener decisi\u00f3n y valor para cruzar el desierto y las selvas con innumerables peligros y despu\u00e9s llegar a la orilla del agua donde en el horizonte pod\u00eda verse un segundo mundo lleno de riquezas, un para\u00edso donde los ni\u00f1os eran felices, com\u00edan todos los d\u00edas. Historias de cuentos que se cruzaban por nuestra aldea cada vez que alguien llegaba contando las maravillas de otras gentes y c\u00f3mo viv\u00edan c\u00f3modamente en casas colmenas, con muchos objetos. Tambi\u00e9n contaban otras historias menos cre\u00edbles como el apretar un bot\u00f3n y salir agua de la pared, o luz del techo, o calor de muebles pegados en la pared. Que las mujeres no ten\u00edan que andar kil\u00f3metros con sus hijos en las espaldas para llevar le\u00f1a y calor a sus rincones.<\/p>\n<p>\u00c9l pensaba que eran cuentos de brujos, de chamanes que con las palabras, hac\u00edan juegos en el aire y despu\u00e9s las cambiaban para moldear las visiones que ve\u00edan en sus trances frecuentes.<\/p>\n<p>ero all\u00ed, donde naci\u00f3, solo ha conocido la angustia, el dolor y no sabe por qu\u00e9 raz\u00f3n. Por mucho que piensa no conoce que haya hecho mal a nadie y menos recuerda el haber tenido relaci\u00f3n con otros ni\u00f1os que les haya podido sentar mal algunos de sus gestos. \u00bfHablar? No sabe lo que es, no se ha escuchado a s\u00ed mismo ning\u00fan sonido que pudiera relacionarlo o no sab\u00eda, o no pod\u00eda\u2026.Para qu\u00e9. Su mundo era negro y as\u00ed quedar\u00eda siempre hasta que viajara al infinito, a lo m\u00e1s alto del olvido.<\/p>\n<p>Recuerda que un d\u00eda le dejaron en el suelo junto al fuego. Hac\u00eda fr\u00edo. Pero casi no sent\u00eda nada. Solo como siempre, algo para poder chupar y llevarse a la boca. Era su \u00fanica obsesi\u00f3n. Pero escuch\u00f3 la voz de la que siempre estaba con \u00e9l, decir algo de viajar, de caminar muchas lunas y que no importaba que la muerte llegara antes, cuando de todas formas ya nos estaba rozando. Claro, no entend\u00eda, pero al poco tiempo le envolvieron en un trapo y comenz\u00f3 este largo suplicio del que a\u00fan no ha salido.<\/p>\n<p>El fr\u00edo y el calor intenso eran una constante. Casi nunca se descansaba en refugios con techo. Por lo que pudo intuir, eran un grupo de personas. No sab\u00eda cu\u00e1ntas, pero el peregrinar hacia la tierra prometida hab\u00eda calado hondo en el poblado y los cuentos tra\u00eddos por viajeros y chamanes, se hab\u00edan convertido en realidad. Casi todos los d\u00edas escuchaba plegarias y lamentos f\u00fanebres. El camino por el cual se dejaban huellas de pies desnudos, tambi\u00e9n se sembraban de tumbas. Al principio se cantaba casi todo el d\u00eda, pero despu\u00e9s, seg\u00fan pasaban los d\u00edas y las azadas de la muerte cavaban la tierra seca, las voces fueron difumin\u00e1ndose en el olvido, para dar paso a los suspiros, las toses fuertes y el mudo silencio roto por el llanto.<\/p>\n<p>Los d\u00edas se hicieron interminables y las noches fr\u00edas y angustiosas, sin saber si al despertar el viaje habr\u00eda terminado por la cantidad de peligros infinitos que acechaban la ya devastada caravana de la esperanza.<\/p>\n<p>De los pocos momentos en que pod\u00eda abrir ligeramente los ojos, vio en ocasiones horrores inconfesables, donde la maldad de nuestra propia especie se ensa\u00f1a en lo m\u00e1s profundo del animalismo b\u00e1rbaro. Los horrores de este continente a pesar de ser el m\u00e1s rico en recursos naturales que cualquier otro, el ser humano lo degrada, hundiendo la dignidad de todos los seres vivos. En una ocasi\u00f3n tras atravesar un campo de minas y donde\u00a0 un ni\u00f1o y una mujer cayeron al suelo mutilados, terminando para ellos este viaje, comprendi\u00f3 como hab\u00eda sido una inconsciencia del llamado Dios, el crear un ser tan destructor y con tan poca sensibilidad para apreciar lo m\u00e1s hermoso: la propia existencia de la vida. Pero por cada paso que daban, se encontraban con hechos que superaban a los anteriores. Seg\u00fan se acercaban a una aldea, escucharon gritos y lamentos. Por precauci\u00f3n la peque\u00f1a comitiva que a\u00fan quedaba, par\u00f3 entre la maleza selv\u00e1tica y pudieron ver como de manera desgarradora e infame, estaban violando a mujeres y ni\u00f1as sin pudor y sin caridad por parte de un grupo armado con armas y machetes. Los hombres eran colocados de rodillas, les pon\u00edan sus manos en un tronco de \u00e1rbol y con un machete se las mutilaban, d\u00e1ndoles despu\u00e9s una patada y escupi\u00e9ndoles a la cara. Los que se resist\u00edan los asesinaban con un tiro en la cabeza.<\/p>\n<p>\u00bfEra mejor tener cerrados los ojos como \u00e9l hac\u00eda en este viaje sin retorno? A veces deseaba no haber emprendido los largos d\u00edas y noches de fr\u00edo y sed. Otras, sab\u00eda que era la \u00fanica esperanza de encontrar una luz en sus maltrechas vidas, un oasis de esperanza, un camino para poder al menos sonre\u00edr y tocar durante unos segundos la felicidad que le hab\u00eda sido denegada a \u00e9l y a\u00a0 lo que quedaba de su familia.<\/p>\n<p>Pero lo que hab\u00eda podido sentir en aquel instante en que los ni\u00f1os lloraban y las mujeres gritaban de dolor ante el acoso de la brutalidad inhumana de otros humanos, mientras permanec\u00edan en silencio escondidos y sin moverse, llenos de miedo y angustia; no exist\u00eda pensamiento ni palabras para describirlo. Su mente quer\u00eda quedarse en blanco, sin que los ruidos externos entorpecieran su reposo. Pero esos ruidos penetraban intensamente no solo en el cerebro, sino en el propio coraz\u00f3n, donde en su interior la sensibilidad y todas las virtudes son d\u00e9biles, compasivas, llenas de pasi\u00f3n y amor, aunque otros corazones fueran lo contrario.<\/p>\n<p>El tiempo quedo quieto, parado, uniforme, en silencio, roto solo por la ca\u00edda de una lluvia suave que iba calando hasta en los huesos, dando paso al poco tiempo a una tormenta tropical, donde comenzaban a resurgir por todos los recodos de la selva, peque\u00f1os r\u00edos que arrastraban toda clase de naturaleza muerta, dejando claros abiertos de barro rojo, de lodos que lloraban la muerte en la que hac\u00eda unos instantes hab\u00edan sido testigos mudos de un crimen contra la humanidad.<\/p>\n<p>Se levantaron, salieron de la espesura empapados, tiritando, temiendo que a\u00fan quedara alguien armado escondido entre las pocas chozas del poblado. Aunque la lluvia imped\u00eda ver con claridad, al menos sent\u00eda un frescor que aliviaba la espera tensa. Not\u00f3 el coraz\u00f3n de su madre como lat\u00eda con fuerza y sent\u00eda como cerraba los ojos cuando pasaban por encima de cad\u00e1veres como si fueran troncos de \u00e1rboles\u00a0 talados de vida cubiertos con s\u00e1banas de barro mortuorias. Hab\u00eda comida, refugio, pero pasaron de largo huyendo de la masacre y temiendo que pudieran volver los ejecutores de una carnicer\u00eda que no ten\u00eda nombre. Solo la bestialidad animal m\u00e1s profunda podr\u00eda haber hecho semejante sangr\u00eda. Se internaron nuevamente en la selva sin saber d\u00f3nde poner sus pies desnudos, con el peligro de pisar serpientes o astillas que les hirieran y fuera el objeto del fin de su viaje. La infecci\u00f3n de una herida podr\u00eda finalizar el sue\u00f1o de su vida, esa luz de esperanza que se atisba tras cruzar un charco grande en barcas adecuadas. Ya quedaba poco. La lluvia imped\u00eda cada vez m\u00e1s continuar y se acurrucaron bajo un \u00e1rbol. Los m\u00e1s fuertes del grupo arrancaron las hojas m\u00e1s grandes que encontraban, ramas enteras. El fin era triple. Por un lado ponerlas en el suelo para evitar el contacto con el lodo y proteger si cabe el asentamiento provisional. Despu\u00e9s comenzaron a poner numerosas ramas tupidas encima\u00a0 de los que ya descans\u00e1bamos bajo el \u00e1rbol evitando de esta forma que la lluvia nos siguiera golpeando y finalmente escondernos, camuflarnos en la espesura ante la eventual posibilidad de que fu\u00e9ramos descubiertos.<\/p>\n<p>La noche fue horrible. Todos apretados, cansados, entumecidos\u2026.el sol le peg\u00f3 de golpe en los ojos y los abri\u00f3 d\u00e9bilmente. Segu\u00edan all\u00ed, sin casi respirar, intentando escuchar algo anormal, ruidos sordos, tosidos, rotura de ramas, chasquidos en el agua\u2026.nada. Se decidi\u00f3 levantar el \u201ccampamento\u201d y como un grupo de silenciosos chimpanc\u00e9s, emprendieron en sigilo la marcha.<\/p>\n<p>El agotamiento se acentuaba a cada hora. Los d\u00edas pasaban y algunos m\u00e1s hab\u00edan quedado en el camino exhaustos, rendidos. Solo los m\u00e1s fuertes en el coraz\u00f3n y en sus m\u00fasculos, llegaron a la orilla de un gran lago, donde muchas otras personas esperaban mirando al horizonte, so\u00f1ando con alcanzar la ansiada tierra prometida.<\/p>\n<p>Pero aqu\u00ed, tras quedar en el camino amigos y familiares, hab\u00eda que salvar otro grave problema sin el cual, jam\u00e1s llegar\u00edan a alcanzar su objetivo. Necesitaban una barca para poder llegar al otro lado, un patr\u00f3n que supiera el rumbo y les dejara en la otra orilla, donde no exist\u00eda hambre, donde los ni\u00f1os re\u00edan y jugaban con artilugios maravillosos, donde se juntaban para aprender cosas nuevas y donde sus padres tra\u00edan a casa todo lo necesario para vivir y ser feliz. Atr\u00e1s hab\u00eda quedado la desesperaci\u00f3n, el horror, la muerte, el no ser nada, menos que el polvo del desierto. Ah\u00ed estaba, la esperanza, pero ten\u00edan que buscar una barca que los llevara como fuera. Muchos se agolpaban con la misma ilusi\u00f3n y todos quer\u00edan lo mismo. \u00bfC\u00f3mo conseguirlo?<\/p>\n<p>Su madre no le dejaba ni un momento. Ante la multitud, tem\u00eda una separaci\u00f3n fortuita y hab\u00eda conseguido llegar para salvarle, no para perderle. Pero no sent\u00eda nada. Su paladar estaba seco, su saliva hac\u00eda d\u00edas que hab\u00eda desaparecido y las moscas se pegaban buenos festines en los pellejos de sus labios y p\u00e1rpados. Ya no las sent\u00eda. Eran parte de su ser.<\/p>\n<p>No s\u00e9 c\u00f3mo se consigui\u00f3. Pas\u00f3\u00a0 un tiempo donde perdi\u00f3 todos los sentidos, como si se hubiera dormido. Al despertar sinti\u00f3 una sensaci\u00f3n casi olvidada. Su piel acartonada se humedec\u00eda a cada movimiento brusco. Era una sensaci\u00f3n agradable, refrescante. El sabor del agua era diferente, amargo, tirando a salado. Ya no estaba en brazos de nadie.<\/p>\n<p>Estaba echado sobre ropas tambi\u00e9n h\u00famedas, fr\u00edas. Nadie le miraba, solo unas pocas personas parec\u00edan luchar con las aguas para evitar volcar. Mir\u00f3 a un lado y conmovido, vio el rostro de su madre con los ojos abiertos, quieta, fr\u00eda, r\u00edgida. Casi el agua le cubr\u00eda entera. \u00bfEra esa la muerte? Su cuerpo tembl\u00f3 de miedo, de oscuridad, lamentos y dolor. No pudo m\u00e1s. Cerr\u00f3 de nuevo los ojos y de ellos brot\u00f3 una \u00fanica l\u00e1grima que pudo destilar en su extrema amargura.<\/p>\n<p>De pronto los abri\u00f3. Su cuerpo parec\u00eda elevarse. Una sensaci\u00f3n \u00fanica le hizo mirar hacia abajo y all\u00ed estaba la barca, con personas remando y numerosos cuerpos arrinconados en lo hondo y entre ellos\u2026\u2026.s\u00ed, entre ellos hab\u00eda ni\u00f1os, uno era \u00e9l \u00bfPor qu\u00e9 se reconoc\u00eda as\u00ed mismo?\u2026 \u00bfpero entonces? No sent\u00eda hambre, ni sed, ten\u00eda fuerzas\u2026era la felicidad\u2026.s\u00ed, esa que su madre y \u00e9l hab\u00edan pasado calamidades para conseguirlo\u2026.era cierto. Exist\u00eda un mundo mejor. Se encontraba feliz. Al mirar de nuevo a lo alto, vio a su madre que le deba la mano, que sonre\u00eda\u2026.y estaba preciosa, muy guapa\u2026con esos ojos que siempre hab\u00eda querido\u2026.y tambi\u00e9n re\u00eda, si, re\u00eda\u2026que sensaci\u00f3n m\u00e1s extra\u00f1a y conmovedora. Que felicidad.<\/p>\n<p>Cogi\u00f3 la mano de su madre y juntos marcharon a ese otro lado del que tanto les hab\u00edan hablado pero que no estaba en nuestro planeta, sino en ese otro universo donde las estrellas albergan la paz buscada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>RELATO &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; En homenaje al dolor y sufrimiento de los que tienen que abandonar su tierra, dej\u00e1ndolo todo, caminando d\u00eda y noche en busca de su sue\u00f1o: la vida &nbsp; No sab\u00eda cu\u00e1nto tiempo llevaba durmiendo,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2023,"featured_media":1382924,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11389,75],"tags":[75295],"class_list":["post-1382922","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-contenido-original","category-cultura-es","tag-cuaderno-de-cultura"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>A trav\u00e9s de sus ojos<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"RELATO &nbsp; 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