{"id":1348419,"date":"2021-04-25T16:27:20","date_gmt":"2021-04-25T15:27:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pressenza.com\/?p=1348419"},"modified":"2021-04-25T16:27:20","modified_gmt":"2021-04-25T15:27:20","slug":"la-propiedad-privada-como-fuente-del-machismo-y-el-feminicidio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2021\/04\/la-propiedad-privada-como-fuente-del-machismo-y-el-feminicidio\/","title":{"rendered":"La propiedad privada como fuente del machismo y el feminicidio"},"content":{"rendered":"<p>La propiedad privada vino a reemplazar a la propiedad colectiva, aquella que disfrutaban nuestros ancestros en los remotos pero gloriosos tiempos de su vida de cazadores-recolectores, aquella sociedad comunista en donde no exist\u00eda la noci\u00f3n de propiedad, pues incluso los hijos eran de la comunidad, es decir propiedad de nadie.<\/p>\n<p>En los albores de la humanidad se viv\u00eda el d\u00eda a d\u00eda, no hab\u00eda posibilidad de conservar alimentos, y la caza era furtiva, por lo que hab\u00eda que seguir a los animales hacia donde ellos migraran. La recolecci\u00f3n de frutos tambi\u00e9n era variable porque depend\u00eda de la estacionalidad. Los cursos de agua, m\u00e1s estables, tend\u00edan a atraer a estas comunidades por el evidente recurso h\u00eddrico para su sustento.<\/p>\n<p>La vida por tanto era n\u00f3made, estableci\u00e9ndose en ciertos lugares por tiempos limitados, migrando muchas veces por razones clim\u00e1ticas hacia donde hubiera mayor abundancia de alimentos c\u00e1rneos y arb\u00f3reos.<\/p>\n<p>Indudablemente en esas condiciones era muy dif\u00edcil que alguien fuera due\u00f1o de algo, y el fruto de la caza y la recolecci\u00f3n era repartido entre todos para su sustento. Era una vida comunitaria en donde el concepto de familia no exist\u00eda porque hab\u00eda que vivir en comunidades extendidas para sobrevivir. Como dec\u00eda, los hijos eran criados como parte de la comunidad, ya que la paternidad no se pod\u00eda establecer con claridad ni certeza, pues las mujeres se apareaban con varios miembros de la comunidad y por lo tanto no exist\u00eda el concepto de pareja que tenemos hoy en d\u00eda. Es decir, en t\u00e9rminos simples en dichas comunidades todo se compart\u00eda y nadie era due\u00f1o de nada. Eran sociedades m\u00e1s bien matriarcales, y por cierto no hab\u00eda ni machismo ni feminicidios.<\/p>\n<p>Por razones que no est\u00e1n claramente establecidas, estas comunidades se hicieron sedentarias. Tal vez se dieron cuenta que era dif\u00edcil seguir el ritmo de vida n\u00f3made huyendo de las bestias salvajes con ni\u00f1os o ancianos a cuestas, y tal vez porque comprendieron que era mejor domesticar y reproducir los animales en vez de andar a la caza de ellos en condiciones tan azarosas, y que de la misma manera era bueno cultivar especies de hortalizas y frutales y cosechar una gran cantidad en la siguiente temporada. Sin duda hab\u00eda mayor conocimiento tambi\u00e9n de las estaciones, y con ello de las lluvias y las estaciones secas. Sea cuales fueran las razones que sirvieron de base para este cambio cultural de n\u00f3made a sedentario, algunos autores sostienen que fue un error hist\u00f3rico de proporciones porque se pas\u00f3 de una vida de bastante libertad, con muy pocotrabajo, a una vida de subyugaci\u00f3n que lo hizo mucho m\u00e1s dependiente de un regimen laboral sacrificado. Y con ello las modificaciones en la estructura social que veremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El modo de vida sedentario abri\u00f3 la posibilidad de cultivar la tierra, la cual obviamente ten\u00eda que hacerse en un predio, en un terreno con tierra relativamente f\u00e9rtil para lograr una cosecha apropiada. Ahora bien, el terreno puede ser comunitario, pero era relativamente dif\u00edcil repartir las funciones y decidir el tipo de cultivos, adem\u00e1s de que los terrenos eran m\u00e1s bien limitados en t\u00e9rminos de extensi\u00f3n y obviamente no pod\u00edan trabajar todos en el mismo, por tanto, se fueron parcelando las tierras, las cuales empezaron a tener nombre, es decir propietario (s). La comunidad humana hubo de fragmentarse tambi\u00e9n por razones operativas, por lo que se conformaron clanes familiares de un tama\u00f1o m\u00e1s reducido, los cuales eran propietarios de las tierras. Aqu\u00ed naci\u00f3 el sentido de propiedad que conformaba l\u00edmites infranqueables frente a otros clanes y que establec\u00eda dominio sobre los terrenos. El producto de su cosecha no era ya tan compartible como los bienes de la caza y la recolecci\u00f3n, sino que m\u00e1s bien intercambiable en una suerte de trueque. As\u00ed comenzaron las disputas por el mejor terreno. El trabajo era agotador, por lo que prontamente comenzaron a ver alternativas para hacer el trabajo m\u00e1s liviano y la producci\u00f3n mayor. Como hab\u00eda guerras con otras comunidades extranjeras en donde hubo posibilidades de rehenes, se puso a trabajar a \u00e9stos en una suerte de esclavitud en sus terrenos. Naci\u00f3 as\u00ed la esclavitud humana, esclavos que posteriormente hubieron de conseguir en otras tierras lejanas en donde hab\u00eda otros habitantes dignos de esclavizar. As\u00ed se trabajaba menos y se produc\u00eda m\u00e1s. El hombre de entonces no tuvo cabal conciencia de que esto dar\u00eda lugar a milenios de luchas intestinas entre trabajadores y propietarios, con intereses contrapuestos por el valor del trabajo. Esto fue as\u00ed porque posteriormente no fueron solamente esclavos los trabajadores de la tierra, sino personas de otros clanes que no ten\u00edan la misma capacidad empresarial y solamente pod\u00edan trabajar la tierra. As\u00ed comenz\u00f3 luego partiendo de aqu\u00ed mismo la estratificaci\u00f3n social en donde hab\u00eda propietarios, empleados y esclavos. Los primeros a su vez generaron la casta militar y sacerdotal futura. La suerte de la humanidad estaba echada. Nunca m\u00e1s hubo la igualdad que exist\u00eda en las comunidades primitivas.<\/p>\n<p>Posteriormente, con el sentido de propiedad en la cabeza, con recursos materiales producto de la propiedad agr\u00edcola, el propietario se sinti\u00f3 grande y poderoso, sentimientos que traslad\u00f3 al interior de su clan familiar. Si se hizo propietario de sus animales, tambi\u00e9n pod\u00eda hacerse propietario de su mujer y de los hijos que ella pariera. Ya la mujer no era comunitaria como en las sociedades primitivas, y a instancias de la misma mujer estos clanes familiares se fueron hicieron cada vez m\u00e1s peque\u00f1os y circunscritos a relaciones sangu\u00edneas. Pero esta estructura favoreci\u00f3 el sentido de dominio del macho sobre la hembra y \u00e9sta qued\u00f3 confinada a segundo plano destinada a la reproducci\u00f3n y la crianza de los ni\u00f1os perdiendo incluso los derechos de herencia que dejaron como beneficiario al primog\u00e9nito var\u00f3n. Se instal\u00f3 as\u00ed el patriarcado machista que subsiste hasta nuestros d\u00edas. El sentido de propiedad comenz\u00f3 as\u00ed a ejercer su influencia nefasta sobre las mujeres y sobre otros hombres.<\/p>\n<p>Mientras m\u00e1s degradaba a la mujer, m\u00e1s el hombre la comenz\u00f3 a sentirse su due\u00f1o y a conculcarle todos los derechos que ella leg\u00edtimamente pose\u00eda, domin\u00e1ndola, subyug\u00e1ndola y en caso de infidelidad o de traici\u00f3n, sencillamente mat\u00e1ndola. Comenz\u00f3 as\u00ed la larga y triste historia del feminicidio.<\/p>\n<p>Producto de lo mismo, a medida que el hombre se enriqueci\u00f3 producto de sus propiedades y sus negocios, comenz\u00f3 a endiosarse, a creerse due\u00f1o de la Naturaleza y del Universo, lo que fue respaldado por la m\u00edtica creencia de que el destino de las personas era otorgado por Dios, y que algunos hab\u00edan nacido para reyes, para militares, para sacerdotes y tambi\u00e9n para campesinos y esclavos. Y como un pr\u00edncipe era de un linaje otorgado por Dios, entonces era merecedor de grandes palacios. Lo mismo los grandes sacerdotes y jefes militares. En agradecimiento, y para rendir un tributo a Dios, le erigieron suntuosas catedrales. Todo para su gloria seg\u00fan ellos, y no para satisfacer el ego vanidoso de los hombres que los habitaban y oficiaban culto en ellos. Aqu\u00ed fue que la humanidad equivoc\u00f3 para siempre su camino, y para conservar su estatus se embarc\u00f3 en conquistas de nuevas tierras a sangre y fuego, combatiendo en todas las guerras que han sido la verg\u00fcenza de la historia.<\/p>\n<p>La ambici\u00f3n humana no hac\u00eda m\u00e1s que crecer de la mano con las creencias religiosas de que el hombre hab\u00eda sido creado a imagen y semejanza de Dios, y que por tanto era el rey de la creaci\u00f3n y el amo de la Naturaleza. Y mientras m\u00e1s crec\u00eda la creencia en el mito de la designaci\u00f3n divina como l\u00edderes de una naci\u00f3n, m\u00e1s crec\u00eda su desprecio por la gente del pueblo.<\/p>\n<p>Obnubilados por sus mitos y falsas creencias los l\u00edderes mundiales se consideraron merecedores de ser due\u00f1os del mundo, y como amos de la Naturaleza se dedicaron a expoliarla en forma inclemente, a sacrificar a todos sus animales en forma masiva, a sojuzgar a todos los pueblos originarios con una codicia voraz hasta llegar a la preocupante situaci\u00f3n que enfrentamos hoy como especie, al borde de una guerra nuclear, con la extinci\u00f3n de la mayor\u00eda de las especies animales, con un nivel de contaminaci\u00f3n galopante y con crisis sociales y pol\u00edticas por doquier.<\/p>\n<p>El camino que eligi\u00f3 el hombre fue ligarse a sus bienes y propiedades y no al cultivo del esp\u00edritu y las virtudes. Y as\u00ed la humanidad entera hubo de pagar el precio de su ambici\u00f3n materialista. Al creerse due\u00f1o de las cosas el ser humano se esclaviz\u00f3 a la materia y nunca m\u00e1s pudo hacerse due\u00f1o de s\u00ed mismo y de su esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Si esta especie humana hubiera elegido compartir con sus pares todos sus bienes materiales en base al amor entre pares, se habr\u00eda escrito otra historia para la humanidad, una historia basada en la fraternidad y la tolerancia y el desarrollo integral de todas las personas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La propiedad privada vino a reemplazar a la propiedad colectiva, aquella que disfrutaban nuestros ancestros en los remotos pero gloriosos tiempos de su vida de cazadores-recolectores, aquella sociedad comunista en donde no exist\u00eda la noci\u00f3n de propiedad, pues incluso 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