{"id":120176,"date":"2014-07-18T22:42:51","date_gmt":"2014-07-18T21:42:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pressenza.com\/?p=120176"},"modified":"2014-07-19T00:58:59","modified_gmt":"2014-07-18T23:58:59","slug":"el-ultimo-grito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pressenza.com\/es\/2014\/07\/el-ultimo-grito\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo grito"},"content":{"rendered":"<p><b>Muri\u00f3 la moda, naci\u00f3 la autogesti\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><em>La soci\u00f3loga Susana Saulquin analiza en su \u00faltimo libro \u00abPol\u00edtica de las apariencias\u00bblos efectos sociales, productivos y pol\u00edticos del fin de la moda. Una verdadera revoluci\u00f3n que cambi\u00f3 todos los paradigmas. C\u00f3mo afect\u00f3 a las marcas la condena social a los talleres clandestinos. Qu\u00e9 rol juegan las redes sociales en la construcci\u00f3n de la propia imagen. Cu\u00e1les son los nuevos valores que marcan la tendencia. Y qu\u00e9 muestra la \u00e9tica a la hora de vestirse. La batalla que viene: lo org\u00e1nico vs. lo transg\u00e9nico. \u00bfQui\u00e9n gana?<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La francesa Gabrielle Bonheur alguna vez dijo: \u201cLa moda est\u00e1 en el cielo, en la calle, en las ideas, en la forma en que vivimos, en lo que est\u00e1 sucediendo\u201d. Lo dijo para explicar c\u00f3mo hab\u00eda comprendido lo que significaba la Segunda Guerra Mundial a nivel ropero. De esa lectura cre\u00f3 un imperio al que bautiz\u00f3 con su apodo, Coco, y el apellido del padre que nunca la reconoci\u00f3, Chanel. Hoy, su l\u00e1pida es un logo dorado y la empresa, uno de los cad\u00e1veres exquisitos de la crisis europea: durante el a\u00f1o 2013 su tasa de crecimiento fue, literalmente, cero.<\/p>\n<p>Repito: cero.<\/p>\n<p>En medio de esta par\u00e1lisis, recibi\u00f3 la noticia m\u00e1s reveladora sobre lo que hoy representa su negocio: hace apenas un mes el Comit\u00e9 Cient\u00edfico asesor de la Uni\u00f3n Europea consider\u00f3 que la legendaria fragancia Chanel N\u00b0 5 contiene elementos alerg\u00e9nicos y recomend\u00f3 la prohibici\u00f3n absoluta de 12 de sus 20 componentes.<\/p>\n<p>As\u00ed y sin met\u00e1foras, Chanel hace agua.<\/p>\n<p>La agon\u00eda de Chanel representa una buena noticia: el esp\u00edritu de su creadora est\u00e1 vivito y coleando. El cielo, la calle, las ideas, la \u00e9poca siguen pariendo formas de ser en este mundo que escapan a las prisiones de la moda.<\/p>\n<p>Para comprenderlo, tenemos que abandonar Par\u00eds \u2013no es tampoco una met\u00e1fora- y llegar hasta Olivos. All\u00ed, en un chalet vecino a la quinta presidencial, la soci\u00f3loga Susana Saulquin desaf\u00eda todas las etiquetas. No parece tener 71 a\u00f1os, no tiene el look de una militante de izquierda, no alardea de sus logros acad\u00e9micos ni se muestra interesada en la fama medi\u00e1tica.<\/p>\n<p>Saulquin es algo m\u00e1s importante: una mujer pr\u00e1ctica. Los paradigmas tilingos han asimilado esta virtud a un calificativo para expertas en bricolaje, pero Saulquin recupera su verdadero valor: la pr\u00e1ctica hace a la teor\u00eda. La suya, en esta oportunidad, la sintetiz\u00f3 en su \u00faltimo libro, \u00abPol\u00edtica de las apariencias\u00bb, pero desde hace d\u00e9cadas viene batallando desde su trinchera de la universidad p\u00fablica para analizar la moda en clave pol\u00edtica y social. Desde ese observatorio de tendencias, procesos, protagonistas y movimientos, Saulquin nos comunica una buena noticia: la moda muri\u00f3.<\/p>\n<p>No estamos hablando de pantalones Oxford, cuello Mao o animal print. Estamos hablando del sistema emblem\u00e1tico de producci\u00f3n de bienes y subjetividades.<\/p>\n<p>La noticia que nos da Saulquin es muy seria y muy festiva. La moda no muri\u00f3 de muerte natural. La matamos nosotros. \u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p>Hubo una revoluci\u00f3n. Y la hicimos nosotros.<\/p>\n<p><strong>Apariencias y modelos<\/strong><\/p>\n<p>La autopsia de ese cad\u00e1ver exquisito que hace Saulquin revela lo siguiente:<\/p>\n<p>1. El sistema de la moda, vigente durante m\u00e1s de 150 a\u00f1os, muere por ser ya innecesarias las bases que lo sustentaban.<\/p>\n<p>2. Este fen\u00f3meno forma parte de cambios m\u00e1s complejos que pusieron patas para arriba todos los paradigmas sociales.<\/p>\n<p>3. En medio de este proceso de agitaci\u00f3n general, nace un nuevo orden de poder en el mundo de las apariencias.<\/p>\n<p>4. Hasta hace poco y durante un siglo y medio, la moda era un necesario artificio de integraci\u00f3n y cohesi\u00f3n social. A partir de los profundos cambios que se est\u00e1n produciendo hoy, la moda -en tanto conciencia colectiva grupal- pierde su sitial de privilegio y sus pr\u00e1cticas van a ser impulsadas por individualidades que no est\u00e1n solas, sino que contienen en su interioridad multitudes conectadas globalmente.<\/p>\n<p>5. Durante todo el siglo 20 la moda fue funcional a una ideolog\u00eda que enfatizaba la obsesi\u00f3n de la producci\u00f3n, promov\u00eda y exaltaba la importancia de impulsar el consumo m\u00e1ximo, descre\u00eda de las identidades culturales y homogeneizaba objetos, cuerpos e im\u00e1genes. Para poder producir este sistema, acataba puntualmente los mandatos de las tendencias que fijaban los especialistas desde los centros productores de significados,<\/p>\n<p>uniformando para cada temporada formas, colores y texturas.<\/p>\n<p>6. Esos c\u00f3digos del vestir se est\u00e1n resignificando. Entre las causas m\u00e1s visibles, se\u00f1ala a las nuevas tecnolog\u00edas, que impulsan grandes transformaciones en las relaciones entre las personas. Hay un reencantamiento de los lazos sociales, que Saulquin sintetiza con una frase del poeta franc\u00e9s Arthur Rimbaud: \u201cYo es otro\u201d.<\/p>\n<p>7. La matriz del desarrollo de la moda respond\u00eda a las l\u00f3gicas funcionales de valores econ\u00f3micos: todo lo que us\u00e1s hoy dejar\u00e1 de estar de moda ma\u00f1ana. Y a comprar de nuevo. Los paradigmas actuales, en cambio, se basan en dos principios: la simplificaci\u00f3n y la sustentabilidad. Este es el alma de esta revoluci\u00f3n a nivel social: el cambio de valores est\u00e9ticos por \u00e9ticos.<\/p>\n<p>8. Para reafirmar el poder de las personas y sus lazos sociales se necesita apartarse de la producci\u00f3n acelerada y el consumo voraz. Este cambio modifica tambi\u00e9n el sistema de producci\u00f3n, porque se prioriza otra forma de hacer las cosas, que debe ser eficaz, estable y sostenible, proyectada con responsabilidad y conciencia social.<\/p>\n<p>9. Por estas razones, los c\u00f3digos de consumo masivo, que hac\u00edan del exceso y del despilfarro una constante, basados en la premisa fundamental de la moda \u2013que es producir y consumir prendas nuevas en cada temporada- se est\u00e1 redefiniendo.<\/p>\n<p>10. Lo que muri\u00f3 de la moda, en s\u00edntesis, es su parte autoritaria y disciplinadora. Y lo que se est\u00e1 redefiniendo es su sistema de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>11. Recuperamos as\u00ed la ceremonia \u00edntima, original y primaria de la creaci\u00f3n de nuestra propia imagen. (En nuestros t\u00e9rminos: se autogestiona). Se produce as\u00ed una tendencia m\u00e1s libre, tolerante y democratizadora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo y c\u00f3mo sucedi\u00f3 todo esto?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al mismo tiempo y en el mismo lugar en el que todo cambi\u00f3. Setiembre de 2001, en Nueva York y con el atentado a las Torres Gemelas.<\/p>\n<p>Diciembre de 2001, en Argentina y con el grito Que se vayan todos. Septiembre de 2008, en Europa y al ritmo de los indignados.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en esos momentos y lugares? Quedamos desnudos. Y as\u00ed, en cueros y a los gritos, descubrimos solos y juntos, otros futuros posibles.<\/p>\n<p>\u201cUna posible explicaci\u00f3n \u2013nos dice Saulquin- es que, a partir del poder de la comunicaci\u00f3n de las personas a trav\u00e9s de las redes sociales, se ha percibido una nueva manera de estar y percibir el mundo, que tuvo su inmediata respuesta en el universo de las apariencias, que comienza a mostrar desde entonces grandes transformaciones\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ni v\u00edctimas ni fashion<\/strong><\/p>\n<p>Saulquin tiene su propia regla para detectar lo nuevo:<\/p>\n<p>\u2022 Uno, es una curiosidad.<\/p>\n<p>\u2022 Dos, una casualidad.<\/p>\n<p>\u2022 Tres, una tendencia.<\/p>\n<p>La aplica en todo lo que observa: desde el programa de Tinelli hasta los mercados callejeros de Lima o Medell\u00edn, pasando por conversaciones de sobremesa, congresos acad\u00e9micos y tecnolog\u00edas digitales.<\/p>\n<p>\u201cTengo m\u00e1s revistas de nuevas tecnolog\u00edas que de moda\u201d, advierte para demostrar por d\u00f3nde anda escudri\u00f1ando ahora el horizonte social.<\/p>\n<p><em>\u00bfDecret\u00e1s la muerte de la moda?<\/em><\/p>\n<p>La parte autoritaria de la moda. Esa dependencia de tendencias que salen de los centros productores de significados como Par\u00eds, Londres, Nueva York o Tokio, desde donde te imponen las formas del vestir de una manera disciplinaria: \u201cse usa tal cosa\u201d. Eso est\u00e1 desapareciendo. Y desaparece porque ya no tiene sentido, porque ya la moda no tiene ese lugar social de generaci\u00f3n de apariencias. En este momento hay una forma mucho m\u00e1s tolerante, que expresa a una sociedad m\u00e1s individualista.<\/p>\n<p><em>\u00bfEgoc\u00e9ntrica?<\/em><\/p>\n<p>No, no uso el t\u00e9rmino individualista en el sentido narcisista, porque este individualismo contiene en su interior millones de personas. Eso expresan la sociedad digital o las redes sociales, por ejemplo. A d\u00f3nde nos conduce, es todav\u00eda una tensi\u00f3n, pero lo que es seguro es que lo que est\u00e1 desapareciendo es el lugar de privilegio que ten\u00eda la moda como ordenadora de las apariencias.<\/p>\n<p><em>\u00bfEl fin de una dictadura?<\/em><\/p>\n<p>En el sentido de esa disciplina tan fuerte, s\u00ed, como imaginario del autoritarismo y de las pr\u00e1cticas que te ordenaban c\u00f3mo te ten\u00edas que vestir y ser. Est\u00e1 claro que ahora hay una tolerancia m\u00e1s grande, que se expresa hasta en lo sexual. En este contexto, se nota claramente c\u00f3mo al principio del siglo 21 hay un cambio de ideolog\u00eda. La del siglo 20 estaba asentada sobre la est\u00e9tica, en la importancia de la producci\u00f3n acelerada, que derivaba en el industrialismo y en el consumismo. Con el comienzo del siglo 21 hay un cambio que mete como cu\u00f1a la \u00e9tica.<\/p>\n<p><em>\u00bfEn qu\u00e9 sentido?<\/em><\/p>\n<p>La \u00e9tica de los comportamientos individuales. La ideolog\u00eda que sustenta este siglo se expresa en un consumo mucho m\u00e1s consciente, que se basa en el cuidado de los recursos humanos y planetarios. La sociedad hace siempre los cambios necesarios para garantizar su supervivencia. Y la supervivencia, en el momento actual, pasa por el cuidado de la naturaleza. Y dentro de ese contexto, el cuidado de los recursos humanos. Y en la industria textil hoy sabemos lo terribles que son, muchas veces, las condiciones de producci\u00f3n: los talleres clandestinos son una expresi\u00f3n de esto. Ahora tenemos una lupa apuntando hacia all\u00ed, hacia c\u00f3mo producen las marcas. Y esa lupa la colocaron las personas que deber\u00edan consumir esos productos. Entonces, las marcas van a tener que comenzar a atender esos aspectos porque el desprestigio es muy grande, no lo pueden minimizar ni ocultar m\u00e1s. Es una realidad que no s\u00e9 si las marcas est\u00e1n dispuestas a afrontar, porque siguen teniendo como meta organizar su producci\u00f3n para obtener un alto rendimiento econ\u00f3mico, objetivo que est\u00e1 descolocado de todo otro contexto.<\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 responsabilidad tuvieron las marcas en esta muerte?<\/em><\/p>\n<p>Enorme. Las marcas aparecieron, como tal, entre los a\u00f1os 58 y 60 y desde entonces expandieron su significado social hasta l\u00edmites inimaginables. Se suele decir que las marcas crearon la aristocracia moderna.<\/p>\n<p>Tener, por ejemplo, una cartera Louis Vuitton te otorgaba un sello de nobleza.<\/p>\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo perdieron esa coronita?<\/em><\/p>\n<p>Las propias marcas fueron matando la gallina de los huevos de oro. Con la aparici\u00f3n del marketing, fundamentalmente, que tanto segment\u00f3 la tendencia de la moda. En su af\u00e1n de controlar todo, termin\u00f3 segmentando todo. Y si hay tantas modas, no hay moda. El marketing mat\u00f3 esa especie de uni\u00f3n que representaba La Moda: todos nos sent\u00edamos integrando parte de algo, a trav\u00e9s de un paradigma est\u00e9tico determinado, que era muy fuerte. El primer s\u00edntoma de ese fin fueron las tribus urbanas, pero ya pas\u00f3: ya somos todos tribus. Ahora hay una independencia muy fuerte.<\/p>\n<p><em>\u00bfAutogestionada?<\/em><\/p>\n<p>S\u00ed, con fuerte intervenci\u00f3n de la red social. La identidad siempre es una construcci\u00f3n que busca saber qui\u00e9n sos, qu\u00e9 esperan los dem\u00e1s de vos y qu\u00e9 aspir\u00e1s vos a ser. En ese tri\u00e1ngulo se construye la propia identidad. Es un juego que se juega creando una imagen, una apariencia. El cambio actual est\u00e1 representado porque en ese juego ya no intervienen las marcas, sino el otro, los otros, al que se les pregunta permanentemente: \u00bfte gusta?, \u00bfte gusto? Eso expresan Facebook y Twitter.<\/p>\n<p><em>\u00bfD\u00f3nde ves im\u00e1genes de este nuevo paradigma?<\/em><\/p>\n<p>En todos lados. Y en cada persona que se viste absolutamente como quiere. En la apertura que caracteriza ese nuevo estilo, que est\u00e1 en plena construcci\u00f3n. Todav\u00eda no se dise\u00f1\u00f3 la est\u00e9tica del siglo 21. Porque es muy reciente este siglo, pero tambi\u00e9n porque en este proceso hay mucha participaci\u00f3n. Es una condici\u00f3n de este nuevo paradigma. Y se expresa no s\u00f3lo en c\u00f3mo se visten las personas, sino en c\u00f3mo se produce aquello que visten. Un ejemplo: las estrategias de crowfounding, esas colectas que se organizan para financiar productos. Otro: hay nuevos grupos de dise\u00f1adores que usan las redes sociales ya sea para que opinen sobre los dise\u00f1os en proceso, o para hacer venta anticipada. Y luego producen s\u00f3lo que vendieron, lo cual por un lado les permite ahorrar o concentrar recursos, pero por otro lado les permite a las personas incidir sobre lo que tiene y lo que no tiene que producir ese dise\u00f1ador.<\/p>\n<p><em>\u00bfCu\u00e1les otras caracter\u00edsticas de este nuevo paradigma ya est\u00e1n definidas?<\/em><\/p>\n<p>Va a ser muy fuerte la sustentabilidad, sin duda. Otra: la simplificaci\u00f3n de la imagen. Un paradigma muy importante es la confortabilidad. Vamos simplific\u00e1ndonos. Si vos observ\u00e1s a las culturales basadas en una fuerte espiritualidad, la prenda emblem\u00e1tica es la t\u00fanica, que expresa ese despojamiento de lo terrenal. No digo que vayamos a terminar todos con t\u00fanica, sino que ese es el \u00edcono de la simplicidad y hoy ese \u00edcono es un valor en alza: lo holgado, c\u00f3modo, noble. Por lo pronto, nos obliga a poner en contexto cosas que antes no nos cuestion\u00e1bamos. Un ejemplo: el hombre ha usado traje s\u00f3lo 160 a\u00f1os de su historia. Y lo incorpor\u00f3 como una prenda de trabajo. Hoy vemos c\u00f3mo el trabajo se est\u00e1 corriendo del centro de la organizaci\u00f3n de la vida y ese eje est\u00e1 ocupado por valores como la creatividad, la imaginaci\u00f3n, las posibilidades de construir cambios. Es l\u00f3gico, entonces, que el traje \u2013tan relacionado con el trabajo durante la era industrial-, est\u00e9 totalmente fuera de lugar en esta nueva realidad social.<\/p>\n<p><em>Estamos hablando, entonces, de un cambio de paradigma importante, que afecta a todo el sistema de producci\u00f3n capitalista.<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed es. No soy marxista pero estoy convencida de que hay que cambiar el sistema productivo. Con este sistema de producci\u00f3n, que ha hiperrealizado la moda y el consumo, el nuevo siglo no va a poder ser. No puede ser. Es una matriz econ\u00f3mica inviable, que produce pobreza, desigualdad, no futuro. Y estamos en una instancia de superaci\u00f3n. Esa nueva instancia pod\u00e9s llamarla socialismo, cooperativismo, reciprocidad o como quieras, pero lo que es seguro es que vamos hacia un cambio de matriz de producci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Tu libro da cuenta de uno de los s\u00edntomas de ese cambio y se\u00f1ala que naci\u00f3 en Argentina: las f\u00e1bricas recuperadas por sus trabajadores.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfTe das cuenta lo que eso significa? Algo maravilloso. Siento que eso es lo nuevo: las cooperativas, trabajar juntos, pensar as\u00ed, cambios profundos. Porque si pudiste cambiar las formas de organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n para hacerlas m\u00e1s humanas, \u00bfc\u00f3mo no vas a poder imaginar formas de recursos m\u00e1s \u00e9ticas? \u00bfC\u00f3mo no vas a poder preguntarte si la \u00fanica manera de producir jeans es a partir del algod\u00f3n, cuya producci\u00f3n es tan nociva para el planeta? \u00bfPor qu\u00e9 no hacerlos a partir de un material m\u00e1s noble, como el formio? Estos cambios se hacen de a poco, pero muy profunda y cotidianamente. Y a eso apuesto todo. A eso y al desprestigio que representa producir de otra forma. As\u00ed se hace patente esta nueva realidad: no va m\u00e1s.<\/p>\n<p><em>\u00bfNo va m\u00e1s un taller clandestino?<\/em><\/p>\n<p>No va m\u00e1s. Lo tienen que entender Zara y todas esas marcas acostumbradas a tener grandes m\u00e1rgenes de ganancias a partir de modelos productivos esclavizantes. Tienen que entender que, a partir de 2006, esas pr\u00e1cticas quedaron desnudas, ante todos, con el incendio de un taller clandestino en el barrio de Flores, que le cost\u00f3 la vida a 6 personas. Desde entonces se comenz\u00f3 a construir una forma de criminalizaci\u00f3n social de esas pr\u00e1cticas y eso es algo que nadie puede pasar por alto. Pas\u00f3 con las pieles y pasa ahora con los talleres clandestinos. La condena social es una herramienta muy eficaz, muy fuerte, marca un l\u00edmite claro.<\/p>\n<p><em>Son cambios que arrastran a todo el sistema de producci\u00f3n hacia modos m\u00e1s \u00e9ticos&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Pero las marcas son de terror: no quieren verlo, y siguen ellas mismas montando sus talleres clandestinos, para garantizar as\u00ed condiciones de explotaci\u00f3n de ganancias y personas. Lo hacen hoy ac\u00e1, en Bangladesh y en todos lados.<\/p>\n<p><strong>El nuevo arco iris<\/strong><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n habl\u00e1s de un cambio notable en la paleta de colores, \u00bfse latinoamericaniz\u00f3?<\/em><\/p>\n<p>Sin duda. Es cierto que la paleta de colores siempre est\u00e1 ligada a la naturaleza de cada lugar. Y eso, en Argentina se expresa en el celestito, los marrones, el gris. No somos Brasil. Pero ahora estamos aceptando que formamos parte de un territorio mayor: lo latinoamericano. En parte, esto emerge por la crisis que vive lo europeo, lo occidental, que est\u00e1 de capa ca\u00edda, y en parte porque en Latinoam\u00e9rica est\u00e1 el fermento de la renovaci\u00f3n. Lo que venga, muy posiblemente est\u00e9 naciendo ahora mismo ac\u00e1, en Am\u00e9rica Latina. Y eso es algo de lo cual la moda ya da cuenta.<\/p>\n<p><em>\u00bfD\u00f3nde ves lo nuevo en el dise\u00f1o?<\/em><\/p>\n<p>En lo tecnol\u00f3gico. Hay un cambio fundamental, que est\u00e1 dado por lo que representan las impresoras en 3D: tres dimensiones.<\/p>\n<p>Por sus costos, adem\u00e1s, permiten una escala de producci\u00f3n diferente. No digo que a nivel de casa en casa, pero s\u00ed de a grupitos productivos. Eso cambia totalmente el paradigma del estilo de producci\u00f3n fordista porque permite un sistema de producci\u00f3n de escala artesanal. Y si cambia la escala, cambia la significaci\u00f3n. Ya no necesit\u00e1s la escala industrial para producir, por lo tanto la producci\u00f3n en serie pierde su significaci\u00f3n social. Ya no es necesaria socialmente, ya no organiza la producci\u00f3n social. Lo que pasa a organizarla ahora es la producci\u00f3n semi artesanal. Y eso cambia todo. Todo. Un s\u00edntoma: en tiempos de auge de la producci\u00f3n industrial, el valor social de la producci\u00f3n artesanal era baj\u00edsimo. Ahora lo artesanal tiene un valor social alt\u00edsimo. Hasta es un nuevo s\u00edmbolo de lujo.<\/p>\n<p><em>No hay nada m\u00e1s viejo, entonces, que la alfombra roja&#8230;<\/em><\/p>\n<p>No va m\u00e1s. La alfombra roja es rid\u00edcula. Es el lugar donde mostrar, mostrar y mostrar, y que te obliga a mirar, mirar y mirar. Qued\u00f3 tan alejado de la realidad porque el valor actual es la b\u00fasqueda de autenticidad, creatividad, imaginaci\u00f3n. Y eso es algo que las personas encuentran en el espacio p\u00fablico, ya sea el real o el virtual.<\/p>\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo evitar que el sistema decadente se alimente de lo nuevo?<\/em><\/p>\n<p>Dif\u00edcil. Es la batalla m\u00e1s dura. El sistema de la moda siempre se aliment\u00f3 de lo nuevo, y lo dio vuelta para convertirlo en producto comercializable. Tenemos que estar muy alertas en esta nueva sociedad que se est\u00e1 gestando, porque lo que expresa la moda es una estrategia com\u00fan a todo el viejo sistema: muta, cambia de traje, se disfraza, hace lo que sea necesario para garantizar su supremac\u00eda. La \u00fanica manera que podemos garantizar de que lo nuevo crezca es que la masa cr\u00edtica de creadores, productores y personas que lo sostienen sea cada vez m\u00e1s grande. Eso y el desprestigio de los explotadores es lo que puede hacer la diferencia. Yo aspiro a que haya un cambio, pero va a costar. Va a costar nuestras cabezas, dicho esto simb\u00f3licamente. Va a ser un proceso muy duro, de ir desmontando todo el circo que se arm\u00f3.<\/p>\n<p><em>Ten\u00e9s una trinchera: la universidad p\u00fablica. \u00bfC\u00f3mo ves esta batalla desde ah\u00ed?<\/em><\/p>\n<p>Muy mal. Est\u00e1 totalmente politizada, pero mal, porque es una pol\u00edtica que solo pelea por espacios de poder y en esa din\u00e1mica, le hizo perder a la universidad el lugar que ten\u00eda y con \u00e9l, su horizonte. Estudi\u00e9 Sociolog\u00eda en la UBA en la d\u00e9cada del 60, as\u00ed que te pod\u00e9s imaginar que no hablo de la politizaci\u00f3n desde una cr\u00edtica a la politizaci\u00f3n en s\u00ed misma. Pero la universidad no es ajena a lo que sucede fuera de sus cuatro paredes. Y en un espacio como el que tengo, dedicado al an\u00e1lisis de la producci\u00f3n de dise\u00f1o, de lo textil, es claro el impacto que tienen las pol\u00edticas econ\u00f3micas. El neoliberalismo hizo all\u00ed un desastre y lo que vimos desde nuestra trinchera era c\u00f3mo los j\u00f3venes dise\u00f1adores iban cayendo como moscas, y c\u00f3mo las marcas los chuparon&#8230;<\/p>\n<p><em>Una de vampiros&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Exactamente. Pero esa experiencia est\u00e1 y suma en este proceso, que es diferente. El cambio, ahora, est\u00e1 dado desde el otro lado: el de las personas. Son esas personas las que ahora buscan otra cosa.<\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9?<\/em><\/p>\n<p>Experiencias y sensaciones. Ya no te quer\u00e9s vestir para que te vean, sino para sentir una sensaci\u00f3n interesante. Y esa sensaci\u00f3n pod\u00e9s encontrarla en una textura, es cierto, pero la m\u00e1s intensa la encontr\u00e1s cuando te sent\u00eds parte de un cambio \u00e9tico. Esa \u00e9tica que te conecta con todo: la red social, la naturaleza. Eso expresa una pregunta clave: \u00bfpara qu\u00e9 te vest\u00eds? Antes para competir, distinguirte, mostrar, pertenecer. En este momento, para otra cosa. Es algo que avanza de a poquito, pero produciendo cambios cada vez m\u00e1s profundos.<\/p>\n<p><em>\u00bfPodr\u00edamos sintetizar que los futuros posibles se dirimen entre los dos paradigmas que hoy est\u00e1n en pugna: lo org\u00e1nico y lo transg\u00e9nico?<\/em><\/p>\n<p>S\u00ed. Y esos dos paradigmas est\u00e1n hoy 50 y 50. Uno es el que te venden los laboratorios con el cuento de que el ser humano tiene que aspirar a ser una m\u00e1quina perfecta, y eso implica correr la frontera de la muerte. Est\u00e1n hablando ya de que la vida va a durar 13 d\u00e9cadas, es decir, 130 a\u00f1os. Y esa promesa tiene un impacto importante en las posibilidades de futuro. Pero por otro lado, noto que la locura por la juventud eterna es algo que ya fue, porque gener\u00f3 verdaderos monstruos, muy feos. Y no olvidemos que lo natural tambi\u00e9n aspira a una mejor vida, que incluye m\u00e1s a\u00f1os, pero tambi\u00e9n mejores. En ese sentido, la promesa de futuro no es distinta: incluso, es superadora de la transg\u00e9nica. De todas formas, no pienso que la del futuro vaya a ser una sociedad fant\u00e1stica, pero s\u00ed que va a ser diferente.<\/p>\n<p>Que sea mejor depende, fundamentalmente, de nuestro compromiso \u00e9tico. Comprender profundamente que todo lo que hacemos influye en todo. Eso es lo m\u00e1s revolucionario que podemos hacer hoy.<\/p>\n<p><strong><em>Publicado en LaVaca.org<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muri\u00f3 la moda, naci\u00f3 la autogesti\u00f3n La soci\u00f3loga Susana Saulquin analiza en su \u00faltimo libro \u00abPol\u00edtica de las apariencias\u00bblos efectos sociales, productivos y pol\u00edticos del fin de la moda. Una verdadera revoluci\u00f3n que cambi\u00f3 todos los paradigmas. 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