La celebración casi simultánea de la feria ‘WorldFood Moscow’ y del ‘IX Foro Internacional de Pesca y Seafood Expo Russia’ permitió observar la cambiante geografía del comercio ruso de alimentos, pesca y productos agroalimentarios, según un informe de la publicación analítica rusa “Russia’s Pivot To Asia” (‘El viraje de Rusia hacia Asia’).

La ‘WorldFood Moscow’ se celebró del 15 al 18 de septiembre en Crocus Expo, mientras que el foro pesquero tuvo lugar del 16 al 18 de septiembre en San Petersburgo. En conjunto, ambas muestras crearon plataformas comerciales complementaria. El evento en Moscú se centró en importaciones de alimentos, comercio minorista, mayorista, fabricación de alimentos y HoReCa (hoteles, restaurantes y catering); mientras que San Petersburgo se concentró en pesca, acuicultura, procesamiento de productos del mar, logística, construcción naval, tecnología y desarrollo de exportaciones. WorldFood Moscow reunió a 873 fabricantes y proveedores de 30 países, 14 pabellones nacionales y más de 400 nuevos participantes, mientras que el foro pesquero esperaba más de 20.000 especialistas de 81 países, alrededor de 350 empresas, incluidas más de 70 compañías extranjeras, y delegaciones oficiales de 19 Estados.

Por Stephen Rozario

“Russia’s Pivot To Asia” señaló que el tema central emergente de ambos eventos fue la construcción gradual de una red rusa más amplia de comercio alimentario, que conecta a China, India, Vietnam, Asia Central, Irán, el Golfo, África y América Latina. El proceso no se limita a las exportaciones convencionales de materias primas. Cada vez involucra más compras minoristas, procesamiento, acuicultura, tecnología, envasado, certificación, logística de cadena de frío, construcción de buques, inversión y empresas conjuntas. ‘WorldFood Moscow’ funcionó, por tanto, principalmente como una plataforma de acceso a mercados y del aprovisionamiento. Mientras que ‘Seafood Expo Russia’ actuó como plataforma para la infraestructura industrial necesaria para producir, procesar y transportar alimentos y productos del mar hacia mercados exteriores en expansión.

‘WorldFood Moscow’ demostró la amplitud de las nuevas conexiones rusas de suministro de alimentos. Sus 16 secciones de productos abarcaron comestibles, confitería, productos de panadería, alimentación ecológica u orgánica y productos naturales, frutas y verduras, bebidas, ingredientes, alimentos congelados, aceites y salsas, productos halal, lácteos, productos del mar, carne y aves de corral.

Entre los principales compradores rusos figuraron X5 Group, Magnit, Lenta, Auchan, Azbuka Vkusa, Ozon, METRO y Yandex Lavka, mientras que más de 200 compradores por categoría participaron en negociaciones estructuradas de compras. El Centro de Compras de Cadenas Minoristas, las sesiones de Actividad Económica Exterior y Contract Expo fueron diseñados para conectar directamente a proveedores internacionales con los canales rusos de venta minorista y distribución. El mecanismo de compras del año anterior produjo más de 3.500 negociaciones y 2.834 contratos por valor de 91.500 millones de rublos, lo que ilustra la importancia comercial del formato, según analizó “Russia’s Pivot To Asia”.

La participación internacional reflejó un amplio giro ruso hacia proveedores de Asia, Oriente Medio y el Sur Global. India fue el país socio de 2026, mientras que China, Vietnam, Indonesia, Kirguistán, Uzbekistán, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Omán, Egipto, Turquía, Corea del Sur, Tailandia, Brasil y Túnez establecieron pabellones nacionales. Vietnam llevó 30 empresas a un pabellón de 400 metros cuadrados, en el que promovió arroz, café, pimienta, anacardos, confitería y alimentos procesados. El comercio bilateral entre Vietnam y Rusia alcanzó 4.770 millones de dólares en 2025 y 3.240 millones de dólares entre enero y julio de 2026, y ambos gobiernos tienen como objetivo alcanzar 15.000 millones de dólares en comercio bilateral. Brasil también participó con su primer pabellón nacional, apoyado por ApexBrasil (Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones), con 19 empresas, mientras que Kirguistán y Uzbekistán llevaron aproximadamente 14 y ocho empresas, respectivamente.

“Russia’s Pivot To Asia” señaló así mismo, que el foro pesquero de San Petersburgo amplió esta red hacia la esfera de los productos del mar y la industria. Sus aproximadamente 350 empresas, la participación internacional y las delegaciones de África, Asia y Oriente Medio conectaron la producción pesquera con la acuicultura, el procesamiento, la logística y la infraestructura de exportación. El programa oficial puso énfasis en la transformación y cadena de mayor valor añadido, la acuicultura, la logística internacional, el desarrollo de recursos y posiciones exportadoras más sólidas, junto con la cooperación con China, India, Irán, Kirguistán, Tailandia, Turquía y Corea del Sur. Siete países africanos —Sierra Leona, Guinea, Guinea-Bisáu, Marruecos, Mauritania, Mozambique y Costa de Marfil— fueron incluidos entre las delegaciones internacionales oficiales.

La propia capacidad pesquera de Rusia otorga a esta expansión internacional una base productiva sustancial. El país capturó aproximadamente entre 4,64 y 4,7 millones de toneladas de recursos biológicos acuáticos en 2025. Para 2026, se proyecta que la producción ronde los 4,8 millones de toneladas. La acuicultura aportó alrededor de 390.000 a 393.000 toneladas en 2025. Las exportaciones de productos del mar fueron de aproximadamente 2,0 a 2,1 millones de toneladas, por un valor de 6.000 a 6.100 millones de dólares en 2025; mientras que los ingresos por exportaciones aumentaron durante el primer semestre de 2026.

China siguió siendo el destino dominante, al recibir aproximadamente 1,2 millones de toneladas de productos del mar rusos, por valor de 3.400 millones de dólares en 2025. Japón recibió alrededor de 118.000 toneladas por valor de 952 millones de dólares, mientras que Corea del Sur fue otro destino asiático importante.

China es cada vez más importante no solo como comprador, sino también como posible socio tecnológico y de inversión. Las empresas pesqueras rusas cuentan con importantes recursos de pesca extractiva, en particular abadejo, bacalao, salmón y cangrejo. Mientras que las empresas chinas tienen capacidades en el procesamiento, equipos de acuicultura, piensos, logística y distribución en el mercado de consumo. La cooperación puede pasar, por tanto, de los envíos de productos del mar en bruto a filetes, surimi, productos del mar procesados, sistemas de acuicultura, piensos, maquinaria de procesamiento e infraestructura de cadena de frío.

La dimensión más amplia de los BRICS y del Sur Global también está cobrando mayor importancia. Según los informes, las exportaciones rusas de productos del mar a los mercados de los BRICS+ se han triplicado en volumen físico y han aumentado 2,7 veces en valor en cinco años, al superar los 3.000 millones de dólares en 2025. Las exportaciones a Brasil aumentaron aproximadamente seis veces desde 2021, mientras que los envíos a India crecieron alrededor de 1,7 veces. En consecuencia, los EAU, Egipto, India, Brasil y otros mercados se consideran junto con China, Japón y Corea del Sur. Irán ofrece otro corredor potencial: su sector pesquero emplea directamente a aproximadamente 285.000-300.000 personas, las exportaciones superaron los 700 millones de dólares en 2025, la producción de camarón alcanzó alrededor de 50.000 toneladas, y Teherán aspira a elevar las exportaciones pesqueras a 1.000 millones de dólares anuales para 2030.

La misma lógica de diversificación se observa en las exportaciones agrícolas y alimentarias más amplias de Rusia. China sigue siendo el mayor mercado externo, con exportaciones agrícolas y alimentarias rusas que alcanzaron aproximadamente 7.700 millones de dólares en 2025. Las oportunidades se extienden a aves de corral, carne de res, productos lácteos e ingredientes, confitería, alimentos congelados, aceites vegetales, grasas especiales, productos orgánicos, alimentos con certificación halal, comidas preparadas e ingredientes procesados. Los mercados de Oriente Medio son particularmente relevantes debido a sus grandes necesidades de importación de alimentos, mientras que Vietnam, India, Egipto, Brasil y las economías de Asia Central ofrecen salidas adicionales.

La red emergente también depende en gran medida de la logística y la inversión industrial. El sistema ruso de cuotas de inversión pesquera vincula el acceso a los recursos pesqueros con la construcción de buques e instalaciones de procesamiento en tierra. Se han entregado más de 50 buques en el marco de programas acumulativos, y hay más buques y plantas de procesamiento en construcción. La expansión de los puertos del Extremo Oriente, los sistemas de cadena de frío, el transporte multimodal y el corredor Norte-Sur podría facilitar un comercio de mayor alcance con los países del Golfo, India, África y América Latina, según señaló “Russia’s Pivot To Asia”.

En conjunto, los dos eventos celebrados en septiembre demuestran dos caras interconectadas de la evolución de la estrategia rusa de comercio de alimentos. La feria ‘WorldFood Moscow’ conecta a proveedores internacionales con consumidores, minoristas, importadores y distribuidores rusos. Mientras que el foro ‘Seafood Expo Russia’ conecta los recursos pesqueros con el procesamiento, la tecnología, la inversión y la infraestructura de exportación. Su participación internacional combinada muestra que la geografía comercial de Rusia está cada vez más conectada con Asia, Asia Central, Oriente Medio, África y América Latina. Los resultados inmediatos incluyen negociaciones con compradores, acuerdos preliminares, cartas de intención, acuerdos o propuestas de inversión, así como posibles empresas conjuntas. Pero el impacto económico final dependerá de si estos contactos se convierten en contratos a largo plazo, inversiones productivas, nuevas rutas logísticas y exportaciones de mayor valor.

En definitiva, la tendencia apunta a un cambio desde la dependencia de determinados flujos de materias primas hacia una red comercial más integrada, sustentada en la diversificación de mercados, la transformación con mayor valor añadido, la acuicultura, la logística, la tecnología y el establecimiento de relaciones comerciales a largo plazo en el Sur Global.


Stephen Rozario, investigador y columnista.