China, PISA y la educación como infraestructura estratégica del Estado: estudio longitudinal de las reformas educativas de la República Popular entre 2000 y 2026, su articulación con los planes quinquenales y la construcción progresiva de un sistema que vincula universalización, equidad territorial, calidad educativa, ciencia, tecnología y formación de talento.

Por Claudia Aranda y LumusAI

RESUMEN

Los resultados de PISA 2025, publicados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) el 8 de septiembre de 2026, sitúan nuevamente a las jurisdicciones chinas participantes entre los sistemas educativos de mayor rendimiento de la evaluación. Beijing, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang —denominadas B-S-J-Z (China) por PISA— alcanzaron 597 puntos en ciencias y 612 en matemáticas, los mayores puntajes entre los sistemas participantes; 527 en lectura, detrás de los 535 de Singapur; y 560 en la nueva prueba de resolución computacional de problemas, después de Macao (572) y Singapur (563). La propia OCDE identifica a B-S-J-Z y Singapur como los dos sistemas de mayor desempeño conjunto en ciencias, matemáticas y lectura.

La magnitud del resultado requiere, sin embargo, una lectura que vaya más allá del ranking. PISA no realizó una muestra nacional de todas las divisiones provinciales de la República Popular China, de modo que sus puntajes no deben atribuirse estadísticamente al conjunto del país. La propia OCDE especifica qué territorios constituyen B-S-J-Z y documenta que la participación china fue ampliándose: Shanghái desde 2009; Beijing, Jiangsu y Guangdong desde 2015; y Beijing, Jiangsu y Zhejiang junto con Shanghái desde 2018.

Pero tampoco resulta suficiente interpretar B-S-J-Z como cuatro enclaves educativos independientes cuyo desempeño poco dice sobre China. Esas jurisdicciones forman parte de una arquitectura educativa nacional construida durante décadas mediante legislación común, currículo nacional, financiación pública, estándares de aprendizaje, sistemas de supervisión, redistribución territorial de recursos y profesores, evaluación nacional de calidad y sucesivos ciclos de planificación y corrección.

Este estudio reconstruye esa trayectoria desde comienzos del siglo XXI hasta 2026 tomando prioritariamente como fuentes la legislación china, documentos del Consejo de Estado, del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y del Ministerio de Educación. PISA se utiliza fundamentalmente como instrumento externo de medición comparativa.

La finalidad no es demostrar que la planificación estatal sea la causa única de los resultados. La evidencia disponible no permite semejante inferencia. El objetivo es determinar si existe consistencia histórica entre los mecanismos institucionales desarrollados por China y los resultados educativos observables.

La evidencia permite sostener una tesis más acotada pero significativa: los altos resultados de B-S-J-Z son consistentes con un proceso de largo plazo mediante el cual el Estado chino ha intentado elevar simultáneamente el techo y el suelo de su sistema educativo.

El dato quizá más revelador de PISA 2025 no sea, por ello, el 612 en matemáticas. Es que sólo el 1,8% de los estudiantes evaluados en B-S-J-Z presenta bajo desempeño simultáneamente en ciencias, matemáticas y lectura, frente al 19,7% del promedio OCDE; mientras el 55,5% alcanza desempeño superior en al menos una de esas áreas, frente al 11,9% OCDE.

La misma evidencia introduce una advertencia decisiva: B-S-J-Z perdió terreno considerable en lectura entre 2018 y 2025. El sistema de mayor rendimiento conjunto no es inmune a las transformaciones contemporáneas de los hábitos cognitivos. Esta contradicción —excelencia matemática y científica junto con deterioro lector— constituye uno de los principales problemas que deberá enfrentar la política educativa china durante el XV Plan Quinquenal.

  1. MÉTODO: ESTUDIAR CHINA DESDE LAS CATEGORÍAS CON QUE CHINA ORGANIZA SU SISTEMA

El análisis adopta deliberadamente una perspectiva institucional china.

Esto no significa asumir que toda afirmación gubernamental constituye automáticamente una descripción verdadera de la realidad. Significa establecer una distinción epistemológica fundamental: para comprender qué intenta hacer un sistema político deben estudiarse primero sus objetivos, categorías, instrumentos y mecanismos mediante sus propias fuentes; posteriormente corresponde distinguir entre política declarada, política implementada y resultados observados.

Se utiliza por ello una jerarquía documental.

En primer nivel se encuentran leyes, decisiones del Consejo de Estado, documentos del Comité Central del PCCh, planes nacionales y normativa del Ministerio de Educación.

En segundo nivel aparecen estadísticas, sistemas nacionales de monitoreo, certificaciones territoriales e informes oficiales chinos que permiten observar la implementación.

En tercer nivel se utiliza PISA para realizar mediciones internacionales y comparaciones entre sistemas participantes.

La interpretación analítica ocupa un cuarto nivel y se señala como tal.

No se confunden, por ejemplo, las afirmaciones “China establece como objetivo reducir las diferencias territoriales” y “China ha eliminado las diferencias territoriales”. La primera está documentada; la segunda no está demostrada y, de hecho, las propias políticas contemporáneas chinas reconocen la persistencia de esas desigualdades.

Este método permite evitar dos reduccionismos opuestos: interpretar el sistema chino exclusivamente mediante categorías externas o convertir su autodescripción institucional en evidencia suficiente de sus resultados.

  1. QUÉ DICE REALMENTE PISA 2025

La afirmación periodística de que “China lidera PISA” necesita precisión.

B-S-J-Z obtuvo:

Ciencias: 597 puntos.

Matemáticas: 612.

Lectura: 527.

Resolución computacional de problemas: 560.

B-S-J-Z encabeza ciencias y matemáticas. Singapur encabeza lectura. La propia OCDE caracteriza a B-S-J-Z y Singapur como los dos sistemas de mayor rendimiento conjunto en las tres disciplinas tradicionales.

En resolución computacional de problemas, introducida por PISA 2025, los resultados superiores son:

Macao (China): 572.

Singapur: 563.

B-S-J-Z (China): 560.

Japón: 557.

Estos son los valores de la tabla y del resumen ejecutivo de la OCDE.

Existe una inconsistencia textual en otra parte del informe de la OCDE donde los nombres aparecen asociados incorrectamente a esos valores. Para este estudio se utilizan los resultados coincidentes de la tabla oficial y el Executive Summary, y no esa frase inconsistente.

El aspecto analíticamente relevante no se limita a las medias.

La distribución muestra simultáneamente una concentración extraordinariamente elevada de estudiantes en la parte superior y una proporción excepcionalmente pequeña bajo las competencias básicas.

Esto convierte lo que aquí se denominará “piso cognitivo” —una categoría analítica de este estudio, no un concepto de la OCDE— en una variable central para interpretar el caso chino.

  1. CHINA NO ES B-S-J-Z, PERO B-S-J-Z TAMPOCO ES UN SISTEMA AJENO A CHINA

PISA 2025 evaluó Beijing, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang, no una muestra probabilística nacional de China. La OCDE denomina expresamente al universo B-S-J-Z (China).

La consecuencia metodológica correcta es que 612 no constituye “el puntaje nacional chino en matemáticas”.

Pero esa constatación estadística no resuelve la cuestión institucional.

Beijing, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang están sujetas a legislación educativa nacional, estándares curriculares nacionales, políticas nacionales de educación obligatoria y mecanismos centrales de planificación y supervisión.

La cuestión relevante es entonces determinar cuánto del rendimiento observado puede relacionarse con características compartidas del sistema nacional y cuánto corresponde a condiciones particulares de cuatro jurisdicciones situadas entre las regiones económica y educativamente más avanzadas del país.

Para abordar esa pregunta PISA resulta insuficiente.

China dispone de su propio Sistema Nacional de Monitoreo de la Calidad de la Educación Obligatoria. Su versión revisada en 2021 establece explícitamente que la medición debe producir información objetiva para las decisiones educativas y para mejorar la enseñanza y la gestión. Su concepción tampoco se limita al rendimiento académico: establece un sistema destinado a abarcar educación moral, intelectual, física, estética y laboral. La normativa prohíbe además preparar específicamente a los alumnos para el monitoreo, interferir en el muestreo o falsear resultados.

El documento establece asimismo mecanismos para vincular los resultados con ajustes de política.

PISA y el monitoreo nacional chino cumplen, por tanto, funciones diferentes. PISA permite comparación internacional de las jurisdicciones participantes. El sistema nacional permite al Estado observar territorialmente su propia educación.

La ausencia de un puntaje PISA nacional no significa ausencia de mecanismos nacionales de evaluación.

  1. EL PUNTO DE PARTIDA: CONSTRUIR UN CONOCIMIENTO BÁSICO COMÚN

Una pieza decisiva para comprender el proceso actual aparece en 2001, mucho antes de los primeros resultados chinos de PISA.

El Ministerio de Educación aprobó entonces el Esquema para la Reforma del Currículo de Educación Básica.

El documento constituye una crítica explícita a aspectos del modelo anterior y propone reducir la excesiva transmisión de conocimientos, la memorización mecánica y el entrenamiento repetitivo, fortaleciendo iniciativa, capacidad práctica, investigación y resolución de problemas.

También establece algo fundamental para la estructura territorial china: una arquitectura curricular nacional, local y escolar.

Para las áreas rurales permite adaptaciones relacionadas con las condiciones económicas, productivas y territoriales, manteniendo los requerimientos básicos del currículo nacional.

Ya en 2001 aparece, por tanto, una característica que continuará durante las décadas siguientes:

un piso nacional común;

adaptación territorial;

estándares fundamentales que no desaparecen con esa adaptación.

La concepción resulta relevante para interpretar PISA décadas después: el objetivo declarado no consiste únicamente en seleccionar estudiantes de alto rendimiento, sino en construir capacidades fundamentales generalizables.

  1. 2005-2008: CONVERTIR EL DERECHO EDUCATIVO EN OBLIGACIÓN FINANCIERA DEL ESTADO

Un currículo común posee poca capacidad igualadora si las condiciones materiales para recibirlo dependen radicalmente de la riqueza local.

En diciembre de 2005, el Consejo de Estado reformó el mecanismo de financiación de la educación obligatoria rural. El documento refuerza expresamente la responsabilidad gubernamental y describe la incorporación progresiva de la educación obligatoria rural al sistema de garantías de las finanzas públicas.

La revisión de la Ley de Educación Obligatoria de 2006 consolidó jurídicamente el principio de nueve años de educación obligatoria y la responsabilidad estatal de garantizarla.

En 2008 se produjo otro paso decisivo. El Consejo de Estado, mediante 国发〔2008〕25号, dispuso que desde el semestre de otoño se eliminaran en todo el país las tasas escolares de la educación obligatoria pública urbana y reforzó la responsabilidad gubernamental sobre su financiación. El Ministerio de Educación y el Ministerio de Finanzas desplegaron posteriormente su aplicación.

La secuencia institucional puede formularse así:

derecho formal → financiación pública → posibilidad material de un estándar común.

No demuestra igualdad educativa.

Crea una condición institucional para perseguirla.

  1. 2010: LA EQUIDAD SE CONVIERTE EXPLÍCITAMENTE EN POLÍTICA NACIONAL

El Programa Nacional de Reforma y Desarrollo Educativo 2010-2020 constituye uno de los documentos centrales de esta trayectoria.

Su formulación es inequívoca: la responsabilidad principal por la equidad educativa corresponde al gobierno. El mismo programa identifica la mejora de la calidad como tarea central de la reforma y ordena establecer estándares nacionales y sistemas de garantía de calidad.

La arquitectura resultante incluye estándares nacionales, redistribución de recursos, fortalecimiento de profesores, reducción de diferencias entre establecimientos, integración urbano-rural y apoyo diferenciado a territorios desfavorecidos.

El principio que emerge es diferente de una igualdad entendida como uniformidad absoluta.

El objetivo es que localización territorial y origen social no determinen pisos radicalmente diferentes de acceso al conocimiento.

  1. DE “TENER ESCUELA” A “TENER UNA BUENA ESCUELA”

En 2012 el Consejo de Estado realizó un diagnóstico particularmente útil porque reconoce explícitamente el problema que seguía pendiente.

China había completado la universalización de los nueve años de educación obligatoria y, según el documento, había resuelto fundamentalmente el problema de “有学上”: disponer de una escuela a la cual asistir.

Pero persistían diferencias evidentes de nivel y calidad entre regiones, campo y ciudad y establecimientos.

El nuevo objetivo se formuló como “上好学”: recibir una buena educación.

La respuesta institucional consistió en profundizar la estandarización de escuelas y la distribución más equilibrada de docentes, equipamiento, libros e infraestructura, fortaleciendo especialmente establecimientos rurales y débiles.

Esta transición es esencial para comprender la secuencia histórica.

La política educativa china no se detuvo cuando prácticamente todos los niños ingresaron al sistema.

El criterio de éxito se desplazó desde cobertura hacia calidad y distribución de esa calidad.

  1. REDISTRIBUIR PROFESORES, NO SOLAMENTE DINERO

Una de las políticas más interesantes aparece en 2014.

El Ministerio de Educación, el Ministerio de Finanzas y el Ministerio de Recursos Humanos y Seguridad Social establecieron un mecanismo de rotación de directores y profesores dentro de las jurisdicciones locales.

En las escuelas urbanas y de alta calidad, cada año debía participar en la rotación al menos el 10% de los docentes que reunieran las condiciones establecidas; al menos el 20% de quienes rotaran debía pertenecer a la categoría de profesores considerados fundamentales o experimentados.

La política revela una concepción relevante de la desigualdad educativa.

Dos escuelas pueden poseer edificios semejantes y presupuestos comparables y, sin embargo, proporcionar oportunidades muy diferentes si una concentra a los profesores más experimentados.

La redistribución educativa requiere entonces redistribuir también capital profesional.

  1. LA TRAYECTORIA PISA DEBE LEERSE CON CUIDADO

China no ha presentado el mismo universo territorial en todas las ediciones.

Shanghái participó desde 2009.

En 2015 la participación se amplió con Beijing, Jiangsu y Guangdong, conformando B-S-J-G.

Desde 2018 el conjunto pasó a ser Beijing, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang: B-S-J-Z. La propia página de participantes de PISA documenta esta secuencia.

PISA 2009 registró el extraordinario desempeño inicial de Shanghái. PISA 2012 volvió a situarla en la parte superior. Las fuentes canónicas de ambas rondas están disponibles en la documentación oficial de la OCDE.

PISA 2015 es metodológicamente importante porque introduce B-S-J-G. En ciencias, por ejemplo, este conjunto obtuvo 518 puntos.

La consecuencia es fundamental:

no existe una serie nacional china homogénea 2009-2025.

No es válido presentar una diferencia entre Shanghái 2012 y B-S-J-G 2015 como una subida o caída de “China”, porque cambió la población evaluada.

La comparación longitudinal territorialmente más limpia para el conjunto actualmente estudiado es B-S-J-Z 2018 frente a B-S-J-Z 2025.

  1. PISA 2018: PRIMER LUGAR Y AUTOCRÍTICA SIMULTÁNEAMENTE

B-S-J-Z ocupó en PISA 2018 el primer lugar en lectura, matemáticas y ciencias, con 555, 591 y 590 puntos respectivamente.

Pero la respuesta publicada por el propio Ministerio de Educación chino resulta especialmente reveladora.

El informe no se limitó a celebrar el resultado.

Reconoció que los estudiantes de las cuatro jurisdicciones dedicaban mucho tiempo al estudio y que su eficiencia medida como puntaje por hora era relativamente baja: puestos 44, 46 y 54 en lectura, matemáticas y ciencias.

Informó además un índice de pertenencia escolar de -0,19 y una satisfacción vital media de 6,64, situados respectivamente en los lugares 51 y 61 de la comparación realizada.

El mismo documento reconoce problemas de desigualdad: escasez de profesores en localidades rurales, diferencias urbano-rurales en las capacidades docentes y desigualdad entre establecimientos.

Este antecedente importa porque permite identificar un mecanismo institucional de retroalimentación.

El máximo rendimiento académico no fue interpretado oficialmente como prueba de que el sistema carecía de problemas.

No puede concluirse de ello que el sistema siempre corrija exitosamente sus deficiencias.

Sí puede observarse una secuencia documental recurrente:

medición → diagnóstico → identificación de contradicciones → modificación de política.

Esa secuencia constituye una característica importante de la planificación educativa china.

  1. 2021: LA “DOBLE REDUCCIÓN” Y LA CONTRADICCIÓN PRODUCIDA POR EL PROPIO ÉXITO EDUCATIVO

La fuerte valoración social de la educación y la competencia por el acceso a mejores oportunidades produjeron un efecto no deseado: una enorme industria privada de tutorías.

Desde el punto de vista de la equidad, esto plantea un problema estructural. Aunque la escuela pública entregue un currículo común, el ingreso familiar puede convertirse nuevamente en ventaja educativa mediante el mercado.

En julio de 2021, el Comité Central del PCCh y el Consejo de Estado aprobaron la política conocida como 双减, “doble reducción”.

El documento establece explícitamente dos objetivos: reducir la carga excesiva de tareas y reducir la carga de la formación académica extracurricular. También establece como objetivos disminuir la ansiedad familiar, proteger el descanso, fortalecer la educación escolar y reducir los gastos educativos familiares.

La medida puede interpretarse simultáneamente como regulación de mercado, política de bienestar infantil y política redistributiva.

Esta última caracterización es una interpretación analítica: no debe confundirse con el lenguaje literal del documento.

La política no elimina la competencia académica ni demuestra que las diferencias familiares hayan desaparecido. El gaokao y el acceso a instituciones prestigiosas mantienen incentivos fuertes para competir.

Pero la intervención muestra algo fundamental sobre la concepción china de la educación: el Estado se atribuye legitimidad para intervenir cuando la expansión del mercado educativo paralelo entra en conflicto con sus objetivos educativos y sociales.

  1. DE “EQUILIBRIO BÁSICO” A “EQUILIBRIO DE ALTA CALIDAD”

A finales de 2021, las 2.895 unidades administrativas de nivel condado comprendidas por el sistema habían alcanzado la certificación de “equilibrio básico” de la educación obligatoria.

La certificación no se basaba únicamente en matrícula. Incluía estándares de funcionamiento escolar, diferencias entre establecimientos, profesores, mecanismos de garantía, calidad y gestión. La satisfacción pública debía alcanzar al menos 85%.

China elevó entonces el criterio.

El objetivo comenzó a desplazarse desde el equilibrio básico hacia el “equilibrio de alta calidad”.

Al finalizar 2025, el Ministerio de Educación informaba que 572 condados habían alcanzado este nuevo estándar.

El proceso sigue incompleto.

Precisamente por eso resulta analíticamente importante: las propias fuentes oficiales no sostienen que las desigualdades territoriales hayan desaparecido.

El cambio de estándar revela otra característica del proceso: cuando un umbral se generaliza, el indicador de política pública puede elevarse.

  1. EL CURRÍCULO DE 2022: NÚCLEO NACIONAL Y ADAPTACIÓN

En 2022 el Ministerio de Educación publicó el nuevo Plan de Currículo de Educación Obligatoria y 16 estándares curriculares.

La reforma mantiene un diseño integrado de nueve años, actualiza contenidos, establece competencias fundamentales y define estándares de calidad académica destinados a orientar la profundidad y amplitud de la enseñanza.

El proceso iniciado en 2001 queda así actualizado, no abandonado.

La arquitectura puede describirse analíticamente como:

centralización de objetivos y pisos fundamentales;

adaptación territorial y escolar dentro de determinados márgenes;

evaluación y supervisión que vuelven a conectar los resultados locales con estándares nacionales.

No es uniformidad absoluta.

Tampoco es descentralización plena.

Este punto resulta crucial frente a la diversidad territorial china. Un niño rural no necesita recibir exactamente la misma experiencia pedagógica que uno de Shanghái para participar del mismo sistema. La política permite adaptación territorial sin renunciar a requerimientos comunes.

  1. PISA 2025: UN TECHO EXCEPCIONAL Y UN SUELO EXCEPCIONALMENTE ALTO

Siete años después de PISA 2018, B-S-J-Z mantiene un rendimiento extraordinario entre los sistemas participantes.

Pero el resultado más importante desde una perspectiva universalista aparece al observar conjuntamente ambos extremos de la distribución.

El 55,5% de los estudiantes es de alto desempeño en al menos una de las tres disciplinas tradicionales.

Sólo el 1,8% presenta bajo rendimiento simultáneamente en ciencias, matemáticas y lectura.

En el promedio OCDE esos porcentajes son 11,9% y 19,7%, respectivamente.

La diferencia entre ambos indicadores permite distinguir excelencia selectiva de excelencia distribuida.

Un sistema podría producir una pequeña élite matemática extraordinaria mientras deja a una proporción grande de niños por debajo de los conocimientos fundamentales.

Eso no es lo que muestran los datos de B-S-J-Z.

Presentan simultáneamente un techo muy alto y una cola inferior extraordinariamente pequeña.

Desde la lógica de la política educativa china, ambos extremos importan: formar talento avanzado y elevar el nivel general de la población.

De allí surge la utilidad analítica del concepto “piso cognitivo”.

  1. DESIGUALDAD: EL RESULTADO CHINO NO AUTORIZA UNA LECTURA COMPLACIENTE

Los resultados excepcionales de B-S-J-Z no equivalen a igualdad educativa.

La propia historia reciente de la política china contradice semejante interpretación.

Si después de alcanzar el equilibrio básico el Estado crea una nueva categoría de “equilibrio de alta calidad”; si mantiene mecanismos para desplazar recursos hacia establecimientos débiles; si rota profesores; y si sus diagnósticos siguen identificando brechas territoriales, significa que el problema distributivo continúa abierto.

Esto permite establecer una distinción fundamental.

El éxito de una política redistributiva no debe medirse preguntando si desapareció toda diferencia.

Debe preguntarse:

qué diferencias persisten;

cuánto se redujeron;

qué mecanismos las reproducen;

qué nuevas políticas aparecen para intervenirlas;

y si la distribución del aprendizaje se vuelve progresivamente menos dependiente de origen y territorio.

En este sentido, PISA es una pieza de evidencia, no la totalidad del diagnóstico.

  1. LA GRAN CONTRADICCIÓN DE 2025: LECTURA

El resultado chino no puede convertirse en una narración triunfalista.

La comparación territorialmente homogénea entre B-S-J-Z 2018 y B-S-J-Z 2025 muestra un deterioro importante en lectura.

En 2018 B-S-J-Z obtuvo 555 puntos. En 2025 obtuvo 527. El resultado sigue siendo muy elevado internacionalmente, pero la caída es demasiado importante para ser tratada como detalle estadístico.

Esto resulta especialmente interesante porque en 2018 el propio Ministerio chino había informado que los estudiantes de B-S-J-Z poseían el índice de interés por la lectura más alto entre los participantes.

Por tanto, entre 2018 y 2025 aparece una transformación que exige explicación.

No corresponde atribuir automáticamente la caída a teléfonos inteligentes, vídeo corto, redes sociales, pandemia o inteligencia artificial.

Todas son hipótesis posibles.

Ninguna queda demostrada por PISA.

La cuestión debe permanecer abierta.

  1. TECNOLOGÍA COGNITIVA Y ECONOMÍA DE LA ATENCIÓN: UNA HIPÓTESIS DE INVESTIGACIÓN

PISA 2025 introduce una prueba de resolución computacional de problemas precisamente cuando las sociedades discuten el impacto cognitivo de la digitalización.

B-S-J-Z obtiene 560 puntos, uno de los tres mayores resultados entre los sistemas participantes, después de Macao y Singapur.

Los datos, por tanto, no respaldan una oposición simplista entre “tecnología” y “aprendizaje”.

Un sistema puede estar profundamente digitalizado y simultáneamente alcanzar niveles excepcionales en matemáticas, ciencias y resolución computacional.

La hipótesis más interesante para investigaciones posteriores es otra: distinguir entre tecnologías utilizadas deliberadamente para ampliar capacidades cognitivas y tecnologías o modalidades de uso cuyo funcionamiento económico depende de capturar, fragmentar o prolongar la atención.

Esa distinción podría contribuir a explicar por qué la expansión de capacidades digitales avanzadas puede coexistir con dificultades en actividades cognitivas que requieren concentración sostenida, como determinados tipos de lectura.

Pero PISA no demuestra esa hipótesis.

La vuelve investigable.

  1. LA EDUCACIÓN COMO ASUNTO POLÍTICO, POPULAR Y ESTRATÉGICO

El Plan para la Construcción de una Potencia Educativa 2024-2035 permite comprender la filosofía política que articula estas políticas.

El documento define expresamente tres atributos de la educación:

政治属性 — carácter político;

人民属性 — carácter popular;

战略属性 — carácter estratégico.

Las tres dimensiones deben leerse conjuntamente.

El carácter político implica dirección del PCCh, formación ideológica y transmisión explícita de los valores del proyecto socialista chino.

El carácter popular vincula legitimidad educativa con acceso, equidad y satisfacción de necesidades sociales.

El carácter estratégico inserta la educación dentro de la formación de talento, la capacidad científica y tecnológica y la modernización nacional.

Un análisis desde la perspectiva china no debe ocultar la primera dimensión para destacar las otras dos.

La dirección política es constitutiva del sistema.

Desde una perspectiva liberal pueden plantearse objeciones sobre pluralismo, autonomía intelectual y relación entre Estado y educación. Desde la concepción institucional china, la premisa es diferente: el Estado explicita la orientación política y social de la educación y la integra al proyecto nacional.

La cuestión analítica relevante es que la misma capacidad de coordinación política que estructura contenidos ideológicos permite también establecer currículo nacional, redistribuir profesores, financiar territorialmente, crear sistemas de evaluación y movilizar recursos a escala nacional.

Ambas dimensiones pertenecen al mismo sistema institucional.

  1. EL XV PLAN QUINQUENAL: EDUCACIÓN, CIENCIA, TECNOLOGÍA Y TALENTO COMO SISTEMA ESTRATÉGICO

El Plan de Desarrollo Educativo del XV Plan Quinquenal, aprobado por el Consejo de Estado el 22 de junio de 2026 mediante 国发〔2026〕19号, marca una nueva etapa.

El documento vuelve a definir la educación por sus atributos político, popular y estratégico y establece:

“一体推进教育科技人才发展”

es decir, impulsar de manera integrada el desarrollo de educación, ciencia y tecnología y talento.

El cambio es de enorme relevancia.

La educación ya no aparece solamente como política social o cultural.

Se integra explícitamente con:

educación básica;

educación superior;

investigación científica;

formación de talento;

innovación;

modernización productiva;

capacidad tecnológica.

Desde esta perspectiva, el 612 matemático de B-S-J-Z adquiere una dimensión que un ranking escolar no captura.

Las matemáticas constituyen infraestructura cognitiva para ingeniería, informática, física, robótica, ciencia de datos, electrónica, inteligencia artificial y manufactura avanzada.

Si un sistema consigue ampliar considerablemente la proporción de estudiantes capaces de operar en niveles matemáticos superiores, ensancha la población desde la cual posteriormente pueden formarse científicos, ingenieros, técnicos y especialistas.

La ventaja estratégica no consiste en convertir a todos los adolescentes en científicos.

Consiste en ensanchar el embudo inicial.

  1. “INTELIGENCIA ARTIFICIAL + EDUCACIÓN”

El XV Plan establece explícitamente la acción:

“人工智能+教育”

“Inteligencia artificial + educación”.

El plan incorpora la IA a la transformación de la enseñanza, formación, evaluación, investigación y gobernanza educativa y vincula su desarrollo con infraestructura digital, aplicaciones educativas, estándares y mecanismos de supervisión ética y de seguridad.

La lógica es diferente de preguntar simplemente si un alumno debe utilizar un chatbot para hacer una tarea.

La pregunta estatal es más amplia:

qué capacidades necesita formar el sistema educativo en una sociedad atravesada por inteligencia artificial y cómo debe gobernarse esa tecnología para servir a esos objetivos.

El mismo plan mantiene el objetivo de garantizar que el gasto fiscal nacional en educación permanezca por encima del 4% del producto interno bruto.

La combinación resulta significativa:

innovación tecnológica;

financiación pública;

estándares;

regulación;

ética;

supervisión.

La IA no aparece institucionalmente como una fuerza exterior que simplemente entra en la escuela.

China intenta incorporarla dentro de la planificación educativa.

  1. LOS PLANES QUINQUENALES COMO MECANISMO DE RETROALIMENTACIÓN

La reconstrucción histórica permite identificar una secuencia.

Primera etapa: universalización.

El problema fundamental era garantizar que todos los niños tuvieran escuela.

Segunda etapa: financiación y garantía pública.

El derecho a la educación obligatoria se tradujo progresivamente en responsabilidad fiscal del Estado.

Tercera etapa: equilibrio.

Una vez generalizado el acceso, la política comenzó a intervenir diferencias entre territorios, campo y ciudad y establecimientos.

Cuarta etapa: calidad.

El objetivo dejó de ser únicamente que todos estuvieran dentro del sistema y pasó a ser que recibieran educación de calidad.

Quinta etapa: corrección de efectos secundarios.

Sobrecarga, tutorías privadas, competencia, bienestar y desigualdades derivadas de la capacidad de las familias para comprar ventajas educativas comenzaron a ser objeto explícito de regulación.

Sexta etapa: integración estratégica.

Durante el XV Plan, educación, ciencia, tecnología, talento e IA pasan a ser concebidos dentro de una arquitectura conjunta.

Esta secuencia no demuestra que toda política haya funcionado.

Sí muestra algo diferente de una planificación rígida entendida como cumplimiento mecánico de un programa escrito de antemano.

El patrón documental observable es:

objetivo → implementación → evaluación → identificación de contradicciones → nueva intervención.

La documentación es consistente con un mecanismo institucional de retroalimentación y corrección.

  1. LAS CONTRADICCIONES QUE CHINA TODAVÍA NO HA RESUELTO

El análisis desde la posición china sería incompleto si omitiera las tensiones que las propias fuentes permiten observar.

La primera es territorial.

El paso desde “equilibrio básico” hacia “equilibrio de alta calidad” existe precisamente porque alcanzar un estándar mínimo nacional no significa eliminar las diferencias de calidad entre regiones y establecimientos. El hecho de que al cierre de 2025 sólo 572 de los 2.895 condados hubieran alcanzado el nuevo estándar muestra que la transición continúa en desarrollo.

La segunda es socioeconómica.

El acceso universal a la escuela pública no elimina las ventajas derivadas de capital económico, cultural y educativo familiar.

La tercera es competitiva.

Regular la tutoría privada puede reducir una fuente de desigualdad, pero no elimina el incentivo de las familias para buscar ventajas mientras el acceso a determinadas universidades y trayectorias siga siendo altamente competitivo.

La cuarta es bienestar versus rendimiento.

El propio Ministerio reconoció después de PISA 2018 jornadas de aprendizaje prolongadas, baja eficiencia relativa por hora y resultados poco favorables en satisfacción y pertenencia escolar.

La quinta es lectura.

La caída entre 2018 y 2025 muestra que incluso B-S-J-Z enfrenta dificultades para preservar determinadas capacidades lectoras en el nuevo entorno cognitivo.

La sexta es creatividad versus estandarización.

Un sistema extraordinariamente eficaz para construir un piso común de conocimientos no garantiza automáticamente pensamiento divergente, innovación radical o creatividad. Precisamente por ello los documentos chinos contemporáneos incorporan con creciente insistencia innovación, investigación, pensamiento científico y formación de talento avanzado.

La séptima es política.

La coordinación estatal proporciona una enorme capacidad de movilización y redistribución, pero la dirección política e ideológica del sistema plantea simultáneamente la cuestión de cuánto espacio intelectual puede concederse al cuestionamiento, la heterodoxia y el pensamiento crítico que una economía basada en innovación también necesita.

Estas contradicciones no invalidan por sí mismas el modelo.

Son precisamente los problemas mediante los cuales deberá evaluarse su siguiente etapa.

  1. ¿PUEDE ESTABLECERSE CAUSALIDAD ENTRE PLANIFICACIÓN Y PISA?

No en sentido estricto.

PISA no es un experimento causal.

No existe una China equivalente sin las reformas educativas contra la cual comparar los resultados.

Además intervienen variables poderosas:

crecimiento económico;

urbanización;

reducción de pobreza;

educación de los padres;

cultura familiar de valoración del estudio;

cambios demográficos;

inversión educativa privada;

digitalización;

diferencias territoriales;

selección de las jurisdicciones participantes;

y efectos de la pandemia y de transformaciones globales del ecosistema educativo.

Por ello sería metodológicamente incorrecto afirmar:

“los planes quinquenales causaron los 612 puntos”.

La evidencia permite una inferencia más rigurosa.

Existe precedencia temporal: las principales reformas estudiadas preceden a los resultados observados.

Existe plausibilidad de mecanismo: financiación, currículo, calidad docente, monitoreo y redistribución pueden afectar razonablemente al aprendizaje.

Existe continuidad: esas políticas atraviesan sucesivos ciclos de planificación.

Existe consistencia de resultados: las jurisdicciones chinas participantes han mostrado reiteradamente altos rendimientos.

Existe evidencia distributiva: B-S-J-Z combina niveles superiores extraordinariamente amplios con una proporción excepcionalmente pequeña de bajo desempeño.

Y existe retroalimentación institucional observable: problemas detectados durante una etapa reaparecen como objetivos de intervención en políticas posteriores.

Por tanto, la formulación académicamente defendible es:

Los resultados de B-S-J-Z son consistentes con los mecanismos que la política educativa china ha construido durante el periodo estudiado y existe plausibilidad causal para varios de ellos; la evidencia disponible no permite, sin embargo, identificar el efecto independiente de cada política ni atribuir a la planificación estatal una magnitud causal determinada.

  1. EL VERDADERO CONTRASTE INTERNACIONAL

La conclusión tampoco debería formularse como una oposición simple entre “China” y “Occidente”.

Existen sistemas no chinos de muy alto rendimiento y arquitecturas institucionales diferentes capaces de producir excelentes resultados.

La diferencia china más interesante reside en otra parte.

La capacidad cognitiva de la población es tratada —en la interpretación propuesta por este estudio— como un bien público estratégico.

No es una expresión textual de los documentos chinos. Es una síntesis analítica derivada de la articulación que esos documentos establecen entre educación pública, equidad, formación de talento, ciencia, tecnología y estrategia nacional.

La educación no queda limitada al Ministerio de Educación ni a una política social sectorial.

Se conecta con planificación económica, ciencia, tecnología, desarrollo territorial, formación de talento y capacidad nacional.

La educación básica cumple entonces dos funciones simultáneas.

Una función distributiva:

reducir la proporción de niños que queda fuera del conocimiento fundamental.

Y una función estratégica:

crear una base suficientemente amplia desde la cual desarrollar posteriormente capacidades científicas y tecnológicas avanzadas.

PISA 2025 permite observar simultáneamente las dos dimensiones.

El 1,8% de bajo desempeño simultáneo permite observar el suelo.

La extraordinaria concentración de estudiantes de alto rendimiento permite observar el techo.

  1. CONCLUSIÓN

La noticia de PISA 2025 es verdadera pero insuficiente: las jurisdicciones chinas participantes encabezan ciencias y matemáticas y, junto con Singapur, constituyen los dos sistemas de mayor rendimiento conjunto en las tres áreas tradicionales evaluadas por PISA 2025.

Pero el ranking es la superficie del fenómeno.

Debajo existe un proceso histórico de aproximadamente un cuarto de siglo.

China pasó de intentar garantizar una escuela para cada niño a financiar públicamente la educación obligatoria; de allí a establecer mecanismos destinados a reducir diferencias territoriales; posteriormente a redistribuir profesores y recursos; después a medir nacionalmente la calidad; más tarde a intervenir sobre la mercantilización y sobrecarga producidas por la propia competencia educativa; y finalmente a integrar educación, ciencia, tecnología, talento e inteligencia artificial dentro de una estrategia nacional común.

El resultado no es un sistema homogéneo ni libre de desigualdades.

Tampoco PISA demuestra que el conjunto de China obtendría los mismos 612 puntos matemáticos de B-S-J-Z.

Lo que sí permite observar la combinación de fuentes internas y externas es algo más importante: los resultados excepcionales aparecen dentro de una arquitectura institucional coherente con la producción deliberada de capacidades cognitivas a gran escala.

Por eso el dato central puede no ser 612.

Puede ser 1,8%.

Un sistema educativo no se mide únicamente por la altura alcanzada por quienes llegan más lejos, sino también por la cantidad de niños que deja debajo de los conocimientos fundamentales.

En B-S-J-Z, la proporción que presenta bajo rendimiento simultáneo en las tres áreas tradicionales es extraordinariamente pequeña en comparación con el promedio OCDE.

La gran incógnita se encuentra ahora en el futuro.

PISA 2025 muestra que el sistema chino puede conservar una ventaja extraordinaria en matemáticas y ciencias y, simultáneamente, sufrir una erosión importante en lectura.

El desafío de la próxima década será comprobar si la misma capacidad estatal que consiguió universalizar, financiar, estandarizar, evaluar y redistribuir educación puede responder a una transformación de naturaleza diferente: la modificación del propio ambiente cognitivo en que aprenden los niños.

El XV Plan Quinquenal indica que China ha identificado el problema de la transformación tecnológica en términos estratégicos.

No pretende elegir entre educación y tecnología, sino incorporar la tecnología dentro de un proyecto educativo; no separar formación escolar de ciencia e innovación, sino integrarlas; no abandonar la planificación frente a la inteligencia artificial, sino extenderla hacia ella.

De ahí surge la pregunta más importante que deja PISA 2025:

¿Qué ocurre cuando un Estado considera que la capacidad de leer, razonar, calcular, investigar y resolver problemas de su población no constituye solamente un resultado escolar, sino infraestructura estratégica nacional?

El caso chino no ofrece todavía una respuesta definitiva.

Pero proporciona uno de los procesos de transformación político-educativa de mayor escala disponibles para estudiar esa pregunta durante la próxima década.

LIMITACIONES DE LA INVESTIGACIÓN

Este estudio no atribuye los puntajes de B-S-J-Z al conjunto de la República Popular China.

Tampoco construye una serie PISA nacional inexistente: Shanghái 2009 y 2012, B-S-J-G 2015 y B-S-J-Z desde 2018 corresponden a universos territoriales diferentes. La propia OCDE documenta esos cambios de participación.

La comparación estadística longitudinal más limpia para las cuatro jurisdicciones actualmente estudiadas es 2018-2025.

Los documentos gubernamentales chinos permiten establecer objetivos, instrumentos, diagnósticos y determinados resultados administrativos, pero son producidos por instituciones que participan también en la formulación o ejecución de las políticas estudiadas. Deben interpretarse como fuentes primarias: poseen extraordinario valor para conocer qué hace, mide, reconoce y pretende el Estado chino, pero no equivalen por sí mismas a una evaluación externa independiente.

PISA proporciona comparación internacional, pero tampoco identifica causalmente las políticas responsables de las diferencias observadas.

Finalmente, las relaciones entre digitalización, teléfonos inteligentes, vídeo corto, inteligencia artificial, atención y deterioro lector permanecen como hipótesis de investigación. PISA puede proporcionar asociaciones y patrones relevantes, no una demostración causal.

REFERENCIAS DOCUMENTALES PRIMARIAS Y ESTADÍSTICAS

REPÚBLICA POPULAR CHINA

Ministerio de Educación de la República Popular China (2001). 教育部关于印发《基础教育课程改革纲要(试行)》的通知 [Esquema para la Reforma del Currículo de Educación Básica (experimental)], 教基〔2001〕17号, 8 de junio de 2001. Ministerio de Educación de China — Reforma curricular de 2001 Verificación documental:

Consejo de Estado de la República Popular China (2005). 国务院关于深化农村义务教育经费保障机制改革的通知 [Reforma del mecanismo de garantía financiera de la educación obligatoria rural], 国发〔2005〕43号, 24 de diciembre de 2005. Consejo de Estado / Ministerio de Educación — Reforma financiera rural de 2005 Verificación documental:

Consejo de Estado de la República Popular China (2008). 国务院关于做好免除城市义务教育阶段学生学杂费工作的通知 [Notificación sobre la eliminación de tasas para estudiantes de educación obligatoria urbana], 国发〔2008〕25号, 12 de agosto de 2008. Ministerio de Educación de China — Documento de 2008 La existencia, título, número documental y contenido de la disposición están corroborados por la indexación oficial y por la documentación del Ministerio sobre su aplicación.

Ministerio de Educación de la República Popular China (2010). 国家中长期教育改革和发展规划纲要(2010-2020年) [Programa Nacional de Reforma y Desarrollo Educativo 2010-2020]. Ministerio de Educación — Programa Nacional 2010-2020 Verificación documental:

Consejo de Estado de la República Popular China (2012). 国务院关于深入推进义务教育均衡发展的意见 [Opinión sobre la profundización del desarrollo equilibrado de la educación obligatoria], 国发〔2012〕48号. Consejo de Estado / Ministerio de Educación — Desarrollo equilibrado, 2012 Verificación documental:

Ministerio de Educación, Ministerio de Finanzas y Ministerio de Recursos Humanos y Seguridad Social (2014). 关于推进县(区)域内义务教育学校校长教师交流轮岗的意见 [Opinión sobre la rotación de directores y profesores de educación obligatoria]. Ministerio de Educación — Política de rotación docente de 2014 Verificación documental:

Ministerio de Educación de la República Popular China (2019). PISA2018测试结果正式发布 [Publicación oficial china de los resultados PISA 2018], 4 de diciembre de 2019. Ministerio de Educación — Informe oficial chino sobre PISA 2018 Verificación documental:

Comité Central del PCCh y Consejo de Estado (2021). 关于进一步减轻义务教育阶段学生作业负担和校外培训负担的意见 [Opinión sobre la reducción adicional de la carga de tareas y formación extracurricular de los estudiantes de educación obligatoria]. Ministerio de Educación — Texto oficial de la política de “doble reducción” Verificación documental:

Ministerio de Educación de la República Popular China (2021). 国家义务教育质量监测方案(2021年修订版) [Sistema Nacional de Monitoreo de la Calidad de la Educación Obligatoria, revisión 2021], 教督〔2021〕2号. Ministerio de Educación — Sistema Nacional de Monitoreo 2021 Verificación documental:

Ministerio de Educación de la República Popular China (2022). 义务教育课程方案和课程标准(2022年版) [Plan de Currículo de Educación Obligatoria y estándares curriculares, edición 2022]. Ministerio de Educación — Currículo y estándares de 2022 Verificación documental:

Ministerio de Educación de la República Popular China (2022). 2895个县级行政单位实现县域义务教育基本均衡发展 [2.895 unidades administrativas alcanzan el equilibrio básico de la educación obligatoria]. Ministerio de Educación — Certificación nacional de equilibrio básico Verificación documental:

Comité Central del PCCh y Consejo de Estado (2025). 教育强国建设规划纲要(2024—2035年) [Plan para la Construcción de una Potencia Educativa 2024-2035]. Ministerio de Educación — Texto del Plan para la Construcción de una Potencia Educativa 2024-2035 Verificación documental:

Consejo de Estado de la República Popular China (2026). 教育发展“十五五”规划 [Plan de Desarrollo Educativo del XV Plan Quinquenal], 国发〔2026〕19号, aprobado el 22 de junio de 2026. Consejo de Estado / Ministerio de Educación — XV Plan Quinquenal de Desarrollo Educativo Verificación documental:

Ministerio de Educación de la República Popular China (2026). Balance de desarrollo equilibrado de la educación obligatoria: 2.895 condados con equilibrio básico y 572 con equilibrio de alta calidad al cierre de 2025. Ministerio de Educación — Balance oficial de 2026 Verificación documental:

OCDE / PISA

OECD (2010). PISA 2009 Results: What Students Know and Can Do. Student Performance in Reading, Mathematics and Science, Volume I. OCDE — PISA 2009 Results, Volume I Página canónica oficial verificada:

OECD (2014). PISA 2012 Results: What Students Know and Can Do, Volume I, Revised edition. OCDE — PISA 2012 Results, Volume I Página canónica oficial verificada:

OECD (2016). PISA 2015 Results, Volume I: Excellence and Equity in Education. OECD Publishing, Paris. DOI: 10.1787/9789264266490-en. OCDE — PISA 2015 Results, Volume I La publicación canónica y su DOI están verificados.

OECD. PISA participant: China (People’s Republic of). Registro oficial de las jurisdicciones y años de participación. OCDE — Participación de China en PISA Verificación:

OECD (2026). PISA 2025 Results, Volume I: Future-Ready Students. OCDE — PISA 2025 Results, Volume I Los resultados de ciencias, matemáticas, lectura y resolución computacional utilizados en este estudio fueron contrastados con las tablas y el resumen ejecutivo.

OECD (2026). PISA 2025 Results, Volume I: Beijing, Shanghai, Jiangsu and Zhejiang (B-S-J-Z), China. Country Note. OCDE — PISA 2025 Country Note: B-S-J-Z (China) Documento oficial publicado el 8 de septiembre de 2026.

NOTA FINAL DE MÉTODO Y VERIFICACIÓN

Las fuentes chinas se utilizan prioritariamente para reconstruir objetivos, principios, legislación, instrumentos, diagnósticos internos y secuencia de las políticas educativas de la República Popular China.

PISA se utiliza como instrumento externo para observar desempeño comparado y no como autoridad para determinar el significado político o histórico del sistema educativo chino.

Las afirmaciones interpretativas —entre ellas “piso cognitivo”, “capacidad cognitiva como bien público estratégico” y la distinción entre tecnología cognitiva y economía de la atención— no se atribuyen a la OCDE ni al Gobierno chino: constituyen categorías de análisis desarrolladas en este estudio.

La investigación diferencia sistemáticamente autodescripción institucional, dato observado e inferencia analítica.

Claudia Aranda y LumusAI

8 de septiembre de 2026