En las primarias demócratas de Nueva York para un escaño en la Cámara de Representantes, de cara a las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre, tres candidatos de izquierdas respaldados por el alcalde Zohran Mamdani derrotaron a candidatos moderados más conocidos y apoyados por el aparato del partido.

Brad Lander se impuso en el distrito 10, Claire Valdez en el 7 y Darializa Avila Chevalier en el 13. Todas ellas llevaron a cabo campañas muy similares a la que condujo a Mamdani a la victoria en noviembre: trabajo puerta a puerta, un uso dinámico, moderno y desenfadadamente irónico de las redes sociales, microdonaciones de las bases, propuestas concretas y audaces; para hacer frente al coste de la vida en la ciudad, al tiempo que incorporaban temas más amplios y radicales, como el desmantelamiento del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos) y las críticas al gobierno israelí.

Lander y Valdez hablaron abiertamente de genocidio y apartheid al referirse a la masacre de civiles en Gaza y a la limpieza étnica en Cisjordania. «La victoria de esta noche les pertenece a todos ustedes», declaró Lander a sus seguidores durante la fiesta del triunfo, tras ser presentado en el escenario por Mamdani.

—«Es hora de que el Partido Demócrata se distancie del dinero negro, de los PAC (comités de acción política) financiados con criptomonedas, de Wall Street, de la inteligencia artificial y del AIPAC (el Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí, el todopoderoso lobby proisraelí. Nota del editor). La gente se da cuenta de ello».

En la fiesta de la victoria del distrito 13, Mamdani expresó su agradecimiento por la campaña de Darializa Avila Chevalier,

—«que defendía una política exterior que invierta en niños y no en bombas. Estamos asistiendo al declive de la influencia israelí en la política, en las calles y en las urnas», y añadió, —«Cuando luchamos, ganamos», resumió Claire Valdez.

Estas victorias revelan la creciente influencia del ala del Partido Demócrata que se define como socialista democrática y que toma como referente al senador Bernie Sanders, y demuestran que quienes no temen hablar sin rodeos sobre temas «candentes» como la inmigración e Israel son finalmente recompensados por los votantes. Esta es una lección que los políticos de izquierda de todo el mundo deberían tener en cuenta.