La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum celebró, el pasado martes, la festividad del Cinco de Mayo, declarando que ninguna potencia extranjera debe dictar el rumbo del país y que los opositores políticos que buscan apoyo en el extranjero están destinados al fracaso.
Al conmemorar el 164º aniversario de la Batalla de Puebla, cuando las fuerzas mexicanas derrotaron a un ejército invasor francés mucho más numeroso, Sheinbaum subrayó que nada es más importante que la soberanía, la independencia y los intereses nacionales del pueblo mexicano.
—«Quienes buscan apoyo extranjero, porque carecen del respaldo del pueblo, están destinados al fracaso… Quienes piensan que la presidenta se doblega: están destinados al fracaso», —declaró Sheinbaum en un discurso en el estado central de Puebla.
Sus declaraciones se producen pocos días después de que el Gobierno de Estados Unidos solicitara la extradición de 10 ciudadanos mexicanos, entre ellos el gobernador del Estado noroccidental de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos delitos relacionados con el tráfico de armas y drogas.
También se producen tras la reciente revelación de que dos agentes de la CIA estadounidense, muertos en una operación antinarcóticos en el norteño Estado de Chihuahua, operaban en suelo mexicano sin el debido conocimiento del Gobierno Federal mexicano.
—«A nuestros vecinos, a Estados Unidos, les decimos… somos claros y firmes. La historia nos dice que el pueblo de México no se equivoca cuando se trata de defender la soberanía nacional… ninguna potencia extranjera va a decirles a los mexicanos cómo gobernarnos», —dijo Sheinbaum.
En curso del acto conmemorativo, la presidenta también tomó juramento a 31.000 soldados del Servicio Militar Nacional y a cerca de 800 voluntarias, a quienes convocó a mantener viva la memoria del 5 de mayo de 1862, como símbolo de resistencia contra las invasiones extranjeras y las divisiones internas.













