Finalizó este domingo la Quinta Asamblea del Foro Humanista Mundial, que sesionó bajo el lema “Camino hacia la Nación Humana Universal. Avanzando con acciones colectivas para construir un mundo basado en la solidaridad y la no violencia.”

En una exquisita muestra de la convergencia de la diversidad, se dieron cita humanistas de todos los continentes para continuar con la tarea de construir un mundo sin discriminación ni violencia, en ninguna de sus expresiones.

Cabe destacar que la multiplicidad se manifestó también en la participación de distintos sectores. Organizaciones de base, académicos, artistas, educadores, agricultores, activistas del movimiento feminista, del pacifismo y la política confluyeron a lo largo de dos jornadas para debatir los próximos pasos a seguir en el proceso de este Foro que actúa de manera permanente.

El gran interés suscitado por el cónclave se reflejó en las 500 inscripciones que llegaron desde 52 países. El evento contó con la colaboración de la Red Mundial de Universidades por la Innovación para el Liderazgo (WUNI-L, por sus siglas en inglés), cuyo presidente Dr. Robert Frederick Hayden, dirigió un saludo de buenos augurios a las y los participantes, enfatizando en la importancia de tejer redes y alianzas en el momento actual.

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Las experiencias de la Quinta Asamblea

Luego de una sentida ceremonia de inicio, la Asamblea pasó revista a actividades destacadas realizadas desde el encuentro anterior.

Desde la Mesa temática de Música, Arte y Cultura, su mentora Tracey Kadada (Kenia) expuso en un vibrante informe la travesía que realizó una delegación de artistas, periodistas y cultivadores a través de Tanzania, Zambia y Malawi, proclamando la divisa de una África Sin Fronteras. La acción contó con visitas y performances en centros educativos, culturales y religiosos, dialogando con niños, con comunidades rurales y con organizadores locales.

Un momento conmocionante se vivió también con la lectura de un testimonio de un joven en contexto de encierro, quien viene participando del programa que llevan adelante desde hace varios años integrantes del Movimiento Humanista y de Comunidades del Mensaje de Silo en diversas unidades carcelarias de Argentina.

En una estupenda acción ejemplar, un programa similar denominado “Tras las rejas”, se está llevando a cabo en varias prisiones de Kenia desde las Mesas del Foro Humanista Mundial abocadas al Desarrollo interno, la Educación y la lucha contra la Violencia de Género. En el relato compartido por Josefina Salazar, Rose Neema y Dorothy Adenga se puso de manifiesto la conexión de corazones, más allá de toda distancia geográfica, en la misión de llevar un mensaje de compasión, reconciliación y apertura tanto a reclusos como a quienes laboran en esas instituciones.

Muy inspirador fue contemplar la labor de educadores en distintas zonas de Amíerica Latina, cuyos Relatos educativos por la Paz y la NoViolencia – a la fecha cerca de 40 – están siendo recogidos por la Mesa temática de Educación del Foro. El ecuatoriano Carlos Crespo, quien coordina conjuntamente la Mesa junto con Dorothy Adenga, señaló que siguen avanzando en la investigación y construcción de un nuevo paradigma educativo humanista.

En referencia a los impactos de la actual crisis sistémica, la Asamblea pudo asistir a los informes llegados desde las distintas regiones. Samuel Ochieng comentó la situación que afrontan los jóvenes universitarios africanos, mientras que su par, Ruth Karume, denunció la violencia de género y los femicidios que continúan afectando profundamente la vida y el futuro de las mujeres.

Desde Europa, el ex ministro del Interior de Islandia, Ögmundur Jonasson, trazó una perspectiva histórica de los movimientos por la Paz y lanzó un enérgico llamado a detener el armamentismo y las guerras a través de la masiva movilización ciudadana.

Joaquín Locatti, integrante de la Mesa de Economía y Renta Básica Universal del Foro, describió la situación en América Latina, caracterizada por “la concentración de riqueza y poder de la mano de gobiernos que responden a los intereses de las élites, altos niveles de corrupción, debilitamiento de las políticas públicas, crisis de representación política y manipulación por parte de potencias extranjeras.”

Desde América del Norte, David Andersson indicó que la crisis actual en los Estados Unidos, debe entenderse como una crisis sistémica vinculada a la lucha por el poder global, el control geopolítico y la reconfiguración de la influencia internacional.

Mientras una parte significativa de la población todavía se beneficia del sistema, la desigualdad continúa profundizándose. Los pobres son cada vez más pobres, mientras la riqueza se concentra en los sectores ricos y de clase media alta. Al mismo tiempo, el activista humanista señaló que “los movimientos de oposición están creciendo, con millones de personas movilizadas en torno a temas como la democracia, las políticas migratorias y los derechos sociales”.

La descripción de la crisis a nivel global culminó con la proyección del video “AsiaSpeaks”, en el que se recogieron voces de Pakistán, Bangladesh, India, Indonesia y Filipinas. Respaldados por cifras contundentes, profesores y estudiantes expusieron la penosa situación que atraviesan las poblaciones de sus países por las guerras desatadas por los gobiernos de Israel y Estados Unidos en Asia Occidental.

A continuación, se escucharon las palabras de Silo, fundador de la corriente del Nuevo Humanismo, que desde el lugar fundacional del movimiento, en un lugar enclavado cerca de los Andes, proclamó la imperiosa necesidad de unión de todos los humanistas del mundo para derribar el muro que se ha levantado frente a nuestras mejores aspiraciones.

Como contribución a la reflexión colectiva, la coordinadora de la Mesa de Derechos Humanos del Foro, Lía Méndez, precisó los seis puntos de la actitud que caracterizan la sensibilidad humanista y orientan su acción en el mundo.

Esta actitud propicia la ubicación del ser humano como valor y preocupación central, afirma la igualdad de todas las personas y reconoce la diversidad personal y cultural. Del mismo modo, auspicia toda tendencia al desarrollo del conocimiento por encima de las limitaciones impuestas al pensamiento por prejuicios aceptados como verdades absolutas o inmutables.

La actitud humanista afirma la libertad de ideas y creencias, al tiempo que repudia y denuncia no solamente las formas de la violencia física, sino todas las otras formas de violencia económica, racial, sexual, de género, institucional, religiosa, moral y psicológica, como casos cotidianos arraigados en todas las regiones del mundo.

Conclusiones 

Los debates de la Quinta Asamblea del Foro Humanista Mundial arrojaron importantes conclusiones. Hubo una convicción unánime recogida en los primeros párrafos de la Declaración final: “el camino a la Nación Humana Universal no provendrá desde los palacios del poder establecido, sino que se construye día a día desde la base misma de nuestra sociedad.”

“Que la dignidad humana es el valor supremo, por encima de cualquier frontera, sistema económico, ideología política o división artificial. Que la paz no es solo la ausencia de guerra, sino la presencia activa de justicia, inclusión, respeto mutuo y responsabilidad social. Que la transformación del mundo debe ir de la mano con la transformación interior de cada individuo, la cual se refleja en las relaciones con nuestro entorno.”

Con respecto a la dirección a fortalecer y amplificar, se detallaron doce puntos que pueden ayudar a orientar la acción concreta del humanismo en la base social. Entre éstos, destacan la tarea de romper el aislamiento social, exigir la abolición total de las armas nucleares y el avance del desarme progresivo, reimaginar la concepción de justicia como así también anclar la tecnología en la ética y emplear el deporte, la música y el arte como lenguajes universales de paz.

Es fundamental, destaca también la Declaración, empoderar a la juventud como arquitectos de la Nación Humana Universal, celebrar la diversidad religiosa y la espiritualidad, amplificar las buenas noticias y las acciones humanistas, haciendo que las historias de esperanza viajen tan rápido como las de conflicto y la desesperanza. Otro aspecto de suma relevancia lo constituye abogar por los derechos de las personas con discapacidad, garantizando que nadie quede atrás y que cada persona pueda contribuir con sus virtudes al mundo.

Estar presentes en tiempos de desastre y fortalecer las redes de base y los movimientos de solidaridad internacional, completan temas a tener muy presentes en la acción colectiva.

Finalmente, en coherencia con la propuesta de una transformación simultánea a nivel individual y social, la Declaración propone el compromiso de acercarse a cada persona en actitud abierta y genuina, reconocer en cada ser humano su dimensión individual, social y espiritual, apoyarnos en aquello que nos une y adoptar la coherencia como estilo de vida, practicando cotidianamente la no violencia, la empatía y la no discriminación. En definitiva, guiar la existencia individual y colectiva por aquella Regla de Oro presente en todas las culturas que invita a tratar a los demás del mismo modo en que queremos ser tratados.

La potente proclama finaliza con una reflexión y un exhorto claro y alentador: “La Nación Humana Universal no es una imagen lejana, la estamos construyendo. No esperamos que el mundo cambie por sí solo; somos nosotros quienes, eligiendo la solidaridad sobre la indiferencia y la humanidad sobre los sistemas, estamos tejiendo la red de una nueva sociedad.”

Una influencia que crece más allá de cualquier frontera

Los ecos de la acción humanista se hacen sentir mucho más allá de las fronteras de las actividades puntuales desarrolladas. Ejemplo claro de ello son algunos testimonios recibidos durante y luego de este hito.

Desde Ulanbator, capital de Mongolia, la Dra. Tanan Jargalsaikhan envió un mensaje que reproducimos parcialmente en esta nota: “Muchas gracias por la inspiradora oportunidad de participar en la Quinta Asamblea del Foro Humanista Mundial. Para mí, como participante novata, ha sido una experiencia verdaderamente significativa y que invita a la reflexión.

He valorado especialmente los debates temáticos sobre educación y la diversidad de reflexiones compartidas por participantes de diferentes regiones del mundo. Las conversaciones sobre la inestabilidad global, el desarrollo centrado en el ser humano, la educación, la inteligencia artificial, la memoria cultural, la solidaridad de base y la cooperación internacional han sido profundamente inspiradoras y enriquecedoras desde el punto de vista intelectual.”

Por su parte, la Dra. Bela-o manifestó desde Filipinas: “Al igual que en las antiguas ciudades romanas, donde los foros, situados fuera de las ciudades y pueblos, eran lugares para comerciar bienes, intercambiar ideas, compartir artes o, simplemente, para socializar de manera libre, abierta y sin restricciones, el Foro Humanista Mundial pretende un nivel similar de comunicación e intercambio de experiencias y mejores prácticas en el camino hacia la creación de una sociedad libre, no violenta y más humana. Los humanistas aspiran a una Nación Humana Universal, libre de violencia en todas sus formas, donde los Derechos Humanos Universales se cumplan y se hagan respetar en todo lugar y donde la norma de relación sea «Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti».