Este 14 de mayo se conmemorará el 12 aniversario de aquel 15 de mayo que dio lugar al movimiento de los Indignados. A las 12 de la mañana comenzará una manifestación en el metro de Gran Vía (Madrid), que pasará por Callao y terminará en Sol, donde tendrán lugar distintas actividades.

Como parte de la celebración también, está teniendo lugar una exposición de fotografías de aquel «despertar social» en la Ferroviaria (Pza. Luca de Tena, 7 – Madrid)

Un año más salimos a la calle para celebrar que hace 12 años la indignación de la gente se mostró llenando las plazas de muchas ciudades y pueblos y resonó por todo el mundo la exigencia de una verdadera democracia y justicia social. En aquel año 2011, en el 15M coincidimos movimientos y personas en torno a valores y prácticas políticas comunes. La acampada de varias semanas en la puerta del Sol, las formas asamblearias e inclusivas y su réplica en cientos de ciudades, junto con el impulso de las redes sociales y la creación y continuidad de asambleas en multitud de barrios y localidades influyó en gran medida en la cultura social y política. Esa forma nueva de encuentro multitudinario de personas de todas las edades, destacando la participación de las generaciones más jóvenes, potenció luchas anteriores e impulsó otras nuevas. Desde entonces no han cesado las luchas, aunque de forma más dispersa, en un contexto de crisis sistémica y pérdida de derechos. En momentos más recientes hemos presenciado grandes movilizaciones (feminismo, sanidad etc.) y algunos avances significativos y reivindicaciones que se han plasmado en leyes aunque de manera muy insuficiente como, por ejemplo, las recogidas en la ley de vivienda, reforma laboral etc.

Sigamos con las movilizaciones y la búsqueda de confluencia y apoyo mutuo entre vecinas, colectivos y movimientos sociales, única manera de lograr la fuerza suficiente para alcanzar los objetivos deseados. Esto es lo que ha servido para, por ejemplo, recoger más de 700.000 firmas y llevar al Congreso la ILP para la Regularización de personas sin papeles o movilizar en defensa de la Sanidad Pública y Universal a cientos de miles de personas.

Queremos tener unas palabras de reconocimiento a los Centros Sociales Autogestionados por la labor que desempeñan haciendo barrio y creando espacios de encuentro entre vecinas y colectivos. Reivindicamos el movimiento okupa que se arriesga a sufrir la dureza de la represión, como en el caso de los y las repoblador@s de Fraguas a las que se pide satisfacer una enorme multa o pagar con penas de cárcel por el «delito» de repoblar un pueblo abandonado. Desde aquí nuestra solidaridad y apoyo al crowdfunding para pagar la multa que les evite ir a la cárcel, para lo que ya quedan muy pocos días.

En la escena internacional es muy grave el elevado número de guerras y conflictos armados, así como el expolio de territorios y pueblos. En Ucrania, donde ha estallado la pugna entre imperios, la guerra es especialmente preocupante ya que ambos bloques enfrentados cuentan con arsenales nucleares que podrían llegar a utilizar pues, lejos de frenarse, continúa la escalada armamentística y de momento ninguno de los contendientes manifiesta el menor interés en llegar a conversaciones de paz. Buscan la derrota militar del adversario sin importarles ni el gran número de víctimas, ni la destrucción de infraestructuras y ecosistemas, ni la crisis climática que agravan. Siguen adelante en su política de destrucción sin reparar en el enorme gasto de recursos económicos que podrían emplearse para la vida y no para la muerte. A su vez, la guerra está contribuyendo al aumento de la inflación y la falta de alimentos en todo el mundo. Por todo esto, exigimos un alto el fuego ¡YA¡, el inicio de conversaciones de paz para poner fin al conflicto, relaciones internacionales justas basadas en el respeto y la cooperación entre pueblos y países que termine con las rivalidades imperialistas y contribuya a crear sociedades libres, equitativas y democráticas como mejor manera de conseguir la paz. Y mientras, tanto pedimos protección y asilo para objetores y objetoras, para desertores y desertoras, para insumisos e insumisas y para todos y todas las que huyen de las guerras.

NO MÁS ARMAS PARA LAS GUERRAS, NO MÁS VIDAS PARA LAS GUERRAS.

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