La red Voces Feministas por los Derechos logra sumar más de 1000 firmas al Manifiesto de apoyo a las reivindicaciones de las trabajadoras del sexo

 Entre las firmas, se encuentran reconocidas académicas, investigadoras, activistas feministas, trabajadoras del sexo y profesionales de todo el Estado que muestran su rechazo a la iniciativa legislativa abolicionista del Gobierno y su apoyo a las movilizaciones convocadas por el movimiento pro-derechos.

Contexto

Asistimos a una proliferación en eventos y medios de comunicación de los reclamos abolicionistas respaldados por conocidas políticas feministas y académicas, representativas del feminismo socialdemócrata liberal que llegó al poder. Pero no es ese pensamiento único en el movimiento feminista, bastante más diverso y plural, como demuestran los destacados y crecientes apoyos a este Manifiesto (más de 1000 firmas) y el recorrido de décadas de activistas pro-derechos en todo el mundo y, también, en nuestro país.

La aprobación de la Ley del “solo sí es sí”, al imponer la prohibición de la publicidad del trabajo sexual, está generando ya terribles dificultades económicas a quienes lo ejercen, empeoramiento de sus condiciones laborales, aumento de la inseguridad y mayor dependencia de la patronal del sector. Mientras tanto, contemplan con preocupación la tramitación de la ley abolicionista que traerá consigo cambios en el Código Penal con consecuencias directas sobre sus derechos, libertades y condiciones materiales de vida. Todo ello mientras se destinan millones de euros a planes que les afectan directamente sin ser consultadas en sus necesidades y demandas.

La Red Voces Feministas Por Los Derechos defiende las reivindicaciones de las trabajadoras sexuales organizadas y apoya la concentración convocada por el movimiento de trabajadoras sexuales activistas pro-derechos previsto para el próximo 4 de octubre. El texto, que surge en “un contexto de falta de debate social y político real” dominado por posturas “abolicionistas-prohibicionistas” que no admiten deliberación democrática, recoge 10 propuestas claras:

Las propuestas

1.  Reconocer el derecho a la participación política plena de las trabajadoras del sexo, como sujetos políticos e interlocutoras válidas para negociar las políticas que les afectan.

2. Garantizar condiciones objetivas de igualdad y justicia social que potencien la capacidad de decisión de las mujeres, en especial en el mercado laboral.

3. Garantizar una vida libre de violencia simbólica (la que proviene del estigma social), institucional, policial y directa (algo especialmente grave en colectivos como migrantes y trans).

4. Evitar que las trabajadoras del sexo sean excluidas del sistema social de protección y del sistema de salud, independientemente de su situación administrativa.

5. Reformar la Ley de Extranjería. La mayoría de quienes se dedican al trabajo sexual son migrantes, frecuentemente en situación administrativa irregular. Este es un factor de vulnerabilidad demostrado.

6. Proteger a las mujeres frente a la trata y la explotación modificando la política anti-trata actual, que actualmente funciona como un instrumento de presión y represión hacia las mujeres migrantes. Se debe distinguir entre trabajo sexual, explotación y trabajo forzado, tal y como recogen el Código Penal y la normativa europea.

7. Rechazar aquellas políticas de regulación que ignoran los derechos de las trabajadoras del sexo. No se puede legislar en base al punitivismo sin atender a consecuencias como la revictimización y la reafirmación del estigma.

8. Apoyar y respetar el conocimiento producido por las trabajadoras del sexo como conocimiento experto. La ideología no es suficiente para mejorar la vida de las personas. Las políticas públicas precisan incorporar información útil basada en conocimiento generado desde el terreno.

9. Promover el derecho a la información y a la comunicación para garantizar una esfera pública que dé acceso a una información ética, veraz y rigurosa, libre de discursos de odio y conflictos de intereses.

10. Y, por último, reconocer la lucha de las trabajadoras del sexo como una causa feminista de trayectoria histórica. Su contribución al movimiento feminista no debe ser negada, tergiversada, censurada ni manipulada.

Enlace a manifiesto y firma