POEMA

 

 

 

Mujer migrante,

Tenaz y alucinante.

 

Miras con esperanza,

al sol que se asoma

Y despides al atardecer

que cansado goza.

 

Temes perderlo todo,

pero más miedo sientes

de no arriesgarte.

 

En tu soledad,

danzas al compás de la tormenta,

sueñas con pisar tu tierra,

quieres correr junto al viento,

que te envuelva en misterio,

deseo y poder.

 

No es que tu fortaleza

me opaque,

cuando del mismo monte venimos.

 

Más bien añoro tu fuerza,

tu sediento corazón de superación,

tu lucha contra la discriminación,

tu mente enfocada en vibración.

 

Te veo correr con el tiempo

Sentarte para sujetar los zapatos,

porque pronto habrá de venir,

el verdugo disfrazado.

 

Te veo cansada y somnolienta,

desconfiada y hambrienta

E inagotable de esperanzas.

 

Ahí te veo,

siempre tan deprisa,

tan descuidada

y tan idealizada.

 

Pronto vendrá el mañana,

las raíces levantarán cimientos

Y tu cansada de caminar

siempre buscarás alimento,

para calmar la cuerpa

que de trabajar anda viviendo.