Alexandra Grau es la artista plástica detrás de “Seres, tiempo del no tiempo”, una exhibición de quipus de su creación, que se realiza en el marco de las celebraciones del 58vo aniversario del Museo de Sitio Julio C. Tello de Paracas.

Por Sol Pozzi-Escot

-La exhibición comenzó a fines de agosto, y entiendo que ese día representó una agenda cargada, con bastantes presentaciones, eventos, ¿qué nos puedes contar sobre ese día?

-Fue un día mágico, hermoso. La inauguración comenzó a las 11:30 de la mañana, e hicimos la presentación del video que realizó Javier Schiaffino, que captó la sensación que yo quería compartir con el público sobre mi arte. Él lo plasmó en los audiovisuales y llegó al corazón de las personas. La presencia de Silvia Falcón fue magnífica, entró entre los kipus, sorprendiendo a la gente, y finalizamos el día con el espectáculo, que fue en Santa Cruz a las 6pm, en la Casa de la Cultura. Invitamos a todas las personas de Santa Cruz para que puedan disfrutar de las canciones de Silvia, y también tocaron los niños de la sinfónica de Ica. Pudimos llevar donaciones, que repartimos entre la gente. Fue una noche llena de regalos y magia.

-¿Qué nos puedes contar sobre el proceso creativo que llevó a esta exhibición?

-Para mí Paracas es un lugar muy especial, siento que entro en un portal, a una dimensión donde no existe el tiempo, le digo “el tiempo del no tiempo”. Sentir el desierto es como sentir el infinito. Saliendo del desierto, fui al museo, y sentí que era ahí donde debía exponer mis obras. Empecé a hacer los contactos, y todo resultó. Quisiera agradecer a Soledad Mostacero, que es una maravilla. Conectamos, hicimos un pago a la tierra, para pedir permiso a los seres del desierto, y las cosas se fueron dando naturalmente. Eso es lo que me gusta, entrar al desierto y ver esos colores, texturas, ese sol radiante que va cambiando con las sombras de los cerros, todo eso lo llamo “tesoros” y me lo llevo a mi taller. Me gusta que mi arte se mimetice con la naturaleza, es un canal donde nos volvemos uno.

-Es interesante el paralelo que haces entre la experiencia del desierto y la experiencia del arte. ¿Crees que ambas son experiencias religiosas, mágicas? ¿Qué nos puedes contar sobre tu visión del desierto y el arte?

-El desierto es el todo y la nada, es la vida y la muerte a la vez, tienes todo y nada a la vez. En ese espacio, cuando entras, estás flotando, volando en el desierto, y eso es lo mismo que siento cuando empiezo a hacer arte. Entro dentro de mis obras, cuando experimento con mis hilos, mis lanas,los colores. Yo tiño todos mis colores, con tintes naturales. Para mí se trata de eso, de la unión entre la naturaleza y el arte.

-¿Cuál es el recorrido que le espera a un visitante que vaya a conocer la exposición?

-Sería interesante que disfruten del desierto, de la reserva, con esos paisajes salvajes, poderosos. Luego, para entender mi arte, pueden llegar al museo, y visitarlo, luego pasar a la sala audiovisual, donde está el video, y finalmente llegar a la sala de exhibición, donde van a conocer mi trabajo, y entender qué es lo que me inspira.

-¿Qué es lo que te atrajo de la figura de los quipus como elemento artístico?

-En las épocas de los Incas, los quipus funcionaban como un excel, un sistema de contabilidad, que es lo que se sabe hasta ahora, porque nunca vamos a terminar de saber realmente y entenderlo a ciencia cierta. Lo que me atrajo fue esta genialidad, esta inteligencia tan increíble que permitía contar, tener este excel rústico y con material orgánico. Todo eso me llamó mucho la atención, y quiero honrar a mis ancestros, quienes somos. Es a través de mi arte que yo honro nuestra cultura.

-La exhibición tiene también un trasfondo benéfico, fruto de un trabajo con “Ruedas Mágicas”, ¿qué nos puedes contar sobre la fundación?

-La Fundación “Ruedas Mágicas” está hecha a pedido de mi hijo, él tiene distrofia muscular, y está en silla de ruedas eléctrica. Un día me preguntó cómo hacían los niños que no podían comprar una silla de ruedas, y fue ahí que le propuse hacer algo para ayudar. Así empezamos esta linda labor, que venimos realizando hace ya cuatro años. Hemos cambiado la vida de más de 60 familias. Hemos viajado por todo el Perú y seguimos trabajando duro para seguir cumpliendo los sueños de muchas familias y muchos niños.

  • Puedes conocer más sobre la labor de “Ruedas Mágicas” en Facebook, Instagram y en su página web www.fundacionruedasmagicas.org.pe