La autora del libro «La enseñanza de la ética a través de la Regla de Oro» a realidé una presentación del mismo este martes 21 junio a las 19 horas en el SUM del Instituto de Formación Docente N°22. Plantea la importancia del modo de abordar los conflictos en una educación democrática y plural.

En el libro plantea una nueva mirada en relación a los desafíos que deben atravesar las escuelas secundarias actualmente, ya que, según la autora, son instituciones que necesitan incluir a todos los jóvenes. «Las escuelas secundarias están inmersas en una gran crisis», indicó Mirian Barberena. Además señaló que «si bien en esta era «posmoderna» la crisis afecta a todas las instituciones, las escuelas de nivel secundario tienen sus propias particularidades que las ponen en el centro de la escena, los docentes de ese nivel fueron formados pensando en una educación meritocrática y expulsiva, pero desde 2006 la educación secundaria es obligatoria, o sea que las formas organizativas que se sustentaban en la expulsión de los que no se adaptaban a su propuesta hoy no son aceptables».

Mirian actualmente tiene 60 años, sus 2 hijos, Iván y Maité, y vive en Villa Gesell desde 1994. Vivió en Olavarría desde los 6 hasta los 18 años, realizó la primaria en la Escuela N°17 y la secundaria en la Escuela Normal. Estudió el Profesorado de Castellano, Literatura y Latín en Azul, y lo terminó en Buenos Aires en 1988. Más tarde realizó una Maestría en Enseñanza de la Lengua y la Literatura en la Universidad Nacional de Rosario y un Doctorado en Ciencias de la Educación en la Universidad Nacional de La Plata. También trabajó como profesora en el Nivel Secundario y Terciario. En los últimos años fue directora del CIIE de Villa Gesell hasta que se jubiló en agosto del año pasado. Se forma e investiga en el ISD (Interaccionismo Socio Discursivo), practica zazen y además participa del Movimiento Humanista y le gusta definirse como «una militante por la no-violencia». En relación a su libro y su formación la autora indicó que «mi valoración de la Regla de Oro empieza en mi formación católica y se profundiza en mi participacion en el Movimiento Humanista, del que participo desde hace más de 30 años y tiene como uno de sus ejes centrales este principio».

Plantea que «la propuesta de una educación democrática y plural no se caracteriza por la ausencia de conflictos sino por el modo de abordarlos, no debe extrañarnos entonces el énfasis creciente en uno de los fines de la educación: formar para la vida ciudadana». Además agregó que «al interior de las escuelas se propone que la convivencia se organice mediante acuerdos elaborados con la participación de todos los actores institucionales, y en particular los jóvenes».

Para la autora la salida es hacia un futuro con más y mejor democracia. «Como nos propone Carlos Cullen en Autonomía moral, participación democrática y cuidado del otro, la educación ciudadana necesita de una mirada crítica respecto del «proyecto ilustrado», para no constituirse en legitimadora de la exclusión, la ignorancia y la violencia producida por la globalización». También señaló que «este autor nos ayuda a concebir una escuela que eduque para la ciudadanía, pero tomando distancia de las concepciones que identifican el ejercicio de la ciudadanía con el disciplinamiento social que nos convoca a educar para la adaptación, nos propone que el itinerario que define la educación es el que va desde «el no tener palabra al poder tomarla», nos propone pensar la ciudadanía como tiempo y como espacio de la convivencia».

El libro surgió a partir de la reescritura de su tesis de Doctorado en Educación de la Universidad Nacional de La Plata. La tesis se llama «La Regla de Oro como herramienta del Lenguaje para facilitar el diálogo en los conflictos» y se puede descargar de http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/tesis/te.1901/te.1901.pdf. «La escritura de la tesis surgió de la necesidad de encontrar nuevos caminos a la hora de enseñar la buena convivencia en la escuela secundaria en la que trabajaba como profesora de Lengua, la Escuela Secundaria 1 de Villa Gesell», expresó Mirian Barberena.

Según la autora a partir del 2002 en la provincia de Buenos Aires comenzó a llegar mucha normativa que proponía dejar atrás el paradigma punitivista, las amonestaciones o abordajes de ese estilo, y reemplazarlo por un paradigma que proponía una escuela más democrática y abierta, que se organizara a través de acuerdos de convivencia. Mirian recordó que «casi siempre nuestra propia experiencia escolar estaba armada sobre la base del punitivismo, mi propia secundaria la hice entre 1975 y 1979 en Olavarría, en la Escuela Normal, era una escuela que, según mis recuerdos, cumplía exactamente las expectativas que la sociedad le asignaba, el edificio amplio, cómodo, cuidado; los tiempos se respetaban según timbres siempre puntuales; el director tenía una autoridad inapelable tanto a la hora de saludar a la mañana como a la hora de entrar a dar matemáticas si teníamos hora libre». También señaló que «el temor y la humillación como recursos disciplinarios estaban naturalizados y nadie los cuestionaba, de esa escuela uno salía preparado para entrar a la universidad, no es de extrañar que muchos recuerden con nostalgia ese tipo de escuelas, no es mi caso, sin embargo, tampoco creo que se trate de tirar por la borda lo que sí tenía de valioso aquella escuela Normal».

Por último indicó que «en el libro muestro un horizonte con instituciones que no funcionen en torno al control, que no estén pensadas para defenderse unos de otros sino para potenciarse unos con otros, instituciones que no aspiran a formar para el control o el autocontrol sino para la empatía interpersonal y la reflexión».

 

Fuente: https://www.elpopular.com.ar/nota/9079/2022/06/mirian-barberena–las-escuelas-secundarias-estan-inmersas-en-una-gran-crisis