El pasado viernes 18, Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, dio un giro radical a la posición sostenida por España por 46 años en el conflicto entre el pueblo Saharaui y el gobierno de Marruecos. En una decisión incomprensible, desconocida para propios y ajenos, resolvió respaldar la postura marroquí que propone al Sahara Occidental como una provincia más de su territorio, desconociendo acuerdos nacionales y la legalidad internacional. Las respuestas no se han hecho esperar: Argelia, principal proveedor de gas a España, retiró su embajador del país, mientras China ha apelado al respeto de la legalidad internacional, teniendo el marco de la ONU como referencia, al tiempo que prácticamente todas las fuerzas políticas han pedido explicaciones y no respaldan a Sánchez y su ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en esta decisión.

En esta entrevista con Pressenza (del 21 de marzo), Jadiyetu El Mohtar -subdelegada del Frente Polisario para la Comunidad de Madrid- analiza la situación que, una vez más, desconoce los derechos de su pueblo.

Debajo del vídeo, va un resumen escrito de los puntos más importantes de la entrevista.

Antecedentes

La subdelegada comenzó sintetizando los antecedentes más importantes del conflicto:

  • El Sahara Occidental, ubicado al noroeste de África, es un territorio no autónomo pendiente de descolonización desde 1963, según se recoge en la agenda de las Naciones Unidas, a partir de la resolución 1514 de 1960 de la Asamblea General de Naciones Unidas—, el pueblo saharaui tenia derecho a la independencia que otorga esa norma a los países y pueblos coloniales.
  • La situación se agrava cuando en 1975, España se retira y abandona a su ex colonia sin haber procedido a darle la independencia, y sin hacer nada mientras Marruecos la ocupa militarmente, a pesar de no haber tenido nunca soberanía sobre su territorio.
  • Por tanto, España sigue siendo la potencia administradora del Sáhara Occidental.

Jadiyetu destaca cómo la nueva posición asumida por Sánchez contrasta fuertemente con la sostenida hasta ahora, desde su salida del territorio, ya que España “ha mantenido una especie de ‘neutralidad’, acompañando el proceso de Naciones Unidas con una posición –con consenso de las fuerzas políticas–, en la que se dice apoyar el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Pero a partir del ‘82 los diferentes gobiernos españoles, especialmente los socialistas, se fueron despojando de ese apoyo contundente y unánime de su clase política, y ha derivado precisamente en lo que hemos conocido este viernes”.

Un viraje sorpresivo

“El gobierno de España ahora mismo está formado por una coalición que ha manifestado su rechazo a la posición que adoptaron Sánchez y su ministro de Asuntos Exteriores. Esta cuestión ha cogido por sorpresa a toda la clase política española, a la población española en su conjunto y creo que a la comunidad internacional. Los únicos que sabían de esto eran Pedro Sánchez, José Manuel Albares —su ministro de Asuntos Exteriores— y el reino de Marruecos”.

Efectivamente, el anuncio se conoció inicialmente a través de la casa real marroquí, y sólo después, la Moncloa emitió un comunicado y el ministro de Asuntos Exteriores español dio una rueda de prensa.

“Nos parece una deriva bastante grave, peligrosa, y un paso en falso para la solución de un conflicto de descolonización que debe ser resuelto a través de la aplicación de las resoluciones de Naciones Unidas y, sobre todo, en el marco de la legalidad internacional”.

Legalidad y contradicciones

Resulta llamativa la contradicción entre las posturas del gobierno español frente a los conflictos del Sahara y de Ucrania. Mientras “en defensa del pueblo ucraniano” y de la legalidad internacional justifica su intervención, el envío de armas y el aumento del gasto militar, desestima la misma legalidad impulsada por la ONU e ignora sus recomendaciones frente a los reclamos del pueblo saharaui.

“Parece paradójico que con nocturnidad y secretismo, Sánchez haya dado este paso en falso, sin siquiera haber contado con el consenso de las fuerzas políticas en España, ni de sus socios de gobierno. Este paso tan trascendental para la política nacional española pero también para la política internacional, no ha contado ni siquiera con el beneplácito del Congreso”, dice la subdelegada. “Nos parece algo inaudito, sin precedentes en España”, agrega.

En el plano internacional se pronunciaron China –miembro del Consejo de Seguridad–, el portavoz del Secretario General de las Naciones Unidas, la Unión Europea y el presidente del Congreso de Estados Unidos, siempre en el sentido de respetar la legalidad internacional y negociar en el marco de la ONU. “Todos los actores internacionales importantes están en esa misma línea”, dice Jadiyetu.

Las consecuencias inmediatas

“Creo que los dichos de Sánchez tienen la misma vigencia que el tweet de Trump y que pierde toda credibilidad al posicionarse del lado del agresor y la fuerza de ocupación”, ha manifestado Jadiyetu”.

“Antes se pedía que España fuera una parte de la solución, aunque haya sido el país causante del problema al abandonar al pueblo saharaui sin descolonizarlo. Por eso Naciones Unidas sigue considerando a España como potencia administradora y le exige la implicación en la resolución de este conflicto. Ahora, con estos hechos, las consecuencias son impredecibles”.

Jadiyetu enfatiza en el perjuicio que implica la crisis abierta con Argelia, con quien —explica— España venía manteniendo una relación bilateral de respeto mutuo. “También Argelia recibe miles de refugiados y migrantes provenientes de África que quieren atravesar hacia Europa, sin embargo nunca ha utilizado esa carta como medida de presión como hace Marruecos de manera muy flagrante, como hemos podido ver en en marzo del año pasado en Ceuta, cuando echó a más de diez mil menores, mujeres y jóvenes al mar para presionar a España”, dice.

Sin embargo, agrega que Sánchez acuerda con Marruecos sin aviso ni comunicación diplomática a Argelia, precipitando el retiro del embajador argelino y con eso la ruptura con su mayor proveedor energético.

“Creo que las consecuencias también las va a sufrir a nivel de la base socialista”, dice al destacar el desacuerdo de ese sector con la actitud de Sánchez, y las muestras de solidaridad que le llegaron al Frente Polisario desde todo el país.

El acuerdo y sus razones

“Creo que Sánchez ha dado un paso en falso. Quedan por saber los detalles de este acuerdo para ver si realmente lo que él dice es verdad, o es simplemente un engaño y ha sucumbido al chantaje de Marruecos, como siempre ha pasado en este país”.

“El acuerdo no se ha publicado, no se sabe lo que contiene. Todo lo que se sabe es lo que ha dicho la casa real marroquí. Lo único que dicen tanto el presidente Sánchez como su ministro de Relaciones Exteriores, es que lo hacen por el bien de la ciudadanía española, en defensa de los intereses de España, pero quedan por explicar el contenido y los detalles del acuerdo”.

“Defender Ceuta, Melilla y Canarias nos parece una burda excusa porque justamente lo que han hecho es alimentar las ansias anexionistas de Marruecos”, de quien dice claramente “ha demostrado no ser un socio fiable”.

Los caminos que tiene por delante el pueblo saharaui

“Al pueblo saharaui no le afecta la decisión de Pedro Sánchez porque no cambia el estatus jurídico del territorio del Sahara occidental, que está reconocido como un territorio no autónomo pendiente de descolonización, en el que España sigue siendo la potencia administradora y Marruecos no tiene ninguna soberanía. Eso no lo digo yo sino la Corte Internacional de La Haya en su dictamen del 16 de octubre 1975; lo dice también el derecho internacional en las resoluciones de Naciones Unidas y la Asamblea General y también las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que dejan claro que Marruecos no tiene soberanía sobre el Sahara, que es un territorio separado y distinto”. “Tampoco se afectan los derechos del pueblo saharaui, que son inalienables: derechos de libertad e independencia como pueblo que sigue bajo dominación colonial”.

“Esta es una situación que atañe a la posición de España que tiene que justificar este paso en falso al apostar por una autonomía”.

La subdelegada explica cómo el referéndum previsto para que el pueblo saharaui elija, contempla dos opciones: una integración a Marruecos a través de una autonomía, o su independencia. “Lo que ha hecho Sánchez, desacreditando al gobierno de España, es apostar por una de esas opciones, eligiendo el destino del pueblo saharaui cuando la comunidad y el derecho internacionales, dicen que es el pueblo saharaui el único que puede decidir a través de un referéndum de autodeterminación”.

“Lo que ha hecho Sánchez es convertirse en el Trump de Europa”.

Cerrando la entrevista, la subdelegada del Frente Polisario agradeció las demostraciones de solidaridad con su pueblo y propuso “exigir el respeto y la convivencia pacífica entre países y pueblos. Es fundamental para que este mundo sea un poco mejor”.