ENTREVISTA

Por Perfecto Caparas.

En esta entrevista de Pressenza, Caroline Audoir de Valter, fundadora y directora general de la Fundación Hope for the Children, habla de cómo su ONG ha respondido a la devastación causada por el COVID-19 que afecta a la población de Pune en la India. Narra cómo la pandemia ha ido generando «un aumento en la violencia doméstica y los abusos sexuales, depresión, matrimonio infantil y de millones de niños sin escolarizar». Caroline se lamenta de que la segunda ola también haya dejado huérfanos a unos 5.000 niños.

Perfecto Caparas: ¿Cómo ha afectado la pandemia a su comunidad?

Caroline Audoir de Valter: Desde hace 14 años, la Fundación Hope for the Children trabaja para mejorar la vida de las comunidades desfavorecidas y marginadas, especialmente de los niños, las mujeres y los jóvenes de Pune (India). La India ha sido testigo de una de las medidas de confinamiento nacional más extremas, con más de 1.300 millones de personas sometidas a un estricto encierro desde el 24 de marzo hasta el 8 de junio de 2020 durante la primera ola. Como consecuencia del confinamiento, se suspendió el transporte público (incluidos los trenes de larga distancia) y los vuelos nacionales e internacionales. Los trabajadores migrantes estuvieron preparados para recorrer a pie largas distancias de vuelta a sus pueblos. La respuesta inmediata al anuncio ha generado que millones de obreros migrantes de las ciudades indias regresen a sus residencias rurales. La paralización de la actividad económica supuso que estos trabajadores, que sobreviven con salarios diarios y trabajan en el amplio sector informal de la India, no tuvieran medios de subsistencia en sus lugares de trabajo, ni los sistemas de apoyo familiar que necesitaban para sobrevivir sin una fuente de ingresos durante un periodo largo .

PC: ¿De qué manera ha respondido la Fundación Hope for the Children a las necesidades y preocupaciones de la comunidad?

CADV: Con una población de 7,1 millones de ciudadanos sólo en Pune, era muy prioritario proporcionar un soporte vital como seguridad alimentaria, apoyo médico y servicios de asesoramiento a los afectados y posiblemente desplazados debido a la pandemia del COVID-19. La Fundación Hope for the Children colaboró estrechamente con el Departamento de Policía de Pune para proporcionar comidas preparadas y alimentos en grano a las personas pobres de las calles de la ciudad. Durante la primera ola se distribuyeron más de 300.000 comidas. También ofrecimos alimento y agua a los trabajadores inmigrantes que salían de Pune en tren para garantizar que nadie pasara hambre durante el extenso viaje.

La Fundación Hope for the Children siempre ofrece programas sostenibles y ayuda a los beneficiarios a ser autosuficientes; sin embargo, durante el confinamiento, Pune se convirtió en la ciudad más afectada del país, y fue fundamental asesorar a las comunidades para elevar su moral, entender qué es la pandemia del COVID y qué precauciones hay que tomar.

La India ha estado enfrentándose a una segunda ola de la pandemia, con más de 30.000 nuevos casos de coronavirus (estadísticas extraídas de Internet) que se registran cada día, y se puede entender que el sistema sanitario de todo el país se vio desbordado por el número de pacientes que necesitaban oxígeno y camas. En ese momento, la Fundación Hope for the Children inició dos campañas para recaudar fondos para un concentrador de oxígeno que sirviera de apoyo a los hospitales de la corporación municipal de Pune y para alimentos destinados a las familias que lo están pasando mal, ya que muchas de ellas volvieron a perder su empleo.

Todavía estamos confinados, pero las cosas están empezando a normalizarse.

PC: ¿Podría por favor compartir sus ideas, observaciones y perspectivas con respecto a los trabajos y servicios enfocados en la pandemia que usted y su organización han estado realizando?

CADV: Como resultado de la pandemia, han surgido varias preocupaciones, como el aumento de la violencia doméstica y los abusos sexuales, la depresión, el matrimonio infantil y los millones de niños sin escolarizar. Sin embargo, debido al enorme número de personas que murieron a causa del virus durante la segunda ola, ahora estamos viendo un gran número de huérfanos.

Aunque se estima que más de 5.000 niños se han quedado huérfanos como consecuencia del COVID, el gobierno está recopilando información y desarrollando planes para ayudar a los niños en su cuidado y protección.

Desde principios del año, la Fundación Hope for the Children colabora estrechamente con el Comité de Bienestar Infantil de los distritos de Pune para ayudar a 52 institutos de cuidado infantil que apoyan a los huérfanos y a los niños que necesitan protección. La nutrición, la salud, la educación, el asesoramiento y la rehabilitación forman parte de nuestros esfuerzos.

PC: ¿Algún mensaje que quiera transmitir?

CADV: Si quiere apoyarnos de alguna manera o saber más sobre nuestro trabajo, puede ponerse en contacto con nosotros en giving@hopeforthechildrenfdn.org.

 

 

 

 

 


 

Sobre Perfecto Caparas. Director Asociado de Programas de Postgrado de la Facultad de Derecho Robert H. McKinney de la Universidad de Indiana, donde actualmente cursa su doctorado en Ciencias Jurídicas (se indica únicamente con el propósito de mostrar la afiliación y no pretendiendo representar a la institución ni a ninguna de sus filiales, ni directa ni indirectamente). Posee un máster en Derecho estadounidense para abogados extranjeros (IU McKinney School of Law) y un máster en Derechos Humanos (Universidad de Hong Kong; con honores). Trabajó como periodista en Ang Pahayagang Malaya, The Manila Times, The Philippine Post, Pinoy Gazette, UCANews y ISYU Newsmagazine. Es miembro vitalicio del Colegio de Abogados de Filipinas.

 

 


Traducido al español por Nathaly Peñaloza Poma.