/Texto y fotorreportaje: Daniela Anomar/

Otra jornada de protesta se vivió en Plaza Dignidad y sus alrededores para exigir justicia por Francisco Martínez, joven malabarista asesinado a quema ropa por la policía chilena quienes siguen violando sistemáticamente los derechos humanos, respaldados por el Gobierno, a vista y paciencia de toda la sociedad.
Francisco Martínez recibió seis balazos, uno de los cuales fue perpetuado cuando éste ya estaba muerto en el piso. El policía que efectuó los disparos ha recibido sólo arresto domiciliario ya que según la justicia, lo crimen es sólo un homicidio simple mientras por otra parte vemos cómo aún existen miles de jóvenes presos políticos, con ya un año en la cárcel, encerrados, donde la mayoría está aislado sin pruebas contundentes. Hecho que afirma que la igualdad ante la justicia en Chile, no existe.
Este hecho se suma al de Camilo Miyaki, joven, quien dos días después de Francisco, se dice que se suicidó en una comisaría posterior a ser arrestado por no portar su permiso para circular en las calles, debido al Covid-19. Dos hechos aberrantes, sumados a tantos más, que han encendido la mecha para un segundo estallido social, donde la sociedad clama No+IMPUNIDAD.

“Miren cómo se visten cabo y sargento
Para teñir de rojo los pavimentos”;
“Miren cómo le muestran una escopeta
Para quitarle al pobre su marraqueta”;
“Miren cómo sonríen angelicales
Miren cómo se olvidan que son mortales”.

Esta canción de Violeta Parra fue escrita en 1961. Hoy, después de 60 años, sigue más vigente que nunca.