En más de 70 ciudades se celebraron numerosas concentraciones el 28 de noviembre en respuesta al llamamiento del colectivo « Stop loi sécurité globale » para exigir la retirada de los artículos 21 y 22 que se asemejan más bien a una vigilancia masiva, así como el artículo 24 que penaliza la difusión de imágenes «malintencionadas » de agentes de la policía. Esta protesta se produce tras la difusión de imágenes de violencia policial contra un productor musical y durante la evacuación de un campamento de migrantes en la Place de la République, en Paris.

Esta violencia policial, que concierne a una parte de la policía, parecería agravarse desde hace algunos años. ¿Es completamente independiente de otras formas de violencia de las que se habla poco? : violencia económica, violencia financiera, violencia en la gestión de las empresas, violencias sexistas, violencias racistas, violencias psicológicas. Nuestra sociedad tecnológicamente « avanzada » parecería al mismo tiempo hundirse en relaciones cada vez más agresivas y deshumanizadoras, y las principales cuestiones esenciales para toda sociedad humana, como lo son el derecho a una vida digna, una educación excelente, el acceso a un servicio de salud de calidad, un futuro y un trabajo para todos, y una preocupación compartida por la preservación del planeta, todavía no han sido resueltas. ¡Al contrario! Sin embargo, el control de la población está aumentando con el pretexto de la seguridad.

Surgen entonces algunas preguntas:

¿Cuál es el papel del Estado, su responsabilidad y su deber hacia el pueblo?

¿Cuál es el papel de la policía hacia los ciudadanos?

Preguntas importantes ya que está claro que la violencia a menudo conduce a la violencia.

Texto y fotos: Brigitte Cano


Traducción del francés por Beatriz Barros