Nada por encima del ser humano, y ningún ser humano por encima del otro

Aplaudimos la movilización y expresión no violenta del pueblo de Chile. Estamos viviendo un momento cuyas características es el despertar de la conciencia al hecho de que el poder está efectivamente en manos del pueblo. Nos reconocemos igualmente humanos, es decir, nos reconocemos desde lo humano en vez que desde nuestra clase social, generación, ocupación o género. Es un momento humanista.

Por otra parte denunciamos la vergonzosa y despreciable campaña de terror declarada por el Presidente y su séquito y apoyada por los medios masivos de comunicación, tratando de desviar el discurso e imponiendo la presencia de la fuerzas armadas para coartar la libre expresión de los ciudadanos. La gente ha intentado manifestarse de forma pacífica y sus derechos civiles han sido violados.

Las turbas que han sido repetidamente mostradas por los medios masivos de comunicación asaltando y quemando, en última instancia no hacen sino imitar el comportamiento de los poderosos al ser relegados por una sociedad injusta al último escalón social. ¿Desde qué postura moral puede un ex prófugo de la justicia denunciar a delincuentes? ¿No son los actuales poderosos en muchas instancias los que le han robado el país a sus ciudadanos a partir de una violación sangrienta de derechos humanos durante la dictadura militar?

Hoy no es posible confiar en la buena voluntad de las clases políticas, ni los líderes religiosos o económicos, ni los formadores de opinión, ni las fuerzas de seguridad, porque ellos precisamente son los que han creado y agravado la crisis que vive el pueblo chileno hoy día. Les corresponde a ellos, entonces, pagar por todos los daños a la infraestructura que se han ocasionado en las recientes jornadas.

Por lo tanto, proponemos un impuesto una sola vez del 1% al patrimonio del 1% de mayores ingresos del país, a ser destinados a la reconstrucción del país y que cubre los gastos de mil millones de dólares [1] que el propio gobierno ha estimado son los gastos que estos destrozos han generado.

Es cierto que en Chile hay delincuentes, son los delincuentes que han robado la materia prima, el agua, los bienes sociales, los fondos de pensiones, la educación de los niños, la salud del pueblo y el futuro de las generaciones.

Pedimos por que la ciudadanía pueda continuar con su fiesta de libertad, democracia, y aspiración a un futuro mejor y que no ceje en sus esfuerzos de construir una sociedad solidaria, humanista, donde el estado y la economía esté al servicio de la gente y no a la inversa.

Temas a tratar con suma urgencia
Es el momento de pensar el país que queremos generar, un país que como mínimo sea ejemplo mundial para una sociedad solidaria y no violenta, con salud y educación de calidad gratuita para todos, protector del medio ambiente, progresiva en su política social, comprometida al avance científico y técnico. No creemos necesario esperar por una luz verde por parte de los poderosos. Si bien son muchos los temas a resolver, invitamos a la ciudadanía a que se organice para discutir, profundizar y desarrollar propuestas acerca de, como mínimo, los siguientes temas:

Democracia directa
Re-inventemos la constitución. Tomemos los factores democráticos más progresivos del pasado y generemos una constitución propia del siglo XXI y más allá. Propiciamos la democracia directa, los referéndums y plebiscitos, la ley de responsabilidad política, la elección directa de las ramas ejecutiva, legislativa y judicial.

Educación y Salud de calidad y gratuita
Aumentemos el gasto social en un sistema digno, de excelencia, de modelo mundial en las áreas de educación y salud. Promovemos una ley que restrinja a empleados gubernamentales, el ejecutivo, el legislativo y el judicial, al uso de la salud y educación gratuita durante el transcurso de sus funciones. Así, la familia de un diputado, por ejemplo, deberá utilizar el sistema de salud y educación gratuita ofrecida por el estado y no podrá hacer uso de recursos privados.

Salario mínimo y jornada de 35 horas
Proponemos equiparar, en un plazo no mayor a 10 años, el salario al devengado por diputados de la Cámara, y la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales como se está haciendo en algunos países de Europa. Esto estimulará la economía al aumentar la capacidad adquisitiva del pueblo.

Impuesto progresivo a empresas e individuos
Chile tiene uno de los sistemas impositivos más retrógrados del planeta en lo que hace a grandes empresas y capitales privados. Es necesario generar un sistema impositivo simple, racional, que sea realmente progresivo.

Acción enérgica contra el cambio climático
Protección de nuestros recursos naturales, restricción a las actividades que depredan el medio ambiente. Nos tenemos que poner las pilas y ser ejemplo para el mundo de una política conservacionista del medio ambiente.

Reivindicaciones de los pueblos originarios y en particular del Pueblo Mapuche
Es necesario responder a las demandas de autodeterminación de los pueblos originarios del país. A mas de 500 años de la colonización, se siguen depredando sus territorios. Los pueblos originarios han desobedecido a un sistema injusto y luchado por su territorio y su dignidad, más allá de la lógica de la guerra y la represión que hoy se intenta imponer en todo el país…

Replanteo del rol de la fuerzas armadas
Las fuerzas armadas pueden cumplir con una función importante para la sociedad civil que no sea una función represiva. Invitamos a las fuerzas armadas a unirse a esta gran discusión para replantear su función dentro del marco de una sociedad humanista y no violenta que defienda el derecho a la vida de todos los habitantes dentro del territorio de Chile.

Banca y capital financiero
La banca y el capital financiero depredador ha endeudado a las familias chilenas y les ha robado libertad de acción con intereses usureros. Proponemos la condonación del 50% de la deuda de las tarjetas de crédito de individuos, la condonación del 100% de la deuda estudiantil y la reducción de tasas de interés y otros costos asociados al crédito a una cifra razonable. Propiciamos la reforma radical del sistema de jubilación para los Chilenos.

 

Por el Instituto Tókarev: Fernando Solar, Carmen Gloria Ayala, Micky Hirsch, Marcos Aviñó y Adolfo Carpio
Santiago, Chile, 23 de octubre del 2019

El Instituto Tókarev es parte del Centro Mundial de Estudios Humanistas. En el Instituto estudiamos y desarrollamos la concepción humanista del ser humano y su relación con la ciencia actual y el ámbito psico-social.

[1]De acuerdo a la Fundación Sol y datos del Banco Mundial, publicado en El Mostrador: Todo calza: 33% de los ingresos está concentrado en el 1% más rico de Chile. 20 de diciembre de 2017.