Por Chris Marsden

La incautación británica de un barco petrolero iraní que transporta 2 millones de barriles de petróleo constituye un acto de piratería y un importante incremento de las tensiones que amenazan con desencadenar un descontrol. Esto se llevó a cabo a pedido de los Estados Unidos como parte de la campaña de provocaciones militares y sabotaje económico contra Teherán.

Un destacamento de casi 30 soldados británicos, entre ellos se encontraban marines de 42 Comandos, quienes atacaron el superpetrolero Grace 1, junto con la policía de Gibraltar, el afloramiento rocoso que fue tomado por Gran Bretaña tras la Guerra de Sucesión de 1713 bajo el régimen de la Paz de Utrecht, que se encuentra en una posición estratégica para el control de los desembarcos en el Mar Mediterráneo.

El Reino Unido dijo que se había apoderado del barco para impedir que Irán infringiera las sanciones contra Siria.

La operación militar que tomó lugar el jueves en la mañana, consistió en un descenso con cuerdas desde un helicóptero Wildcat y el abordaje desde una lancha rápida.  El superpetrolero Grace 1 estaba viajando a través del estrecho de Gibraltar. Según los datos de Lloyd’s List, había comenzado su viaje desde Irán y estaba controlado por la empresa Russian Titan Shipping, una filial de TNC Gulf en Dubai. Desde entonces, Irán ha declarado la apropiación.

Los 28 miembros de la tripulación eran en su mayoría de nacionalidad india.

El periódico Lloyds List dice que es el primer petrolero que transporta crudo iraní que se dirige a Europa este año. Representa una pérdida significativa para un país afectado por sanciones globales de los Estados Unidos y sanciones económicas impuestas por la Unión Europea. En abril de 2018, Irán envió 2,5 millones de barriles por día, que cayeron a alrededor de 300.000 barriles por día en junio de este año, según Al Jazeera. Otras fuentes afirman que Irán está exportando ahora sólo 200.000 barriles diarios y necesita enviar al menos 600.000 para evitar el colapso económico.

Teherán respondió llamando al embajador de Gran Bretaña a su ministerio de asuntos exteriores para explicar lo que describió como una «incautación ilegal». Una declaración iraní «pedía la liberación inmediata del barco petrolero, ya que ha sido incautado a petición de EE.UU., basándose en la información actualmente disponible».

El comentario más significativo provino de Mohsen Rezai, un ex jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán y miembro de un consejo que asesora al Líder Supremo, Ayatolá Jamenei. Dijo que Irán respondería a los abusos «sin dudarlo». Advirtió en un tweet: «Si Gran Bretaña no libera el barco petrolero iraní, las autoridades tienen el deber de incautar un barco petrolero británico».

El embajador del Reino Unido, Rob Macaire, reiteró la posición británica que el barco había sido incautado a petición de las «autoridades de Gibraltar para aplicar sanciones contra el régimen de Bashar al-Assad». El Ministerio de Defensa también insistió en que las tropas británicas actuaban bajo la dirección de la policía de Gibraltar.

Fabián Picardo, primer ministro de Gibraltar, añadió «tenemos razones para creer que el Grace 1 llevaba su cargamento de crudo a la refinería de Banyas en Siria… la propiedad de una entidad que está sujeta a sanciones de la Unión Europea contra Siria».

Esto es una mentira transparente y estúpida. Gibraltar, con más de 30.000 habitantes, es tan capaz de actuar independientemente como un ratón en una jaula.

El ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, dijo que Gibraltar se había apoderado de la Grace 1 en respuesta a una petición de EE.UU. a Gran Bretaña. Borrell, del Partido Socialista (PSOE), dijo que los servicios de inteligencia de Estados Unidos dieron a entender que el superpetrolero se encontraba en aguas territoriales británicas, informó El País. Madrid reclamará formalmente de una invasión británica en aguas españolas, con Borrell, el candidato de la Unión Europea a Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, dijo: «Estamos analizando las circunstancias y viendo cómo afectan a nuestra soberanía».

El asesor de seguridad nacional de Donald Trump, John Bolton, twitteó: «Excelentes noticias: El Reino Unido ha detenido al superpetrolero Grace 1 cargado con crudo iraní destinado a Siria, en violación de las sanciones de la Unión Europea. América y nuestros aliados seguirán impidiendo que los regímenes de Teherán y Damasco se beneficien de este tráfico ilícito».

Es difícil medir la importancia de la disputa entre el Reino Unido y España, dadas las constantes tensiones sobre Gibraltar y el grado en el que España desearía chocar con los Estados Unidos. Además, una fuente diplomática española dijo que «España no quería interferir porque el problema era el cumplimiento de las sanciones por parte de la Unión Europea».

Sin embargo, Gran Bretaña está actuando en el papel que ha elegido como el aliado militar imperialista más leal de Estados Unidos, una postura que se ha hecho más imperativa a partir de la fecha límite para que el Reino Unido salga de la Unión Europea, el próximo mes de octubre.

Esta es sin duda la primera vez que un Estado miembro de la UE se ha apoderado de un barco

petrolero iraní en el mar y la UE ha tratado hasta ahora de mantener vivo el Plan de Acción Integral Conjunto de 2015, alcanzado entre Teherán, EE.UU., China, Rusia, Gran Bretaña, Francia y Alemania, limitando las reservas de uranio del país a 300 kilogramos, después de que Trump retirara el apoyo de EE.UU. el año pasado.

El acuerdo se encuentra en serios problemas, ya que el presidente iraní, Hassan Rouhani, advirtió el miércoles que Teherán respondería a la agresión de EE.UU. que empuja a Medio Oriente al borde de la guerra aumentando su enriquecimiento de uranio a «cualquier cantidad que queramos» después del 7 de julio.

Rouhani dijo que Irán había retirado el núcleo del reactor de Arak y lo había llenado de cemento en enero de 2016, pero si los signatarios restantes del acuerdo de 2015 no desobedecían a los EE.UU. y operaban de acuerdo con «el programa y el calendario de todos los compromisos que usted nos ha dado, devolveremos el reactor de Arak a su condición anterior».

Irán sólo reduciría sus reservas de uranio enriquecedor si Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia y China cumplieran sus promesas.

El Reino Unido está claramente tratando de fortalecer la resolución de la UE de enfrentarse a Irán en nombre de Washington. Picardo de Gibraltar declaró que él había «escrito esta mañana a los Presidentes de la Comisión Europea y del Consejo, exponiendo los detalles de las sanciones que hemos aplicado», mientras que fuentes diplomáticas británicas dijeron a El País que están convencidas de que Madrid y Londres están trabajando para lograr el mismo objetivo de hacer que las sanciones de la Unión Europea contra Siria sean respetadas: «Se hizo respetando el derecho internacional, y no tenemos ninguna duda de que el gobierno de España también apoya el régimen de sanciones, aunque admitimos que ambos gobiernos todavía tienen una disputa pendiente sobre el territorio de Gibraltar».

El ejecutivo de la UE se negó a comentar el jueves, diciendo que la implementación de las sanciones era un asunto de los estados miembros.

Cualquiera que sea el nivel de desacuerdos entre Estados Unidos y Europa, el peligro de guerra sigue creciendo. Y no se puede confiar a ninguna potencia imperialista la tarea de oponerse a ella. La «cautela» de Europa no es más que un reflejo de su debilidad militar contra los EE.UU. y el temor de que sea rechazada en el Medio Oriente, rico en petróleo. Pero su respuesta será tratar de intensificar su posición contra Washington y Wall Street, en última instancia mediante el rearme y la creación de un ejército de la UE. Una guerra catastrófica en Oriente Medio trae consigo el peligro de una guerra mundial. Sólo puede ser detenida por la intervención social y política independiente de la clase obrera.

 

Publicado originalmente por WSWS.org


Traducción del inglés por Soledad Imbago